Una relación rara. Muy rara… Esto es casi como amigas con derechos, pensó Natsuki en un inicio. Y en más de un sentido lo es; a la vista de todos son dos chicas que de la nada se hicieron más cercanas, y en la privacidad practican a contener las ganas de ir a la cama y comerse por días. Y mientras cada una de estas prácticas fracasa, han acabado dos veces en situaciones muy sugerentes.

-Así que, estas acostándote con ella, pero no del todo… -Tate tomó la taza de café que Natsuki puso sobre el mesón

-No es tan así, solo nos hemos… bueno, pues corrido mano

-¿Y vas a decirme quién es?

-Ni hablar- Natsuki dio un sorbo a su café

Le había invitado a su casa ese mismo sábado para desahogarse de las cien mil dudas que venían a su cabeza.

-¿Es linda?- Preguntó Tate con interés

-Oh… Muy linda- Natsuki sonrió

-¿Bueno y qué? Si han llegado a toqueteos pueden ir más allá

-No quiero usarla. Las chicas no son objetos, Tate

-Eso lo sé –Tate sonrió –Pero cuando es relación con derechos es solo para una cosa

-Quiero no quererla solo para eso

-¿Ha?

-A ver… Ella vale la pena intentar, pues enamorarse

-Natsuki, a través del tiempo que llevo estudiando en Fuuka aprendí que las relaciones son muy difíciles de llevar cuando empiezan de un solo modo, no en ambos

-¿Qué modos?

-Cuando una chica te gusta por sus buenas tetas, la cortejas, te la coges y ya está… Cuando una chica te gusta porque es tierna, linda… Te ennovias con ella, y cuando se va la magia la dejas. Es muy simple. Si esta chica te pone como ninguna solo cógetela y ya

-Esta chica siente algo por mí. Es una muy, muy buena chica, no puedo solo tomarla y luego desecharla

-¿Y si no te llegas a enamorar?

Natsuki bajó su taza de café. La sola idea de que eso llegara a pasar le daba un golpe de remordimiento todavía más fuerte; ya que de hecho Shizuru si estaba esforzándose para que llegara a pasar algo serio entre ellas.

-¿Estarías con ella por lástima?

-No, eso nunca

-Ahh pues no te entiendo… -Tate miró su teléfono –Como yo lo veo, ya pareces bastante enamorada

-¿Ha?

-Piensas en no romper su corazón, en lo que es mejor para ella y no para ti. Piensas en no coger solo por no herirla… ¿Qué eso no es amor o algo así?

-Es que tú tienes tanta sensibilidad emocional como una piedra. Solo hay que ver como acabó todo con Mai por tu calentura

-¡De nada! Fue toda tuya y ella me olvidó fácil gracias a ti, favor mutuo y ahora somos hermanos de leche

-Asqueroso… Aparte lo de Mai se dio, estábamos un poco con tragos encima, ya fue

-Pero pasó –Tate rio aun viendo su celular –A eso me refería, Mai es una excelente chica y una gran mujer, pero de amor no se vive… Muchas cosas componen una relación

En algo tenía razón; el estarse preocupando tanto por los sentimientos de Shizuru de alguna indirecta manera hacía que ya se estuviera involucrando con ella. Natsuki jamás ha estado enamorada de nadie, así que en realidad no tiene un punto de referencia para saber cómo se siente estar tan enamorada como Shizuru demostraba estar de ella.

-¿Tú te has enamorado?

-Por supuesto- Tate soltó su móvil –Y no te lo recomiendo

-¿Y por qué no?

-Porque se nublan todos tus sentidos; comienzas a pensar solo en ella, querer verla a ella, te portas como un estúpido por sus caprichos, y cuando estas a su lado es… -Tate mostró con sus manos una bola frente a su pecho –Es como si una bola de fuego se prendiera alrededor de tu corazón y se cae justo hasta tu estómago… Y cuando explota sientes hormiguitas caminándote en la pansa ¿Entiendes?

