Sailor Moon y sus personajes, pertenecen a la genial Naoko Takeuchi.
Aquí va el cuarto cap….
¡Espero que les guste!
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CAPÍTULO 4
"LLEGAR A TU CORAZÓN"
Ese día había amanecido más triste que de costumbre y todos pudieron darse cuenta, incluso él… Asistió a la terapia grupal, pero se retiró antes, diciendo que no se sentía bien y era la verdad, ese día no estaba para hablar y menos sobre su vida. Caminó hacia su pieza, pero a último momento se arrepintió y salió con dirección hacia el sendero por el que había caminado hacia un par de días. Observó, igual que la vez anterior, los hermosos pétalos de la flor del cerezo siendo arrastrados por el viento, pero esta vez fue diferente, ya que no pudo conseguir paz.
Se sentó en la misma banca donde había hablado por primera vez con Lita y se sumió en sus pensamientos…
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Desde que la había visto salir, se sintió sumamente intranquilo, ya que no la vio bien. Hubiera salido detrás de ella para saber qué le ocurría, pero su deber estaba primero y no podía dejar a sus pacientes a mitad de la terapia.
La notó triste desde el comienzo… era increíble cómo ella podía reflejar tal tristeza a través de su rostro…
"Sus ojos lucían tan apagados… qué será lo que tienes…"
"Doctor…"
"Doctor…"
"¡Doctor!"
Miró sorprendido a la enfermera parada frente a él y a las personas que abandonaban la sala.
"Di por terminada la sesión, ya que lo noté muy distraído… ¿se siente bien?"
"Ssí, yo… lo siento, creo que necesito despejarme un poco"
Se levantó rápidamente y salió. Estaba molesto consigo mismo, ya que había descuidado su trabajo por estar pensando en esa chica… una vez más…
"Esto no puede volver a ocurrir… soy un profesional y no puedo dejar que mis emociones influyan en esto…"
Así pensaba, pero la verdad es que no se notaba muy convencido…
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Ese día hubiera sido uno de los más felices, pero sin ellos era ilógico pensar en la felicidad. Era una fecha especial, ya que justo ese día, hubiera estado de cumpleaños su querido hermanito…
"Cómo te extraño, Sammy…"
No pudo evitar las lágrimas, ya que el peso de la culpa seguía muy fuerte y los recuerdos no se iban… Su mente voló cinco años antes, cuando Sammy y sus padres aún estaban con ella. Recordó un día en especial… el cumpleaños de su hermano. Sería una celebración en familia, solos los cuatro. Mamá Ikuko había preparado una deliciosa torta y su papá tomaba fotografías…
"Ese fue el único día en que no peleé con ellos…"
Era cierto. Los días anteriores a ese había tenido fuertes discusiones con sus padres, pero cuando se trataba de Sammy, era capaz de hacer a un lado todas las diferencias y compartir como si nada pasara.
"Ya no quiero verte pelear con mis papás, Serena…" Así le había dicho su hermano una vez que estuvieron solos la noche del cumpleaños.
"Es que ellos no me entienden, Sammy… si tan solo comprendieran que ya soy mayor y…"
"Aún eres menor de edad, hermana"
"Lo sé, no tienes que recordármelo, pero pronto dejaré de serlo" Le había dicho ella con un gesto gracioso, pero no fue respondido igual…
"Hermana… yo sólo quiero verlos contentos a todos, a ti, a papá y a mamá… ella sufre, Serena… yo la miro después de que discuten y aunque piense que nadie se da cuenta, la veo cuando se va al baño a llorar…"
Su hermano lucía muy triste; ella nunca esperó que le dijera todo eso, la había conmovido y fue tanto así, que después de ese día no hubo ni una sola discusión en la casa. La paz se hizo sentir en el hogar de los Tsukino, pero no fue por mucho tiempo… Luego de pasar un fin de semana fuera de casa, ella llegó totalmente diferente e incluso, peor que antes y siguió así, hasta el día del accidente…
"Por qué no te hice caso, hermanito… perdóname…"
El llanto no se hizo esperar… estaba demasiado triste y aunque antes hubiera preferido hacerse la dura y detener las lágrimas, ahora le era imposible…sabía que algo estaba cambiando en su interior, pero aún así, la tristeza y la culpa eran las mismas y era un peso demasiado grande…
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Fue ahí que él la vio. Parecía tan frágil y sola… de pronto e inexplicablemente, sintió unos enormes deseos de ir corriendo hacia ella y abrazarla… nunca le había pasado algo así con ninguna de sus pacientes, pero, ante todo, tenía que mantener el control y la compostura.
