Disclaimer: Los personajes y algunos escenarios utilizados pertenecen a Hideaki Sorachi autor de Gintama.

La imagen de portada tampoco me pertenece, es de kwonrugger. Sólo la historia es mía.Aclaraciones/advertencias:

- Semi-au

- Los personajes pueden tener Ooc (Out Of Character = fuera del personaje)

- Este capítulo tiene unas leve parte insinuaciones con carácter sexual.

- El fic irá "subiendo" de nivel con respecto al lenguaje subido de tono (lemon uwu), advertiré antes de todas formas. Agrego que un capítulo tendrá material Gore.

- *cursiva* para los pensamientos.

- Creo que es todo (?)

Espero que les guste!! MUCHAS GRACIAS POR LEER!!

CAPÍTULO 4.

Pov Sougo rojo*

Hoy me levanté temprano sin que el imbécil me despertara, estamos desayunando tranquilamente junto a los demás. Supuse que Sougo celeste les había contado sobre ayer porque sabiendo lo exigente que es Hijikata-san y que no me haya preguntado nada es porque ya sabía lo sucedido, la duda que me queda es si le mintió en algo o me

humilló exagerando. El bastardo usurpador me miraba de soslayo mientras desayunábamos, son una sonrisa ladina. Lo mire con bronca a lo que él habló por sobre el ruido.

—Y bien Sougo 2.0 ¿te sientes bien de la espalda? —dice mirándome fijamente.

—¿La espalda? A mi nunca me dolió la espalda, no sé de qué hablas. —me hago el desentendido

—Ah cierto, perdón, reformulo la pregunta. ¿Cómo está tu orgullo? —se echa para atrás con una sonrisa burlona.

—No sé, dime tú, la china te ganó a ti no a mí —le contesto de igual manera. No voy a dejar que me humille el infeliz.

—Me ganó porque dejé que me ganará, sabes que nuestras habilidades están a la par. —su cara es neutral, con un ápice de soberbia— a parte yo lo decía porque ella básicamente olvidó que estabas ahí, si sigues así, desaparecerás de la vida no sólo de ella sino de todos. —termina su cháchara, todos han quedado en silencio.

—Eso no sucederá. —me levanto a enfrentarlo.

—Espero que por tu bien sea así, sino te tendrás que buscar una nueva rival y vida JAJAJA —sus brazos cruzados están detrás de su cabeza con expresión lobuna.

—Chicos ya basta, llévense bien. —Kondo-san interviene— si competirán por quién será el rival de la chica china háganlo en otro lado, aquí no. —el comandante tiene una mirada severa.

—Tiene razón Kondo-san discúlpenos —él se disculpa sinceramente, y teniendo los ojos de Hijibastardo sobre él sonríe maquiavélico—. Aquí Sougo 2.0 podemos competir por quién mata a Hijikata-san ¿qué te parece? —espera expectante mi respuesta a lo que sonrió sádico.

—Vaya hasta que al fin propones algo interesante, sí, me parece bien —los dos miramos sádicamente al subcomandante.

—Me alegro que intenten llevarse bien, así será mejor la convivencia. —Kondo-san sonríe aliviado.

—KONDO-SAN ¿ACASO NO ESCUCHA? ¡ENTRE LOS DOS VAN A INTENTAR MATARME! —Hijikata-san pone sus manos sobre la mesa y le dice sorprendido al gorila que tenemos de comandante.

—Toshi, no te estreses, son travesuras de niños, sin importancia, ¿cierto Sougos? —Kondo-san levantado le coloca una mano en el hombro a Hijibaka-san intentando calmarlo.

—Cierto Kondo-san —respondemos al unísono sonriendo inocentes como un par de angelitos.

—Bien chicos, entonces si ya han terminado de desayunar, vayamos a entrenar para después empezar con las labores de hoy —Kondo-san se retira y los demás hacemos lo mismo.

Estamos en el patio de los cuarteles entrenando, Hijikata-san está al frente mientras Kondo-san se cerciona de que lo hagamos bien pasando al lado. A mi derecha está el imbécil de ojos celestes, cuenta las repeticiones en voz alta presumiendo de cuántas va haciendo, yo voy por el mismo número porque empezamos juntos, escucho como los que lo rodean lo alaban por su resistencia, él les sonríe altivo.