-La verdad es que no

-… Bueno, así se ha sentido para mi Jajaja

Fuego… Fuego es lo que Natsuki siente siempre que la mira; siempre que piensa en ella, siempre que toca su piel. Pero luego de pensar en eso de inmediato su imaginación juega con lo ya conocido y empieza a ponerla en un montón de posiciones, cual de todas más guarra. Natsuki sacudió la cabeza. ¿Fuego? Si ha sentido un calor comparable al fuego con Shizuru… Claro que no en el corazón. Lo único que hasta ahora de esos síntomas no podía negar es que comenzaba a pensar en ella más de lo que debería ser normal.

-Bueno, ya sácate a esa ninfa de largas piernas de la cabeza y vamos a tomar algo

-Ese plan sí que me gusta

Natsuki agarró su chaqueta del respaldo del sofá y ambos salieron acompañados de Dhuran; el plan favorito de estos tres era pasar al súper a comprar unas cervezas y beberlas en cualquier parque mientras Dhuran corre y juega en libertad.

Y mientras tanto en la casa Fujino, Haruka acude a visitar a su amiga luego de por fin verla aparecer en su casa.

-¿Dónde te habías metido?- Le reclama al entrar a su cuarto

-Haruka… Jajaja bueno estaba con alguien

-¿Alguien? Como alguien

-En casa de Natsuki- Shizuru le sonrió

-… NOOOO… -Haruka se sentó frente a ella en la cama -¡Cuenta!

-Me invitó ayer a su casa, me quedé a dormir en su departamento

-¿Cuándo empezaron a salir?

-No estamos saliendo Jajaja pero… es una relación mucho más cercana

-¿O sea como tú y yo?

-No, mucho más que eso- Shizuru esbozó una sonrisa pícara

-No me digas que se acostaron

-No, no… -Shizuru miró por la ventana –Bueno, casi

-¿Cómo que casi? Sexo o no, no es difícil

-Nos… tocamos un poco, pero no tuvimos sexo, sexo, así como tal, no

-Ho… Pero en todo caso es demasiado

-Cierto- Shizuru sonrió mirando sus manos –Ella aceptó darme la oportunidad de conquistarla

-¡QUÉ!- Haruka se acercó más -¿Entonces tú le gustas?

-Parece que físicamente le gusto demasiado, pero quiere sentir otro tipo de atracción por mi antes de hacerlo oficial

-Mmm… Muy honorable de su parte

-La verdad es que casi todo el tiempo buscaba que solo se dejara llevar, pero ella no quería hacerlo

-Bueno, y tú has pensado en… Ya sabes... ¿Si no resultara?

-¿Por ejemplo en qué caso?

-Si solo terminara siendo pura química sexual

Shizuru guardó silencio un instante. Haruka planteaba exactamente la misma preocupación que Natsuki le planteó la noche anterior: La idea de ser capaz de enamorarse de ella.

-Yo haré que lo logre- Contestó decidida

-Hey, Shizuru –Haruka solo decía su nombre así para hablar muy, muy en serio –No quiero ver que te rompan el corazón, así que ve con cuidado

Shizuru asintió. Al momento de aceptar tener esta relación extraña con Natsuki accedió a que este era el mayor de los riesgos, así que a partir de aquel día se prepararía en caso tal.

El resto del día sábado fue dedicado a hacer los deberes de la semana, terminar de revisar los horarios de los clubes y asignarlos en la plataforma virtual, luego tomar un té y finalmente, descansar. Al día siguiente sería aquella acordada cita con Mai y Mikoto a ver una peli en casa de Mai, así que, aunque fuera en grupo eso representaba la oportunidad de ver a Natsuki de nuevo.

La noche transcurrió rápido, y en casa de Natsuki.

