Lo se, no tengo perdón de ningún Dios por mi ausencia, pero... la verdad hace 4 años que no podía tomar vacaciones en serio de mi trabajo y este año pude tomarme finalmente un par de semanas donde prácticamente me desaparecí del mundo... Estoy feliz! Así que retomamos la historia con nuevos bríos y les dejo el siguiente capítulo. Un abrazo y aunque un poco tardío, les deseo un gran 2017.
CAPITULO 4 HACIENDO AMIGOS Y OTRAS COSAS
Después de la selección y del discurso interrumpido de Dumby por la cara de sapo de Umbridge, todos fueron enviados a sus casas a descansar. Psique había sido abordada por varios chicos de la casa de las águilas que la veían embobados y por algunas chicas que estaban envidiosas de ella, pero la querían cerca para atraer a los chicos.
Si algo odiaba Psique era ser usada, toda su vida se había convertido en eso, en un ser usado una y otra vez para múltiples propósitos, lo cual la exasperaba ya que no podía cambiar su propia vida. El ver y sentir que la rubia de ojos azules no pensaba en ella de esa manera era algo verdaderamente agradable, pocas personas la hacían sentir así, aceptada por lo como era y no por quien era o lo que podían obtener de ella, esa era la verdadera razón por escoger esa casa: Luna Lovegood, a quien ahora consideraba una amiga de verdad aunque apenas hacía unas horas la conocía.
Luna iba un año debajo de Psique, por lo que no compartiría habitación con ella, eso no le agradaba, por lo que valiéndose de sus clásicas artimañas consiguió "convencer" a otra chica de cambiar su lugar con las de cuarto año… Si alguien preguntaba… Había sido petición de la otra chica jajaja, a Psique le gustaba jugar a veces con las personas, si bien era "un ser de luz" también era un "ser de sombras" por lo que ni se preocupaba de ser moralmente correcta, ella quería estar con Luna y eso era lo único que le importaba.
Las compañeras de cuarto con Luna no eran agradables y ella sabía que le hacían bromas pesadas a su amiga y no quería permitir eso, solo dejaría que pasarán unos días antes de cambiar eso, necesitaba que Harry y ella compartieran el momento en que el chico ayudaba a Luna a buscar sus zapatos, era un momento importante como para ser modificado, tal vez apresuraría un poco el encuentro, pero después de eso pobre de aquél que se atreviera a molestar a la rubia soñadora.
-¿Por qué hiciste esto?- Le preguntó Luna mientras la veía acomodar sus cosas en la mesita de noche.
-¿Hacer qué?- le preguntó de vuelta. Luna la miró con curiosidad –Cambiar tu lugar para estar en este dormitorio, tú le hiciste algo a la otra chica para que ella se fuera al dormitorio de las de 5°, pero no se ¿Por qué?-.
Psique solo sonrió ante la increíble forma que tenía esa chica de saber todo –Es que tú eres más agradable que las de 5°, por eso quise estar acompañada por ti ¿te molesta?-.
-¡Oh no! no me molesta, solo tenía duda sobre tus razones, nunca nadie me había dicho que yo soy agradable, gracias Psique Liveblood, tú también eres agradable- y le dio una sonrisa sincera.
-Bueno, ahora a dormir que mañana tendremos clases y aún no sé muy bien cómo moverme en este castillo, por lo que tal vez te esté molestando para saber a dónde dirigirme- le guiño un ojo a Luna.
-Eso es muy fácil, cualquier nargle te puede indicar si te pierdes, o los fantasmas también puede ser de ayuda si yo no estoy a tu lado, pero ten por seguro que te ayudaré lo más que pueda-.
Y así se fueron a dormir, o al menos las otras chicas lo hicieron. Psique se aseguró que estuviesen bien dormidas antes de desaparecer de la habitación y aparecer en los aposentos de cierto pocionista que estaba tratando de tomar una copa de whisky de fuego sentado en un cómodo sillón de una sola plaza.
-¿Me ofreces un trago Severus?- dijo y casi hace que se atragante con la bebida por el susto.
