Capitulo 4: Aliados y Enemigos…

"Dime… ¿Suplico?"

"No…"

"Hmm, que extraño de Rodrigo, enfrentar la muerte de esa manera"

"Le dejé vivir…"

"¿¡Qué!? ¿¡El Español aún vive!?"

_Alex…_ un débil susurro despertó al Asesino.

Este se incorporó. Se encontraba en una vieja cama de madera, en una habitación desconocida. Solo. Se levantó y camino a la puerta. La abrió suavemente y alcanzó a escuchar voces que venían de la escalera. Estaba en un segundo piso. Débiles palabras llegaban a sus oídos, pero sin duda, dos de esas voces le eran conocidas. Abrió la puerta del todo y bajó a la planta baja. Una vez allí, se encontró con un simple comedor, en el centro una mesa rectangular en las paredes estantes vacios. En la mesa cuatro personas charlaban animadamente. Al ver a Alex, la conversación que mantenían se detuvo. Una de estas personas, Tina, se puso de pie y con una sonrisa abrazó a recién llegado.

_Bienvenido_ Se escuchó la voz de Francis detrás de la mujer.

_ ¿Cómo estás?_ Le preguntó Tina.

_ Confundido_ respondió Alex_ ¿Dónde estamos?

_ Ap, yo contesto_ dijo su amigo desde la silla_ para empezar, ellos son Fabrizzio y su esposa Bianca_ señalo a la pareja que miraba el reencuentro sonriente_ son los dueños de esta casa, son los únicos en esta aldea que nos ayudaron, y Fabrizzio era el dueño del museo de Monteriggioni… Que ahora cerró.

_ Mucho gusto_ dijo el Asesino a los anfitriones_ Ah, la cabeza me late, ¿Alguno de ustedes dos sabe lo que me paso?_ se dirigió a sus amigos.

Ambos negaron con la cabeza.

_ Después de que te fuiste nosotros seguimos charlando un rato más, y cuando fuimos hasta la villa, te encontramos en el suelo inconsciente_ respondió Francis.

_ ¿Tú recuerdas algo?_ pregunto la chica.

_ No… espera, si, recuerdo una figura, era… un hombre… encapuchado_ dijo haciendo esfuerzo por recordar_ Si, pasó junto a mí, trepo por la pared y saltó al vacio, pero antes de estrellarse contra el suelo, apareció un carro lleno de hojas y paja de la nada y el tipo cayó dentro.

_ ¿Había algo raro en el sujeto?

_ No, salvo que emitía un brillo blanco grisáceo a su alrededor, como un aura o algo así.

_ ¿Un aura?

_si, ¿creen que signifique algo?

Sus dos amigos se miraron.

_ Supongo que no_ dijo Francis_ pero bueno, dejemos esta charla para después, ahora terminemos de comer.

Todos estuvieron de acuerdo. Durante el resto de la cena, suscitaron varias charlas, unas más intrascendentes que otras.

_ Así que… ¿Usted es el dueño del museo?_ preguntó Alex a su anfitrión.

_Si, en realidad, lo era, ese edificio estuvo en mi familia por generaciones, pero hace unos años llegaron unos militares y lo cerraron, dijeron que era por nuestro propio bien_ suspiró_ esa Juno…

_ ¿Usted no es partidario de ella?

El hombre se tomo un momento antes de contestar.

_ Bueno… en realidad… no de todo_ afirmó_ aunque tampoco soy ningún rebelde, las medidas que utiliza con los que no la siguen me parecen… brutales. Además de sus campañas para ocultar todo lo que no le guste.

_ Usted dijo que su familia ha sido dueña de ese edificio por generaciones ¿no?_ interrumpió Francis, un fanático de la genealogía_ ¿Desde hace cuantas, aproximadamente?

_ Bueno, nunca fui muy interesado en ello, pero yo diría que desde… la edad media más o menos_ respondió el viejo.

Más tarde…

Habitación de huéspedes 1

_ Baya…_ dijo Francis recostándose en la cama.

_ ¿Qué ocurre?_ Preguntó Tina desde en baño.

_ ¿No oíste lo que dijo Fabrizzio durante la cena?

_ Dijo muchas cosas ¿Alguna en particular?

_ Tina, ¡podríamos estar recibiendo hospitalidad de un Auditore!

Ella entró en la habitación.

_ ¿Estás seguro?

_ Si, mira_ Respondió él_ cerca del año 1300, Monteriggioni fue fundada ¿no?, en 1321, Doménico Auditore compró la Villa y la utilizó como base para los Asesinos. En 1454 el gobierno de la ciudad pasó a manos de Mario Auditore, quien la defendió de los constantes intentos de los Medici por expandir Florencia y mantuvo la ciudad como cede de la hermandad. En 1476 Giovanni Auditore, el hermano de Mario, es acusado de traición y lo envían a la orca junto con sus hijos Federico y Petruccio. El hijo del medio, Ezio Auditore, se refugia con su madre y su hermana en Monteriggioni, se convierte en un Asesino, y toma las riendas de la ciudad llevándola hacia una estabilidad económica aceptable. En 1500 Cesar Borgia, hijo del Papa Rodrigo Borgia, alias Alejandro VI, ataca la ciudad para recuperar el Fruto del Edén, que había sido robado por Auditore. Los Asesinos pierden la batalla y la villa queda abandonada. En 1540, la hija de Ezio, Flavia Auditore retoma el gobierno de Monteriggioni y deja a su hermano Marcello a cargo. Cerca de 1560, Giovannino Zeti, el encargado de la guarnición y exiliado Florentino entrega las llaves de la ciudad a los Medici a cambio de volver a Florencia. Monteriggioni es atacada y tomada, aunque se le permite a los Auditore mantener su gobierno, gracias a la buena relación entre estos y los Medici.