-Se supone que nos toca elegir la película, pero no sé qué película ver con ellas- Le decía Mikoto por altavoz del teléfono

-Ni se te ocurra pensar en un drama o un romance, se pondrán a llorar o se deprimirán porque no somos como los tipos de esas pelis

-¿Una porno entonces?

-¿Quién eres? ¿Chie o Nao?- Rio mientras comía su desayuno

-Ya entonces tú dame ideas

-Una de terror entonces

-Mai dijo que odia las pelis de terror

-Ah ya… Entonces veamos una serie

-¿Cómo Dragon Ball Super?

-Mikoto como se nota que no tienes novia jajajaja

-Okey, entonces cual propones?

-No sé, al llegar te paso mi cuenta de Netflix y ya veremos. Oye tengo que darme una ducha y sacar a Dhuran, recogeré a Shizuru como a las 12 y nos vemos en casa de Mai

-Ok, nos vemos

Y tal como lo dijo, se dio una gran ducha caliente y salió a elegir su ropa para aquel día. La elección fue de unos jeans negros, un suéter color celeste y una chaqueta de cuero, y como siempre sus converse, pero esta vez de color blanco. Con Dhuran salieron a caminar por unos 30 o 40 minutos antes de regresar… Ir por Shizuru a su casa. Cita en pareja. Una cita, al fin y al cabo. Natsuki revisaba su atuendo en el espejo una y otra vez comprobando que se viera lo suficientemente bien para la ocasión, y de hecho sí que se veía bien. Luego de un rato frente al espejo, agarró su casco y llaves y bajó a tomar su moto y encaminarse a casa de Shizuru.

Ella hasta hacía solo unos minutos había estado exactamente en el mismo dilema, eligiendo la ropa apropiada. Al final optó por un suéter blanco, una falda color morado y pantimedias grises, el final del atuendo eran un par de botas bajas color negro, y para el clima un abrigo invernal marrón oscuro. Fuera de la casa el pito de una motocicleta sonó dos veces, y esa era su señal de salir.

Natsuki se paró al lado de la moto esperando a que saliera, y al verla salir… No pudo evitar poner cara de embobada al ver lo bien que podía llegar a combinar todos sus atuendos, y con cada uno que usaba, mejor lucía; desvió la mirada sonriendo y le ofreció el segundo casco.

-Te ves bien Shizuru

-Ah, gracias- Shizuru sonrió -¿Vamos?

-Adelante

Natsuki subió y detrás de ella Shizuru, así se encaminaron a la casa de Mai a cumplir con esta cita doble. Natsuki le ayudó a bajar de la moto al llegar, recibió el casco y caminaron hacia la puerta.

-¿Y cómo fue tu sábado?

-Nada raro en verdad- Shizuru la vio de reojo -¿Y el tuyo?

-Ah pues… Tampoco nada especial…

-¡Por fin!- Mikoto abrió la puerta –Pasen, Mai está cocinando

-Pues… Hola Mikoto-san

Shizuru saludó primero y ambas entraron. Mai había dispuesto un enorme TV en el living en el que Mikoto se encontraba buscando en su catálogo de películas que ver, Shizuru se sentó a su lado y del otro lado Natsuki.

-No me digas que llevas todo el rato desde que llegaste buscando una peli- Rio Natsuki extendiendo las manos en el espaldar

-Pues si te digo- Mikoto tenía la vista fija en la pantalla mientras pasaba con el control

-Jajajaja das pena… Solo elige lo que sea y ya

-Okey, Mai quería ver de una esa, diario de una pasión o algo así, así que será esa

Eso para Natsuki sonó a drama romántico. Y lo era. Luego de cerrar las cortinas, traer la comida, bebidas y demás la película inicio. El sofá era de esos que se doblan en L en el espacio de la sala, así que Natsuki y Shizuru tomaron un espacio mientras Mai y Mikoto el otro. Como el invierno pega fuerte en esta época del año cada pareja usó una frazada. Mai y Mikoto sí que se notaban cómodas bajo la suya propia, Mai delante de ella y Mikoto abrazándola manteniéndola cubierta con la cobija; en cambio Natsuki y Shizuru mantenían al mínimo el tacto, compartían la frazada, pero nada más. Shizuru sacó su móvil y envió un mensaje; casi de inmediato Natsuki reviso su celular… El mensaje era para ella.

