PERDON POR NO ACTUALIZAR!, EN ESTE TIEMPO, LLEVABA MUY OCUPADA PERO AQUI LES TRAIGO EL SIGUIENTE DEJEN REVIEWS PLISS ME HARIA MUY FELIZ GRACIAS!
"Le temo a lo que me estoy convertiendo
Siento que estoy perdiendo la lucha dentro.
No puedo contenerlo más
mi fuerza está desvaneciendose
Tengo que rendirme."
WITHIN TEMPTATION-ITS THE FEAR
EL CIERVO EN PLENA CACERÍA
Una mujer, eso es lo que estaba viendo, una mujer que tenia cierto parecido a ella, en especial en los ojos, esos ojos iguales a los de ella, con una piel albina, tenia sus cabellos sedosos color café en forma de cascadas, no la vio muy bien porque se dio cuenta de que estaba observando algo, al fijarse bien en el objeto o persona que miraba, se podía apreciar a una mujer, una mujer esclava que tenia un expresión extraña entre varios sentimientos tenia su rostro, pero el que mas le remarcaba era miedo, si eso era lo que tenia la mujer tenia miedo, mucho miedo, sudor pasaba por su rostro, y sus labios temblaban mucho, solo se pudo ver que sostenía algo entre sus manos, que también temblaban y se notaba el esfuerzo en no hacerlas temblar, no se lograba ver que tenia entre sus manos, lo cubría perfectamente, apenas la atención estaba en ella, aun no se podía ver el objeto que tanto protegía la mujer, se estaba escondiendo, y al ver bien la escena, se vio que la Guardia Vulturi estaba afuera inspeccionando el pequeño pueblo, al verse bien, se pudo ver a Jane, Alec, Demetri y Felix en una casa con los demás atrás de ellos, Alec agarraba a la mujer esclava que estaba ahí protegiendo al objeto que no se puede ver , Alec trataba de quitar aquel objeto, pero la mujer se rehusaba, aun así era humana era débil, Alec lo quiso hacer por la buenas, pero al ver la terquedad de aquella mujer decidió hacerlo por las malas, la mujer con lagrimas en los ojos, no quería permitir que le quitaran aquel objeto, Alec pateo a la mujer contra la pared, a la mujer esclava le causa mucho dolor, por lo que dejo escapar un grito mientras sangre roja caía por su cabeza, Alec hizo tu su esfuerzo por no lanzarse hacia ella y beber su sangre, le quito lo que traía en las manos, y su pudo ver bien, era un bebé, un bebé que ahora estaba llorando por no estar en los brazos de su madre, la mujer con todas sus fuerzas trato de incorporándose, se levanto y trato de quitarle el bebé a Alec, pero entonces Jane utilizo su don contra la mujer, el dolor, el dolor, la mujer trataba pero no podía, hasta que callo al suelo y cuando Jane supo que era suficiente, la dejo ahí llorando, Alec con el bebé agarrándolo solo del pie boca abajo, les dijo a los demás que fueran a otra casa, mientras el iba al río, Alec corrió hasta llegar aquel lugar y miro al río, observo a su alrededor, y vio a otros guardias haciendo lo que el va a hacer en estos momentos, el bebé seguía llorando, y Alec hizo una mueco al oír tal ruido, apretó los puños quería beber su sangre, pero sabia que se lo tenían prohibido y alguien lo podía ver, así que ya para acabar con el fuego en su garganta, pero no podía, estaba enojado con ese bebé por hacerle desear beber su sed, busco con la mirada a un cocodrilo y lo vio, y ahí estaba listo abriendo la boca para recibir el bocado, Alec sonrió se preparo y soltó al bebé viendo como este lo estaba devorando, se tenia que alejar ya que pronto le llegaría el olor a sangre. Mientras se veía, como los otros tiraban a los bebes, llorando y sufriendo mientras que los cocodrilos se los comían si piedad alguna. Regresando a la mujer que veía tal horrible escena, aquella mujer de piel albina, se noto que tenia miedo en su expresión, ¿por qué tenia miedo?, no era el bebé de aquella mujer, ella no estaba en peligro, ¿por qué le invade tanto miedo?, la respuesta se obtuvo al bajar la vista, y ahí estaba, la mujer estaba acariciando y tranquilizando su vientre de varios meses…
Renesmee despertó con sudor cubierto en su cara, su corazón latía desesperadamente, mientras se levantaba, solo era un sueño, aquella horrible pesadilla solo había sido un sueño, se encontraba en la biblioteca de su padre, estaba sentada en el piso, apoyada en la pared, Renesmee seguía jadeando, por haber visto todas esas monstruosidades, reconoció a la guardia, pero nada mas a ellos, a ninguno de los esclavos reconoció, solo la mujer que le parecía sumamente familiar, ¿qué habrá significado ese sueño?, ¿acaso tendrá un significado?...