-¿Cómo entraste?- la miró extrañado.
-Severus, creo que ya habíamos pasado por la etapa de que te sorprendes cuando entro o salgo de un lugar, existen pocas cosas que me puedan detener, por lo que te vuelvo a preguntar- se acercó a él hasta estar casi rosando sus labios mientras se ponía a horcadas sobre él que aún se encontraba sentado- ¿me ofreces un trago?- le tomó el vaso que aún sujetaba en su mano, bebió un sorbo sin siquiera levantarse de donde se había instalado para la incomodidad Snape. No todos los días una chica tan hermosa se sentaba a horcadas sobre él, y debía admitir que hacía mucho que una mujer no lo excitaba así, pero era una alumna, y por muy hermosa que se viera en ese sugestivo camisón, bueno no era tan sugestivo, pero era muy corto y dejaba ver unas hermosas piernas, por lo cual no podía pensar nada como lo que estaba pensando y mucho menos su "amigo" debía despertar como lo estaba haciendo, si ella se daba cuenta se sentiría muy avergonzado.
Pero Psique sabía perfectamente que estaba pasando por el cuerpo de ese hombre y era justo lo que quería, bebió un trago más y lo besó, no un beso como los de antes, sino un beso profundo, donde probó el sabor de Snape combinado con el whisky, mientras acercaba más su centro al ya muy despierto amigo de Snape. Severus trató de detenerla y alejarla, pero ella fue más ágil y con un chasquido de sus dedos tenía al pelinegro desnudo bajo ella quien también ahora estaba desnuda y sin previo aviso hizo que el miembro erecto de Severus se hundiera en ella.
- ¡Ah Sev! - gimió Psique al tiempo que Snape soltaba un gruñido entre excitado y sorprendido, esa chica prácticamente lo estaba violando, no prácticamente… ¡literalmente lo estaba violando!
-Detente- suplicó Severus entre gruñidos que lanzaba al ser cabalgado por semejante amazona. Increíblemente no tenía la fuerza para separarla, era deliciosa esa mujer, su olor, su calor y sus besos lo tenían embrutecido.
-Sé que no quieres que me detenga- le dijo al oído y mordió su lóbulo, siguió su cabalgata haciendo que la última resistencia del hombre cayera y finalmente terminó tomándola del trasero le marcara el paso y su lengua jugueteara con sus pezones, Psique siguió así hasta sentir como empezaba a tener ese cosquilleo tan anhelado en su vientre, sabía que estaba por terminar y obtener ese deseado orgasmo.
-Me voy a ir, no aguanto más- escuchó gemir a Severus y fue lo único que necesitó para correrse entre gritos de placer siendo seguida por los gritos de ese hombre.
-Mmm ¡Sev eres delicioso!- le dijo sin separarse de él, aun lo tenía dentro de ella y deseaba más, por lo que comenzó a mover en círculos su cadera.
Severus estaba tratando de recuperar la compostura –Esto no está bien, eres una alumna, eres solo una niña- quiso levantarse para alejarla de él, pero ella no lo permitió.
-Ya te dije que no soy una niña, si mi aspecto es lo que te detiene puedo verme más "adulta" si lo deseas, pero… no te engañes, tú necesitas esto tanto como yo, tú quieres sexo y yo también, no te pido me prometas el cielo y las estrellas, ni amor eterno, esto es solo sexo. Yo no seré tu pareja ni tú la mía, ni necesitas serme fiel ni yo a ti, esto es solo para satisfacernos, se exactamente dónde está tu corazón- le dijo mirándolo a los ojos.
Snape no sabía que decir, si bien de vez en cuando tenía la oportunidad de tener sexo con alguna conocida ocasional, no era algo que pudiese hacer seguido y si, era algo relajante y estimulante, eso sin decir que hacía tiempo no se había sentido tan caliente. Esa chica sería una excelente compañera en la cama.