¿Por qué tan seria?

Natsuki la miró de reojo; Shizuru sonreía.

Pensaba en que el tipo es un idiota

Jajaja lo sé

Si me vuelvo así de imbécil al menos dame un golpe o algo

Hay mejores formas

Natsuki la miró de reojo sin comprender. Y ya pronto lo entendería; Shizuru deslizó su mano bajo la frazada poniéndola en el muslo demasiado cerca de entre sus piernas. Natsuki dio un brinco en la posición que se encontraba sabiendo que no podía hacer movimiento o sonido alguno.

QUE HACES

Te hago una demostración

No aquí, no lo hagas

Tenemos que practicar el auto control en todo momento ¿verdad?

Shizuru deslizó la mano hasta la cremallera. Deslizo el zíper muy lentamente para que el ruido no se escuchar y la delatara, en cambio sí que se acomodó un poco más cerca de Natsuki, subiendo los pies al sofá de modo que creaba un espacio abierto bajo la frazada en que el movimiento de su mano no se notara.

Nos vas a delatar –Escribió Natsuki muy nerviosamente

Tu eres la única que nos delataras, haz silencio

Natsuki se tragó sus quejas sabiendo que, efectivamente tenía razón. Este no era el momento ni el lugar de andar jugando a controlarse, pero ya había tenido la oportunidad de conocer a Shizuru y como es cuando algo se le mete en la cabeza. Así que no pudo evitar detenerla, metiendo la mano en su pantalón y empezando a tocarla. Esto definitivamente no es parte del trato de aprender del control, pero… ¿Cómo decírselo?

Aparte tampoco podía negarse totalmente a esto, resistirse a esa sensación frenética de calor era imposible, lo deseaba tanto o más que ella. Y mientras Mikoto y Mai estaban demasiado ensimismadas besándose durante la escena del beso bajo la lluvia, Shizuru en cambio estaba bien ocupada tocándole la verga a Natsuki de un modo tan discreto que ellas dos ni cuenta se daban de lo que estaba pasando ahí. Natsuki se aferraba con todas sus fuerzas a la cojinería, mordiéndose los labios y aguantando como mejor podía el reflejo de suspirar o gemir. Joder que bien movía los dedos esta mujer.

-Discúlpenme, tengo que ir al tocador

Súbitamente Shizuru sacó la mano de su pantalón y simplemente se retiró; antes de marcharse le envió una buena sonrisa tortuosa a una Natsuki demasiado desconcertada para entender. Esta mujer ya empezaba a volverla loca. No era solo físicamente, su sola actitud era todo un misterio que no terminaba de entender, y por eso es que solo sabía relacionarse con chicas para asuntos casuales, nada serio que involucrara detalles como estos… Estos de los que comenzaba a encariñarse, poco a poco. Natsuki se puso de pie, se giró de tal forma que lo que claramente tenía ahí no sobresaliera a la vista de las dos chicas que estaban demasiado absortas besándose en el otro lado.

-¡Qué haces!- Detuvo a Shizuru antes que llegara al baño

-Ara, vengo al baño –Contesto con tono inocente

-No, no, no ¡Esto! –Señaló su cremallera abierta

-¿Ah? Bueno eso eran solo unas cuantas caricias de cortesía nada más

-C-caricias de cortesía ¿Quieres que se me…? Ya sabes

-Ara, ara… Entonces estás caliente

-Pues como estarías tu si yo anduviera feliz tocándote ¿eh?