-solo un sueño.-pensó ella era lo que se estaba repitiendo constantemente, quitando las preguntas que estaban rodeando su mente…
-¿Renesmee?.-escucho una voz terciopelada, sabia quien era esa persona
-cariño ¿estas bien?.-le pregunto Sulpicia
-si mamá estoy bien.-dijo
Sulpicia la miro por unos segundos, quito mechones de su cabello y le agarro el meton, para verle mejor el rostro.
-estuviste llorando.-no era una pregunta
Renesmee negó con la cabeza
-mi amor…-le dijo abrazándola.-¿qué es lo que te preocupa tanto?
Renesmee no sabia que responder, por mas que quería a su madre no podía decirle que estaba así por el licántropo que en estos momentos estaba encerrado, no era por vergüenza o deshonor, si no que temía de que le hicieran algo a ese lobo, así que prefirió decir media verdad.
-solo estoy nerviosa mamá, no se que pueda hacer con el puesto que me dio Victoria.-dijo aun abrazada de su madre.
-ah…con que era eso.-dijo dejándola de abrazar y sonriéndole.-no debes de preocuparte tanto, será fácil créeme, tu padre le toco estar en ese puesto igual que tu, no fue nada difícil.-le brindo una bella sonrisa.-y no creo que siendo su hija no pueda hacerlo, Victoria esta igual, un cargo mayor que el tuyo, imagínate como puede estar ella.-ambas rieron
Sulpicia la abrazo.
-tranquila, hija, se que estarás bien, podrás con esto, no tendrás algún problema con ningún esclavo.-dijo eso tenso a Renesmee, pero Sulpicia no lo noto.
-vete a tu alcoba mi amor, descansa si.-le dijo…
Ha pasado un día desde aquella visita que Renesmee le hizo al licántropo, miles de sentimientos empezaron a recorrer sobre su cuerpo, no entendía porque agarro tanto cariño hacia aquel lobo, un esclavo, alguien que ni siquiera es de su raza, enemigo mortal del vampiro, pero no sentía odio, ni repugnancia, sintió mas curiosidad hacia aquel ser, si era un hombre lobo, ¿cómo se vería en su forma humana?, a ella no le importaría como se veía, pero así como los vampiros y hechiceros tienen sus características que los identifican, ¿qué clase de características tendrían los licántropos? Pero la curiosidad no era el único sentimiento que sentía, sentía curiosidad a la vez miedo, miedo…porque hoy el seria el esclavo, y ella le daría ordenes para que trabaje, no, ella no podría hacer eso, no solo por aquel lobo, si no por los humanos, jamás los vio, solo sabe un poco sobre ellos, pero, ella no quiere hacerle daño a nadie, a parte, Renesmee jamás ha visto como trabajan los esclavos. ¿qué haría ella?, ella jamás ha dado ordenes, ella cree, que jamás podrá dirigir un reino, y con el puesto que le dieron es como la mitad de lo que Victoria hace, ella no puede mandar, no puede dirigir simplemente no sabe como hacerlo. Renesmee estaba sentada en el cuarto, ya era de día, aunque no se veía el sol, nunca se veía el sol, si no había nieve había sombras rodeando todo el reino, hasta llegaron a considerar que el Sol era solo un mito y que no existía, pero ella si cree en eso, Renesmee solo se encontraba pensando en lo mismo, desde que dejo al lobo en aquel oscuro lugar. En ese instante Victoria llego muy sonriente, pero al ver a su hermana en ese estado su sonrisa desapareció, después de todo era su hermana, y si ella tenia un problema ella también. Victoria se acerco y se sentó a lado de ella.
-ey, ¿qué tienes?.-le pregunta su hermana.
Renesmee solo la ve por unos segundos luego vuelve su mirada en donde estaba.
