Iba a esperar hasta el domingo, pero decidí actualizar hoy que tenía tiempo libre.

.:Mensajería:.

andyalcazab: Jajaja que coincidencia que haya actualizado justo en ese momento. Y si, fue un giro argumental repentino "matar" a Ichigo. Considero a Ichigo alguien muy centrado en lo que quiere y no quiere hacer, y también me gusta que Tatsuki, como su primera amiga, tenga un lugar especial en la vida de Ichigo.

DualityGirl: Un gusto que la consideres así, he estado pensando en buscarme un beta porque me gusta que las cosas sean lo mejor que puedan ser hechas, el problema es que mi ortografía no es perfecta :( así que tendré que esforzarme más para aprender. Hacer los capítulos más largos me resulta algo impredecible, escribo y escribo hasta que considero que una parte de la otra quedan bien para un capítulo de acuerdo a cosas como dejar suspenso o porque me parece una apropiada conclusión.

Uin: ¡Lo maté! Jajaja creí que se veía venir que Ichigo iba a morir, pero supongo que aún así no se esperaba tan pronto. Y respecto a Inoue, siempre esperé más de ella, que su personaje no girará alrededor de Ichigo, lástima que nunca se me cumplió ese deseo. Creo que te vas a llevar una grata sorpresa.

Emman214: Oh, that's great, I'm mexican too. Hope you enjoy this chapter.

Janina: Quizás, quizás. Tendrás que leer el capítulo para saberlo ;)

Lorewabb: La loca ya no puede seguirlo jajaja al menos para mi Orihime no esta tan mal como para seguir a Ichigo hasta la muerte.

Guest: Lamentablemente el personaje de Orihime giraba alrededor de Ichigo, al principio no, pero Tite la desarrollo de esa forma, porque al incio tenía sus metas y amigas, pero lo dejo todo de lado. Y que fuera su esposa y una ama de casa no tiene nada de malo, pero que ni siquiera le diera la oportunidad de hacer algo más es lo malo, no pudo cumplir más que ese sueño. También creo que Ichigo y Rukia están destinados a conocerse una y otra vez, sin importar que vida o universo estén, es su destino encontrarse.

Guest: Tatsuki es amiga de ambos, y no sería la primera ni la última que cree que debe ayudar a sus amigos a estar juntos (aunque estos no quieran estarlo o no necesiten de la ayuda). Y como lo dije arriba, me gusta darle a Tatsuki el lugar en la vida de Ichigo que pocos le dan.

Sumsum: Un minuto de silencio por Inoue que ha caído en la friendzone pese a toda su entrega. Y pues… Ichigo realmente murió, hoy exploraremos esta nueva etapa.

megalex: No fue precisamente Orihime, he aquí la continuación.

KassfromVenus: Awww, thank you, I'm happy you're enjoying this fanfic. Here is the continuation.

Annimo: Lamento informarte que… este fic es 100% IchiRuki, ya lo había mencionado, supongo que no lees mis notas.

Mikasa: Muchas gracias, he aquí la continuación.

Disclaimer: Bleach afortunada o desafortunadamente le pertenece a Tite Kubo, yo simplemente utilizó sus personajes para tratar de hacer un fic.


Marked

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Capítulo 4

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Morir era algo más allá de extraño, era extraño conservar su "cuerpo" igual que antes, pero que ya no sea tu cuerpo, Ichigo se sentía igual que antes, conservaba sus dos piernas y no andaba como alma en pena, a excepción de la cadena que había en su pecho seguía exactamente igual, aunque parecía que aún no se podía ir al más allá, si es que existía. Ver su propio funeral fue algo indigesto. Su cuerpo estaba completo, uno que otro hematoma que fue cubierto con maquillaje, el golpe del auto prácticamente lo mato de un solo golpe, murió sin dolor y sin siquiera darse cuenta de eso. Pero eso no era lo que dolía, el ya estaba muerto, lo que dolía era ver a las personas que quería sufrir.

Sus hermanas usaban vestidos negros, Karin jamás se hubiera puesto un vestido, pero al parecer en estos momentos poco le importaba; Yuzu lloraba desconsolada y Karin se mantuvo impasible, firme como roca para su hermana menor, sin ningún rastro de debilidad, pero Ichigo estaba seguro de que estaba tan mal como la de cabellos castaños. Su padre, siempre feliz y tan despreocupado tenía los ojos llorosos, trataba de consolar a Yuzu en vano y abrazaba a ambas hijas.

