-Dijo "Te lo robaré cuando tenga la oportunidad", esa amenaza no tenía valor, nunca hubo necesidad de robar algo que ya era suyo- sentencio suspirando una rubia mientras dejaba su café con una sonrisa melancólica.

-Hinano es una chica dulce y se sacrifica así misma por los demás en cuanto a sentimientos, no puedo creer que te haya hecho una amenaza así- rio el chico frente a la rubia y esta se enojó de sobremanera.

-¡No quiero que la halagues así!- grito entre furiosa y triste por las palabras que decía aquel chico.

-A mí también me molesta que hayas vivido con Karasuma y no me quejo, no la halago porque me guste, me fascina su gentileza- el rostro de la rubia se volvió sombrío -… pero me gusta más tu egoísmo- una sonrisa malhumorada se posó en el rostro de la mujer –Aun así nunca me entere de que pasó, Hinano no me dijo nada y como era de esperarse no le saque nada a Manami tampoco

-¿Me quieres ver sonreír o llorar?

-Quiero saber la verdad

-Eso tuvo lugar hace ocho años, yo tenía ya dos años de estar viviendo con Karasuma y justo ese día era San Valentín, en ese momento él me gustaba y el que me invitara a vivir juntos aunado a que trabajaba en el servicio de inteligencia en el ministerio de defensa a petición suya para mí era como una señal de que sentía algo más que simple amistad, por eso mismo me preguntaba porque no pasaba nada… nunca llego a darme ni siquiera un abrazo- hubo un golpe en la mesa y la rubia sonrió –Ese día supe la razón…

Una rubia mujer iba caminando feliz con una caja lujosa de aparentes caramelos.

-Le daré un sorpresa a Karasuma llegando temprano el día de hoy- y cuando estaba a punto de llegar vio en la entrada de aquella casa que compartía con su colega de trabajo a su colega y a una muchachita de medianos cabellos ondulados y ojos verdes que veían al mayor con ilusión y a la vez amargura, era Kurahashi de eso estaba segura, a esa niña jamás la confundiría, se acercó lo suficiente para poder ver bien y escuchar la escena sin ser descubierta por los sentidos desarrollados de ambos, se quedó escondida unos momentos que le parecían eternos pues lo único que veía es como ambas personas frente suyo se veían a los ojos sin desviar la mirada ni un segundo.

-Te dije que no vinieses- corto el silencio el hombre.

-Sigue diciéndole a la jefa de Bitch-sensei que no la deje salir temprano- hablo ella con un aire de tristeza.

-No lo hago por ti, en días como este se pone melosa y no puedo lidiar con ella- la chica negó y busco en su maleta de la escuela una caja con un bonito color naranja y un moñito verde, extendió la caja invitándolo a tomarla.

-A pesar de que no lo haga por mí, yo sigo haciendo esto para usted y lo seguiré haciendo, no importa cuánto tiempo pase

-Es de nuevo chocolate negro con relleno de naranja y manzana- dijo el mayor tomando la cajita y analizando su contenido para después guardarla en su maletín, que aun llevaba, dirigió una media sonrisa a la chica que tenía delante –gracias, enserio los adoro.

-Lo sé, a veces puede ser un niño Karasuma-sensei, por eso le gusta el chocolate elegante y sobrio con un relleno dulce y acido, eso me encanta de usted- sonrió la chica y al azabache pareció darle un vuelco el corazón, pues se encontraba nervioso y a la vez culpable de esa hermosa sonrisa triste y amorosa, no pudo más y terminó por consumirse en sus instintos para así estrechar a la chica en un abrazo entre protector, culpable, egoísta y posesivo, y agradeció una vez más vivir lejos de la ciudad pues así nadie podría verlos –Karasuma-sensei- por increíble que pareciera la chica no consolidaba el abrazo.

-Nunca dejes de decirme así

-¿Eh?

-Sigue tratándome así y podre intentar amar a otra persona, no vuelvas a traerme chocolates, Kurahashi- dicho esto la chica abrazó repentinamente al azabache.

-No lo obedeceré… no te obedeceré Tadaomi- apretó más la ropa del hombre aspirando su aroma y pegando su cuerpo más a él, pero el contacto fue roto poco tiempo después.

-Lo siento Hinano pero vete- la alejo, le entrego de vuelta los chocolates que había recibido y se metió dentro de la casa sin mirar a la chica a la cara, quien solo salió caminando con la frente en alto y una sonrisa triste, Irina quien había visto todo se acercó a la casa cuando la chica se hubo ido y husmeo por la ventana para encontrarse con una imagen que nunca olvidaría, observo a un Karasuma frustrado e impotente golpear varias veces la pared mientras repetía, lo que ella suponía, el nombre de su exalumna. Irina no pudo aguantar más y salió en busca de Kurahashi, a la cual encontró sentada a en la sombra del árbol principal del templo cerca de ahí, ese árbol era para cuidar las almas de los valientes.

