INUYAMI: me alegro de que te guste pornto descubrirás el plan de James...

GERULITA EVANS Sí, Jos es un poco raro pero es muy mono no? a ver cuanto aguanta con Lily...

KARIPOTTER: Me alegro de que te guste la pareja Sandy y Sirius... Si es que en el fondo tiene corazón y todo.. jajaja Sí, James y Lily tendrán su tiempo pero todavía no...

Graicas alos tres por leerme! me alegro de que os guste ahí os djeo con el principio dle capítulo 4! muakkkkkkkkkkkkkkkk

CAPÍTULO 4

Sandy se encontró con Alex y Lily en las puertas del comedor.

- ¿Por qué te has ido de las Tres Escobas tan deprisa? Ahora le estaba diciendo a Lily que me habéis dejado sola. -Alex estaba un poco disgustaba con sus amigas.

- Lo siento, no me encontraba bien, me han entrado náuseas y he vomitado. Por eso me he venido al castillo, para descansar. - Sandy no podía contarles la verdad porque eso supondría desvelar su relación con Sirius.

- Yo... no tengo excusa, Alex, no me di cuenta que Sandy se había ido. -dijo Lily afligida. -Por cierto, ¿por qué no nos dijiste que estabas indispuesta? Te habríamos acompañado al colegio. Todavía estás muy pálida.

- Sandy es demasiado orgullosa como para dar muestra de debilidad. Nunca dice nada cuando está enferma. -Alex sonrió y dio un beso a su amiga. -Cuídate y cena algo para que el estómago se te asiente ¿vale?

Las tres amigas entraron al comedor y cenaron hablando animadamente olvidándose cada una de sus preocupaciones. Cuando todos los alumnos habían terminado de cenar, el director, Albus Dumbledore, se levantó y dijo:

- ¡Buenas noches a todos! Quería comunicaros algo muy importante. Este año, el viernes13 de diciembre es un día especial para los magos.

Se oyó un murmullo general. ¿13 de diciembre? Todos se preguntaban extrañados qué podría ocurrir ese día.

- Hace unas décadas, una antigua magia se puso de moda en el mundo moderno. Aunque el grupo de magos que la practicaban era reducido, fue conocida por todo el mundo. El poder de estos magos y brujas residía en la naturaleza y hechizaban objetos para que les dieran suerte y les protegieran del mal. Estos objetos recibían el nombre de amuletos e incluso los "muggles" los llevaban colgados del cuello aunque pensaran que era una mera superstición. - explicó Dumbledore. En el comedor reinaba un silencio sepulcral. -La relación entre estos magos era fraternal: todos eran hermanos y por lo tanto vivían juntos en comunas. Se les llamó pacifistas pues su utopía era que el amor llegara a todas las personas. Los "muggles" los conocían como "hippies".

Dumbledore paró para tomar aire y miró satisfecho a los alumnos. Había logrado captar su atención y todos lo escuchaban muy interesados.

- Los "hippies" siempre han considerado el 13 de diciembre un día especial y mágico. Cuando ese día caía en viernes, ellos creían que el amor daba rienda suelta a todo su poder y podían ocurrir cosas inexplicables durante la noche. Este año, queremos hacer un homenaje a esos magos y por lo tanto iniciaremos una campaña de estudios sobre los "hippies" que terminará con un baile la noche del 13 de diciembre. A ese baile sólo podrán acudir los alumnos de cuarto en adelante. -se oyeron algunas quejas de los más pequeños. -A dicho baile habrá que acudir con la indumentaria propia que los "hippies" acostumbraban a llevar. Se dispondrá un aula para que los alumnos y alumnas puedan tomar ideas y hacer sus disfraces. Durante este mes que nos separa del 13 de diciembre muchas de las clases irán enfocadas a la cultura "hippie" y es materia entrará en los exámenes finales. Los alumnos que deban preparar exámenes específicos como TIMOS o ÉXTASIS no deben preocuparse por la falta de tiempo pues los profesores me han comunicado van adelantados en casi todas las asignaturas. -se oyeron comentarios de alivio entre los alumnos de 5º y 7º. -Los profesores estarán encantados de responder a cualquier pregunta que tengan. ¡Buenas noches! -Dumbledore se despidió con una sonrisa dejando a todos los chicos y chicas anonadados.

- Este director nuestro cada día me cae mejor. -comentó James en la habitación de los merodeadores. -¡Un baile!

- Sí, la verdad es que es una buenísima idea. ¿Y sabéis qué es lo mejor? -preguntó Lupin. - ¡Que ese día no hay luna!

- Esa es una buenísima idea, Lunático. - Los tres amigos se dieron cuenta de que no había un ápice de alegría en su tono de voz.

- Canuto, ¿qué es lo que te pasa? Llevas toda la cena callado… Primero has salido de la taberna sin decir ni pío y ahora no te alegras porque haya una pedazo de fiesta… -dijo James.