Sus compañeros y profesores asistieron también, la muerte de un alumno de la preparatoria de Karakura ameritaba solidaridad a su familia y a Orihime, que le daban el pésame como si se tratará de su esposa. Ella lloró mucho, lloró por días junto a Tatsuki que no dijo nada acerca de su muerte, como si no pudiera creerlo. Le partió el alma ver a la morena reclamarle en voz baja a su cadáver por haberse ido tan pronto y para siempre. Pero Ichigo se sintió aun más mal por Orihime. Tatsuki era fuerte, más fuerte que él mismo, pero su ingenua amiga no, ella por fin había conocido a su destinado, al "príncipe" que acabaría con su soledad para siempre, y el mismo destino se lo arrebato.

Lo malo llegó con el pasar de los días, deambulaba por la casa sin hacer ruido para no asustarlas. Lamentaba tanto que sus hermanas no pudieran verlo de nuevo, aunque Karin en alguna ocasión pareció percatarse de su presencia pese a su sigilo, la morena pronunció su nombre con mucha duda en su voz.

Comenzó a notar presencias extrañas, algo negativo se notaba en el aire, algo de lo que debía huir, pero no quería irse. Karakura era su hogar, aquí estaba su familia. Pasaron unas cuantas semanas, y entonces vio la presencia negativa. Era un pequeño monstruo, no llegaba a una altura mayor a su rodilla, por lo tanto no fue demasiado problema porque cuando se puso agresivo bastó con aplastarle la cabeza que tenía una calavera cubriéndole el rostro. Pero el ambiente continuaba cargado de negatividad.

La cadena era cada vez más corta, ya le preocupaba mucho este hecho¿Qué significaba? ¿Era su tiempo en la tierra para resolver problemas pendientes? A veces a Ichigo le gustaría ser capaz de hablar con alguien más sobre estas dudas, por alguna razón no había visto más almas como el.

Cuando a la cadena tan sólo le quedaban tres eslabones comenzó a notar que tenía una repentina pero ligera hambre. Le daba miedo comer, no sabía tampoco que quería decir.

Cuando le quedaban dos eslabones, durante la mañana vio a una mujer vestida de negro cortando con una katana a un monstruo similar al que había aplastado, pero mucho más grande, fácilmente superaba los cinco metros. Nadie pareció percatarse de l presencia de ella ni del monstruo enmascarado. Sintió la necesidad de seguirla, pero la mujer se había ido demasiado rápido, pero si ella era como él, ella podría explicarle muchas cosas, empezando por los eslabones que temía desaparecieran. Pasó el día entero buscándola, era muy escurridiza, como si adrede quisiera que la persiguiera, y la encontró muy cerca de su casa.

— ¡Oye!— ella le dirigió la mirada, y su expresión inexpresiva cambió a una de terror—, ¿Qué te pasa? ¿He hecho algo malo?

—Ven pronto, debo de practicarte el konso— su voz sonaba temerosa, pero firme, no era una voz aguda como la de muchas de sus compañeras; ella desenvaino la katana, e Ichigo se detuvo, ahora no tan seguro de si podía confiar en ella.

— ¿Qué vas a hacer con esa espada?

—Deja de hacer preguntas estúpidas y ven aquí.

Él frunció el ceño, obviamente dudando. La pequeña mujer, ahora sabía que era pequeña porque antes la distancia no le permitía apreciarlo, frunció el ceño.

—Niño, obedece.

— ¿Niño? Apuesto a que tengo el doble de masa corporal y unos cuantos años más que tu, enana.

— ¿Enana?— Una venita se formó en la frente de ella, definitivamente la había molestado—, me harte de ti… Bakudo Número Uno. ¡Sai!

Sus brazos se pusieron detrás de su espalda y una fuerza le hizo doblarse hasta quedar apoyado sobre sus hombros y con apenas la capacidad de ver hacía arriba.

— ¿Qué crees que haces?

—Enana… Soy una shinigami, fácilmente tengo diez veces tu edad— ella refunfuñaba molesta aún— desenvaino de nuevo la katana e Ichigo esperó a que le cortará la cabeza, pero en su lugar escuchó un rugido, uno que venía de la dirección de su casa.

— ¿Un hollow? No, ya lo habría detectado— pero el sonido bestial se repitió, y un grito femenino lo acompañó—. ¡No!

