Aclaraciones antes del capitulo: Todo aquello que este en cursivas y negritas serán pensamientos, en negritas cursivas y subrayado serán canciones.
Quiero dedicar este capitulo a Shiga San y Rasen, gracias por sus consejos, en verdad las admiro a ambas n_n .
Una Linda Carta Para Ti (Final)
Todo estaba listo, mañana era el gran día, su "soñada" boda.
Hace un mes había comenzado toda esa locura del compromiso, la organización, los ensayos, mas su trabajo, todo se había vuelto un infierno durante esos meses.
Salió de su ensoñación, su hijo reclamaba su atención. Ryu halaba de su camisa ligeramente con ese típico puchero en su rostro cuando quería algo.
-Mamá –frunció el ceño- ¿me estas escuchando?
-Lo siento Ryu-kun, estaba pensando en algo que me tiene un poco inquieta.
-¿Qué es mami? –Lo miro con ternura, lo levanto colocándolo en sus piernas- ¿es sobre papá y tú? –Ella negó revolviendo su roja cabellera-
-No, es otra cosa, no te preocupes cariño –unió su frente a la de el- ¿Qué estabas diciéndome?
-¡ah!, ¡el tío Taiga me dijo que me enseñaría a jugar básquet! –Se revolvió en sus piernas con suma emoción- ¿puedo ir? –la miro suplicante-
-¿T-Taiga? –Carraspeo nerviosa- E-está bien, pero pórtate bien –lo bajo de sus piernas-
-¿Quieres venir con nosotros? –corrió hasta la puerta sin dejar de ver a su mamá
-N-no cariño, tu papá pasara por ti luego –sonrío para tranquilizarlo-
-Está bien, ¡nos vemos! –Dicho eso se fue corriendo junto al pelirrojo quien lo esperaba fuera de la casa sin despegar la mirada de la ventana.-
Hace unas semanas se había encontrado con el chico para charlar sobre su rol en la boda, aunque al verse ninguno pudo articular palabra alguna.
FLASHBACK
El silencio reinaba en aquella mesa, el alegre ambiente que rodeaba aquel negocio de comida era opacado en cierta mesa junto a los grandes ventanales de la hermosa Torre de Tokyo.
El chico de ojos heterocromaticos los había citado en aquel lugar hace unas horas, sin embargo seguía sin aparecerse en aquel lugar.
-Me estoy hartando, ¿Dónde está tu novio? –frunció el ceño, le dio un nuevo mordisco a su hamburguesa.-
Curiosamente había una nueva sede del Maji Burger en la torre, cosa el más alto aprovecho a la perfección.
-No es mi novio
-Van a casarse
-Yo no….-se quedó callada, ¿en verdad no lo deseaba?, Seijuro había sido su apoyo desde aquel momento en que se encontraron bajo la lluvia, compartían ese sentimiento de tristeza, rencor y amor que aún existía en ambos.
Kagami no fue fácil de olvidar al igual que Murasakibara para el pelirrojo, ambos estuvieron todos estos años ayudándose a curar sus heridas y aliviar sus pesares-…No tengo porque responder eso –desvió la mirada frunciendo el ceño, ¿es que acaso no la dejaría en paz? -
-¿Por qué me evitas? –Finalmente mando la poca cordura que le quedaba a dar un tour por Tokyo- ¡Desde que me fui a Estados Unidos te volviste fría conmigo! –ella lo observo con furia, se levantó de su asiento tomándolo de la camisa, dedicándole una mirada con el más puro odio que podía ofrecerle siendo consciente de sus verdaderos sentimientos-
-¡¿Fría yo?!, ¡FRÌA YO!, ¿QUIÈN FUE EL QUE DEJO DE MANDAR CARTAS, CONTESTAR LLAMADAS Y MENSAJES?, ¡TU TAIGA, TU! -ambos no parecían percatarse del escándalo que estaban armando, las personas los miraban expectantes como si de un show de Tv se tratase-
-….-desvió la mirada-
-¡¿Algo más que acotar a tus estúpidos, inservibles e injustificados reclamos?! –el silencio se hizo presente durante varios segundos. Bufo enojada, soltándolo - Tomare eso como un sí –tomo sus cosas y dejo el dinero en la mesa sin dejar de mirarlo- si Seijuro viene dile que me enferma este ambiente rodeado de basuras como tú –dio media vuelta y comenzó a correr en dirección contraria a la que estaba el chico-
-¡_(Tn)! –se levantó de golpe tirando el dinero en la mesa para luego seguirla-
En verdad el destino lo odia.