-Feliz y dichosa –Shizuru sonrió

-… Ahhh – Natsuki se sonrojó –Solo… ve

Shizuru volvió a sonreír, pasó derecho al baño y ahí la dejó, a una Natsuki caliente e iniciada. Conociéndola eso quizás era una sádica prueba a su resistencia, sádica prueba que de hecho fue bastante efectiva. Comenzaba a tener un mínimo grado de control para que de hecho aquello que guardaba entre las piernas no saliera disparado al exterior a cada estímulo, ahora si bien la sentía dura como piedra la tenía bajo control y así planeaba mantenerla. Shizuru salió del baño, le arrojó una de esas miradas cargadas de picardía, Natsuki le contestó con la mirada de cachorro enojado y la siguió con un suspiro. Shizuru tomó la frazada, pero claro que Natsuki no iba a ser tan tonta y solo se quedó a un lado. Y la película terminó… El frío ayudó a que el resto de la excitación se fuera muy bien al carajo y Natsuki aprendiera con que impulsos emocionales terminar de contener la excitación.

-Creo que mejor nos vamos- Murmuró Shizuru

La pareja frente a ellas no se separaba; y efectivamente, parecía que por el movimiento bajo las sábanas mucho estaba ocurriendo ahí, así que mejor retirarse y dejarlas estar.

-Vamos, conozco una buena cafetería

Shizuru la obedeció, tomó su abrigo y salieron. No había necesidad de tomar la moto, la cafetería de hecho quedaba a solo unas calles caminando.

-Entonces… -Natsuki rompió el silencio –No te he preguntado nada sobre ti

-Eso es cierto

-Dijiste que tenías un hermano así que… ¿Qué hay de tu familia en general?

-Mmm… Papá trabaja todo el día casi toda la semana, mamá se la pasa en casa, ella es crítica de una revista de modas en Francia, así que tiene que estar muy al tanto de las tendencias europeas, por lo cual a veces viaja demasiado… Y mi hermano estudia ciencias políticas en la Universidad de Tokio

-Wou, pensé que era menor que tu

-Jajaja no, en realidad es mayor- Contestó sonriendo –Es un poco más tímido que yo así que le costó conseguir novia, pero van maravillosamente

-¿Y tú vas para allá mismo el otro año?

-Tengo una recomendación de la academia, así que supongo que ese es el plan, si

-Are, que buen plan de vida… -Natsuki murmuró así mismo mirando hacia el frente

-¿Y tú?- Pregunto Shizuru -¿Qué harás después de graduarte?

-Veré si consigo una beca en alguna ingeniería en cualquier universidad, y de ahí en adelante ya todo vendrá

-Mmm… ¿No tienes un plan concreto?

-No, nunca he sido buena para planear nada, en realidad cuando lo hago las cosas tienden a salir mal, así que voy mejor… Al paso

-Suena lógico

-Okey, ahora sí sé un poco más sobre ti… Considerando todo lo que ha pasado eso está mucho mejor

-Jajaja así que ahora te preocupas de que nuestra "relación" –Haciendo énfasis en las comillas –Sea más normal

-Bueno, si tú lo intentas yo también tengo qué intentarlo; ah aquí es

Entraron a una acogedora cafetería, luego de asomarse al mostrador y pedir un par de café,

capuccino en el caso de Shizuru, para ayudar al frío, salieron y caminaron de regreso, esta vez más lento y sin prisa alguna.

-Todavía me extraña que con tu popularidad no hayas… ya sabes… -Natsuki miró un poco roja hacia el cielo

-Jajaja nunca apareció la chica indicada –Shizuru dio un sorbo a su café –Y desde que puse los ojos en ti ya no me pude fijar en nadie más

-Eso es honestidad Jajaja –Natsuki dio un trago a su café -¿Pero por qué yo?