-Sev- le dijo mientras seguía moviéndose sobre un ahora más firme pene dentro de ella – no lo pienses tanto, disfrútalo, no será para siempre, yo necesito esto al igual que tú o hasta más que tú, déjame disfrutarte, te necesito demasiado, no quiero tener que hacerme venir sola con mis manos- y lo volvió a besar.
Snape tiró por la borda todos sus debates éticos y morales al corresponder al beso, introdujo su lengua en la boca de la chica y agarrándola mejor del trasero se levantó con ella en brazos y con las piernas enredadas en la cintura y la condujo a la cama, si iba a vender su alma a esa extraña mujer, al menos la disfrutaría en un lugar más cómodo.
Horas más tarde, después de una muy buena sesión de juegos, estaban tendidos los dos sobre la cama de Severus, Psique estaba de espaldas a él disfrutando los espasmos que aún tenía debido al último orgasmo que le había provocado ese hombre, Snape por su parte estaba recuperando el aliento, hacía mucho que no había tenido tanta actividad, esa chica era insaciable, volteó la vista hacia esa rubia que estaba a su lado y pudo ver finas líneas blancas en su espalda: cicatrices, múltiples cicatrices estaban no solo en su espalda, sino en toda la piel que él podía observar, distintos tamaños y largos, nunca había visto un cuerpo tan marcado, él mismo tenía las marcas de los golpes de su padre, pero esa chica… tenía demasiadas.
-¿Quién eres tú? ¿De dónde realmente vienes? ¿Psique es tu verdadero nombre?- le preguntó, ahora si estaba muy intrigado por conocer la verdadera identidad de la joven.
Ella no volteó -¿Por qué quieres saber?-.
-Me acabo de acostar contigo, al menos quisiera saber con quién lo estoy haciendo, no eres una prostituta ni pienso tratarte como tal, por lo que al menos me gustaría saber algo sobre ti- le dijo con voz clara acercándose un poco más a ella y evaluando más de cerca las marcas.
La chica sintió como la mirada de Snape la recorría y supo que le había visto las marcas –Si te preocupan mis cicatrices no te apures, en unos días ya no existirán, aunque debo decir que debido a ellas fue que tuve unos días libres… Terminé muy dañada de la última misión y tuve que descansar- la voz de Psique denotaba hastío.
-¿Misión? ¿Acaso eres una especie de auror o policía?- le preguntó.
Ella se volvió para encontrarse mirándolo a los ojos –Si te dijera la verdad tal vez no me creerías, pero si, puedes pensar que soy una especie de policía, aunque guerrera es una palabra más apropiada, peleo contra muchas cosas, desde hace tanto tiempo que ya no llevo la cuenta…-.
-¿Guerrera? eres muy joven- Psique soltó la carcajada cuando Snape le dijo eso.
-Ya te he dicho, no te fíes de mi apariencia, esta es mi apariencia de cuando fui iniciada por así decirlo en mis deberes, ciertamente era una niña… - Psique cerró los ojos y por un momento Snape pudo ver que le causaba dolor el recuerdo, pero esa emoción desapareció rápidamente del rostro de la rubia –pero ya no lo soy, he vivido mucho, he visto miles de mundos y he peleado cientos de guerras- le acarició el rostro a su amante–por favor, por ahora no preguntes más, quiero descansar un rato de mi vida, por eso vine aquí, quiero jugar un poco a tener una vida medianamente normal- los ojos de Psique tenían un ligero toque de súplica.
Snape asintió ante su pedido –Y hablando de vida normal, creo que será mejor que vuelva al dormitorio de las chicas, pronto va a amanecer y me echaran en falta mis compañeras de habitación- y dándole un último beso dijo –Y si, Psique es mi verdadero nombre- y sin decir nada más desapareció.
A la mañana siguiente, Luna guio a su nueva amiga al gran comedor para tomar el desayuno, en el camino le presentó a algunas personas, no es que fuera Luna muy conocida, pero no faltó quien se acercó a ella para conocer a la chica nueva, eso lo odiaba Psique, no le gustaba que usaran a los demás, claro está que no aplicaba lo mismo a su propia vida, ella misma usaba a los demás para sus fines.