¿Cómo podía pasarle todo esto?, hace unos minutos huía del pelirrojo y ahora se encontraba encerrada junto a él en aquel almacén. Se preguntaran: ¿en un almacén?.
Pues si, Taiga había logrado atraparla cuando quiso esconderse en el deposito que posee la gran torre, luego de otra "leve" discusión se dieron cuenta de que estaban encerrados.
-Oye Bakagami –trato de forzar nuevamente la manija- esto no abre.
-Vamos, no puedes ser tan débil –sonriendo con burla tomo la manija, forzándola inútilmente.
Ambos eran "victimas" de un secuestro de parte de aquel enorme almacén y sus empleados. Pero no era un simple almacén, en este había una que otra colchoneta en el suelo que utilizan para el área de niños junto con algunos manteles del Maji.
- e-esto no puede ser –comenzó a caminar de un lado a otro- d-debo salir de aquí.
-Oye, ¿aun eres claustrofóbica? -su semblante pasó de furia a preocupación, la abrazo como hace años no lo hacía y cerró sus ojos- relájate, piensa en algo que te tranquilice….tu música, tu familia, nuestros amigos, Ryu
Ella por su parte, en un intento desesperado por calmarse y recuperar la cordura se aferró a él, cerro sus ojos y aspiro el aroma del pelirrojo, ese que solo el poseía y que jamás pudo olvidar.
-No puedo hacer esto –trato de separarse, lo cual fue bastante inútil teniendo en cuenta la fuerza del más alto-
-Olvídate de todo por una vez, solo esta vez seremos tú y yo –se separó un poco para mirarla directamente a los ojos.-
Lentamente fue acortando la distancia entre ambos para finalmente posar suavemente sus labios sobre los de ella en un tierno y delicado beso, uno que esperaba ser correspondido por la pelinegra.
Sus brazos rodearon el cuello del pelirrojo, se puso de puntillas para profundizar más el beso mientras con sus manos jugaba con aquellas hebras rojizas que, aunque no lo admitiera, tanto amaba.
El beso fue tornándose más y más intenso hasta el punto en que inconscientemente quedaron recostados en una de las colchonetas. Las manos del pelirrojo acariciaban cada centímetro del cuerpo de la chica, no había lugar de su cuerpo que no haya sido amado ese día por aquel hombre.
El día en que algo nuevo nació.
FIN DE FLASHBACK
Estaba nerviosa, en realidad bastante nerviosa, por su tonta manera de dejarse llevar en aquel momento. Ahora debía aclarar las cosas con el pelirrojo y con su prometido, lo cual no sería una tarea fácil sabiendo lo que le espera mañana.
-Taiga….
-¿Paso algo con Kagami-kun?
-¿eh?...¡Kyaaaaaaa! –Callo de la silla gracias al susto, el peliceleste no se inmuto aun al verla caer- ¿Tetsuya?, no sabía que ya habías llegado –rió algo nerviosa-
-En realidad llevo aquí unos 20 minutos, en los cuales estabas demasiado ensimismada, ¿sucede algo con Kagami-kun?
-…-suspiro, nunca había podido mentirle al peliceleste- Tetsuya, no sé qué hacer…veras hace dos semanas yo…-comenzó a relatar toda su salida junto al pelirrojo, la espera, la conversación, la discusión y el termino de aquel encuentro.-
Aunque Tetsuya no era muy expresivo, el relato de la chica logro sacarle varias expresiones impropias del. Cuando ya había terminado el relato ambos se miraron fijamente.