—Pff, yo también voy por las dos mil estocadas y no lo ando gritando a viva voz, ¿cuántos años tienes? ¿cinco? —le digo mientras sigo practicando con la shinai*.

—Compitamos para ver quién hace más sin cansarse —responde sin mirarme.

—Está bien. —acepto sin rechistar—. Pero hagámoslo más interesante y cada vez que lleguemos a mil agreguemos más peso ¿qué te parece? —lo observo retándolo.

—Como quieras —acepta mi propuesta.

—Bien, a la cuenta de tres. —digo poniéndome en posición.

— 1!!

— 2!!

— 3!! YA!!

Empezamos con la "competición", contábamos tan rápido como era posible hacer las repeticiones, pasamos las mil y agarramos troncos que nos tendieron los chicos, ahora el ritmo al aumentar el peso se hizo un poco más lento pero constante. No dejábamos que el otro nos superara, el entrenamiento había terminado hace unos minutos, Kondo e Hijikata-san se habían retirado y los chicos algunos seguían practicando peleando entre ellos, Yamazaki estaba con su raqueta de bádminton.

Pasamos las mil y ahora teníamos unos troncos del doble del tamaño que los anteriores. Vi que Kondo-san regresaba junto a Hijibaka, nos faltaban doscientas para completar las mil. Pero en cuanto nos vio Mayora fue y nos quitó los troncos.

—Hijikata-san estábamos practicando ¿por qué nos interrumpe? —le pregunto.

—Sí Toshi, los Sougo estaban ejercitándose, por cierto ¿dónde está Zaki? —Kondo-san nos defiende y con su pregunta distrae a Hijikata-san que busca con la vista a Yamazaki.

—Yamazaki está jugando al bádminton Hijikata-san. —Sougo celeste lo señala.

—YAMAZAKIIIIIIIIIIIII!!!!! —el subcomandante sale corriéndolo.

—HIJIKATA-SAAAAAAN NO ME HAGA NADA!!!!! —Zaki sale despavorido pero Hijikata-san lo alcanza y lo taclea para patearlo.

Los presentes nos reímos de la desgracia de Sagaru.

Kondo-san nos espera en la sala de reuniones para darnos las labores de hoy, me ha quedado un mal sabor de boca el que Hijibastardo nos haya interrumpido nuestra competencia. Nos da las tareas, hoy decidió que nos separemos, dijo que nos quedáramos después de que los demás se fueran para decirnos el porqué, supongo que tiene que ver con lo que quedó de decir ayer. Yo iré para la zona del puerto mientras el otro imbécil irá al centro.

—Bien chicos, esto es reciente de ayer y por lo que... pasó, decidí dejarlo para hoy. —Kondo-san me miró momentáneamente, y yo miré de reojo al bastardo de mi lado y al del frente—. Toshi, da los detalles.

Hijikata ha colocado un cigarrillo sin prender entre sus dedos.

—Intentaron secuestrar a una prostituta en Yoshiwara, y aunque la jefa del Hyakka la rescató, los culpables huyeron por lo que dieron aviso aquí. No sé sabe mucho más y como sucedió en ese barrio no se ha hecho mucho ruido, debemos buscar pistas y por eso hoy se dividirán para abarcar más terreno. Tal vez sólo fue ese caso pero por ahora investigaremos para estar seguros.

—Eso es todo chicos, cualquier otro dato que llegué se lo haremos saber. Pueden retirarse. —Kondo-san nos despide con un saludo.

Salimos rumbo a los coches, vamos en silencio.

—Creo que han exagerado con lo del secuestro, seguro no fue nada, pero quieren hacernos "trabajar" —me dice Sougo celeste, y no sé qué responder porque yo pensaba lo mismo.

—Sí, pero Hijikata-san es exagerado, esto nos ayudará para demostrar quién es mejor ¿no crees? —le digo ladino.

—Mmm sí, aunque esto tal vez retrase mis planes... —me responde pensativo.

—Bueno, haz lo que quieras. —llegamos a los coches y tomo uno de los que quedan, los de la división ya se han adelantado, el otro auto restante lo toma él, arranco y salgo rumbo al puerto, debería encontrarme con alguno de los de mi división allí. En efecto, encontré al golpeado Zaki y otros más rondando la zona. Dejé la patrulla al lado de la otra en la que vinieron. Me bajé y fui con Yamazaki.

