-¡KIKU!KIKU!-

Yao me despertó sacudiendo mis hombros, pregunte bastante exaltado cual era el problema.

-Son las 7:40-

-!¿Que?-

Me levante lo mas rápido que pude y comencé a vestirme mientras Yao me regañaba, hacía tiempo que no me quedaba dormido, en verdad mucho tiempo. Creo incluso que disfrutó regañándome, también hacia mucho tiempo que no me tenía que llamar la atención, ni a mí ni a Xian, extraña algo de eso.

Me puse el uniforme del día anterior sin pensarlo, para cuando me di cuenta ya era muy tarde para cambiarme, solo corrí hacia la puerta para irme

-¡Ya me voy!-

-¡Espera-aru! ¿Qué vas a comer?-

-Está bien puedo comprar algo a en la cafetería, nos vemos-
Fue la segunda vez en la semana que perdía el autobús, por suerte no me tope con mi primo Yong esta vez. Llegue a tiempo, incluso 5 minutos antes de las 8.
Revisaba mi hora mientras caminaba por el pasillo cuando Elizabeth me llamo.

-¡Oye! Kiku-kun~ ven aquí- El grupo de apreciadores del anime estaba con ella.

-Buenos días-

-Mira Mira-

En sus manos tenía una pila de mangas, Jounjo Romatica. ¡Había estado tratando de conseguirlo en esta ciudad desde hacia medio año!

-Lo compre ayer-

-!¿Que? Como es posible-

-¿Celos?- Me quede sin habla un momento pensando en mi derrota, recuerdo que ella me reto para ver quien lo conseguía primero, confiaba en que podría lograrlo pero...

-Está bien Eli-chan, tu ganas-

-¡No puede ser Kiku!- Feliciano se abrió paso entre los demás chicos con los Elizabeth y yo platicábamos sobre sus nuevos mangas, me desvié un momento de la plática para verlo, el retomo el habla -¿Es cierto lo que dicen? ¿Qué Arthur y Heracles se están peleando por ti?-

La sorpresa y la pena se adueñaron de mi, permanecí en silencio y absolutamente todos los chicos que estaban allí guardaron silencio también, esperando mi respuesta.

-Kiku... No sabía que podrías crear tal discordia- La sonrisa de Elizabeth daba más que miedo, me miraba de la misma forma en que lee sus doujinshis R-18.

-...-

~RING~

El timbre, gracias al cielo, podría irme lejos de ellos.

-¡Dedo irme!- Y me aleje los más rápido de allí, ahora no podre ver a la cara a los chicos del club.

Corrí hasta mi salón de clases, pero allí estaba Alfred, parado en la puerta, no me vio hasta que me acerque.

-Buenos días- le dije en voz baja.

-¿Hmmm? ¡Ah! Kiku, dime, ¿has visto a Arthur?-

¿Por qué yo habría de saber donde esta? -No-

-No lo encuentro por ningún lado, la clase ya va a empezar y el nunca se pierde una de las clases que toma contigo-

Solo moví la cabeza -Mmmm... Bueno voy a entrar-

-Está bien Kiku, creo que voy a llamarlo-

Trate de ignorar aquel comentario pero... El nunca se pierde una clase conmigo ¿eh?, de hecho si hay una clase a la que nunca entra, cocina, me pregunto si estará reprobando gracias a esa materia.

Alfred entro al salón al mismo tiempo que el profesor, después de eso me sorprende que me pudiese concentrar en las clases, hasta que llego la hora del almuerzo.

Si tan solo me hubiera despertado más temprano, podría haber llevado mi propio almuerzo, no hubiera tenido que salir del salón, no me hubiera encontrado con Heracles, no hubiéramos hablado... Pero no fue así, y ahí estaba yo, Intentando pasar entre los demás alumnos para comprar algo de comer. Supongo que debo agradecer haber salido vivo de allí, las mesas dentro estaban ocupadas, así que salí al patio, de todas formas hacia un lindo día. Me senté en una de las bancas bajo uno de los tantos arboles y comencé a comer el emparedado que había comprado.