La situación era bastante preocupante, tenia muchas preguntas, ¿ahora que debía hacer? ¿Tetsuya le dirá a Kagami? esas y muchas mas rondaban en la mente de la pelinegra.
-¿Entonces ustedes dos…
-Si así es –suspiro- pero lo más grave no es eso –lo miro a los ojos- luego de eso comencé a sentirme mal, Sei me obligo a ir al médico alegando que no podía enfermar antes de la boda, por lo cual fui…-nuevamente suspiro- Tetsuya, tengo dos semanas de embarazo –el peliceleste abrió enormemente los ojos, mientras los de ella se humedecían- n-no le he dicho nada a Taiga, tengo miedo de que se valla de nuevo…
-Nada de eso –frunció el ceño dejando a la chica atónita- debe saberlo, es una oportunidad para que arreglen las cosas…
-ese es el problema, no sé si quiero que todo sea como antes. Taiga me hizo sufrir mucho, no quiero volver a pasar por eso nunca más, además de que Ryu debe de estar con su padre.
-¿y tú bebe qué? –Se quedó en silencio- ese bebe no tiene la culpa de nada, sus padres se amaron en ese momento. Si Ryu tiene derechos ese niño también los tiene –miro atentamente al profesor- piensa bien lo que estás haciendo, hagas lo que hagas el debe de saberlo o se perderá de una vida entera junto a su hijo o hija
-….
-Vamos, te esperan en el karaoke –ella solo asintió siguiendo al enojado hombre-
Kuroko podía llegar a atemorizar tanto como Akashi.
"Nunca he querido ver
Que rival más fuerte esta
Dentro de mí ser
Mientras siga sin perder
Mi fuerza la derrota
Imposible es.
No mates con el orgullo
Lo que en las reglas es tuyo
Sentido yo lo destruyo
¡No no no sense of life!
El daño los disminuyo
Del ruido yo nunca huyo
Alazando ahora la voz
En busca de la libertad…"
La pelinegra cantaba dejando petrificados a todos los presentes, al parecer la pelinegra no solo tenía como hobby la música, sino también los idiomas.
Hasta ahora la habían retado a cantar 5 canciones en diferentes idiomas: alemán, italiano, inglés, coreano y español, las cuales canto perfectamente.
El pelirrojo la miraba atentamente hacer lo suyo, su poder sobre el micrófono era impresionante, su modo de bailar, su concentración al cantar, todo era magnifico para él. Sin embargo pudo notar algo en ella, quizás era que desde la última vez que hablaron las cosas se tornaron peor, si antes era indiferente con él ahora lo evitaba a toda costa, cosa que lo alarmo bastante.
La canción término dando paso a los aplausos de todos, así como los dos que apostaron con la chica le pagan yen por yen el dinero apostado. Así pues se sentó en el único lugar desocupado, junto al pelirrojo, a partir de ese momento todos pudieron sentir la tensión en el ambiente.
-O-oye (T/N), ¿sucede algo? -ella simplemente lo tomo de la chaqueta y lo arrastro hasta las afueras del karaoke. Se detuvieron al llegar a la azotea del mismo, ambos se miraron fijamente sin decir nada-
-Debemos hablar
-Eso mismo quería decirte, estas más extraña de lo normal conmigo –frunció el ceño-
-…-desvió la mirada buscando en su mente alguna palabra o frase para comenzar aquella conversación- ¿recuerdas lo que paso en la torre de Tokyo? –Al ojirubi se le subieron los colores al rostro-
-c-como si pudiera olvidarlo…
- Hace exactamente dos semanas comencé a sentirme mal, Seijuro me obligo a ir al médico así que termine yendo como el me indico –tomo aire- al recibir los resultados me entere de lo que menos pensé que me diagnosticarían –inconscientemente llevo una de sus manos a su vientre-
-¿a qué te refieres? –se acercó a ella-
-Taiga, espero que sepas que deberás ayudarme en lo que te pida, debes hacerte responsable y estar dispuesto para esto al cien por ciento –lo miro con el ceño fruncido- estoy embarazada
El pelirrojo entro en un estado de shock total, se aferró a los hombros de la pelinegra para no caerse, extrañamente todo había comenzado a dar vueltas. Cuando pudo estar de pie sin marearse abrazo fuertemente a la chica, en ese momento solo eran ellos dos, el mundo era nulo para ellos.