Ella lo dejo allí, guardó el objeto filoso y corrió hacía dónde estaba su casa. No tenía idea de quien había gritado, no pudo reconocer la voz, pero no se iba a arriesgar. Tenía que levantarse.

Grito frustrado y al mismo tiempo por el dolor en sus músculos, no tenía idea de como lo había hecho, solamente pudo ver una luz a su alrededor y después estaba libre de toda atadura. No se quedo para reflexionar esto, lo único que estaba pensando era en llegar a su antiguo hogar y asegurarse de que todos estuvieran bien.


Cuando llegó frente a su casa, sus más grandes pesadillas se hicieron realidad, su hermana Karin estaba en el suelo con contusiones pero no parecía sangrar, corrió hacía ella sin pensar, y el monstruo se abalanzó contra ambos ignorando completamente a la mujer que trataba de clavarle la espada.

La escuchó gritar, pero tardó más segundos de los que hubiera deseado en darse cuenta de que la pequeña mujer que decía ser una diosa de la muerte estaba herida, sangraba profundamente pero aún así se mantenía en pie. Le había protegido a él y a su hermana a costa de su integridad.

Quizás fue el calor del momento, la rabia o la desesperación, pero sus últimos eslabones comenzaron a ser devorado por pequeñas bocas que acabaron con todo rastro de la cadena, gritó asustado distrayendo a la mujer haciéndola que se hiriera de nuevo, pero lo que antes era la base de la cadena desapareció, dejando un hueco en su pecho, sin un corazón en su caja torácica.

Sintió arcadas, y de alguna manera se las arregló para alejar a Karin de él. De su garganta brotó un líquido blanco, que empezó a cubrir su rostro. ¿Ese era su final? ¿Esto era lo destino que les guardaba para todos? ¿Ser marcados para ser obligados a permanecer al lado de alguien, después morir y convertirte en un monstruo cómo el que estaba frente a él? ¿Cómo en el que se estaba transformando? Tocó su rostro tratando de apartar ese líquido que se estaba solidificando, pero fue inútil, estaba tan asustado.

Ella neutralizo el monstruo por unos instantes, le vio como si no tuviera ya esperanzas, y como si le estuviera pidiendo perdón, e Ichigo por primera vez notó la belleza de sus ojos, eran de un inexplicable color. Deseo poder ver sus ojos una vez más, era cómo una especie de deseo egoísta, no conocía a esta mujer, ni siquiera le agradaba. Pero quería verla otra vez.


Se concentró en no ver al muchacho, debía de acabar con el primer hollow para encargarse del que estaba naciendo, o definitivamente la niña que aún conservaba su alma dentro de su cuerpo y ella misma iban a morir devoradas. Atacar era difícil con la herida en su hombro, esperaba que no estuviera roto algún hueso, quizás ya era hora de liberar su zanpakuto. Se las arregló para usar shumpo y recoger a la niña, el chico la vio como si le agradeciera por esto. Trató de ponerla fuera de peligro, lo cual era difícil con un hollow aún apto para la lucha y con uno naciente, que a juzgar por su forma sería un adjucha, incluso, podría ser un Vasto Lorde a juzgar por la fuerza que irradiaba, pensó Rukia con ironía.

Ahora con la idea de aprovechar el shumpo y ataque sorpresa, escuchó un rugido que la detuvo, el nuevo hollow, ni a mitad del proceso de hollowificación, las ignoró por completo y se dirigió con fiereza contra el otro monstruo enmascarado. Rukia sabía que los hollow se comían unos a otros, pero jamás espero ver una brutalidad como esta, ni siquiera se lo estaba comiendo, simplemente se concentraba en romper la mascara, al mismo tiempo que el otro trataba realmente de comerlo.

No sabía que hacer ¿Ayudaría al nuevo hollow y después lo cazaba? La fiereza era demasiada, ni todos sus años de experiencia la ayudaban. Decidió que lo mejor sería curar a la niña, aunque no fuera visible, ella definitivamente tenía uno o dos huesos rotos, debía atenderla antes de que fuera tarde. Escuchó un gran crack, y sólo entonces se permitió ver hacía arriba. El vencedor había sido el hollow del chico de cabellos de un peculiar color naranja.

Se paro frente a ellas, estaba lista para atacar, esta vez no la tomaría desprevenida. Pero se equivocaba, porque el muchacho subió su mano hasta dónde estaba la máscara y se la arrancó del rostro, haciendo que los pequeños fragmentos cayeran al suelo, él respiraba con mucha dificultad. Rukia soltó su zanpakuto debido a la impresión, esto jamás lo había visto.

