Ya vamos a por el cuarto capitulo. Me he roto una muela por pensar en él cuando cuidaba a unos niños, así que espero que os guste. Como siempre gracias a Nahia y a Mythos, Luni, Azutaisho (que tranquila, no te dejaré con las ganas de saber el final) y Yukisempai (a mi tampoco me gusta demasiado la continuación en cómic, pero igual tengo ganas de saber como acaba).
Capitulo 4: Help
Por unos momentos, el Rey de los Goblins estuvo ha punto de dejar ver su alegría, finalmente la pequeña Violet recorrería su Laberinto. Prefirió no preguntarse por el motivo de su alegría, ya que después de todo sólo era una humana corriendo por sus propiedades otra vez. Pero nada de eso se asomó al exterior ni por un momento, no había que olvidar que era el gran y aterrador Rey de los Goblins, no se supone que tenía que parecer en ningún momento feliz de verla ni nada por el estilo. Realmente Violet era más pequeña de lo que siempre le había parecido, pero eso la hacía más encantadora y graciosa, sobre todo por sus esfuerzos por parecer valiente pero sin ofenderlo.
-Lo dicho, dicho está pequeña, pero a cambio os puedo ofrecer a las dos, y no sólo a la que me ha llamado –de entre sus dedos apareció un cristal- vuestros sueños al alcance de la mano, os lo ofrezco todo. Pero esto es para chicas especiales, no para las que se quedan quietas aguantando los abusos de los demás –Anna comenzó a estirar la mano en dirección al cristal- muy bien niña, así se hace.
-Anna no –le dijo en voz de suplica ella- si lo haces no volverás a ver a tu hermana jamás, puede que no la quieras demasiado, pero si lo haces te arrepentirás siempre, aunque ahora no lo parezca –le lanzó una sonrisa cómplice- quizás algún día descubramos algo bueno en ella y descubriremos que salvarla fue una buena idea.
-Me quedo –la niña comenzó a hablar con voz temblorosa, pero ganó confianza ante la mirada de su prima- con mi hermana. Por favor Rey de los Goblins, devuélvemela.
Con una expresión neutra que asustó a la más pequeña Jareth hizo explotar la esfera cristalina, por un momento incluso pareció que los pedazos fuesen a clavárseles en la piel, pero se desintegraron antes de tocarlas.
-Según las costumbres, pequeña Anna, deberías recorrer mi Laberinto para encontrar a tu hermana, pero una criatura tan chiquita como tu no llegaría ni a la puerta –le revolvió el pelo a la asustada niña- pero por suerte tienes a alguien que esta dispuesta a hacerlo por ti… Violet, Violet, lo de tu abuela fue pura suerte, no voy a dejar que eso vuelva a ocurrir, nadie volverá a cruzarlo a tiempo y no podrás volver a salir si lo intentas, ¿de verdad piensas que vas a ser capaz de cruzar mi Laberinto y llegar al castillo?
-Lo que de verdad pienso es que… Tengo que hacerlo, simplemente.
-Que así sea pues, mi encantadora pequeña –sonrió aun más, con una sonrisa que no dejaba de ser peligrosa- pero como comprenderás, al no haber sido la que me llamó tendrás que pasar una pequeña prueba de antes. Casi como un regalo, como verás.
Ya no estaban en casa. Lo que Violet vio no era precisamente el laberinto ni nada semejante, pero el Rey de los Goblins estaba allí. Si era un sueño, era muy realista. Estaban en el local en el que tendrá que haber cantado de no haber llegado tarde su prima, y el reloj marcaba la hora a la que debería haber llegado. El Rey Goblin, a su lado aún, acunaba como un bebé a Anne.
-Lo que tienes que hacer simplemente es pasar la prueba que tendrías que haber superado como tenías pensado, he tenido que reordenar el tiempo –le comentó como quitándole importancia, pero en una clara muestra de superioridad- ¿Acaso no soy generoso? Claro que sí.
Nadie parecía darle importancia al Rey Goblin, posiblemente nadie más les viese, se acomodó con su prima en un asiento en el fondo, pero con una vista estupenda del escenario. No le quedaba otro remedio, pero no sentía ganas de cantar
Castle Down. Tenía miedo, no podía negarlo, se encontraba tan pequeña y necesitada de ayuda… Entonces lo vio claro, necesitaba cambiar de canción.
Le pidió a Nick que anulase la música y que la dejasen a solas con el piano.
Help, I have done it again
(Auxilio, lo he hecho de nuevo)
I have been here many times befote
(He estado aquí varias veces antes)
Hurt myself again today
(Hoy me he herido de nuevo a mi misma)
And the worst part is theres no one else to blame
(Y la peor parte es que no hay nadie a quien culpar)
Be my friend
(Se mi amigo)
Hold me, wrap me up
(Abrázame, envuélvete en mi)
Unfold me, I am small and needy
(Despliégame, soy pequeña y necesitada)
Warm me up and breathe me
(Dame calor y respírame)
El público se emocionó, puede que fuese tan solo una fase previa sin a penas importancia, pero la muchacha parecía sentir la canción como si la estuviese viviendo.