-No sabes lo feliz que me haces.
-Sin embargo no podemos estar juntos aun así –dijo con el tono más frió que logro utilizar- *lo siento Taiga, no puedo permitirlo* Mañana me casare con Seijuro quieras o no –comenzó a caminar hacia la puerta-
-¡Un segundo! –Se giró a verlo- ¿entonces esto es todo? ¿Qué hay de nuestro bebe?.
-….*no lo hagas más difícil por favor* Crecerá en una buena familia, amado por su madre, hermano y padrastro ya que eso no te quita el derecho como su padre que eres –así es, (T/N) (T/A) saco a relucir su lado como abogada más puro y severo- Podrás verlo nacer, crecer, estudiar…claro, eso si no vuelves a Norteamérica.
-….-desvió la mirada- Me rindo –alzo las manos en señal de derrota- has lo que desees -paso junto a ella, sus ojos reflejaban decepción, tristeza, y lo peor que se podía divisar en sus hermosos rubí, un corazón roto -
Lo siguió con la mirada, tan igual o peor que la del hombre. El amor que sentía por ese hombre era mas grande que cualquier logro que pudo haber conseguido.
Las mucamas y mayordomos corrían de un lado a otro llevando cualquier cantidad de cosas para el gran evento de ese día.
Había sido una gran sorpresa para todos los que habitaban esa casa, el hecho de que su joven señor decidiera casarse al fin era algo para celebrar, ademas con la madre de su único hijo.
Los pasos de Akashi Cedric resonaban en toda la mansión, el hombre se encargaba de supervisar personalmente cada detalle de la boda de su hijo.
Habiendo confirmado todo se dirigió con paso decidido a la habitación de su "hija", toco dos veces la puerta hasta que escucho su voz.
Soltó un gran suspiro y abrió la puerta, la encontró sentada en el sofá, su mirada se encontraba perdida a través de la ventana.
- Permiso, ¿estas lista pequeña? -la chica lo miro, sus ojos reflejaban una profunda tristeza con un toque de confusión y decepción.
Por un lado su lado de empresario le decía que debía llevar acabo esa boda. pero su lado paternal le decía que no debía permitir que sus hijos cometieran tal error, debía dejar de ser un empresario al menos en ese momento.
- Cedric -sonrió levemente- estoy lista -se levanto y dio un par de vueltas- estoy completamente pre–
-me refiero a si estas bien con todo esto, o mejor dicho, ¿estas bien? -ella se detuvo en seco, ambos se sentaron en un silencio sepulcral.-
-...Yo...yo no se que hacer papá -suspiro, solía llamarlo así cuando no estaba del todo bien- tengo miedo, me siento angustiada, confundida, yo no...-desvió la mirada-
-¿es por el embarazo?
-si, Taiga y yo...-lo miro con sorpresa- ¿c-como lo sabes?
-fácil -sonrió- ¿olvidas que soy absoluto? - ambos rieron-
-no, pero recuerdo que los resultados médicos de los tres te llegan a ti primero.
-exacto -tomo su mano- ¿no es de Seijuro cierto? -la observo desviar la mirada-
-Lo siento papá...
-Descuida -se pone de pie- ya es hora -ella suspiro.-
-lo se...
-Solo espero que luego no te arrepientas de esto, no solo vale Ryu en esta decisión, también debes pensar en ti -ella le sonrió-
-¿te importaría si no doy el si?