Fue así que Luna le presentó a Ginny Weasley y estaba decidido, esa chica no le gustaba para Potter… Quería un Harry-Hermione como final de la historia, esa chica desde su punto de vista era una oportunista sin chiste ni cerebro.
Las clases le parecieron bastante aburridas, eran cosas muy básicas para ella que estaba acostumbrada a un nivel mucho más alto de magia, por lo que fácilmente ejecutaba el ejercicio puesto y se dedicaba a dormir sobre su mesa de trabajo, le encantaba dormir. Esto le generó más de un regaño por parte de los maestros, pero cuando la hacían demostrar que había entendido el ejercicio lo repetía sin ningún problema, dejando maravillados a muchos y celosos a otros.
Los días de clase estaban siendo muy aburridos para ella, aunque debía admitir que el hecho de poder pasear a sus anchas junto al lago, dormir mucho y pasar algunas horas en la cama con Severus era bastante satisfactorio, Severus era un muy buen amante, justo como se lo había imaginado al leer los libros.
Cuando le tocó compartir nuevamente clase con los Gryffindor en encantamientos se apresuró a estar cerca de Harry, quería conocerlo más de cerca, lo que no tuvo en cuenta es que ese fastidioso pelirrojo también estaba ahí, le caía muy mal después de haber dudado así de su amigo durante el torneo de los tres magos y más aún cuando los dejó botados en el bosque de Dean, ok, eso aún no sucedía pero… iba a pasar si ella no intervenía. Si algo no toleraba Psique era la traición y deslealtad entre amigos y ese pelirrojo los había dejado en los peores momentos.
-Hola, soy Psique- se presentó ante Harry quien estaba sentado a su lado –creo que tú eres amigo de Luna ¿verdad? Eres Harry-
-Eh… si, se podría decir que si- le contestó algo cohibido, no todos los días la chica más hermosa del colegio te hablaba.
-¿Amigo de la Lunática? Ni de broma, Harry no es amigo de esa loca- contestó Ron –Yo soy Ron Weasley, el mejor amigo de Harry Potter- le dijo con una sonrisa con la que intentaba parecer atractivo mientras le tendía la mano.
Psique se molestó mucho y sin pensarlo se levantó y encaró a Ron - ¡EN TU VIDA VUELVAS A LLAMAR A LUNA LUNÁTICA, ESTÚPIDA COMADREJA!- Y dando un movimiento a la varita que tenía en la mano hizo que le empezara a salir pelo por todo el cuerpo a Ron convirtiéndolo en una versión pelirroja de un primo de Chewbacca. Ron estaba asustado y gritando sin saber qué hacer para detener el crecimiento del pelo.
-¡SEÑORITA LIVEBLOOD!- se escuchó la voz de McGonagall -¿QUE SIGNIFICA ESTE COMPORTAMIENTO? Veinte puntos menos para Ravenclaw por atacar a un compañero- la regaño la profesora.
-¿Y cuántos puntos va a restar a este intento de hombre por ofender a mi compañera y amiga?- le dijo retando a la profesora.
-El restar puntos o no es mi decisión no la suya Srita Liveblood- le indicó muy molesta por haber sido retada –Y cinco puntos menos por cuestionar a su profesor- le dijo mientras trataba de revertir el hechizo.
-Muy bien, si eso quiere… pero entonces, se va a quedar así mínimo una semana en castigo por insultar a mi amiga- le dijo con una sonrisa -¡Ah! y mientras más intenten revertir el hechizo más pelo le saldrá- Y sin quitar la sonrisa de la cara volvió a tomar asiento, la profesora no podía creer que esa chica nueva la hubiese retado así y menos que no pudiese ella revertir el hechizo.
-Potter acompañe a Weasley a la enfermería- le indicó a Harry, muchos en la clase se estaban aguantando las ganas de reír por temor de ser castigados, pero la verdad Ron daba risa con ese aspecto –Más tarde hablaremos sobre su castigo Liveblood-.