-Kiku...-

Alguien me llamaba mire a todos lados, pero no podía ver a nadie.

-Aquí arriba-

Estaba sentado en una de las ramas del árbol

-Hera-san-

Bajo de un brinco, y se sentó a mi lado, en su manos tenía un pequeño gato, un pequeño y lindo gato blanco, era tan adorable.

-Quieres cargarlo- lo levanto para que lo cargara, creo que noto como veía al gatito.

-S-Si- en seguida deje lo que quedaba de mi emparedado y lo cargue entre mi brazos.

No tarde mucho en darme cuenta de mi situación, Heracles, cierto. Había olvidado que estaba... ¿Enojado con él?, ya no estoy seguro.

-...- de repente había un silencio incomodo. Sentí golpecitos en mi hombro, que Heracles hacia con su dedo. Odio eso, nunca me ha gustado que llamen mi atención así.

-¿Mmm?- Le hice saber que le hacía caso, pero era incapaz de mirarlo al rostro.

-Oye...- El insistió.

Di un suspiro y finalmente lo mire.

-Dímelo ya Kiku ¿saldrías conmigo?-

-¡¿Uh?-

-¿No te di... suficiente tiempo?-

-¡No! digo ¡Si! es que...- comencé a acariciar al gatito sin darme cuenta.

-Es por... Arthur ¿no? ¿Estas saliendo con el ya?-

-¡No No No!- sacudí la cabeza rápidamente y acariciaba al gato casi a la misma velocidad. Creo que exagere un poco, quizá no debí negarme tan rotundamente a que no salía con Arthur, pero era la verdad... de cualquier forma estaba haciendo lo mismo que con Arthur, ¿Por qué me empeñaba en hacerle notar que no estoy con él?

-Mmmm... Entonces, dime Kiku, ¿te gusto?-

-¡Ah!- El gatito se retorció para liberarse de mis brazos y salió huyendo.

-Y-Yo...- Esa pregunta, No me la había hecho yo mismo, la respuesta a esa pregunta podría ser la razón por la que no eh terminado de moler a golpes a Arthur, o él porque sigo dejando que Heracles se me acerque.

Cuando estoy con Heracles, al menos antes de todo esto, me siento muy a gusto, me gusta platicar con él, entonces, ¿eso significa que me gusta?

-No deberías pensarlo mucho-

-Es que, no lo sé- Sentí mis mejillas calientes.

-¿Quieres ir a cenar? El viernes en la noche, una cita, es todo lo que pido, quizá así te decidas-

Una cita, nunca eh estado en una, supuse que si lo hacía tal vez pudiera entender que pasa conmigo.

-El viernes entonces-

-Gracias, iré a buscarte a tu casa... a las 6-

Me dejo solo para ir a buscar a su gatito que al parecer se llamaba Nekogoro. Me alegra que no se enojara que lo hiciera huir.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Aun quedaba tiempo del almuerzo así que salí en busca de Tino, el es la única persona con la que platico, estoy seguro que esta consiente de los rumores en la escuela.

-¡Tino-san!- había llegado a uno de los pasillos de la escuela, el estaba justamente frente a su casillero.

-Kiku! Hola!- Me saludo alegremente.

-Hola... Tino-san, ¿podemos hablar?-

-Claro Kiku, sabes que siempre tengo tiempo para escucharte-

Terminamos en la gradas del gimnasio, Tino escuchaba atentamente, cuando por fin termine comenzó a hablar.

-Kiku, Se que puede parecer algo confuso, pero es solo porque tu lo haces confuso, si te dejaras llevar, tal vez, te darías cuenta de que es lo que sientes-

-¿Dejarme llevar?-

-Si si, no te preocupes Kiku... ¿Oh el problema es que ambos son hombres?-

-N-No- En esta escuela, hay tanto parejas heterosexuales, como homosexuales, poco importa a la gente si somos del mismo sexo y por supuesto, eso no es lo que me preocupa a mí, aunque nunca antes había pensado en estar con alguien, sea hombre o mujer.