-¿no dormiste bien en el prado?.-le pregunto
Por supuesto que Victoria sabia lo del prado, aunque Renesmee nunca la ha dejado verlo, y Victoria lo entiende siente que Renesmee tiene algún tipo de obsesión por aquel lugar, pero a Victoria no le importo ni le dio la mínima curiosidad.
-no…si dormí bien…-le contesta.
-entonces…¿por qué esa cara?.-le dice agarrándole el hombro.
Renesmee trago en seco y volteo a ver a su hermana, quien la miraba con esos ojos carmesí, aquellos ojos que estaban llenos de preocupación.
-no tengo nada malo…es solo…que me siento nerviosa…respecto al cargo que me diste.-dijo desviando la mirada apenada.
-tranquila.-le dijo.- yo también me siento nerviosa.- le dijo sonriéndole
-no pareces estarlo.-le dice mientras reine con una sonrisa torcida.
-créeme que si…enserio….-dijo mientras se ponía seria.-tengo miedo de decepcionar a mi padre respecto a como estoy trabajando, ¿y si no lo hago bien, y si termino haciendo el ridículo?.-y ahora ella era la preocupada.
-créeme que me siento igual.-dijo medio mintiendo, en estos momentos lo que menos le importaba era ella misma.
-bueno eso no importa…no crees.-le dijo Victoria tratando de levantarle el animo.
Renesmee se quedo seria.
-anda vamos.-dijo agarrándole la mano llevándola fuera de su hogar.
Las dos jóvenes empezaron a correr con su velocidad vampírica, aunque Renesmee no deseaba correr, no quería llegar, ojala se pudiera desviar del camino e ir aquel prado, pero sabia que no podría, seria mas un acto de cobardía, Renesmee apretó los puños por no poder hacer algo. Victoria por primera vez corrió mas rápido que ella y Renesmee dejo que ella se adelantase. Quería darse tiempo de pensar, obviamente trataría de no ver al lobo, así no batallaría en su trabajo y se concentraría mejor, por mas curiosidad que tenga.
Cuando Renesmee llego al lugar en donde los esclavos trabajan, sintió el verdadero miedo, y el verdadero significado de la palabra monstruosidad, ahí estaban, los humanos, a los que también siempre les ha tenido curiosidad, ahora mismo deseaba nunca haberlo tenido, miles, miles de hombres, con ropas cafeces, rotas y sucias, pero eso no es lo malo, tenían sangre en cada una de sus facciones, sangre, sangre, sangre, Renesmee tomo fuerza de voluntad para no beberla, siguió viéndolos bien, sus ojos estaban rojos, por el llanto, y mucho sudor caía en sus rostros, pero no solo eran hombres, también mujeres y niños, ¡niños!, tanto las mujeres y los niños estaban igual, los niños no paraban de llorar, por lo pesado que es el cargamento que les dan, y las mujeres, tratando de levantar la carga, vio que una se rompió la mano, la mujer grito por el dolor, entonces uno de la Guardia Vulturi se acerco, agarro fuertemente el látigo, y el temor se apodero de Renesmee, era muy obvio lo que iba a pasar, rápidamente el látigo empezó a golpear la espalda de la mujer, mientras que ella seguía gritando fuertemente sintiendo un dolor intenso, Renesmee no quiso ver pero su cuerpo no correspondía, vio la espalda de la mujer y vio que tenia muchas marcas de golpes, moretones y de latigazos de los que ahora les están sangrando fuertemente, ¿qué acaso la golpearía hasta matarla?
-YA NO GRITES Y PONTE A TRABAJAR.-decía un Guardia mientras le daba de latigazos, la mujer con todas sus fuerzas se paro y trato de seguir, enseguida el Guardia dejo de darle látigos, y continuo con su trabajo.
Renesmee pensaba que estaba en el infierno, tantos gritos y golpes de látigos, era demasiada tortura para unos simples humanos, los vampiros tienen una fuerza muy grande, ¡casi pudo haber matado a aquella mujer!, ¡incluso niños hacen el trabajo de esclavo!, esto no se lo podía creer, ¿en donde quedaron las enseñanzas que le dio su padre?, ¿en donde quedo cuando le dijo, que crear un reino y un gran imperio requería de esfuerzo?, pero Renesmee comprendió que el único esfuerzo era forzar a los humanos y lobos a trabajar mas.