_ ¿Y?

_ ¿Y? Los Auditore son los dueños de la Villa, este tipo es el dueño de la Villa, los Auditora la tienen desde la edad media y la familia de este tipo la tiene desde la edad media. ¿Necesitas más datos?

_ Puede que tengas razón_ dijo ella acostándose.

_ Y no solo eso, si él es un Auditore, significa que es inmune al control mental del Fruto, lo que los convierte en un posible aliado.

_ Tienes razón_ acordó_ Cambiando de tema, ¿Qué crees de lo que dijo Alex?

Francis se tomo un momento para responder.

_Puede que haya sido una alucinación, o una visión o algo así.

_ ¿Crees que pueda ser por…?

_ No_ interrumpió_…no lo sé.

Sin decir más, ambos apagaron la luz y se dispusieron a dormir.

Habitación de huéspedes 2

03:30 AM

_Papá te busca.

_En un momento.

_ ¿Qué haces?

_ Nada solo… pienso.

_ ¿En qué?

_ No sé, en nosotros, en nuestra vida…

_ ¿Te arrepientes?

_ ...Nunca…

Alex se levantó de la cama, corrió al baño y vomitó en el inodoro. Luego se acercó al lavamanos y se miró en el espejo. Tenía los ojos rojos. Estaba llorando. Se sentó en el borde de la bañera y apoyo sus codos en sus rodillas y se cubrió la cara con las manos.

_ Maldita sea_ murmuró.

_ Eres un idiota_ dijo en voz alta luego de unos minutos_ Eres un maldito idiota, ¿¡Por qué!? , ¿¡Por qué fuiste solo!? ¿¡Por qué no me dejaste acompañarte!? , ¡Si hubiésemos estado juntos, esto no habría pasado! ¿¡No recuerdas el entrenamiento!? ¡Nunca solo! ¡Ninguna misión solo! ¡Dos mínimo! ¡Uno actúa, el otro cubre! ¿¡Es que no aprendiste nada!? ¡Idiota! ¡Fue tu culpa! ¡Tú culpa! ¡No mía!

El hombre pasó los siguientes quince minutos llorando en silencio. Cuando termino, se levanto, se lavó la cara y entró a la habitación. Antes de acostarse, escuchó un ruido en el pasillo. Al principio creyó que era su imaginación, pero esa idea se disipo con un nuevo ruido. Con cautela se colocó sus pantalones, su campera, su capucha y tomó una navaja, presintiendo lo peor.

Salió al pasillo y bajó las escaleras sin hacer ruido. Al asomarse por la puerta de la sala/comedor, se paralizó. Un pelotón de equipo SWAT se había apostado en la habitación.

"Mierda" pensó Alex "tengo que hacer algo".

Antes de que pueda hacer nada, un arma se le apoyo en la espalda.

_ Quieto niño bonito.

_ Esto no es lo que crees_ dijo el Asesino.

_ Si, si_ dijo el policía_ Anda, camina.

Los dos entraron en la sala.

Al verlos, todos los efectivos se apartaron, revelando que, en el centro, mantenían atados a cuatro personas: Los anfitriones y la pareja de Asesinos.

_ Atrapados_ bromeó Francis al ver entrar a su amigo.

De inmediato recibió un correctivo de parte de un policía.

_ Capitán_ dijo el escolta de Alex_ mire lo que encontré espiando por ahí.

_ Ponlo con los demás y súbanlos al camión_ dijo el oficial.

Los tres fueron transportados afuera por el pelotón de policías. En el exterior, una calle amplia cerca de los muros de la ciudad, los esperaba un verdadero escándalo: patrullas de policías, furgones y tanquetas SWAT, y una pequeña multitud de curiosos en la parte más alejada.

El sequito camino hasta una furgoneta blindada donde hicieron subir a los cautivos. Cerraron las puertas y se pusieron en marcha.

En contraste con el ruido agobiante que había fuera a causa de todas las sirenas y voces, dentro se estaba bastante apacible. En pocos minutos el vehículo salió de la ciudad y puso rumbo a Florencia.

No habían andado mucho cuando Alex tuvo una sensación que le hizo levantar la cabeza. Sus amigos lo miraron extrañados. Repentinamente, el camión se detuvo. Ruidos de puertas llegaron desde el exterior, y fueron reemplazados con gritos, disparos y cristales rompiéndose. La doble puerta se abrió de par en par y una fuerte luz los cegó por unos instantes. Cuando observaron detenidamente, vieron una silueta que se recortaba contra la luz.

_ Vaya, vaya… _ dijo la figura_ Ustedes deben ser los Asesinos que persiguen a Juno ¿No?

_ No_ respondió Francis y señalo a Tina_ ella es Blancanieves, y nosotros somos los pitufos, yo soy Gruñón y él es… el tonto ese que no recuerdo su nombre.

Las luces se apagaron y la figura subió con ellos al camión. Se trataba de un hombre de mediana edad, con una ligera barba y una cicatriz en el ojo. Vestía una camisa blanca y una cazadora de cuero marrón.

_ Ja ja_ dijo mientras les quitaba las esposas_ si, deben ser ustedes, por la radio dijeron algo de unos Asesinos en Monteriggionni y… bueno, teníamos que averiguar.

_ ¿Y tú eres?_ preguntó Alex.

_ Soy Mario Luchessi, Maestro de los Asesinos de Florencia y la Toscana.