Para la hora de la comida todo el castillo sabía que Ron Weasley había sido convertido en una bola peluda y con cada intento por revertir eso o incluso cortar el pelo le brotaba más y que la chica nueva había retado a la profesora de Encantamientos, aunque muchos no sabían bien el ¿Por qué?.
En el gran salón ya estando sentada junto a Luna pudo notar como muchos la miraban y hablaban en secreto sobre ella, no le importaba en lo más mínimo.
-Sé que lo hiciste para defenderme, pero no debiste hechizar así a Ron- le dijo Luna mientras se sentaba al lado de su amiga que parecía tener una seria dificultad a la hora de escoger su comida, es que toda se veía deliciosa.
-Luna, desde hoy no voy a permitir que nadie vuelva a llamarte Lunática, ni a hacer que tus cosas desaparezcan, eres mi amiga y te voy a defender- le dijo hablando con seriedad mientras tomaba unos pasteles de calabaza.
Luna le sonrió tiernamente –Gracias, pero aun así no debiste hechizarlo, te metiste en problemas- Psique la abrazó –No me importa, eres mi amiga-
-Bien hecho Liveblood- se escuchó una voz a sus espaldas, las chicas se voltearon para ver a Malfoy con sus dos gorilas detrás de ellas –Una excelente forma de hechizar a esa sucia comadreja- le sonrió. –Creo que tú y yo podremos llevarnos muy bien- le dijo ensanchando la sonrisa –Aunque creo que deberías buscar mejores amigos y no juntarte con gente como esa- dijo mientras señalaba a Luna.
-Malfoy, querido… ESA… es mi amiga Luna Lovegood y creo que tú también tienes que aprender a respetarla- y de un momento a otro Draco estaba parado en medio del Gran Salón vistiendo un traje de payaso, con peluca, zapatos gigantes y con la cara toda maquillada. Draco gritó llamando aún más la atención de todos incluidos los profesores presentes, salió corriendo del comedor entre las risas de todos los compañeros que lo veían tropezarse debido a esos enormes zapatos, seguido de sus dos gorilas.
Psique se levantó de su asiento y se subió en él y gritó –¡ESTO VA PARA TODOS, CUALQUIERA QUE SE META CON LUNA SE LAS VERÁ CONMIGO!- Dijo dirigiendo una férrea mirada a todos –¡EL QUE LA LLAME LUNÁTICA O HAGA DESAPARECER SUS COSAS NUEVAMENTE ME LAS VA A PAGAR Y NO DUDEN QUE VOY A SABER QUIEN FUE! ¿ENTENDIERON?- El comedor se llenó de cuchicheos y exclamaciones.
-¡SILENCIO!- Se escuchó en el comedor, era el profesor Dumbledore el que estaba hablando para callar el alboroto, todos guardaron silencio al instante –Srita. Liveblood la veo en mi oficina en 15 minutos- y dejando la mesa salió del gran salón.
Severus vio directamente a Psique y ella a él, Psique le dedicó una gran sonrisa y él solo levantó la comisura de sus labios un segundo, pero lo suficiente para hacerle entender que le había agradado la broma.
Después de la salida del director los cuchicheos volvieron, más de uno veía de manera extraña al par de rubias –No debiste hacer eso Psique, ahora tal vez te expulsen- le dijo con tristeza en la voz.
-No te apures Luna, no me van a expulsar, ya quisiera ver que ese vejete pudiera conmigo- Luna la miró espantada al haberla oído hablar así del director –No te preocupes y mejor guárdame un par de postres que ahora tengo que ir a ver al odioso ese- le dijo mientras se levantaba y se dirigía a la salida.
Al ir saliendo dos pelirrojos se acercaron a ella –Creo que deberíamos estar molestos contigo por hacerle salir tanto pelo a nuestro pequeño Roninski…- le dijo uno –Pero como los maestros bromistas de este colegio tenemos que felicitarte por lo de Rony y Draki- le dijo el otro con una gran sonrisa.
Psique solo les sonrió y guiñándoles un ojo les dijo antes de salir –Y eso que no han visto nada-.