-Natsuki, no elegimos quien nos gusta. Al principio solo era eso… Solo me gustabas y ya. Eres alta, tu cabello y ojos son preciosos, y tienes ese trasero de infarto

-…Okey- Natsuki se tocó los glúteos con la mano libre

-Luego entre más te miraba, más sola estabas –Shizuru apretó con ambas manos su café –Y entre más sola estabas, más deseos tenía de ser algo para ti. Solía soñar con que te dabas cuenta de que me gustabas y vendrías a mí, aunque sea a saludarme… Y cuando eso nunca pasó aprendí a llevar mis sentimientos para mi sola. Y con el tiempo pues… Creo que sin darme cuenta sentí otras cosas

Natsuki la miró fijamente cada momento hasta que terminó de hablar, luego de tener esa expresión de niña triste en cada palabra recobró su fingida sonrisa, y volvió a verla con más tranquilidad soltando un leve suspiro.

-Cuando te vi la primera vez pensé que eras la típica chica rica petulante, tan perfecta y tan altiva como el hermano de Mikoto o Suzushiro… Pero veo que me equivoque –Natsuki sonrió –Más que una cara bonita, incluso eres… casi perfecta en todo sentido

-Jajaja Natsuki, no me veías perfecta sino hasta que tuviste tú ya sabes que

-Pero por la casualidad que fuera ahora estamos aquí, tomando un café

Shizuru sonrió, volvió a estrechar sus manos contra su café y luego le dio otro sorbo largo.

-Tal vez, aunque tú y yo somos tan diferentes podemos funcionar… De alguna manera- Natsuki miró hacia el cielo al decir eso

-Parece que llegamos- Shizuru le mostró la entrada de la casa de Mai

-Ok, espera

Natsuki sacó su celular. Un gran mensaje de Mikoto decía NO ENTRES.

-Bueno pues, creo que no podemos regresar… ¿Te llevo a tu casa?

-Ara, Mikoto-chan se dio mucha prisa en concretar ese trato

-Así es ella, no por nada es la más rápida del equipo

Ambas caminaron a la motocicleta y luego de subir, Natsuki arrancó camino a la casa de Shizuru. Poco faltaba para las 8 de la noche ya, así que poca luz de día quedaba. Shizuru bajó de la moto, le entregó el casco a Natsuki quien no le quitó los ojos de encima en ningún momento.

-Bueno, nos vemos en los pasillos- Shizuru sonrió arreglándose el cabello frente al espejo de la moto

-Si es que acaso, pero nos veremos por ahí

-Vale –Shizuru le dedicó una sonrisa y comenzó a caminar hacia su casa

"Espera"

Los labios de Natsuki se abrieron, estiró la mano en la dirección en que Shizuru caminaba de regreso a su casa… No. Aun no tenía el valor suficiente de decirle que esperara, que se quedara. Que aliviara esa intensa sensación de soledad siempre que ya no estaba allí. Y entonces la sintió por primera vez; esa descrita por Tate bola de fuego que se pone justo en medio de tu pecho rodeando el corazón. Ella por un instinto inocente tocó su pecho verificando que todo estuviera bien, así que el motivo debía ser… Esa chica que acababa de entrar a su casa, que ya había perdido de vista.

-Ay no… -Murmuró volviendo a ponerse el casco –Mierda, mierda, mierda

Arrancó la moto a cuanta máxima velocidad pudiera por aquellas calles hasta llegar a su edificio; guardó la moto en el parqueadero y subió a su departamento, guardando una expresión de pánico y caminando de lado a lado como animal enjaulado. Esa bolita de fuego seguía ahí. Seguía ahí y ya no cabía la menor duda. No lo notó hasta que pensó en ello, pero desde la mañana que despertó ya no dejaba de pensar en ella, en Shizuru. Natsuki se sentó en el sofá mirando el suelo.

El ejercicio mental de pensar en otras cosas no daba resultado. Si pensaba en el equipo de básquet solo lograba llegar al como Shizuru no aprobó al equipo masculino; si trataba de pensar en sus amigos solo pensaba en la cita doble CON SHIZURU.