Ouch, I have lost myself again
(Ouch, me he perdido de nuevo)
Lost myself and I and nowhere to be found
(Me perdí a mi misma y no hay lugar en donde encontrarme)
Yeah, I think I might break
(Sí, pienso que tal vez me puedo quebrar)
Lost myself again and I feel unsafe
(Me he perdido de nuevo y me siento insegura) Be my friend
Hold me, wrap me up
(Abrázame, envuélvete en mi)
Unfold me, I am small and needy
(Despliégame, soy pequeña y necesitada)
Warm me up and breathe me
(Dame calor y respírame)
Se veía tan pequeña. Tan hermosa. Frágil, pero a la vez con una fuerza extraordinaria.
Be my friend
(Se mi amigo)
Hold me, wrap me up
(Abrázame, envuélvete en mi)
Unfold me, I am small and needy
(Despliégame, soy pequeña y necesitada)
Warm me up and breathe me
(Dame calor y respírame)
Todos la aplaudieron como locos, a pesar de no haberla ensayado ni una vez le salió perfecta, la cantó con el corazón. No sólo pasó de fase, sino que con la máxima puntuación y como la favorita para ganar la final.
-Has estado genial Violet –Nick la abrazó efusivamente, pero notó que ella parecía en otro mundo- ¿estás bien?
-Sí, sólo es que… Tengo prisa, enserio, mañana hablamos –le dio un beso en la mejilla- eres un amigo estupendo y te quiero un montón, gracias por ayudarme esta noche.
Salió corriendo antes de darle tiempo a contestarle nada, ya que el Rey de los Goblins se había levantado con aire molesto y salió del edificio. Aunque Nick corrió, lo único que vio fue una pluma por donde debería haber estado Violet.
Violet se quedo asombrada, nunca imaginó el Laberinto tan inmenso. A su lado ahora tan sólo estaba el Rey Goblin.
-¿Dónde…?
-¿…Están tus primas? Pero eso tú ya lo sabes, están en el castillo. De hecho sabes demasiadas cosas, para no ofender el arraigado sentido de la justicia que hay en tu familia haré algo –el reloj apareció tras ellos, pero no era como se lo contaron- tu abuela recorrió el Laberinto en trece horas sin saber de él y siendo más joven… ¿Hablamos de seis horas?
-¡Eso no es justo! –gritó Violet, dándose cuenta justo al decirlo de que era lo que siempre había repetido Sarah.
-Oh, el sentido de la justicia familiar –Jareth comenzó a desvanecerse y su voz floto en el aire- tienes seis horas, ni más ni menos.
Violet se tragó la queja, sabía que eso sólo empeoraría las cosas, y ya tenía las cosas lo bastante mal con sólo seis horas. En fin, ahora le quedaba correr y buscar a Hoggle para que le ayudase a encontrar la puerta. Según su abuela allí debía de haber una especie de jardín, pero eso era un bosque.
Tardó unos minutos en darse cuenta de que no llevaba ventaja, y entonces sí que se expresó todo su enfado en voz alta; era increíble la cantidad de palabrotas que podía conocer una chica en apariencia tan dulce como ella, su madre seguramente la habría reprimido muy duramente por escuchar ese lenguaje.
Más lejos, en el castillo más allá de la ciudad de los goblins…
Jareth reía a carcajada limpia mientras observaba por el cristal como Violet expresaba toda su ira, los goblins reían con él. Había una especie de jaula en el centro de la sala del trono con dos chicas dentro, ellas no compartían la felicidad del resto, encima una de ellas tenía una resaca de campeonato.
-Violet no va a rendirse –la niña hacia tiempo ya que había perdido el miedo para enfrentarse al rey de los goblins- nos va a sacar de aquí y va a vencerte como ya lo hizo nuestra abuela.
-Oh, claro que no se rendirá, no espero lo contrario –todos los goblins se callaron de golpe, previniendo un estallido de furia- será obstinada y lo intentará hasta que no le quede tiempo… No va a vencerme, mis niñas, perderá y asumirá su derrota como deben hacerlo las buenas chicas.
Les sonrió de una manera que pretendía ser encantadora, aunque más bien le salió peligrosa. La niña se fue más hacia el fondo de la jaula, la mayor sólo lo miraba con odio, aquello era como estar dentro de la cabeza de Violet en encima dependía de que ella la salvase, pero lo peor de todo era saber que su odiosa prima sería capaz de hacerlo. Es más, no le extrañaría verla como la nueva reina de ese mundo y que se convirtiese todo en un lugar maravilloso.
-Eso no es como la abuela lo contaba –masculló Anne fijándose en las imágenes que se le mostraban- o lo hacía muy mal o no es lo mismo.
-Bueno pequeña, ¡en tantos años me dio tiempo a hacer muchas reformas!
Todos los goblins rieron con él, a veces demostraba mejor su crueldad con el humor, y sus súbditos lo preferían más cuando esa crueldad no se enfocaba hacia ellos. Tan sólo le quedaban a la nueva corredora del Laberinto cinco horas, había perdido una con sus quejas e intentando reorientarse siguiendo lo que tantas veces le contó su abuela. Jareth estaba demasiado contento como para enfadarse con sus súbditos y sus prisioneras.
Notas de la autora vaga.
Siento haber tardado tanto, pero es que he estado sin posibilidad de conectarme, pero prometo ir haciéndolo con mucha más regularidad. La canción es Breathe me de Sia, y voy a usar más canciones a lo largo de la historia. El lunes intentaré actualizar, sino antes.
Muchas gracias a todos los que me han leído, ojala viniesen los goblins y se los llevasen a todos ahora mismo, pero de paseo voluntario.