—Zaki ¿has hablado con alguien de la zona?

—Okita-san, sí hablé con varios trabajadores y respondieron que no sabían nada.

—Mmm le preguntaré al jefe de aquí si sabe algo, y hoy patrullaremos la zona por si vemos algún indicio de algo.

—Entendido, avisaré a los demás. —él sale en dirección a donde se encuentran sus compañeros .

Narrador Omnisciente*

Por el lado del Sougo ojiceleste este caminaba pasivo por las calles centrales de Edo. Observando a los transeúntes por si notaba algo raro. Su mañana y medio día pasó bastante rápido entre que preguntó en algunos lugares como bares o clubes y para su mala o buena suerte los dueños y trabajadores dijeron que todo se mantenía calmo.

Se alivió, porque eso significaba que podía vaguear el resto del día, en sus planes rondaba cierta pelirroja tragona, recordaba la pelea de ayer y sonrió sin pensar. Sería muy oportuno encontrársela hoy que no estaba el ojicarmín.

Ya las primeras horas de la tarde asomaban, Okita ojiceleste estaba sentado en la patrulla escuchando música, sumamente aburrido, los demás seguían patrullando. De pronto sintió una voz, inconfundible y sonrió lobunamente.

La china venía caminando sola y había saludado a una de las señoras de las tiendas. Estaba con su habitual qipao rojo, este resaltaba las crecientes curvas de ella, y el parasol característico. No lo pensó mucho. Era una oportunidad para él y después sacaría provecho de lo que pasara para restregárselo en la cara al ojirubí. Dejó que pasará por el lado sin que ella lo viera.

Se asomó por la ventanilla del auto y con una sonrisa autosuficiente le habló.

—China —la llamó con una suave voz.

Kagura miró a su alrededor buscando la procedencia del llamado.

—Estoy detrás tuyo china, en el auto. —La joven se dio vuelta para enfrentar al dueño de esa voz.

—Sádico! —ella lo miró ladeando su cabeza, como buscando saber cuál de los chihuahuas era dado que a esa hora el sol irradiaba justo en su azulados orbes—. Ah eres el sádico solo, pensé que eras el sádico 2.0.

—No, hoy nos mandaron a distintos sectores de la ciudad, ¿por qué?¿querías ver a Sougo 2.0? —él le cuestiona escrutándola con sus cristalinos ojos.

—Ah ya veo, y no, para lo único que querría ver a ese chihuahua pulgoso es para darle una paliza. Todavía me cuesta asimilar un poco que hay dos bastardos a los que patearles el trasero —ella contesta tapándose del sol—. ¿qué quieres sádico? ¿otra pelea para saber quién es el más fuerte? —ella sonríe desafiante.

—No, al contrario china bestia. —el ojiceleste se bajó del coche y paró frente a ella haciéndole sombra, una sonrisa de autosuficiencia asomó en su rostro al registrar a la yato—. ¿Tienes hambre china tragona? —preguntó.

—¿A qué viene la pregunta? —la chica de los Yorozuya lanza una mirada sospechosa al de ojos color cielo.

—Mmm estoy aburrido y todavía falta para terminar la jornada de hoy así que pensé... te invito un helado ¿quieres? —al ojiceleste un tenue rubor le tiñó las mejillas, dudoso de la respuesta de la jovencita.

—¿Cómo sé que no intentarás envenenarme? —ella achica sus párpados para observar detenidamente el rostro de Sougo, en busca de alguna señal sospechosa.

—China, nunca intentaría envenenarte aunque no lo creas, yo te considero más que una rival. A lo mucho pondría salsa de tabasco como a los pasteles pero hoy no es el caso. Dale decide china. —el joven policía la mira sincero, esperando una respuesta.

—Es un helado, obvio que quiero. —Kagura mira para un costado, evitando cruzar sus zafiros con las aguamarinas de él—. Además empiezo a sentir calor por el maldito sol. Vamos sádico, pero no pienses que esta invitación cambia algo. Todavía quiero hacerte papilla. —la joven se da la vuelta decidida a emprender su marcha por ese aperitivo helado.

—Me alegro que sepas aprovechar las oportunidades china —Sougo celeste sonríe a Kagura desde atrás ladino. Lo que dijo iba más para él que para la pelirroja.

—Vi una heladería aquí a la vuelta, vamos china glotona. —Okita enpieza a caminar a su costado del lado de la calle. Es algo que se hace para proteger a los menores y mujeres, la yato se da cuenta de esa acción, y aunque Gin-chan y Shinpachi lo hacen cuando van juntos, que él lo hiciera hizo que la temperatura subiera a sus pálidas mejillas.

Obvio que se tapó con su sombrilla, no debía dejarse engatusar por ese idiota, seguía siendo un sádico.

Los jóvenes caminaron sin emitir palabras, Sougo veía que las jóvenes que pasaban al lado de ellos cuchicheaban acerca de la linda pareja que hacían. Kagura se tapaba el sonrojo con su parasol, el castaño sonreía por la reacción "tierna" de la pelirroja.

—Y dime china, ¿qué hacías caminando sola? ¿el Danna, el cuatro ojos, tu perro? —el policía interroga a la yato con curiosidad.

—Gin-chan se fue con Madao al pachinko, Shinpachi está en su casa y Sadaharu se quedó durmiendo, estaba aburrida y salí a dar una vuelta. —la jovencita cuenta en tono aburrido, va observando las tiendas—. ¿Tú qué hacías?

—Trabajando obviamente china, no todos somos vagos como tú.

—¿Llamas trabajar a estar sentado durmiendo mientras escuchas música? —ella ríe sarcástica—. Yo también trabajaría de chihuahua roba impuestos si tengo que hacer eso.

—China yo cuido de las personas de Edo, el que yo haya estado en el coche no quiere decir que no esté haciendo mi trabajo. Que tú puedas caminar tranquila es gracias a mí china. —él le sonríe triunfante.

—Sí lo que digas, no necesito de ningún perro del gobierno para que me cuide. —sentencia.

Okita piensa por un momento en lo que dijo Toushiro esa mañana sobre el caso en Yoshiwara, pero rápidamente descarta el pensamiento, no debe haber sido nada.

El dúo llega a la heladería y como el caballero que es Okita celeste, le abrió la puerta a la chica yorozuya para dejarla pasar primero.

La pelirroja pasa sin decir nada, no quiere demostrar lo que esas pequeñas atenciones provocan en ella. La pareja se sienta en una mesa para dos frente a frente, una camarera llega y después de mirar a Kagura detenidamente pide la orden.

—¿Qué quieres pedir china? —Sougo fija sus ojos en el rostro de ella.

—Quiero un parfait de chocolate sádico. —responde sin dudar.

—Señorita, dos parfaits, uno de chocolate y otro de vainilla —él pide y la mesera anota para salir a pedir la orden.

Mientras esperan la bermellón mira la televisión del lugar y Sougo la observa detallando su pálido cutis. De pronto la yato al sentir esa mirada sobre ella lo mira.

—¿Qué tanto me ves? Disfruta de tu tiempo con la gran reina de Kabukichou sádico. —Kagura le sonríe altanera.

—Tenés un moco reina de Kabukichou. —le responde burlón mirándola intenso, aunque obvio ella no tiene nada.

—Eso es mentira, no siento tener mocos colgados ni duros en mi nariz —la joven cruza sus mares sobre su nariz buscando, a Sougo ese gesto le provoca ternura, esa china es mal hablada para algunas cosas y en otras sigue siendo algo tonta —piensa— apoya un codo sobre la mesa para apoyar su barbilla en él y sonreír ante la imagen de la yato.

—Ay china que eres tonta. —le dice sonriendo y mirándola a esos zafiros hermosos de ella.

Ella está a punto de contestar cuando localiza la mesera que viene a su mesa con los parfaits, a Kagura se le cae la baba al ver su postre. La camarera llega y ni mira a la pelirroja, sus ojos están pegados al castaño.

—Aquí tiene su orden oficial —ella le sonríe coqueta mientras le pone el helado frente a él, Sougo está con su semblante neutro.

La chica ahora coloca el postre restante a Kagura, mirándola con enojo. Pero la bermellón ni se inmuta de la mirada envidiosa de la chica mesera. Sus ojos brillan como un par de estrellas, ansiosa por comerse el postre que le invitó el sádico.

—¿Necesita algo más oficial? —la joven pregunta directo a Okita.

—No, pero pregúntele a la señorita que me acompaña —le responde, él si se percató de como la joven miraba a la china.

—¿Quieres algo más? -le pregunta tosca a Kagura, ella ya se mandó una cucharada del helado a la boca.

—Despkf quieldo otl mss —trata de pronunciar con la boca llena.

—Señorita, no le entiendo lo que dice —la camarera rueda los ojos.

—Dijo que después quería otro más —interviene el ojiceleste contestando cortante.

—Está bien, después se lo traigo. Que disfrute perdón disfruten su helado. —la chica se aleja con la bandeja bajo el brazo.

—China, podías esperar a que la mesera se retirara para ponerte a tragar. —el joven se lleva la cuchara para empezar a comer su parfait.

No hablan mientras comen, pero el silencio no es incómodo entre ellos, Kagura está muy metida en comer su helado, aunque cada tanto mira su entorno. Su acompañante la mira mientras él degusta su postre, ahora parece un poco más femenina comiendo más lento y no como si estuviera en una carrera, también muestra con movimientos un poco más delicados y femeninos.

Kagura se termina el helado y con un movimiento de brazo pide el siguiente. El castaño ríe suspicaz.

—China te invité a UN helado, no te aproveches de mi generosidad.

—Ay sádico, tu sueldo lo pagan las personas de Edo, aparte ¿para qué me invitas si ya sabes cómo soy? —le contesta ella obvia.

—Tienes razón china, ya sé que sos una tragona por naturaleza, vas a tener que conseguirte un marido millonario para que mantenga tu estómago no más —el ojiceleste le sonríe de lado, burlón.

—Pff, soy una reina, lo menos que espero es un rey que esté a mi altura. —ella se mira las uñas desinteresada.

—Así que un rey... ¿Podría ser... el rey de los sádicos? —clava sus orbes claros en ella.

—Jaja, muy gracioso sádico, el helado te afectó el minúsculo cerebro se chihuahua que tenés —ella responde media titubeante, la mesera aparece con el parfait y se retira sin emitir palabra.

—¿Por qué gracioso china? Ya una vez te dije que te tomaba como esposa... bueno... era el otro Sougo pero puedes tomarlo de mi parte también —él le guiña un ojo, y la ojiazul baja su mirada y se concentra en su segundo helado.

—Eres un bastardo, dejá de bromear. —suelta ella.

—Claro china, ya comete tu helado que mi ronda de patrullaje termina y tengo que regresar, si quieres otro día te invito de vuelta... —Okita bromea apurándola, aunque poco le importa si llegan los demás y él no está, esos momentos valían toda la pena para llevar a cabo su plan, estaba entusiasmado por contarle su día al Sougo 2.0., si esto no afectaba a ese sádico, él tomaría las riendas y se adueñaría de la rival de este.

Kagura le saca la lengua como una niña de cinco años se tratara y se pone a engullir su postre, el resto del tiempo pasa ameno, sólo se escucha el ruido de las cucharas chocar con el vidrio. Los dos terminan sus parfaits a la par.

—Ya terminé sádico, me podría comer otros cinco pero te voy a dejar pobre y tenés que comprarte el Dog chow. —la yato se ríe bajito por su insulto.

Okita mira que la ojiazul tiene un poco se crema en la comisura de sus labios.

—Sí dejame algo de dinero que tengo que comprar dog chow para una perra tragona ilegal —él le sigue el juego sonriendo sádico—. Por cierto china, tienes crema en tu boca.

El ojiceleste acerca su mano a la comisura del labio inferior de Kagura sin decir nada y con delicadeza se lo quita antes de que ella reaccione precipitadamente. La pelirroja quedó helada por lo que hizo él, sus mejillas se tiñeron de rojo. Pero se vio en la obligación de reaccionar para no quedar como una estatua.

—Ahhh pues que mala suerte porque esta perra sólo come Royal Canin, o sea, tengo que cuidar mi pedigrí, no como tú chihuahua callejero. —la pelirroja enarca sus cejas y lo rebaja con la mirada.

—Te recuerdo que este chihuahua te invitó dos helados —Sougo se lame la crema que le sacó a ella y con su otra mano en la barbilla sonriendo altanero antes de que Kagura responda, pide la cuenta.

La mesera que los atendió llega como un rayo, ella observó todo y siente envidia de que esa despatarrada chica tenga la atención de un oficial, ruega en su mente que se vaya.

El capitán paga la cuenta y se levanta junto con Kagura para abandonar el lugar. De nuevo él abre la puerta para que la yato pase primero, esta sin decir nada sale afuera.

El sol está cayendo y eso anuncia el final del día para el Sougo celeste que debe regresar al cuartel, de todos modos no había conseguido nada de información nueva, pero el día le había dado una compañía ruidosa pero agradable.

El par camina recorriendo el trayecto que habían hecho con anterioridad, Okita llevaba una sonrisa de satisfacción, la bermellón tapaba su rostro con su sombrilla aunque no era para protegerse del sol, quería evitar sentir ese raro movimiento en su interior.

Llegaron a la patrulla estacionada del de ojos de cristal, Kagura se sentía un poco incómoda, el pensamiento adolecente de que lo que había pasado podía considerarse una "cita" la hacía estremecer. Pero no quería quedar como una desagradecida, así que fingiendo que no estaba nerviosa, habló.

—Eh, gracias sádico por invitarme los helados, pero... no pienses que se me olvida que tenemos una pelea pendiente eh, no te vas a salvar de que te haga puré si vuelves a hacer lo mismo ¿entendiste maldito bastardo? —la yato termina por darle un leve golpe en el hombro a Sougo a modo de agradecimiento.

—Por nada china, fue divertido ver comer una cerda, otro día te invito a comer otra cosa si quieres -él le responde viéndola desde atrás porque la pelirroja a emprendido su viaje de regreso a la Yorozuya, sin embargo ella escuchó lo de "cerda" y le levanta la mano haciéndole "Fuck you". El castaño sonríe para sí mismo y se sube al coche.

Observando como la china se aleja, el enciende el auto y sale rumbo a los cuarteles sonriendo.

*Pov Sougo celeste*En las habitaciones del Shinsengumi*

Estamos en la habitación con Sougo 2.0, acomodando la ropa para mañana y juntando la sucia, todavía no le conté nada sobre mi encuentro con la china. En la cena apenas y hablamos con Kondo-san e Hijikata-san, ninguno de nosotros consiguió nada de información hoy, si siguiera así, la investigación se cierra y seguimos como siempre.

Estoy doblando mi uniforme, a unos metros Sougo rojo haciendo lo mismo. Se lo ve inexpresivo como siempre, así que lo molestaré, me doy vuelta hacia donde está.

—A que no adivinas con quién me encontré hoy y qué hice —le digo haciéndome el misterioso.

—No sé, ni me interesa —responde.

—Pues yo creo que sí. Me encontré con la china —le cuento.

—¿Y? ¿pelearon? —pregunta. Puedo sentir cierto interés en su tono.

—No. La invité a tomar helado, y como sabes lo tragona que es obvio aceptó. Fue divertido verla hacer caras al disfrutar del parfait, me pregunto —hago una pose pensativa y sonrío lascivo—. Que expresiones pondría teniendo sexo.

Vi un cambio abrupto en el semblante de Sougo rojo ¡Bingo! Eso era lo que buscaba, aunque rápido el volvió a su expresión de desinterés, sé muy bien que el finje que ese pensamiento mío en voz alta no lo afectó.

—Mira vos. —responde en un fingido tono neutral.

—¿En serio no te afecta? Tu rival dejará de serlo si sigues así, aunque eso sería bueno para mí, porque tendría más oportunidad de hacer mi mascota a la china ilegal por no decir otra cosa. —le respondo fingiendo sorpresa.

—¿Qué te hace pensar eso? Yo también podría invitarla con algo, ya dije que no me robarás nada, serás el "original" —me dice haciendo el ademán de comillas—. Pero la china con el que ha luchado tanto espalda contra espalda tanto tiempo es conmigo, eso no se borra de un día para el otro. —el termina de hablar y me mira rebajándome.