-No, no, no…

Y hay que decir las cosas como son, Natsuki le tiene fobia y pavor al compromiso, por lo tanto, a lo que más le teme es efectivamente, a enamorarse. Se sacó los zapatos y la ropa hasta solo quedar en bóxer sobre su cama, se metió bajo las sabanas hasta cubrir su cabeza mirando su celular.

Y como el destino sabe ser una perra cuando más necesitas que se ponga de tu lado, al abrir el chat de WhatsApp lo primero que encontró fue un mensaje de buenas noches de precisamente Shizuru. Hundió la cara en la almohada dejando el celular donde bien cayera, y de esa misma manera pudo dormir.

Lunes, día de clases, y tiempo de volver a la realidad. Natsuki debe llegar más temprano a clases los lunes ya que precisamente ese día, tienen el peor horario de uso del gimnasio. Y a las plenas y heladas 8 de la mañana ahí tenemos a todo el equipo de basquetbol femenino (por ser el aprobado para las inter escolares) en el gimnasio de la escuela siguiendo la estricta rutina de cardio y ejercicio para mantenerlas en forma. Natsuki solo tiene permitido hacer unos 15 minutos de cardio en la caminadora y después un poco de piernas y abdomen, por orden médica no puede sobre exigirse como los demás, así que después de unos 40 minutos solo le queda sentarse en una banca a secarse el sudor y vigilar a las chicas.

-¡Kuga!- Nao cayó en su espalda

-¡AAAH! Araña desgraciada ¡¿No tienes nada mejor que hacer?!

-Uy, qué irascible- Nao sonrió sentándose a su lado –La nueva ha progresado bastante, pero creo que deberíamos moverla de centro a defensa, la verdad es que no es muy buena con la ofensiva de frente

-Bueno, lo veremos en el entrenamiento de mañana

-¿Qué tienes? Te ves del asco

-Nada, nada –Mentira

-Huuu ¿Una chica te desveló?

-¿He?

Y el sonrojo la delató.

-Así que tienes novia y no nos habías dicho

-¡N-no tengo novia! No tenemos nada de eso ¡Y en todo caso no les incumbe!

-¡Hu! ¡Se le pusieron las orejas rojas!- Chie llegó desde atrás -¡Estás enamorada, cachorro!

-¡Ya cállate!- Natsuki la empujó

-¿Quién está enamorada?- Mikoto salió de la caminadora al escuchar el alboroto

-¡Kuga!- Señaló Nao –Anda con cara de idiota pensando en la nada, y parece que no durmió pensando en una chica

-¡Oye yo no dije que no durmiera pensando en nadie!

-Ah ¿Es por Fujino-san?- Preguntó Mikoto secándose la frente

-¡HOOOOOO!- Los gritos de Nao y Chie se combinaron de modo que probablemente todos fuera del gimnasio las escuchó

-¡Mikoto, por la mierda!- Natsuki le dio un tirón a la trenza sobre su hombro

-¡Auch! ¿Pero que no fue ella con quien te fuiste anoche de la peli?

-Y ya vieron una peli ¡Jodeeer!

-Silencio Nao ¡Las dos!

-¿Entonces sales con alguien más aparte de Fujino-san?

Exacto. La discreción no es la mejor virtud de Mikoto; y gracias a eso y que es como un maldito libro abierto es que casi nadie le confía secretos. Y si antes Natsuki trataba de ignorar que ya Shizuru estaba metiéndose más en sus pensamientos y sensaciones de lo que de hecho quería, ahora sí sería imposible olvidarla incluso en su santuario, el basquetbol; porque su equipo es el más maldito de ruidoso y molesto, aunque igual así son sus amigas en todo caso. Acabó la practica en el gimnasio y todos a las regaderas… Todos menos Natsuki; ella se guardó para el final con la excusa de "hacer un poco más de cardio"

Mientras Natsuki terminaba de ducharse, el sonido de la puerta abrirse la distrajo. Probablemente Mikoto, alguna de las otras chicas cerró el agua, se cubrió con la toalla la cintura y salió con otra toalla secándose el cabello. No era ninguna de ellas. A ella la conocía bien; era una de estas alumnas nuevas e intercambio con quien tuvo unas charlas en la fiesta de navidad de Fuuka, trasladada desde Alemania gracias al acuerdo de becas de la familia de Haruka precisamente.