Se acercó lentamente, pero ella pareció no sentirlo, ya que seguía llorando con las manos tapando su rostro. Llegó a su lado y aunque luchaba internamente por no abrazarla, logró controlarse y sólo apoyó una mano en su hombro.
Serena se sorprendió al verlo, ya que no lo había sentido llegar. No quería que la vieran en ese estado, aún cuando sabía que él ya la había visto en una situación peor.
"No… me di cuenta… ¿qué hace aquí?" Su cuerpo temblaba por el llanto y él adivinó que los nervios de Serena nuevamente le estaban jugando una mala pasada.
"Te vi salir muy mal de la terapia… te busqué en la habitación, pero no estabas, así que me preocupé y salí a buscarte…"
No sabía por qué había hablado tanto, sólo hubiera bastado con decirle que salió a buscarla, pero no, no pudo evitar dejar en evidencia que se había preocupado mucho por ella.
"Yo… siento haber salido así… es que no me siento bien…"
Seiya se sentó a su lado y ella sintió cómo la miraba… eran unos ojos tan cálidos…
"Y… ¿no quieres contarme por qué te sientes mal?" Ella sólo agacho la cabeza.
"Es que yo…" No quería hablar de eso, le hacía daño, pero al volverse a verlo, nuevamente vio sus ojos y sintió que su coraza interna se rompía…
"Sabes que puedes confiar en mí…"
Bastaron esas palabras para que Serena se lanzara llorando hacia sus brazos, dejándolo prácticamente paralizado. No sabía cómo reaccionar… abrazarla o no abrazarla… pero el sentimiento fue más fuerte y pronto Serena sintió unos fuertes brazos que la rodearon con cariño y protección.
"Tranquila, todo estará bien… a veces es bueno llorar para sacar toda esa tristeza que llevamos por dentro y que nos hace daño…"
Serena siguió llorando por un rato y él no dijo nada en todo ese tiempo, sólo se dedicó a acogerla entre sus brazos, mientras ella se desahogaba. Después de varios minutos, ella comenzó a tomar conciencia de cómo, dónde y con quién estaba, así que se obligó a parar el llanto y lentamente deshizo el abrazo…
"Lo siento… no debí…"
Seiya se dio cuenta de que ella se había cohibido y que quizás se sentía avergonzada por haber reaccionado así. Le pareció tan tierna…
"¿Tierna? pero en qué estoy pensando…"
Serena había bajado la mirada y al ver que él no decía nada, se levantó de la banca, sacándolo de sus pensamientos.
"Perdóneme, no debí reaccionar así… será mejor que regrese…"
Él la miró extrañado, no entendió su reacción, pero él no había venido hasta ahí por nada, así que la alcanzó, sorprendiéndola.
"No… no te preocupes, era normal que reaccionaras de esa forma… ahora me gustaría que volviéramos a sentarnos y que me contaras lo que te sucede"
Sólo él podía demostrar tal interés en ella y sólo en él sentía que podía confiar, por lo que ambos volvieron a sentarse, mientras la miraba fijamente. Ella supo que esperaba respuestas.
"Yo…" La verdad no sabía cómo empezar, le dolía hablar de eso y sentía que no era capaz.
"Sé que te cuesta, pero empieza por el principio"
Ella dejó de mirarlo, para fijar sus ojos hacia el frente, viendo hacia cualquier parte.
"Hoy… es el cumpleaños de mi hermano…"
Vio cómo Serena agachó la cabeza. No supo qué decirle, ya que si bien, durante las terapias en grupo había hablado de que estaba sola, nunca había profundizado más en el asunto y él siempre respetaba la decisión de sus pacientes de callar algunos temas.
"Bueno, sé que quizás lo extrañes estando aquí, pero cuando salgas…"
"Él está muerto".
Se maldijo asimismo por el comentario que hizo, así que intentó arreglar su error.
"Lo siento, no sabía"
"No se preocupe, en realidad no me gusta hablar de esto y por eso no he dicho nada durante la terapia, aunque…"
"¿Sí?"
"Cuando hablo con usted siento que…" titubeó un poco "…que puedo hablar de lo que sea…" Agachó de nuevo la cabeza, pero se sorprendió muchísimo cuando él la tomó por el mentón, obligándola a mirarlo.
"Gracias por confiar en mí" Le dijo, mientras le sonreía con esa sonrisa que sólo Seiya Kou puede ofrecer.
"Pero qué estoy haciendo…"
En un segundo, él retiró la mano, pero al ver que ella podía asustarse e irse, decidió seguir mirándola, sólo que esta vez, más serio.
"Así que… tu hermano murió ¿hace cuánto tiempo?"
