Capítulo 3


-¿Qué se supone que haces aquí?- dijo la muchacha bloqueando el acceso a la casa con su cuerpo.

-Seguía un poco preocupado por ti y…-

-¿Y qué?-

-Te quería invitar a cenar- ella murmuró unas palabras incomprensibles para él por que no fue más que un susurro, pero para ella significaban un simple y claro "Ni de chiste" pero se dio cuenta de dos cosas, la primera, quería salir con él, pero no específicamente a comer, y la segunda, tendría que darle una respuesta más clara.

-No. Creo que a tu novia no le gustaría eso-

-No tendrá porqué enterarse-

-Si terminaste conmigo fue porque dijiste que no podía admitir que besé a Finn, ¿Serás capaz de ir con Santana y decirle un "invité a cenar a Quinn"? ¿O piensas quedarte callado como un hipócrita?- él agachó la mirada, ok, definitivamente ella había sido demasiado cortante, pero no quería volver a ser lastimada, como reacción de arrepentimiento ella colocó su mano sobre el hombro de él haciendo que levantara la mirada para perderse en los pacíficos ojos de Quinn.

-Silsat, pefya… nìkeftxo nìayoeng-

-¿Qué?-

-Tiene razón, tengo que dejar de hablar en na'vi…-

-A mí me gusta cuando lo haces…-

-¿En verdad?-

-Sí… ¿Qué fue lo que dijiste?-

-Que tienes razón, y eso es triste… como nosotros-

-¿Quieres…?- ella no pudo terminar aquella oración ya que sus fuerzas le fallaron nuevamente, sus piernas flaquearon y lentamente ella fue cayendo hacia delante, donde él la atrapó evitando que se golpeara como había ocurrido hace unas horas en el salón del coro.


Cuando ella despertó estaba completamente a oscuras, pero reconocería la suavidad de su cama y ese olor cítrico en cualquier parte, estaba en su habitación.

Se trató de incorporar pero no pudo, sus fuerzas simplemente no daban para más. Sintió como una mano apretaba la suya mientras una dulce voz le decía "me alegro de que despertaras"

-¿Qué hora es?- logró articular ella para luego ver como él sacaba su celular iluminando un poco en medio de la oscuridad.

-Faltan siete minutos para la media noche-

-¿Por qué sigues aquí?-

-No pensaba dejarte sola en estas condiciones. No pienso irme hasta que tu mamá haya llegado-

-Pues tienes muy mala suerte porque ella está en un viaje de negocios... no volverá hasta dentro de un mes-

-¿Y te dejó así como si nada?-

-Creo que ya estoy lo bastante grande para cuidarme sola-

-No si te desmayas dos veces en un mismo día- ella bajó la mirada- Y tienes que darme una explicación-

-¿Explicarte que?-

-¿Por qué estás llena de moretones?- esa pregunta le llegó de sorpresa, ¿Cómo fue posible que él se diera cuenta?

-El otro día me caí mientras caminaba-

-Quinn-

-No me hagas decirlo-

-De todas formas ya lo sé-

-¡¿Qué? ¿Cómo?-

-Finn me lo contó-

-¿Y cómo es que él lo sabe?-

-Vio como Karofsky te golpeaba-

-¿Cuándo te lo dijo?-

-Hoy en la tarde, después de que te desmayaras... pero créeme que no lo volverá a hacer-

-¿Cómo estás tan seguro?-

-Justo después de que me lo dijera yo...-

-Tu-

-Fui me peleé con él- lanzó una risita nerviosa para luego apartar la mirada.

-Gracias...-

-Hey, no podía dejar que siguiera haciendo eso... si fui capaz de pelearme con él por Kurt a quien no conocía del todo bien, ¿Por qué no lo haría por ti? Siendo quien eres-

-¿Y quién soy?-

-Alguien muy importante para mí-

-Sam, ¿Eres conciente de lo que dices?-

-Lo soy-

-Tienes una novia- y se formó un silencio bastante incómodo- Ya es tarde, será mejor que vayas a tu casa, deben de estar preocupados-

-¿Estás segura de que te sientes bien?-

-Absolutamente- mintió- Creo que sólo necesito dormir- ambos se pusieron de pie y fueron hasta la puerta, él estaba dispuesto a irse, pero justo antes de eso, se volteó y habló.

-Sabes, deberías comer algo, te noto mucho más delgada- y después de decir eso se perdió en la oscuridad, dejando a Quinn con una enorme sonrisa en su rostro.


Que decir que decir... la verdad es que no lo sé hahaha... am.. hahaha. Capitulo corto, lo se, pero al menos es algo (: