Digimon Caos
Capítulo 3. Tailmon-sama.
Ya estaba oscureciendo, cuando Leomon y Rapidmon los llevaron, junto con Tiemon, a cuestas hasta la mansión en el centro del pueblo.
Mientras que recorrían un largo pasillo que terminaba frente a un cuarto con puertas corredizas, Kira alcanzó a ver los grandes jardines llenos de fragantes flores, salones que parecían estar destinados para eventos importantes, cuartos enormes de los que se asomaban impresionantes digimon que parecían estar al mismo nivel de fuerza que Rapidmon, incluso había un pequeño campo preparado para alguna clase de juego en la que solo se dibujaba un par de círculos al centro, uno dentro del otro.
-¡Tailmon-sama!- Leomon llamó al interior y de inmediato las puertas fueron abiertas desde dentro por un par de Renamon.
Los guardianes entraron a la habitación aún cargando a Kira y a los otros y luego los pusieron bruscamente en el suelo, -Su señoría, hemos detenido a estos digimon- Comenzó a decir Leomon -bajo los siguientes cargos: robo, destrucción de la propiedad ajena, perturbación de la paz, peleas clandestinas, vandalismo-
Al centro del salón se encontraba un digimon que a Kira le pareció de lo más encantador, tenía forma de gato, no era más alto que Kira y el color de su pelaje era blanco, llevaba puesto una clase de vestido de hermosos colores azules claros que combinaban perfectamente con el color de su piel. El digimon enseguida se puso de pie y comenzó a decir:
-Paguramon, anteriormente ya habías sido detenido por perturbar la paz de nuestro querido pueblo.
Tiemon, estoy al tanto de que has estado organizando peleas clandestinas desde hace algunas semanas.
Y tú…-
A pesar de su apariencia Tailmon tenía una convicción imponente que sorprendieron a Kira e hicieron que se diera cuenta del problema en que estaba.
-¡Tú nombre, extranjera!- Dijo Tailmon dirigiéndose a Kira,
-M-mi nombre es Kira… Su señoría- Respondió un poco vacilante.
Al escuchar su nombre, Tailmon le dio un cuidadoso vistazo antes de continuar.
-Kira, mis guardias me han informado que apenas llevas unas pocas horas en este pueblo y ya te has visto envuelta en una disputa, ¿Cuál es la razón de esto?-
-Verá, su señoría- comenzó a explicar –lo que ha sucedido es que fui testigo de la persecución de Paguramon y en mi curiosidad, decidí seguir a Tiemon y a su pandilla- Kira hizo una pausa para darles un vistazo y continúo, -Cuando los alcance me di cuenta de que la razón de la persecución había sido por comida. Al principio no intervine, pero al ver que a Tiemon no le interesaba recuperar la comida sino solo su venganza, me vi obligada a detenerlo para evitar que…- Recordando las palabras que Tiemon dijo antes, continuo -…Qué Paguramon "desapareciera".-
Después de esto hubo un gran momento de silencio mientras que Tailmon meditaba sobre la situación, hasta que finalmente dijo: -Tiemon, Paguramon, esperaran encerrados hasta que dicte su castigo- Y ordenó a Leomon que se los llevará a otra habitación.
Para Kira, Tailmon parecía una buena persona, por lo que pensó que Paguramon y Tiemon estarían a salvo. Pero ¿qué tenían planeado para ella?
-Kira por favor sígueme-
Kira asintió y siguió a Tailmon hasta la habitación contigua que conectaba a uno de los jardines. Parecía haber sido preparada para tomar la merienda, en el centro había una mesa cuadrada, baja, de madera y a su alrededor varios cojines apilados. Tailmon y Kira se sentaron sobre los cojines alrededor de la mesa, mientras Rapidmon cerraba ambas puertas y se paraba frente a la entrada inmóvil, con los brazos cruzados. Esto hizo que Kira tuviera un mal presentimiento, parecía que después de todo estaba atrapada.
-¿Comprendes tú situación, Kira?- comenzó a decir Tailmon -Este mundo es diferente al tuyo. Este es llamado el digimundo, como te habrás dado cuenta no encontraras otro ser humano aquí, está habitado solo por digimons.-
Tailmon fijó su vista en Kira y dijo con en tono estricto:
- Debes irte ahora de nuestro mundo, no perteneces a este lugar-
-No lo haré- De inmediato respondió Kira quien estaba al tanto de que esté no era su mundo desde que había llegado al pueblo. -No abandonaré este mundo hasta que encuentre a mi amigo Kotaro...-
-No importa- Tailmon le interrumpió bruscamente, -Si lo encontramos también lo enviaremos de vuelta a su mundo. Por ello, puedes irte…-
Al parecer Tailmon tenía prisa por convencer a Kira de irse. Tailmon se puso de pie, su mirada se torno agresiva y dijo alzando la voz:.
-Si te niegas, ¡no me dejarás otra opción más que obligarte!-
-¡No lo haré!-
Kira rápidamente se puso de pie. Sabiendo que su conversación terminaría en una pelea y que se encontraba en desventaja tanto en número como en fuerza, pero aun así no pensaba abandonar a su amigo en este nuevo mundo.
La tensión crecía en el aire, mientras todos, Kira, Tailmon y Rapidmon, permanecían inmóviles. Hasta que con un rápido movimiento Tailmon se despojó de sus vestiduras dejando al descubierto sus garras. (En realidad Tailmon llevaba un par de grandes guantes con forma de garras pero al principio Kira no lo notó).
-Entonces así será, ¡Golpe de gato!-
Tailmon asestó un terrible golpe que lanzó a Kira contra las puertas corredizas con tal fuerza que las atravesó y cayó en el jardín a varios metros de distancia de la habitación.
-¡Vete ahora mismo, es mi última advertencia!-
Kira apenas pudo reponerse del golpe y ponerse de pie.
-No… No lo dejaré, ¡No dejaré a Kotaro!-
Tailmon pareció entristecida por la decisión de Kira, pero después de cerrar los ojos por un segundo, lanzó otro ataque tan fuerte como en anterior, haciendo que Kira volviera a salir volando a través del jardín. Después de ese golpe Kira no fue capaz de levantarse, si recibía otro golpe así seguramente sería su fin.
Mientras tanto, Paguramon y Tiemon, quienes se encontraban encerrados bajo la vigilancia de Leomon en una habitación alejada del jardín, escucharon un terrible estruendo justo antes de que el lugar se viniera abajo.
-¡Pero qué demonios sucede!- Pregunto molesto Tiemon.
-¡A mí no me preguntes!- Le contesto Paguramon igualmente molesto.
Ambos salieron de entre los escombros para descubrir que la mitad de la mansión había sido destruida por un enorme digimon que sobrevolaba el lugar, este tenía partes de máquina y de dragón, era un digimon del que ya habían escuchado antes, su nombre era Megadramon.
Tailmon vio el ataque desde el jardín, tal parecía que sabía de quien se trataba.
-¡Demonios, ha llegado!-
De inmediato Rapidmon se reunió a su lado y se puso en guardia mientras el enorme digimon aterrizaba al lado Kira quien en yacía en el suelo, apenas consciente, reuniendo fuerzas para poder levantarse.
Tiemon y Paguramon corrieron a toda prisa en dirección al jardín. Cuando llegaron, pudieron ver el estado en que Kira se encontraba.
-¿¡Pero qué has hecho, Tailmon!-
Grito Paguramon lleno de rabia y se acerco apresuradamente a Kira para ayudarla a levantarse, pero Tailmon ignoró sus reclamos ya que su atención estaba puesta, no en el enorme Megadramon, sino en una silueta posada sobre el hombro de este, oculta por la oscuridad de la noche.
Llega el capítulo tres lleno de emoción.
¿Qué sucederá con Kira? ¿Acaso a llegado su salvación o su perdición?
Esperen el próximo capítulo: Jullian