Mientras Renesmee seguía pasando, los esclavos huían de ella, ¿acaso creían que les iba a hacer algo?, la respuesta es si, los esclavos tienen que darle paso a los de la realeza, si no recibirán un fuerte castigo, como darle latigazos por un buen rato hasta dejarlo inconsciente, o pasar una semana en la celda, sin comida ni agua, lleno de oscuridad y suciedad.
Un niño trato de levantar una de las rocas que le encargaron, pero era demasiado peso para aquel niño, no podía, pero no quería defraudar a su madre santísima que le dio la vida, aun así no podía levantar esa roca, trato y trato, pensó que si pensaba en su madre, se pondría mas fuerzas pero no es así, se debilito mas, hasta que no pudo y tiro la roca, mientras aquel pequeño niño se caía de rodillos y algunas lagrimas empezaron a caer en su angelical rostro, Renesmee de inmediato iba a ayudar a ese pequeño niño, avanzo hacia el, pero antes que lo pudiera hablar, uno de los Guardias lo levanto y lo empujo, y se golpeo en donde se golpeo con la roca que cargaba, cuando le iban a dar de latigazos, rápidamente la madre de aquel niño se interpuso, recibiendo ella el fuerte latigazo.
-Y TU QUE HACES?, PONTE A TRABAJAR.-le dijo el otro Guardia Alec…con el que había soñado, acaso, ¿su sueño le conto la verdad sobre ellos?
-por favor no le hagan nada a mi hijo, yo tuve la culpa por dejarle esa tarea tan pesada.-dijo tratando de incorporarse.
Los Guardias sin hacer el mínimo caso de lo que dijo la madre, continuaron:
-ya que la esclava, no querrá ver a su hijo de latigazos…mejor lo mandamos a la celda, ¿no?.-le pregunto Alec a Demetri, este asintió.
-¡a la celda!.-pensó Renesmee
Renesmee no podía creer que ese pequeño niño humano, tan frágil, delicado, iría a ese horrible lugar, sin luz, solo oscuridad, no, tan pronto como lo metieran ahí, ella de inmediato lo sacaría, aunque eso le costara un castigo de su padre, no podría dormir tranquila pensando en que ese pequeño niño estaría solo, en esa celda, sin comida, agua o luz que lo ayude.
La mama de aquel pequeño abrió los ojos en grande y de inmediato se postro a los pies de los guardias.
-¡por favor se los suplico, no metan a mi hijo a ese lugar, llévenme a mi no a el!, llévenme a mi, no a el por favor!.-decía con lagrimas en los ojos.
Demetri la miro por unos momentos, y dejo escapar una risita
-sin tan solo ellos mismo se vieran lo ridículos que se ven haciendo eso.-pensó
después de reírse un buen rato, endureció la mirada a la mujer, la tomo del brazo fuertemente de tal manera de que ella no se escapara y le diera un gran dolor.
-Alec, Felix.-grito Demetri, los susodichos fueron alrededor del niño y Demetri hizo una seña de que se llevaran al niño, ellos lo llevaron, agarrándolo fuertemente de los dos brazos, mientras la mujer forcejeaba y gritaba por su hijo, Demetri endureció su agarre, hasta que la mujer paro de llorar, la soltó y la dejo caer en la tierra.
-y que no vuelva a ocurrir.-le susurro Demetri yéndose a vigilar en otra área.
Renesmee le salían lagrimas por los ojos, eso fue una gran monstruosidad, el niño que veía, le empezaron a salir lagrimas por los ojos, pero rápidamente se los seco, y siguió con su trabajo, Renesmee quería abrazarlo, consolarlo, diciéndole que ella puede sacar a su madre de aquel horrible lugar, justo cuando iba a hacer eso, llego Victoria.
-¡aquí estas!, te estaba esperando.-dijo Victoria jalándola del brazo, pero Renesmee no respondía, estaba mirando hacia donde estaba el niño.
-Renesmee, ¿te pasa algo?.-le pregunto
Renesmee salió de su estado.
-si…estoy bien.-aunque no lo dijo con tanta seguridad.