-Entonces, Solo déjate llevar Kiku, haz lo que sientes-

-Gracias-

No entendí muy bien lo que me dijo, pero creo que, podría intentarlo.

-Tino-

Berwald-san llego al gimnasio.

-¡Ah! ya voy, estaba platicando con Kiku ¿Tienes la comida?-

-Lo siento Berwald-san, creo que tome mucho de su tiempo-

Movió la cabeza -Mmmm k', ¿Comes con nosotros?-

-Y-Ya ya eh comido, pero gracias, mejor los dejo- Sentía que estorbaba, además... Berwald-san me da un poco de miedo, Tino es muy valiente.

Al salir del gimnasio Feliciano me intercepto de nuevo.

-¡Kiku! quería hablar contigo~-

-¡Feliciano-kun! ¡¿Por qué has hecho esa pregunta frente a todos? Ya no sé cómo voy a dirigirles la palabra a los chicos del club-

-Uhh... lo siento- encogió los hombros, por su expresión supe que él no creía haber hecho algo mal.

-¿Como te has enterado?-

-Todos en la escuela lo saben-

-¿Pero como te enteraste? ¡¿Quien te lo dijo?- comencé a entrar en pánico.

-Uhh... bueno Lovino me dijo a mí, cuando Antonio le conto lo que había pasado, y yo... le dije... a Ludwig-

-¡¿Pero por qué? ¡¿Por qué hiciste eso?-

-¡Uwaaa! ¡Lo siento lo siento! perdóname Kiku-

Miraba a todos lados en el pasillo, ahora sentía que todos me observaban, estoy entre los chismes y platicas de la escuela, no quiero.

-En verdad... lo siento-

-No lo culpes Kiku, el solo me conto a mí, quienes se han encargado de expandir la... "noticia", fueron Francis y Antonio-

Ludwig-san coloco una mano en mi hombro, ni siquiera note cuando había llegado, pero por lo que me dijo supe que había oído la conversación.

-Discúlpame-

-... esta bien Ludwig-san- Miraba sobre mi hombro a Ludwig -Feliciano-kun, no fue tu culpa, no te preocupes mas-

Poco a poco me fui calmando, lo echo echo esta ¿cierto?

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Ludwig y Feliciano me invitaron a pasar el resto del almuerzo con ellos.
Estábamos en el jardín, con el hermano de Feliciano, Antonio, Vash y su hermanita, me divierte la forma en que Vash busca como proteger a su pequeña hermana.

-Bien ¿Que tal una pistola?-

-N-No no se-

-¡¿Como ofreces una pistola a una niña? ¡Idiota!-

-Es para su protección-

-Eso es muy peligroso, y muy ilegal-

-Bien entonces una eléctrica-

-No creo que pueda...-

Deje de hacerles caso después de un momento, comencé a mirar, los campos de deportes, estaban jugando Rugby... Rugby... Arthur esta en el club de Rugby, mis pensamientos pronto comenzaron a formarse sobre Arthur, las clases que tomamos juntos, las pocas veces que habíamos hablado, Yo creía que no le agradaba para nada, y que equivocado estaba.

-Hey Kiku...- Antonio se sentó a mi lado

-¿Si?-

-Quería decirte, que lamento lo del chisme en la escuela, siento si te perjudica-

-Mmm...-

-Se que a nadie le agrada que se hablen de ellos a sus espaldas-

-Está bien... no estoy comodo con lo que pasa, pero gracias por disculparte-

-Bien... solo quería decirte, Francis puede ser muy convincente... y la verdad, Arthur no me agrada para nada, sus cejas son molestas-

Ese último comentario me hizo sonreír, asenté con la cabeza. Antonio es muy amigable y de todas las personas, Arthur es quien no le agrada.

Ya casi acababa el almuerzo, Alfred llego mientras seguía platicando con los demás y me jalo del brazo hasta que nos alejáramos

Llegamos a los pasillos.

-¡Alfred-san!-

-Kiku, habla con Arthur-

-¿Que?-

-Está enfermo y no vino a la escuela, le gustara oír tu voz-

-No se...-

Pero no me escucho, ya tenía el telefono en la mano esperado a que entrara la llamada.