-claro que si, eres mi hija también -le dedico una sonrisa-
-Gracias -lo observo con nostalgia- has cambiado tanto papá
- los beneficios de ser abuelo -se encogió de hombros mientras caminaban hacia los jardines-
La marcha nupcial dio inicio en el momento en que se vio a la novia cruzar por el gran arco de flores que adornaba el jardín.
La joven madre a pesar de todo parecía resplandecer ese día, se veía preciosa en ese largo vestido blanco y algo pomposo, el escote de corazón resaltaba muy bien sus atributos pero sin llegar a ser vulgar. Unas hermosas flores amarillas adornaban su cabello dándole un toque bastante sutil a su cabellera, la cual llevaba suelta ese día.
Todos de pie, sonrisas y lagrimas llenaban el lugar. Pero sobre todo la sonrisa de su hijo parecía iluminar todo.
Justo al final del camino estaba el pelirrojo, su porte era perfecto al igual que su cabello, sus ojos tenían ese toque decidido que tanto admiraba de el. A su lado estaban los padrinos.
Midorima, Kagami y Aomine portaban sus trajes negros con elegancia, solo que el pelirrojo portaba una rosa en el bolsillo de su saco y Midorima tenia es su mano izquierda
Del otro lado estaban las madrinas. Hikari, Tsubasa y Kise, llevaban hermosos vestidos hasta la rodilla de color melocotón, sin mangas y sin ningún tipo de encaje, el ligero escote de corazón hacia justicia a las tres chicas.
Finalmente llego junto a su prometido, quien solo le dedicaba una sonrisa burlona.
-Te ves hermosa (T/N) -le ofreció su mano, la cual ella gustosamente tomo-
-Gracias Sei -sonrió-
-Es una desgracia que esta no sea mi boda -sonrió-
- Cier– espera, ¿que dijiste? -lo miro confundida-
-Lo que escuchaste, el novio te espera ansioso -la guió hasta el altar.-
Miro a su alrededor varias veces buscando al "novio". Los padrinos caminaron hasta quedar justo al lado del pelifresa, lo cual solo logro confundirla mas.
-(T/N), Oha-asa predijo que hoy debías pensar muy tus acciones.
-Porque ni el básquet que tanto amas te hará feliz si rechazas esta oferta -el moreno sonrió-
-¿Crees que podrás ser feliz sin la persona que amas?, Ryu y tu merecen ser felices siempre, así que responde esta simple pregunta -completo Seijuro soltando su mano-
Kagami tomo la mano de la chica y sonrió, se veía simplemente perfecta a sus ojos.
-¿Te casarías conmigo? - (T/N) abrió los ojos enormemente, sus ojos comenzaron a humedecerse mientras sus manos no hacían mas que temblar-
-¿ C-como es que tu–
-Yo se que no fui el mejor novio, ni amigo, ni compañero -sonrió- pero quiero ser un buen esposo, un buen compañero y un buen padre para ti y nuestros hijos -miro al pequeño pelirrojo, este solo sonrió- así que por favor, concédeme el honor de ser el hombre mas feliz del mundo.
La pelinegra trataba, sin exito alguno, de articular alguna palabra. Su mirada se torno dura.
El pelirrojo la miro expectante, sus manos temblaban, sentía que el corazón saldría de su pecho.
-Kagami...yo no quiero que seas el mejor padre, esposo, compañero, amigo y novio -su mirada se suavizo totalmente al ver la expresión del pelirrojo- Yo solo quiero que me ames y me hagas inmensamente feliz...acepto.
-¿eso es todo?