-ven, mira.-le decía Victoria, muy feliz y admirada por ver todo esto, a Renesmee le extraño su actitud, ¿qué no ella sentía los mismo que ella?, al ver tanta monstruosidad, ¿ella no sentía lo mismo?, ¿acaso estaba tan feliz de ver a esa pobre y frágil gente sufrir?, no, Renesmee se estremeció, al darse cuenta de que Victoria ya sabia como era esto, a ella le habían enseñado mas, para Renesmee, es la primera vez que ve a un humano, o que sale del reino de los vampiros. Renesmee se quería negar ante esa idea, de que su hermana, su propia hermana disfrute tanto el dolor de toda aquella gente. Renesmee no podía ver, así que cerro los ojos, y dejo a sus instintos, y a sus torpes pies, pudieran seguir a Victoria solo con su olor, pero escucho algo que le hizo abrir los ojos.
-¡trabaja ya maldito lobo!.-decía uno de la Guardia.
Renesmee miro a que lobo gritaba, tenia un mal presentimiento de todo esto, no quería ver pero la curiosidad la mato y cuando lo vio se sintió morir.
Ahí estaba el mismo lobo, se encontraba en lo alto de uno de los castillos, debajo de se encontraba el fuego que servía para quemar pedazos inservibles. El lobo se encontraba tirado muy mal herido, aullando de dolor, mientras era golpeado fuertemente con el látigo que el Guardia le daba, Renesmee tenia lagrimas en los ojos, no quería ver a ese lobo sufrir, a ese no, no puede aguantar mas. Victoria volvió hacia ella y la jalo del brazo.
-ven, te necesitamos aquí.-decía con una sonrisa ¿acaso no se daba cuenta de toda aquella crueldad que invadía el ambiente?
Victoria-mientras la llevaba del brazo-siguió hablando sobre las maravillas que harán con los castillos, asombrada se vía su voz, mientras avanzaban a un espacio en donde planeaban todo sobre las construcciones. Cuando Renesmee oyó otra vez el ruido del látigo y un aullido de dolor, volteo a ver y ahí estaba de nuevo, Renesmee apretaba los puños para que no le salieran lagrimas mientras su respiración se cortaba cada vez.
-¡Te dije que trabajaras!.-le decía el guardia, su nombre era Demetri, el mismo que se atrevió a encerrar aquel niño pequeño en el calabozo.
Renesmee trato de concentrarse en las palabras de Victoria, pero seguía oyendo los látigos que recibía aquel lobo, y siguió oyendo el aullido, mientras todos los esclavos solo veían y trataban de seguir su trabajo ¿qué nadie lo iba a ayudar?, no puede concentrarse se le hacia difícil y oyendo el maldito aullido le hacia estremecerse mas, su respiración se recortaba aun mas, y apretaba sus puños tanto que con un apretón mas iba a sangrar.
Se rindió
Renesmee corrió a toda velocidad en donde se encontraba el lobo y Demetri, Victoria volteo sorprendida, Renesmee siguió oyendo los látigos, mas y mas, y se descontrolo totalmente.
-¡alto, basta, basta!.-decía continuando su camino en donde se encontraba el lobo.
Se acerco mas, y mas hacia donde estaba el.
-¡déjalo, déjalo!.-gritaba, pero parecía más una suplica
dicho esto aventó a Demetri hacia el fuego, y veía como el fuego lo consumía lentamente podía escuchar sus gritos, de dolor, y desmoronándose, ahí. Renesmee no podía creer, lo había hecho. Se cayo de rodillas
-corre.-le susurro al lobo.-escapa antes de que lleguen.-le dijo
El lobo se acerco a ella y trato de levantarla
-estaré bien, te lo prometo, pero vete, vete ya.-le dijo
el licántropo le hizo caso y con todas sus fuerzas se fue
Renesmee seguía en shock total, no pudiendo creer lo que había hecho, había asesinado a alguien, ella nunca ha matado a alguien, jamás, y ahora lo acaba de hacer todos los esclavos la miraban sorprendidos ante aquel acto e defender a uno de los suyos, mientras Jane la fulminaba con la mirada, quería desatar su poder, cuando lo iba a hacer, su hermano Alec la detuvo y le negó con la cabezo, Jane tratando de controlarse se detuvo, Renesmee respiraba con dificultad había matado a alguien, paso sus manos en sus oídos mientras lagrimas salían de su rostro, ¿qué pensaría sus padres cuando se enteren?, la matarían literalmente, así era la ley nadie podría matar a alguien que no sea un esclavo, quien lo incumpliera seria castigado a muerte, en estos momentos, solo quería salir de aquí, quería escapar por muy cobarde que fuera, corrió, corrió hasta llegar al limite de salida en donde solo se encontraba el desierto, y nada mas, justo cuando iba a cruzar, su hermana Victoria la estuvo del brazo.