-Tómalo- me dio el teléfono, supuse que podría preguntarle sobre su hombro y como se encontraba por lo que paso ayer… por fin contesto.

-¡Maldita sea ya deja de llamarme!-

-Ah!– me asusto un poco y me separe del teléfono.

-¿Te grito? Pensó que era yo… anda dile algo, al menos no ha colgado-

-Está bien… ¿Arthur-san?-

-¡¿Kiku?-

- Uhmm… si… Alfred-san me dijo que estabas enfermo-

-Ah! Si pero creo que es una de esos resfriados de un solo día-

-Mmm… ¿Como esta tu hombro?- Alfred me miro con curiosidad.

-Todavía me duele, pero solo un poco-

-¿Y la piernas?-

-Esas no me duelen-

Ahora Alfred me miraba en shock

-¿Hombro, Piernas?... ¡¿Que le paso? ¡No me dijo nada anoche!-

-¡ESTOY BIEN ALFRED!- Todavía tenía el auricular en mi oído, y el grito me lastimo

-Arthur-san no grites en mi oído-

-¡Lo siento!-

Alfred tomo su teléfono de vuelta.

-¡Oye! Pero si estas bien ¿no?, ¿Por qué no me dijiste que te lastimaste?… ¿he? ¿Qué te paso?-

Se veía muy preocupado, era seguro que me preguntaría algo.

-Está bien… voy a ir a tu casa cuando terminen las clases ¿oíste?... ¡¿Oíste?... ¡rayos ya colgó!-

Después de guardar su teléfono, se fijo en mí, me puso muy nervioso su mirada.

-¿Que le paso?-

-Fue un accidente, no fue mi intención...-

-¡¿Que le paso entonces?- Alzo la voz, más que curiosidad su tono de voz mostraba preocupación.

-Ayer... el insistió en hablar conmigo, pero yo no quería hablar con el... fue por instinto, el llego por detrás y lo tire al piso-

-... Mmmm-

RING~

El almuerzo había terminado, Alfred me tomo del brazo

-Vamos a ir a su casa al salir de clases-

-¡Yo no tengo por qué ir!- proteste.

-Bien está enfermo...- dejo salir una sonrisa de oreja a oreja -y también herido por tu culpa, el solo quería hablar contigo, y ahora está enfermo y herido, no pudo verte hoy... deberías ser un poco consid...- moví mi brazo bruscamente para que me soltara.

-¡¿Por qué debo sentirme culpable por ello? ¡De repente comienza a acosarme de la nada, él ni siquiera me hablaba, no me miraba, no me saludaba! ¡¿Dime por qué crees que yo debería ser considerado?-

-...-

Inhale algo de aire -Debo irme a clases- pero de nuevo no me dejo ir.

-No digo que debieras sentirte culpable, solo creí que, ya habrías estado al menos un poco allegado a él-

-Creíste mal-

-Ven...- no me soltaba el brazo.

Me llevo a la azotea, nunca había subido a allí, hay una gran vista de la ciudad. Alfred se sentó y me jalo hacia abajo para que también lo hiciera. No dijo nada unos minutos, solo observaba las nubes, y yo solo lo observaba a él, esperando a que dijera algo.

-Arthur siempre viene aquí cuando tiene problemas, lo tranquiliza-

-¿Esto querías mostrarme?-

-No- lo mire intrigado -¿Recuerdas cuando estaba en el club de Karate? antes de que decidiera salirme-

De que te expulsaran -Si-

-El primer día de demostración que tuvimos, le pedí... más bien, le rogué a Arthur que fuera a verme... al principio se negó, pero logre convencerlo. Después de eso, no tuve que pedirle que regresara a verme, el iba a todas las demostraciones, luego deje el club, pero el siguió asistiendo sin falta. Al principio creí que a quien iba a ver era a mí, y que solo le gustaba el karate, pero ahora veo que en realidad... el iba a verte-

Me quede sin palabras… ¿Acaso era cierto, Arthur me ha tenido en cuenta desde hace tanto?