-Así es, ¿esperabas algo mas? -cerró el álbum y lo coloco en su lugar sin despegar la mirada de ambos chicos-
-Si. Flores, besos... –los ojos de la chica brillaban al imaginar una escena de película para la boda de sus padres, sus ojos grises delataban el gran amor que siente por esa historia, una que le han contado desde que era niña. Claro que siempre a petición de ella y su hermano.-
-Tijeras, balones de básquet –en cambio su hermano solo podía imaginarse la intensa furia de su Tío Akashi, la cual le recordaban constantemente, y muchos jugadores de básquet jugando luego de la ceremonia.-
-¿que diablos te estas imaginando enano? -el ojigris salio con la bandeja en sus manos, tras el venia su madre con lo restante para comenzar la cena.-
-¡Onii-chan! -ambos niños corrieron a abrazar al alto chico-
Ryu era todo un hombre, alto y guapo, siendo codiciado por muchas mujeres. A sus dieciocho años era el estudiante numero uno en la preparatoria Seirin, ademas de ser el as del equipo de bàsquet.
- Zero, Avalon, no molesten a su hermano. Vengan a cenar de una vez -sonrió al sentir los brazos del pelirrojo rodear su cintura-
-si mamá -ambos corrieron a la mesa-
Avalon es la primera hija de la pareja. No es muy buena en los deportes pero es un prodigio para la música, actualmente está en el club de música y el coro de Teiko, sus ojos grises y su cabello negro la hacían más hermosa de lo que era, posee una personalidad bastante serena, al igual que sus hermanos heredo los rasgos faciales de su madre.
Zero es el menor de los tres hermanos, Sus ojos Borgoña como los de su padre y el cabello negro como el de su madre, estatura promedio y una personalidad bastante alegre y distraída. Al igual que su hermano, es el as del equipo de básquet de Teiko con solo catorce años, además de un casanova, solo que este último detalle aun no lo ha notado.
- Te juro que si Zero no tuvieran los ojos del mismo color que los míos nadie sabría que soy su padre -ambos rieron dándose un abrazo-
No podían ser mas felices, inmensamente felices. La familia que siempre quisieron había dejado de ser un sueño para convertirse en una realidad, una muy hermosa.
-Nunca me contaste como fue que Seijuro, Papá y tu armaron ese armaron ese complot para que me casara contigo -lo miro de reojo, el solo beso dulcemente su mejilla- ¿Te gustaría contarme, Taiga?
-Quizás algún día te lo cuente...o quizás no –La miro con infinita dulzura, un habito que con el tiempo aún seguía presente en ellos. Sus hijos estaban más que acostumbrados a las muestras de amor entre sus padres -
-eres cruel –un puchero adorno su rostro, lo cual hizo al pelirrojo soltar una carcajada, no es que hiciera gracia, sino que su esposa es mucho más hermosa cuando hace eso. Aunque a los ojos de Taiga su esposa es más hermosa cada segundo sin siquiera darse cuenta.-
Porque para él solo un gesto, una sonrisa, un movimiento, cualquier cosa era un motivo para amarla cada minuto más de lo que ya lo hace.
-¡Mamá, Papá esta aquí! -el ojigris se asomo por la puerta del recibidor- ah, ¿interrumpo? -comento con cierta burla-
-"Para nada" –Le dedico una sonrisa burlona, a lo cual el chico respondió con una bastante mueca de confusión ante lo dicho por su "Tío" -así tendrás que decir cuando interrumpa los momentos con tu novia.
-¡¿Q-qué?! Pero tío Taiga -lo miro con asombro- que cosas dices...y-yo no tengo novia, ya se los habría dicho –rió con marcado nerviosismo.-
-Lo sé, por eso creo que a Hikaru le encantara saber que no disimulaste ni un poco antes de que ella hablara con Kuroko y Hikari -lo miro incrédulo, ¿es que acaso sabia de su relación con la peli celeste? seguramente el hermano menor de la chica lo asesinaría.-
Y es que a pesar de ser el menor de los hermanos Kuroko, el pelirrojo poseía aquel carácter de típico de los hermanos Kagami.
