Capítulo IV

Salud, Sasuke!

Me monté sobre Sasuke, le di un beso en los labios y luego le mordí el cuello, como si me deleitase con algo delicioso que pudiese probar cuantas veces quisiera, con mis dedos delineé su brazo izquierdo mientras él pasaba una mano por mi espalda, y con la yema de sus dedos recorría la hilera que conformaba mi espina dorsal hasta llegar a mi nuca.

Lo lamí desde la entrada del pecho hasta la quijada y posicioné mi cara justo frente a la suya, sin que existiera ni un milímetro de distancia entre los dos. Dejé escapar un gemido de excitación cuando mi vientre le rozó.

—¿En verdad me tenías ganas desde hace tiempo? ¿No, Sakura? —

Mi cara se tornó roja y mis ojos se cerraron, inhalé profundamente y me escondí en su pecho.

Sentí cómo expulsó aire de forma rápida por su nariz a modo de burla y luego me tocó el cabello. La verdad era, que estaba actuando como si fuese un soldado que no había visto a su mujer después de una guerra de diez años, en los últimos tres días salí de esa cama como dos veces nada más, por suerte no tenía que trabajar los jueves en el hospital y el viernes, Naruto lo declaró como día de asueto a causa de no sé qué y ni me importa… como si Sasuke hubiera olvidado que no le hablaba y lo hubiese llamado para que pudiésemos tirar en paz.

Me reí por debajo, eso que pensé me había hecho gracia, por suerte, mi humor era cambiante. Descubrí que después de estar muy contenta, de un momento a otro, me volvía insoportable y que si pasaba una gran vergüenza, me daban ataques de risa luego.

Volteé hacia un lado y comencé a mover mi mano dándole golpecitos a la piel de Sasuke. Él entrelazó sus dedos con los míos estirando un poco mi brazo.

—¿Y quién fue el primero? — Preguntó llevando mi mano hacia arriba y metiendo mi dedo índice en su boca, mordiéndolo.

Sonreí y me acerqué a su oreja—Kakashi-Sensei— le susurré.

Él me miró y frunció el ceño con una mirada de fingida incredulidad. Tomé la sábana y le cubrí la mitad del rostro, haciendo como si besara sus labios ocultos bajo la tela, riéndome.

Me apartó poniendo su mano entera sobre mi frente y se quitó la sábana de encima—Cálmate— me dijo levantando una ceja.

Me estaba pasando de estúpida en verdad, él de por si tenía un humor patético.

—Eres mentirosa—dijo—No hubiese sido tan rudo contigo si hubiese sabido la verdad—

—Qué importa— Susurré — A mí me gustó—

—Sí… ya veo— Dijo tomándome por la cintura y apartándome para poder levantarse—Deberías pasarte por tu casa un rato…—

Volteé y mi expresión cambió. —Claro, por más ropa –dije mirando a un lado y aliviando mis labios tensos.

—No, Sakura, deberías quedarte allá más tiempo—

El sonido de su voz se expandió por mis adentros dejándome vacilante. No puede ser pensé.

Cuando apenas toqué la tierra húmeda, metí la mano en mi bolsillo y saqué la caja de cigarrillos que no había tocado desde que llegué hasta ahí, encendí uno y maldije. Mientras caminaba, intentaba pensar en qué era lo que le molestaba o le incomodaba de mí. Pero, sin darme cuenta, mi cara se arrugaba y las gotas de agua la cubrían, daba pequeños gemidos y el aire se había vuelto más pesado. Había dejado de llover, pero mis mejillas seguían cubiertas de agua.


Las horas pasaban lentas y los domingos apestaban cuando tienes que ver películas malas tú sola. Todas las luces de mi departamento estaban apagadas y mi habitación estaba tan desordenada que ni siquiera quería levantarme para ir al baño, había (mayoritariamente) comida chatarra tirada en el suelo y latas de gaseosa vacías, lo que verdaderamente era extraño en mi casa, pues NUNCA tomo eso, es más probable que encuentres un lanzallamas en medio de la cocina a una de esas porquerías ahí.

Pensando en cada una de esas incongruencias escuche el sonido que me haría abandonar mi cama y dirigirme a la puerta de una vez por todas.

—Saku—su mirada me recorrió con indiscutible espanto de arriba hacia abajo para luego volver a encontrarse con mis ojos adornados con rímel corrido—..ra..?—

Rodé los ojos.

—Bueno, no te ves tan mal—fingió una horrenda sonrisa—

—Pasa—

Luego de hablar con Ino de lo que había ocurrido, ella saco su propia deducción de todo sin necesidad de que yo diera primero mi punto de vista.

—Se la pusiste muy fácil—dijo—extremadamente fácil. Sé que muchas creen que al acostarse con alguien ya se enamoran, pero pasa todo lo contrario, ahora él sabe que harás lo que él quiera cuando él quiera—

—¿Y qué puedo hacer?—

—Nada—

¿Nada? Tenía que estar bromeando, no podía perderlo así.

Es que si vas con él será peor, y no intentes eso de darle celos, si follaste con él tantas veces como dijiste, si te ve con otro pensara que lo haces con todos—

—Olvídalo, se acabó, el no vendrá, lo conozco—

—Anímate! –sonrió— por lo menos ya sabes como es.

Una sonrisa se dibujo en mi rostro, recordé cuando estaba con él.

—¿Y bien cómo es?—Me despertó.

Cuando besa. Lo hace tan profundo, cierra los ojos y se acerca mucho, siempre pone la cabeza hacia el lado derecho y me acaricia el cuello. Cuando me ponía boca abajo para dormir, me acariciaba el cabello—continué— No es tan malo como parece. —

Ino sonrió.