Continuo hablando al ver que no dije nada –Aquel día… en que Heracles te beso, el estaba ahí, lo presencio todo… si tan solo lo hubieras visto, estaba tan triste. Me lo conto todo, ni siquiera yo sabía como se sentía por ti-

-¿Cómo?-

-¿Eh?-

-¿Qué siente por mí?-

Sonrió levemente, se veía… triste.

-¿Por qué no le preguntas a el? No los molestare esta vez-

-…- ¿Se refirió a la noche en el armario cierto? –Está bien, pero solo un momento- No creí que fuera necesario quedarme por mucho, después de todo el me dijo que estaba bien.

-¡Bien! Arthur estará feliz-

Alfred cuida mucho de Arthur… me pregunto… bueno, no importa.

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Al finalizar las clases, Alfred me esperaba en mi casillero. Pasamos a una farmacia antes de llegar a su casa, lo bueno es que esta cerca de la escuela, aproveche para comprar unas tiras para la fiebre.

-Ya casi llegamos-

Nos paramos en frente de su puerta, creí que Alfred tocaría el timbre, pero solo saco unas llaves de su bolsillo.

-¡Ah!-

-Uhh… ¿que?- abrió la puerta y se hizo a un lado para que pasara

-¿Tienes las llaves de su casa?-

-Pues si, me dio una copia extra, dice que es muy molesto tener que atender la puerta para dejarme entrar- cerró la puerta tras de él una vez dentro.

-…Ya veo, en verdad son muy unidos-

-Pues... soy su mejor amigo-

Sonreí –Esta algo obscuro-

-Si, un poco prenderé la luz… ¿uh?- Alfred se detuvo y se dirigió al sillón

-Arthur-

-Mmm…-

Arthur estaba durmiendo en el sillón, no es un buen lugar para dormir si estas enfermo. No se veía tan bien como me había dicho, Alfred midió su temperatura con su mano

-Estas ardiendo en fiebre, no deberías estar aquí en la sala, ¿Cómo te sientes?-

-¿Mal… quizá?-

-Ya ya, incluso enfermo te pones así-

-No deberías preguntar estupideces-

-Traje a alguien para ver si así te sientes mejor…-

Se levanto de golpe, pero regreso de nuevo al sillón inconsciente, está peor de lo que creí.

-Por dios, no sabe cuidarse el mismo... Kiku ayúdame, siéntate aquí- Alfred cargaba de Arthur mientras me señalaba un extremo del sillón.

-Uhh… si-

Lo recostó en el sillón de nuevo y coloco su cabeza en mis piernas, ¡lo hizo a propósito! Lo sé, Lo mire.

-El pesa mucho, es mejor si te encargas de él, que tener que subirlo inconsciente hasta su habitación ¿no?-

Solo suspire, esperaba una respuesta así.

-Bien, cuídalo… me muero de hambre, voy a ver que tiene en la cocina-

Incluso se come su comida…

Arthur comenzó a reaccionar, de verdad esta mal, me pregunto si ha tomado algo para la fiebre.

-Arthur-san…- Abrió los ojos lentamente y se levanto después de unos segundos, se sostenía la cabeza, debía tener dolor de cabeza igual.

–Me alegra que decidieras venir a verme también-

Me sentí algo mal cuando me dijo eso, Alfred insistió tanto en que fuera a su casa que termine accediendo…

-…Si-

-¡Encontré esto!- Alfred regreso a la sala comiendo un sándwich.

-¡¿Qué haces? ¡Eso era mío, ya no hay mas comida en mi casa!-

-Arthur-san ¿no has comido?-

-Uhh … no en todo el día-

-¡Con razón estas tan débil!, estas enfermo y con el estomago vacio-

-Tenía el estomago revuelto, no podía comer nada idiota-

Comenzaron a pelear, creo que lo hacen muy seguido, pero Arthur tenía clavada una de sus manos con la que se sostenía en mi pierna, y ya comenzaba a lastimarme.