-¡Tu!... –Natsuki miró en todas direcciones, nadie alrededor

-Natsuki-san

-Oye, esto no es un buen momento- Se cubrió el pecho con la otra toalla que colgaba a ambos lados de su cuello

-Lo sé, pensé que te vería en la fiesta de bienvenida a los nuevos, pero… ¿Por qué no fuiste? Pensé que en navidad habíamos dicho que allí nos veríamos

Y así fue. Si a Natsuki una cosa la pone, son las pelirrojas naturales, y esta chica cumple con esos requisitos. Y además dada su altura y figura tampoco estaba nada mal. Natsuki la catre rápido había hecho una movida asegurándose su siguiente encamada de una noche para luego olvidar que jamás la conoció, pero este no era el momento para que apareciera ella, no era el momento definitivamente.

-¿Entonces ya no tendremos esa cita?- Dio un par de pasos hacia ella

-¿Cómo supiste que estaba aquí?- Pregunto retrocediendo dos pasos

-Hablé con Chie-san hace un par de días, ella me dijo que hoy tendrían horario de gimnasio, y cuando las chicas salieron no te vi así que asumí que seguías aquí

-Ya… Pero no, ahora no puedo- Natsuki giró la cabeza

-¿Y lo que hablamos en..?-

-Eso fue en ese entonces, ahora todo cambió

-Ya… -La chica dio varios pasos rápidos hacia ella hasta quedar a solo una corta distancia –Entonces ya no hay posibilidad de… ¿nada?

Ay como quisiera decirle que sí; si fuera la Natsuki de ese entonces no habría perdido tiempo en aceptar y de hecho, usar las mismas duchas. Pero no. Ya no tiene cabeza para pensar en otras chicas, no ahora.

-Lo siento, no

-¿Ni siquiera una oportunidad pequeña?- La chica se acercó más forzando otro retroceso

-Oye, retrocede

-Si aunque fuera me dieras una oportunidad chica

-No, no esta … ¡AAH!

El agua corriendo en dirección a donde la gravedad dicta hizo de las suyas, y un maldito resbalón en el momento menos indicado dejó como resultado a esta alta pelirroja encima de Natsuki y ella toda empapada y desplomada en el suelo del pasillo del gimnasio al área de duchas.

-Auch… Te dije que retrocedieras… -Natsuki se sobó la coronilla de la cabeza

-Y-yo… lo siento…

Los ojos de la chica estaban bien clavados en un específico lugar que gracias a la caída y la toalla ceder también a la gravedad y abrirse, había quedado muy expuesto. Natsuki se vio a sí misma, en traje de nacimiento enseñándolo TODO ante una muy, muy sorprendida pelirroja de la que ni siquiera recordaba su nombre.

-Y-yo…

-Lo siento mucho

A toda velocidad se puso de pie y huyó del lugar. Y esto era lo que faltaba. La cerecita sobre el pastel es que una alumna nueva ahora sabía del pequeño, gran secreto de Natsuki. Ella se frotó el cabello mojado y se puso de pie volviendo a cubrirse; su suerte no podía ser peor, y ahora debía vestirse rápido y correr a buscar a esta pelirroja que aún seguía sin recordar su nombre para advertirle que "por favor" no hablara a nadie sobre este detalle de su anatomía.

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Hola de nuevo

Comienzo cumpliendo lo dicho ayer y aquí les dejo el capítulo 4 del fic

Espero les esté gustando y nos vemos en 7 días más

¡Gracias por los comentarios!