"Cinco años. Sé que es bastante tiempo, pero para mí es como si hubiera muerto tan sólo ayer… lo extraño mucho…" Serena trataba de controlar las lágrimas.
"Te entiendo, a veces, aunque el tiempo pase, seguimos viviendo ese día como si fuera hoy…" Le extrañó el tono tan triste que él usó, pero prefirió no preguntar nada.
"Ahora ya sabe por qué estoy así…"
"Pero eso no es todo ¿no es así?" Ella lo miró extrañada ¿cómo alguien podía conocerla tan bien?
"Bueno… no, no es todo, aunque prefiero no hablar de eso"
"¿Por qué?"
"Porque… me hace mal, no quiero"
"¿Y por qué te hace mal?"
Serena lo vio con molestia ¿acaso él se burlaba de ella, le había dicho que ese día era el cumpleaños de su hermano muerto y que no le gustaba hablar del tema ¿y aún así quería saber más?
"Porque sí, ahora, creo que mejor me voy" Se paró, pero fue detenida al instante.
"¿No dijiste que podrías hablar conmigo de lo que fuera?"
"Rayos, ella había dicho eso, pero no imaginó que él se pondría tan preguntón…"
"Sí, sé que dije eso, pero… es que usted no entendería…"
"Yo puedo entender más cosas de las que te imaginas… sólo empieza por el principio"
Ella hizo una mueca de fastidio que él notó y volvió a sentarse, sabiendo que no podría irse hasta que el doctor no lo supiera 'todo'.
Hubo un silencio bastante largo, pero ella comenzó a hablar…diría sólo lo justo y necesario, no tenía por qué extenderse.
"Extraño a mi familia… todos murieron"
Seiya la miró con sorpresa; ella hablaba con ¿rabia?
"Perdí mi casa y creo que también mi empleo… con esto de estar 'aquí'…"
Era la primera vez, en días, que Serena no se mostraba tan fría, cosa que lo sorprendía. Sintió que esta era su oportunidad para indagar más.
"Así que es por tu familia… en verdad lo siento, sé lo duro que es perder a personas tan queridas…" Esperó a ver su reacción, pero ella seguía en su postura 'fría'.
"No me compadezca, no lo necesito… si supiera cómo ocurrieron las cosas, no dudaría en odiarme…" Su rostro mostraba dureza, pero él adivinó que estaba triste.
"Y… ¿qué fue eso que ocurrió y que según tú me haría odiarte?"
Dudó un momento. Si respondía, sabía que no tendría más salida que terminar por contarlo 'todo', pero a la vez tenía la pequeñísima esperanza de que si hablaba, quizás él la entendería, así que se decidió.
"Yo… yo fui la culpable de la muerte de mi familia" Su mano estaba empuñada con tanta fuerza, que sus uñas casi le hacían daño.
"Qué fue lo que pasó…" Sabía que a ella le costaba hablar de eso, pero tenía que intentarlo, ya que este era un paso importante para poder ayudarla.
"Fui muy… mala… sí, creo que eso es, fui una mala hija y una mala hermana… hice cosas de las cuales me arrepiento, pero sé que eso no sirve de nada, ya que ellos seguirán muertos…"
"Creo que todos nos arrepentimos alguna vez por algo que hemos hecho, pero lo importante es saber perdonarse…"
"No es mi caso" Él pareció no entender, así que ella se lo aclaró "No es mi caso, porque yo no tengo perdón"
"Claro que sí, es más, estoy seguro de que lo que hiciste no es tan terrible como piensas…"
"Yo los maté…"
Silencio.
No supo qué contestar. ¿Acaso ella en verdad había matado a sus padres?... no, no podía ser, ella no era una asesina, entonces ¿por qué dijo eso?... quizás….
"Dime algo ¿cómo murieron?"
"Ellos…" Cerró sus ojos con fuerza, mientras comenzaba a temblar "…creo que… chocaron con un camión y… "
Las lágrimas no se hicieron esperar, pero no hubo llanto, sólo lágrimas.
Seiya suspiró, aliviado.
"Entonces fue un accidente"
"¡Claro que no!... ¡Ellos murieron por mi culpa!..." Se levantó bruscamente. No quiso mirarlo, así que le dio la espalda "… Ellos salieron a buscarme… yo me había escapado de casa… se preocuparon por mí, aún cuando los insulté y me fui sin su permiso… ni siquiera estuve ahí cuando la policía llegó… todos lo sabían y yo… y yo… ¡maldita sea!... ¡yo fui la última en enterarme, porque ni siquiera me había interesado en volver!..."
Ahora entendía en gran parte el motivo de su depresión. Guardó silencio, buscando las mejores palabras, pero sabía que en ese momento no tendrían ningún efecto, ella ya estaba demasiado alterada.