-¡Bien en ese caso iré a comprarte unas hamburguesas! El Mc Donald's no está lejos-

-No quiero esas asquerosas hamburguesas ¡¿Qué rayos te pasa?-

-Arthur-san- trate de llamar su atención.

-¡¿Y que mas quieres comer? ¡Vengo a ayudarte por que estas enfermo y te portas como un ingrato! El Mc Donald's es lo más cerca que hay, no pienso caminar un metro más que eso-

-¡¿Por qué siempre…-

-Arthur-san- lo intente una vez más, esta vez me escucho

-Ah, perdón Kiku ¿Quieres decir algo?-

-Tu mano…-

-¿Qué?... ¡Lo siento!-

Por fin quito su mano –Arthur-san, está bien si te recuestas de nuevo, estas algo débil- se quedo viéndome un rato, siempre hace eso, ahora que lo noto.

Alfred le pregunto de nuevo que quería de comer, pero se rio de la respuesta de Arthur y salió.

Esperaba que nos quedáramos en silencio, no quería hablar con el realmente. Pero sentía su mirada y me puse nervioso, con mi manos tape sus ojos, tome como pretexto medir su temperatura

-T-Traje algo… para la fiebre-

-¿Mmm?-

Saque una de las bandas y se la puse en la frente, enseguida demostró sentirse mas cómodo.

-¿Mejor?-

-Gracias-

Me preguntó como me fue en el día, no mencione lo de Heracles y los chismes en la escuela por obvias razones, pero en definitiva se veía interesado incluso me hizo algunas preguntas más sobre la plática de Vash y la forma de proteger a su hermana.

Se levanto para estirarse, si tenía fuerzas, en ese caso era mejor que estuviera acostado en su cama.

-¿Podemos ir a tu habitación?

-¿Ehh?-

-El sillón no es un buen lugar para descansar-

-Está bien-

Subimos las escaleras hasta llegar a su cuarto, me pregunto dónde estaba su hermano, ya era tarde como para que siguiera en la escuela.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

No podía creer lo que veía, por todos lados, posters sobre trolls, duendes, unicornios y hadas. Nunca hubiera imaginado que Arthur además de las tazas coleccionara cosas de seres sobrenaturales.

-Arthur-san, no sabía que te gustaran esas cosas-

-¿Cómo que "esas" cosas?-

-Bueno es que …-

-Todos se burlan cuando ven mi habitación, pero si los unicornios son muy lindos no sé por qué se burlan, ¿a quién no le pueden gustar?-

No pude evitar comenzar a reírme -E-Es que… pft… ahahaha! Lo siento- ahaha l-lo siento pero… es lindo- es lindo que le parezca extraño las reacciones de la gente cuando se enteran de esto, intente calmarme un poco, creo que se enojo.

-Como sea-

-Tienes muchos libros- cambie de tema, aunque era cierto su librero estaba lleno de miles de libros de los cuales desconocía a los autores -Shakespeare- fue el único que reconocí

-Si ¿Te gustan sus obras?-

-Macbeth me gusta mucho, aunque es la única que he leído-

Arthur se encontraba en la cama por fin, me senté a su lado, en la orilla. Estaba tranquilo, Si estar con Arthur fuera así siempre… quizás…

Algo rozo mi mano, me asusto e intente quitarla, eso solo ocasiono que él me jalara. Podía sentir su respiración en mi cuello ¿Debía levantarme?, su hombro aun estaba adolorido, podía sentirlo, estaba hinchado, si lo hacía quizá lo lastimaría, sus manos sostenían mis hombros, y de nuevo volví a sentir que mi estomago se hacía nudos.

Debía… dejarme llevar, como dijo Tino ¿Cierto?, Me levante lentamente, para que Arthur no me detuviera, lo mire a los ojos, estaba seguro que mi rostro se había teñido de rojo como el suyo. Intente que fuera rápido, lo bese, pero Arthur intensifico el beso.