-Tú eres valiente

-Hola Bitch-sensei- ni siquiera volteo a verla para descubrir que era ella.

-Kurahashi ¿Qué tienes?

-No hace falta que me preguntes, ya lo sabes

-¿Me viste?

-Hace dos años que no estas activa, en cambio yo he aceptado misiones con el gobierno por estar más cerca de él, eso aumentó la capacidad de mis sentidos

-Lo siento

-No tienes por qué disculparte

-Si tengo, ya que te dejare un camino más fácil, me voy de su casa

-No tienes por qué tenerme compasión

-No la tengo, solo evito que mi orgullo salga más lastimado, él solo me quería para ver si dejaba de amar a aquella chiquilla que le roba el sueño

-¿Eh?

-No te recibirá los chocolates de buena gana, déjaselos en la ventana que da en dirección a la clase E, siempre mira por ahí cuando anochece- dijo la rubia mientras se marchaba.

-Después me enteré por palabras de Koutaro que todas las noches en San Valentín a Karasuma le aparece una caja de chocolates negros con relleno de frutas en aquella ventana, desde hace ocho años, incluso ahora que están casados, yo no le veo lo interesante de seguir haciendo eso si ya se sabe quién los da- refunfuño la chica mientras tomaba un sorbo de su café.

-Sigues pareciendo una niña, esos detalles siguen con el romance latente, una experta en seducción debería saberlo bien

-¡No necesito que tú me lo digas!

-Jajaja, en ese caso ¿Por qué no hablan las cartas?

-¿Las cartas?- y acto seguido el chico alzo su mano que llevaba una baraja y la dejo caer en la mesa, cuando todas las cartas terminaron de caer se pudo observar en la mesa una cajita aterciopelada de color rojo con un listón amarillo.

-Feliz día de San Valentín- las mejillas se le tiñeron de rojo a la rubia y abrió la cajita para comer un chocolate, era chocolate blanco con relleno de chocolate negro fundido.

-Se supone que son las chicas quienes regalan chocolate- rio mientras comía otro pequeño chocolate.

-¿Eh? ¿Es así? Que despiste, entonces ¿Dónde está mi chocolate?

-Cuando tengas una buena nota en seducción te lo daré

-¿Eh? ¿Acaso no he superado a la maestra ya? Después de todo seduje a la reina de la seducción- la rubia se tensó y el chico rio, la chica se levantó de su lugar y se dirigió a donde su acompañante estaba sentado, se sentó sobre su regazo y le beso apasionadamente hasta que el aire les falto a ambos, aquel chico cinco años más joven que ella era demasiado bueno besando y ya le seguía el ritmo –Sabes a chocolate

-Es tu chocolate, gracias por todo Hiroto, feliz San Valentín- y volvió a besar al chico pero esta vez con lentitud y amor, era un beso casto.

-Te amo Irina

-Y yo a ti- otro beso más, porque ese era el mejor chocolate que Maehara había probado y del que nunca se cansaría de probar.

Nallely:

Eh vuelto queridos lectores! :'D esta vez tocó cap de dos de mis ships más preciados X3 (siempre digo esto pero es porque amo a todos los niños del 3-E y eso incluye a sus amoríos) ya hay más capítulos pero aun van a sufrir :D así como yo sufrí cuando Karasuma le dijo a Irina que vivirían juntos pero yo digo no! Karasuma al final se dará cuenta de que solo lo hizo por amistad y para olvidarse de Hinano a quien convertirá en su esposa TT-TT yo lo sé y sé que la bitch será feliz con el casanova, si preguntan qué pasará con Hinata pues… ¡No les diré! :v Jajaja espero les guste el cap y nos leemos después!

Akane:

MaeIri(?) es mi aportación de ship más raros a los ships raros… (así como el KoroKuda que se le ocurrio a Nalllely)… así que este es uno de los caps que más amo X3… digo "más" porque los amo todos y a todos los niños X3…

Bueno… nos estamor leyendo… Matta nee!

Pd: Sufran un rato en los que nos da la gana subir el cap donde decimos que pasó con Hinata :D

Pd2: ¿Saben?, este fic nos está llevando a revelar todos los ships que (de una u otra manera) aun habíamos mantenido en secreto :P XD… pero bueno, creo que cuando terminemos esta cosa ya sabran todas nuestras ships :P…