Kuroko Koujiro es una persona con una personalidad bastante serena y encantadora, o al menos eso aparenta ante las chicas. Sin embargo puede llegar a ser bastante agresivo o idiota como su tío, puede recordar perfectamente su reacción cuando se enteró de que el primer novio de su hermana la había dejado por otra chica.
A la siguiente semana ambos se encontraban estudiando en la preparatoria Kirisaki Daichi. El pelirrojo no se las había dejado fácil a ninguno de los dos, luego de eso el chico pasó semanas acompañando a su hermana hasta Seirin para luego emprender su camino hasta Teiko.
Hikaru en cambio era bastante expresiva y un tanto hostil en ocasiones que logra intimidar mucho a sus oponentes en la cancha, porque al igual que su madre posee un talento explosivo para el básquet, pero también puede ser tan invisible y ágil como su padre. Sin embargo con él siempre es una chica sumamente dulce y serena. Al igual que su hermano y su primo posee ojos borgoña como los de su madre y su tío, haciéndola bastante atractiva para el que se atreve a poner su mirada en ella.
-Sigo sin saber porque le tienes tanto miedo a Kou-kun, es un amor de persona –sonrió depositando un pequeño beso en la mejilla de su hijo.-
-¿Recuerdas al primer novio de Hikaru? –Ella asintió- el chico huyo de Koujiro, no paraba de amenazarlo –un escalofrió se apodero rápidamente de el- no quiero ni imaginar lo que me haría a mí que soy un año mayor que ella.
-Creer –los tres miraron hacia la puerta, el imponente Akashi Seijuro había decidido hacer acto de presencia al ver que ni sus amigos ni su hijo se decidían aparecer en el comedor-
-¡Papá! –el pelinegro abrazo a su padre como si no hubiera un mañana- Feliz cumpleaños
-Muchas gracias Ryu –revolvió dulcemente los cabellos de su hijo- ¿Qué tal están todos?
-Muy bien Sei, felicidades –miro al hombre, pudo divisar tras él una pequeña mancha celeste- ¿Qué tal estas Hikaru-chan?
-¡¿H-Hikaru?! –dejo caer uno de los platos que traía- y-yo puedo explicarlo.
-Ya que no tuviste reparo alguno en esperar, creo que podrías explicarle primero a él, Ryu-kun –sonrió levemente, el pelinegro comenzó a sudar frio-
-¿E-el?
-Así es A-ka-shi –se paralizo completamente al reconocer la voz- ¿Por qué no te entiendes conmigo, Akashi-senpai?
-K-Kuroko, que sorpresa verte por aquí –dijo retrocediendo unos pasos. Minutos después se podía divisar al pelinegro tratando inútilmente de huir del pelirrojo.-
-Nunca dejaran de ser niños –los tres rieron ante ese comentario- quizás en algún momento Kou-chan recuerde que está saliendo con Avalon –dijo lo suficientemente alto como para que ambos chicos lo escucharan. El rostro del menor adquirió un color tan rojo como su cabello, mientras el pelinegro pasaba de una mueca de miedo a una bastante enojada.-
-¡¿Qué?! –se detuvo en seco ahora si enfrentando al pelirrojo.-
-¡M-Mamá! -grito avalon bastante sonrojada.-
-¿Qué?, no le veo lo malo –sonrió- además si ya Kou-chan sabe lo de su hermana ¿Por qué tu hermano no puede enterarse de lo tuyo con el?
-¡Maldito enano! –así la contienda continuo, una en la que ambos chicos huían del otro.-
Días como esos son los que le hacían pensar en lo que hubiese pasado si ese día no hubiese dado el sí al pelirrojo. No hubiese podido presenciar a su hermosa, extraña, y ruidosa familia.
Una de la cual no se arrepentiría nunca en su vida.
Gracias por su apoyo, lamento tanto la espera pero tuve muchos problemas familiares estos últimos meses. Mis padres van a divorciarse y estado única y exclusivamente al pendiente de mi hermanita menor, asi que pronto espero continuar con el fic.
¡Nos estamos leyendo! *w*/