Pienso que el dar un simple beso a tener la lengua de alguien más en la boca es un cambio muy drástico, pero en ese momento no me importo, intente imitar los movimientos que hacía, y evitar que nuestros dientes chocaran, poco a poco dejo de sentirse incomodo. Mi corazón latía rápidamente, se sentía bien.

-¡ARTHUR! ¡KIKU!-

Alfred, grito desde la sala. Me separe de Arthur y me aleje. No, No estaba bien, ¿Cierto? Hacer algo así, cuando… Heracles también…

-¡Oí! Kiku… ¡Kiku!-

Arthur intento hacerme regresar, pero, solo me pare en la puerta, mirando hacia el pasillo, esperando impaciente a que Alfred subiera.

-¡Bien! No tuve que caminar mucho, espero que muestres algo de gratitud Arthur- Alfred decía mientras me jalaba de regreso al lado de la cama, Arthur me miro, pero al estar Alfred allí ya no dijo nada más.

-¡Maldita sea Alfred! ¡Te dije que no quería tus asquerosas hamburguesas!-

-¡Dijiste que no querías de Mc Donald's, y no te traje de Mc Donald's!-

-No me refería a eso…-

-Bueno es lo único que hay así que si no quieres pues que mal-

Arthur se comió su hamburguesa a regañadientes, aunque la escena de ellos peleando de nuevo es graciosa, no dije nada por un buen rato.

Pronto Alfred comenzó a hablar de sus restaurantes favoritos (la mayoría de hamburguesas) y de cómo una vez salió con Feliciano, Ludwig, Matthew, Natalia e Iván.

-Y ese Iván, como asusta a todos convence a Feliciano de dudar de mi, ¿Puedes creerlo? ¡Dudar de mi!-

-Si… tu nunca cometes un error… ¿Quién podría?-

-Lo sé ¿Cierto?-

Creo que Alfred no entiende muy bien el sarcasmo.

-Como sea, terminaron pidiendo 10 hamburguesas ¡solo para mí! Debiste ver sus caras cuando termine la última, los deje impresionados-

-Si… por supuesto que si- Arthur se cubría el rostro… ¿pena ajena? Yo diría.

Se hacía tarde y ya no quería seguir allí, quizá Tino tenga razón, yo solo hago que esto se vuelva tan complicado.

-Alfred-san… Arthur… san, debo irme ya, tengo que hacer la cena en mi casa esta noche-

-Pero…-

-Espero que te sientas mejor- Lo mire brevemente, me siento extraño, no está bien llegar así de lejos con él, si no logro decidir o entender que es lo que quiero.

¿Quiero estar con Arthur o con Heracles? O simplemente, no quiero estar con alguien, no lo sé.

Al llegar a casa Yao ya estaba allí esperando por mí, la cena ya estaba hecha.

-¡Kiku! Era tu turno de hacer la cena hoy ¿Dónde rayos estabas?-

-Es que, un amigo se enfermo, solo fui a ver como estaba-

Ambos me dedicaron una mirada extraña, nunca había traído un amigo a casa, o visitado a alguien, para ellos es como si no tuviera amigos.

-Últimamente has estado algo raro- Los comentarios y observaciones de Xian no ayudan mucho esta vez.

-¿Es así-aru?-

-… No-

-Mañana harás la cena Kiku-

-Pero ni siquiera vas a llegar a cenar-

-Pues harás la cena para Xian-

-En realidad… voy a quedarme en casa de un amigo- Ambos Yao y yo lo miramos intrigados.

-noche de videojuegos- Nos dijo.

-¡Bien! No me importa-aru, al regresar a casa en la madrugada voy a ver la comida que hiciste-

-Está bien-

-Y… Y… Te vas a dormir sin cenar ya que al parecer no planeabas hacerla-

-Está bien, la verdad es que no tengo hambre-

-¡¿Qué? ¡Ah no! Entonces vas a comer-aru, ¡Hey regresa aquí!... ¡Kikuuuu!-

Entre a mi habitación, deje de escuchar los gritos de Yao intentando demostrar autoridad después de un rato, tengo que bañarme.

Mañana va a ser un día… en realidad, no tengo idea.