—No me dejaste terminar, también tuve oportunidad para rozarle con mis dedos su carnoso labio inferior porque tenía crema, jaja, hubieras visto su cara, estaba roja como tus ojos. —le termino de contar con una sonrisa triunfante.

—Ah debe ser por el calor que hizo, no creo que ella con lo bruta que es reaccionara así —me suelta, siento una mínima duda mientras emite esas palabras, bien, esa son las reacciones que busco, aunque por un momento por mi mente pasa el pensamiento de que necesito que él actúe, porque ver y tener a la china para mí solo me llevará a que terminé quedándome para siempre, aunque ¿eso sería malo?.

—Sí, puede ser... —le respondo con la imagen de Kagura todavía en mi cabeza—. Ya terminé, apurate así apagamos la luz. Buenas noches Sougo 2.0, que sueñes con la china. —con el pijama puesto, me acuesto en mi futón y doy la espalda a Sougo rojo.

—Deja de mandarme imbécil, y ¿quién carajos quiere soñar con esa bestia? Prefiero soñar maneras de matar a Hijikata-san. —me responde, puedo sentir ira en su tono, y sé bien que es por lo que le conté más que por mandarlo.

—A mí me gustaría, es indomable pero en mis sueños podría hacer que sea mi fiel mascota —le respondo sonriendo, siento su mirada pegada a mi espalda.

—Mmm sí eso sería interesante... —siento sus pasos y se ve que ha terminado porque apaga la luz y no dice más nada. Aunque según mis cálculos, en su mente debería estar la china, si le removí algo en su sádico corazón, llegará a soñar con ella.

Y sonriendo porque mi plan está empezando bien su curso, me duermo.

*En la Yorozuya* *Pov Kagura*

Estoy acostada en mi cuarto/armario, la cabeza no me deja tranquila recordándome lo que me sucedió hoy, nunca pensé que este sádico me invitaría un helado o... nada. Acepté porque estaba aburrida y me habían dejado sola, y como decía el dicho "Más vale mal acompañada, que sola" creo que era así ¿no?, el chihuahua se había comportado como alguien totalmente diferente, fue caballero conmigo y sus palabras y acciones... me hacían sentir muy extraña, era un revoltijo de tripas mi interior.

Quedé muda cuando el pasó sus dedos por mi labio, mi cerebro hizo cortocircuito por un segundo, y como si fuera una de esas tontas adolescentes de novela, me sentí hervir las mejillas. MALDITO SÁDICO, sabía que el que él viera mi actitud lo hacía sentir bien, era un sádico bastardo después de todo.

Lo que me ponía aún más nerviosa era que no dejaba de mirarme, pensé que tenía un moco o algo, pero no era así. Reflexionaba sobre si nuestra "relación" cambiaría a partir de eso. Porque yo por mucho revoltijo de tripas que sintiera seguía siendo la misma con mi habitual vocabulario y él por muy caballeroso que se portara era un chihuahua sádico. Y tampoco ayudaba que las personas pensaran que éramos pareja cuando nos veían, vi su sonrisa triunfante, disfrutando de la atención y comentarios que recibíamos. Para el final me despedí de él dándole un golpe y con unas palabras propias de mí, sin mirar atrás me encaminé a casa y le levanté la mano con señal de "Fuck you" cuando me dijo que era una cerda.

Me dormí pensando en cómo le patearía la cara la próxima vez que nos encontráramos.

Continuará...

*Shinai: espada de bambú que se utiliza para entrenar.

NOTAS:

-Bueno, aquí les traje el capítulo de hoy, espero que les haya gustado, juro que pensé que no llegaría a terminarlo de escribir para hoy porque tardé mucho buscando una palabra que no me salía (y no me salió :'v) me detenía el progreso pero bueh me las arreglé con un sinónimo (?) (ya estaba preparando las disculpas como Sorachi xD). Menos mal que no fue así (?).

- El capítulo cuenta con 4972 palabras en total.

- Disculpen si hay algún error de ortografía o gramatical, agradezco mucho si me lo hacen saber para corregirlo a la brevedad.

- MUCHAS GRACIAS POR TOMARSE EL TIEMPO DE LEER, COMENTAR Y VOTAR!!! Se los agradezco desde el fondo de mi kokoro.

- Creo que es todo (?)

Nos leemos

19/10/18

Flopy