- ¡Fiesta! -Lily estaba eufórica. -En mi antiguo colegio no había casi eventos de este tipo.

- Además ya habremos terminado los exámenes de navidad para ese día. -Alex miró a Sandy que estaba tumbada boca abajo en la cama. -Sandy, ¿quieres que te acompañe a la enfermería? Tienes mala cara.

Luke entró a la sala común de Griffindor con una sonrisa de oreja a oreja.

- ¡Mira el casanova! Tanta felicidad es contagiosa. -le dijo Lily.

- Por esa cara que traes debemos suponer que tu cita ha ido bien, ¿no? -Alex estaba ansiosa por saber todos los detalles.

- ¿Bien? ¡Ha ido de maravilla! Es- ¡es mi novia!

- ¿En serio? -Sandy disimulo su malestar. -Me alegro por ti Luke.

- Así que te has atrevido a soltarte… -Lily estaba contenta por su amigo, al menos él sabía qué era lo que quería.

- Bueno… la verdad es que ha sido ella…

- ¿Ella? ¡Cuéntanos todo con pelos y señales! -pidió la africana.

- Vale, vale, no te pongas nerviosa, Alex. -bromeó el chico. -Primero fuimos a dar un paseo y luego nos metimos en una cafetería en la que no había mucha gente a tomar un refresco. Allí hablamos un buen rato y de repente nos quedamos calladas. -Luke paró y observó a las chicas que lo miraban expectantes. -Entonces le dije que se hacía tarde y debíamos volver a la escuela. No me mires así, Sandy, no sabía qué decir. -se disculpó. - Al llegar al colegio paramos, y al despedirnos le di un beso en la mejilla. Iba a darme la vuelta para irme pero ella puso sus alrededor de mi cuello y me besó.

- ¡Oooooooooooh! Si parece una peli de amor y plumas. - comentó Alex.

- Sí, -Luke rió. -Luego le pregunté si quería salir conmigo y me dijo que ella estaría encantada.

- Estuviste valiente al darle un beso tú primero. -lo alabó Sandy.

Los cuatro amigos se quedaron hablando hasta que les entró el sueño y fue cada uno a su habitación a dormir.

Los días siguientes a la noticia del día "hippie" lo único que se oía comentar por los corredores era el baile y los diferentes vestidos que se estaban haciendo los alumnos. Sandy estaba más animada pero le pesaba tener que ocultar su don a sus amigas. Todavía no sabía si debía considerarse afortunada por poseer la habilidad de hechizar con sus ojos. De lo que sí estaba segura era de que no podía dejar que lo pasado con Sirius ocurriera de nuevo. Tendría que aprender a controlarse. Eso no le supondría mucho trabajo, o al menos eso creía, pues siempre se había considerado una chica más bien segura y con todo bajo control. Pasó muchas horas en la biblioteca recopilando información sobre cómo se dueña de sus impulsos y comenzó a exiliarse en la Sala de los Menesteres un par de tardes a la semana entrenarse. Según todos los libros que había leído, lo primero que debía hacer era conocerse a sí misma, su naturaleza y saber cuál era su reacción ante los diferentes estímulos que le podían llevar a controlarse. Para ello debía aprender las diferentes técnicas de meditación oriental tales como el yoga o el "tai-chi". Sandy conocía bastante bien estas prácticas pues su madre se las había enseñado de pequeña, pero hacía ya años que no las practicaba.

"Mamá siempre ha insistido mucho en que mi ying y yang deben estar en equilibrio pues de lo contrario mi vida estaría condenada al caos. Yo siempre me reía de ella cuando se ponía tan mística, ni se imaginaba la razón que tenía. O quizás sí… ¿Sabrían mis padres lo de las "hipsipilas"? Quizás por eso me han dicho siempre que tengo que vivir tranquila, sin alterarme y con equilibrio. Debería hablar con ellos, pero primero tengo que superar esto."

Sandy sabía que el entrenamiento le supondría un gran esfuerzo pero no quería volver a dañar a nadie. Además Sirius ni siquiera la miraba, parecía desconocidos de la noche a la mañana, ni siquiera se metían el uno con el otro. A la asiática esto la estaba destrozando por dentro. Lo que no sabía era que el merodeador estaba igual o peor que ella. Cuando Sandy le contó lo de las hipsipilas, él no supo si creérselo o no y fue a consultarlo a la biblioteca inmediatamente. Allí pudo leer que los poderes de esas brujas estaban relacionados con lo que ellas sentían en el momento de la manifestación de éstos. "Ella debió sentir un odio intenso hacia mí, sino la rama del árbol no se habría partido…" Lo que Sirius no sabía era, que el amor y el odio hacia el ser querido son sentimientos difíciles de distinguir.