Los días pasaron y me encontraba en el hospital trabajando, viendo como los niños del pasillo corrían buscado una pelota, sus madres hablaban sobre el inicio de clases en la academia y sobre un nuevo sitio de té que habían abierto. Una silueta apareció, era Hinata que me saludaba desde lejos con la mano.

—Sakura—dijo tomando mi mano, yo le correspondí.

—Cómo has estado?—miré a su vientre y de inmediato ella se sonrojó—

—Bien—dijo tocándolo, se ha portado bien—

—Ojala tenga tu carácter, si tenemos otro Naruto creo que habrá que reconstruir la aldea otra vez —

Ella sonrió como forzada, pero era verdad; el marido era insoportable de pequeño, yo no tenía la culpa.

—Justamente quería hablarte del bebe, bueno mas bien pedirte que fueras nuestra madrina…de él y de nuestra boda. —

Y claro que acepté, lo haría sin dudar soy amiga de los dos y la verdadera que me gustaban los niños, solo había algo que me inquietaba. — Y…quien será el padrino? —

—Pues Naruto quería que fuese Sasuke, pero…—

—Entiendo, bueno no estoy segura de verlo en estos días, pero puedo decirle, ya se le pasara…—

—¿Harías eso? A Naruto le encantaría—dijo con un brillo perturbador en los ojos—habíamos pensado también en Shikamaru o en mi hermano, pero no creo que quiera—

— Al jefe no le gustan los niños amor, a menos que se los des con ensaladas y papas o algo así—

—¿El jefe?—dije yo viendo a Naruto que acababa de llegar.

—¿No lo sabes? Acaban de nombrar a Neji la cabeza de Souke o Mouke o como se llame—

—El souke… yo iba a cambiar eso, cuando fuera…—

—Olvídalo, ya termino esa pesadilla, ahora tendremos una familia de verdad, Hinata— dijo él sonriendo y dándole un beso el los labios, mientras la abrazaba.

—¿Y entonces qué vas usar para la boda Sakura?—mientras jugaba con las manos de Hinata.

Las semanas transcurrieron rápido y ya estaba en la recepción esperando a que Hinata entrara vestida de blanco. Estaba parada junto a Kakashi-Sensei, que por falta de cuorum quedó como el padrino, mi vestido era un poco mas arriba de la rodilla, color crema y ceñido al cuerpo, tenia el cabello suelto y ya me llegaba un poco mas debajo de los hombros, sin embargo, al haberlo rizado se veía igual de corto que antes.

Yo volteé a la entrada y mi visión me impacto, no era Hinata entrando para casarse, sino Sasuke quien llegaba impecable con un traje negro, por un momento me vio y luego fue a sentarse, aun no había comenzado la ceremonia, así que podía ir a saludar.

—Kakashi sensei, me rodeó los hombros con su brazo y me dio un beso en la cabeza—Tranquila— dijo.

Naruto le había dado la invitación, pero todos pensamos que no vendría, cuando lo vio, corrió hacia el como si se tratase de su futura esposa, Sasuke sonrió discretamente y le dio un "abrazo" intercambiaron unas palabras antes de que el monje encargado le hiciera señas de que comenzaría.

Sasuke no fue el único invitado sorpresa, el clan Hyuga también hizo acto de presencia, ambas ramas había venido impecables. Es mas, atentos, le dieron la mano a Naruto y le llamaron Hokage-Sama.

—Creo que no querían perderse la fiesta— susurré.

—Creo que decirles que sus tierras- minas de dinero -eran parte del Estado, pero como éramos familia, yo me haría el loco… les hizo cambiar de parecer—susurró mostrando sus dientes en una sonrisa irónica.

—Neji se ve contento—dije riendo parada junto a Naruto

—Estaba molesto, al principio no nos hablaba. Pero bueno, creo que la quiere un poco. Igual que mi suegro. —

—Creo que fue normal su reacción, en esas circunstancias cualquier padre se molesta. —

—Como sea… el otro día me disculpe, dije que iba a estar con ella siempre, para que vean que soy decente—reí y le sacudí el cabello. —

La boda fue tan bonita… al final, Naruto cargo a Hinata por la cintura y le dio el beso más romántico que he visto, como en las películas.

La fiesta fue grandiosa, Gaara estaba y no paraba de ser acosado por miles de mujeres caza hombres, yo me embriagué junto a Shikamru y Temari como acostumbramos, no es que sea borracha, es solo que ver a Sasuke hablar con karin y ver como ella le tocaba los hombros y la pierna izquierda mientras reía, debía ser amortiguado con algo.

—Te apuesto una botella a que Sakura no va a hablarle —

—¿Qué botella? vas a robártela? — le pregunto Shikamaru mientras la veía con un ojo cerrado

—Me la bebo entera si ella va y lo besa frente a esa langosta —

—Lo hare—dije levantándome y dirigiéndome hacia Sasuke—mis pasos eran lentos y sentía que todo daba vueltas, sin embargo, podía mantener todo bajo control, hasta que nuestras miradas se cruzaron y una extraña sensación de vacío me inundo. Lo único que escuche fue un golpe y vi a Sasuke levantarse de la mesa .


Muchas gracias a todas por tan lindos comentarios 3. Me alegra mucho que les guste mi forma de narrar, es algo muy característico y es bonito que lo vean. Tambien quería disculparme por para el fic, pero es que me concentre en otras cosas y..bueno digamos que deje de ser yo por irme a otros "terrenos", tuve una depresión y pues me fue muy difícil salir de ella...pero las cosas me sirvieron de inspiración de hecho tengo otra historia en mente :3. A lo que vinimos: LAS CONTINUACIONES, serán todos los viernes, así que no se lo pierdan amigas :* Angel zoe, jaja tranqui que aquí hay confianza!

Hasta la Próxima!