-Renesmee ¿qué sucedió?.-le dijo preocupada
Renesmee seguía mal, su respiración no había mejorado y miraba a lo lejos, temblaba mucho, y estaba muy caliente. Trato de zafarse de su agarre pero no pudo, siguió y siguió.
-Renesmee tranquilízate.-decía Victoria, Renesmee no le hacia caso y seguía, se encontraba muy mal sudaba mucho, y Victoria no la dejaba
-Renesmee tranquilízate.-la sacudió fuertemente hasta que logro captar su atención.
-¡déjame ir!.-decía con lagrimas en los ojos
-¡no!
-tu viste lo que paso, lo asesine, ¡asesine a un ser, a un vampiro!.-le decía
-no pasara nada, yo puedo arreglarlo, hare que todos se olviden de eso.-le decía, con una mirada suplicante, Victoria era su hermana después de todo, pero nada borraría lo que hizo.
-nada hará que se borre lo que hice Victoria.-le decía
-yo puedo, si yo digo que eres inocente, ERES inocente.-le decía
-no importa lo que digas, no lo entiendes, ya no puedo estar aquí Victoria ya no.-se zafo de su agarre dispuesta a irse.-por favor no me sigas, te prometo que volveré, júrame que no me seguirás volveré Victoria te lo juro, pero no me sigas.
Dicho esto Renesmee se lanzo a correr, escapando…
Renesmee se encontraba en medio del desierto, estaba débil, y caminaba lentamente, tenia sed, y hambre, su vestido estaba roto y sucio, todo le estorbaba, así que se quito todas las joyas que tenia a su alrededor anillos, pulseras, aretes, todo, menos su collar en donde decía que era una Volturi, lo hecho a la tierra del desierto, Renesmee pensó que así iba a terminar, y comenzó a pensar ¿había vida después de la muerte?, tal vez su destino no seria el paraíso si no el infierno, se lo merecía y mas por lo que hizo, Renesmee no podía seguir de pie, callo en la tierra y volteo hacia donde estaba el fuerte sol, su respiración se encortaba y apretaba la arena con sus puños, su boca estaba seca, aquí era su final, todo se acabo, cerro los ojos, esperando la muerte.
De pronto, sintió algo suave sobre su espalda, se removió un poco, y si lo que tenia en su espalda era suave, ya no sentía dolor, sentía como si hubiera recibido alimento, sus parpados, trato de abrirlo, pero se le hacia difícil.
-crees que este bien, no ha despertado.-decía una voz muy maternal cerca suyo.
-crees que este bien que la hayamos recogido?.-pregunto una voz muy cantarina
-tranquila esta bien, no pasa nada
-es una Volturi, quien sabe si es peligrosa.-oyó otra voz
-tranquilo Jasper, no nos hará nada, lo se.-oyó una voz muy tranquila y pacifica.
Entonces abrió los ojos, y despertó.
Miro, se encontraba en un cuarto muy elegante, color azul claro, había muchas pinturas, y varias sillas y mesas reales, todo era hermoso, miro a las personas que se encontraban con ella, era hermosos, muy perfectos, casi igual a Victoria y a sus padres, miro a la mujer de la voz maternal, su cabello era color miel y su piel muy pálida, tenia facciones perfectas, vio al de la voz tranquila era rubio parecía mas hermoso que el dios Zeus, miro a la de la voz cantarina, era pequeña tenia su cabello oscuro, corto y sus puntas saliendo desordenadamente, tenia el cuerpo de una bailarina, y tenia facciones hermosas, miro al chico que la acompañaba, era rubio, y tenia una mirada dura, pero pacifica al mismo tiempo, cuando lo miro sintió una tranquilidad, le sonrió.
La mujer de cabellos miel, se acerco a ella.
-¿qué bueno que despertaste cariño?.- le dijo dándole una sonrisa.
gracias por seguir leyendo esta historia
como creen que continue la hisotoria?
espero que les haya gustado,,, seguire el fic.! lo continuare hasta el final por mas que me tarde jejej1 dejen reviews me harian muy feliz!
team Renescob fuera!