—Karin…— se acercó a la niña, y acarició su mejilla que ya empezaba a ponerse morada—. ¿Ella va a estar bien?

—Si. El hollow no devoró su alma—vio su pecho, allí no había ningún agujero, ningún rastro de la hollowificación. Ella no podía estar soñando ¿O sí?—, pero tengo que practicarte el konso.

— ¿Qué mierda es el konso y que tiene que ver con la katana?

— ¿Por eso te alejabas? No creí que le tuvieras miedo a mi zanpakuto, creí que era otra cosa— Ichigo quiso decirle que obviamente le tenía miedo a una katana, era un arma, pero prefirió callarse. Rukia decidió que podía explicarle, el riesgo de convertirse en un hollow había pasado—, el konso es la manera en que te enviaré al mundo de los espíritus, la Sociedad de Almas. Con la empuñadura de mi zampakuto voy a dejar un sello en tu frente que te enviará directamente allí. No puedes quedarte mucho tiempo, puedes convertirte en un hollow de manera definitiva.

— ¿Un hollow es ese monstruo?— asintió, y en sus ojos rápidamente se reflejó dolor. No quería volverse un monstruo sin raciocino. Entonces notó la sangre en la negra prenda—, ¿Estarás bien?

—Puedo curarme, esto no va a matarme— ella se levantó del suelo, con algo de esfuerzo, por un instante creyó que iba a caer y la tomó de la cintura para evitar que eso pasará, pero ella se mantuvo fuerte y frunció el ceño por su "atrevimiento". En los ojos de esta mujer pudo ver su propio reflejo, nunca le había pasado eso, y por alguna razón le gustaba—. ¿Podrías ponerte de rodillas?

Obedeció, no era su estilo hacerlo, pero por alguna razón, ahora que le veía a los ojos sentía que confiaba planamente en esta mujer. Se puso sobre sus rodillas sin abandonar ese "contacto" entre sus miradas. Este era el final de sus días en este mundo, el mundo en el que nació, pero por alguna razón no tenía miedo, aceptaba todo lo que había pasado en su vida, incluso ahora el haber sido marcado dos veces no era tan malo cómo hace unas semanas. Simplemente se iría y no era probable que volviera nunca más.

—Date prisa, shinigami.

Los ojos de ella adquirieron un brillo nuevo, como si sintiera algo similar a lo que él sentía.

—Mi nombre no es shinigami…— ella puso la empuñadura de la katana justo frente a su rostro, lista para realizar el ritual—, me llamó Kuchiki Rukia.

Su cerebro hizo sinapsis demasiado tarde, no pudo gritar para pedir que se detuviera ni tampoco evitar que ella le diera el pequeño golpe en su frente. Simple y sencillamente sintió una calidez que jamás había sentido, y para cuando abrió los ojos lo primero que vio fue el cielo que tenía pequeñas nubes. Después notó que estaba vestido con un yukata sencillo de color gris, y que al parecer estaba completamente solo.

Trató de recapitular lo que había pasado. Había tenido su primer beso en el festival de primavera, murió en un accidente apenas unas horas después de este y vivió como una especie de alma que no estaba en pena. Entonces vio los monstruos enmascarados y a la mujer de cabellos negros.

Esa mujer… se llamaba Kuchiki Rukia.

Rukia… Igual que el nombre en su pecho.

Se jaló los cabellos, desesperado. ¿Cómo es que después de tanto tiempo había dejado que ella se le escapará? Toda su vida y para perderla de nuevo sin siquiera haberla conocido un poco.

Se tumbo en el césped, y suspiro molesto consigo mismo. Toda su vida añorando conocerla para nada, bueno esto no era verdad. Ahora Rukia tenía un rostro para él, y debía admitir que era bastante linda. Sonrió bobamente, sí, había valido la pena.

Ahora no quedaba de otra más que buscarla.


¡Y llego la tan esperada Rukia! Aunque ya se nos fue otra vez jajaja muy escurridiza esta niña. Debo de decir que me llena de alegría ver la aceptación que tiene Marked, mucha más de la que esperaba, me pregunto si con este nuevo capítulo llegaremos a los 50 reviews, aún así muchas gracias a las personas que han dejado su review, espero poder volver pronto :)

¡Besos y abrazos!