Ahora sí lloraba con más fuerza, mientras sentía otra vez esa angustia y unas ganas terribles de tomar esas pastillas…
"Necesito…una sola, una sola…" No esperó respuesta y se marchó corriendo hacia la clínica, en un afán de encontrar algo que pudiera tranquilizarla.
"Maldición"
Serena corría rápido. Era la segunda vez que la seguía de esta manera, pero esta vez sería diferente, no permitiría que llegara a los extremos de la ocasión anterior, tenía que alcanzarla y así lo hizo…
"¡Te tengo!"
"¡Suélteme!"
"No, no voy a permitir que te hagas daño… sé que tú eres capaz, sé que puedes controlarte sin necesidad de esas píldoras ¡vamos!"
Serena luchaba por soltarse, pero Seiya la tenía fuertemente atrapada. Ella temblaba y lloraba, pero él no la soltó. Algunas personas ya comenzaban a agruparse, al sentir la pelea, pero después se dispersaron, al ver que el doctor ya tenía controlada la situación.
De pronto, la lucha se hizo menos intensa y ambos fueron cayendo de rodillas al piso. Ella lloraba, pero ya no con ese llanto histérico, si no con tristeza, tristeza por ella, por su familia, por todo…
"Sabía que eras capaz… sólo debes aprender a controlar tus emociones, pero sobre todo, Serena, debes ser capaz de perdonarte…"
Ella seguía llorando, mientras él la sostenía aún entre sus brazos, pero ahora no le importó que ella fuera la paciente y él el doctor, ya que le había abierto su corazón de tal forma que incluso a ella misma le sorprendía…. Y le agradaba…
Él, a su vez, sentía como si volviera a vivir en parte su propia historia, llena de un dolor que sólo el tiempo podía ir aliviando. La entendía muy bien y por eso se sentía con el deber de ayudarla y protegerla, de brindarle esa seguridad que todos perdemos una vez que nos sentimos culpables por algo que sólo el destino hizo parecer como nuestra responsabilidad.
En realidad a él tampoco le importó que él fuera el doctor y ella la paciente, ya que al fin se estaban entendiendo, al fin había logrado 'llegar a su corazón', aún cuando eso implicara que también su corazón se viera involucrado…
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¡Hola!
Aquí estoy nuevamente reportándome. Muchas gracias a todas las que escribieron un review, ya que en verdad me animan demasiado con sus palabras.
¡Ahh! También quería contarles que quizás no pueda actualizar con tanta frecuencia, ya que empezaré a trabajar y eso me demandará bastante tiempo. Espero que aún así, continúen leyendo esta historia.
Del fic: Creo que este capítulo era necesario para que, al fin, se fueran disolviendo esas barreras entre el doctor y su paciente… ojalá que haya logrado mostrar eso a través de estas líneas.
Ahora, responderé los Reviews: (la otra vez no tuve mucho tiempo para hacerlo)
vicky kou: Gracias por tus lindas y animosas palabras. Ojalá que los capítulos siguientes te sigan gustando (en la mayoría, o mejor dicho, en todos aparecerá Seiya). Eso sí, demorarán un poquito más. ¡Gracias por tu review!
ANGELA ISABELLA ISOBEL ROMANOV: No, no digas eso, ya que tu review significa mucho para mí ¡en serio! me da ánimos de seguir escribiendo. Respecto a tu pregunta, en el próximo capítulo se sabrá la identidad, pero, por el momento, te puedo decir que no es quien dices (ya verás mi locura).
Marisa Makou: Gracias por leer mi historia y por dejar un review. Ojalá este capítulo te haya gustado. Trataré de ir cambiando el summary según el capítulo que suba (aunque en este no cumplí, pero igual creo que tiene relación). ¡Gracias otra vez!
Pandora no Rea: Es cierto, ella trató de suicidarse, pero creo que al ir avanzando la historia irá evolucionando, aunque, todo puede pasar, así que no me atrevo a decir si lo intentará de nuevo o no. ¡A mi también me encanta Seiya! Gracias por tus palabras de apoyo.
Sailor Alluminem Siren: Pienso igual que tú, creo que una corrección a tiempo puede evitar todos los problemas a futuro. Gracias por tu review ¡ojalá te haya gustado este capítulo!
Raye-chan: Gracias por tu opinión, en serio, te lo agradezco. ¡Significa mucho para mí! Ojalá que este capítulo te haya gustado y ya en los que vienen se verá qué es lo que pasa con los sentimientos de ambos. ¡Otra vez gracias!
Me gustaría que opinaran sobre este capítulo.
Danyseren
