Disclaimer (1): Ninguno de los personajes de El Hobbit me pertenece, todos son propiedad del fantástico J. R. R. Tolkien.
Disclaimer (2): La historia tampoco me pertenece, sino a PirateColey, quien amablemente me autorizó a traducirla.
Advertencia: violencia moderada y leve (muy leve) slash Thilbo.
…
Domingo, 22 de septiembre de2019.
Ashland, Nebraska.
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La compañía tomó asiento en una larga mesa en la Última Morada, con Thorin en la cabecera y Dwalin a su izquierda. Bilbo se sentó a la derecha de Thorin y se estuvo en silencio mientras Elrond les traía jarras de cerveza y refresco y algunas cosas para picar.
—La cuestión es esta. —Dwalin golpeteaba con sus dedos en la mesa—. Una semana antes de que Balin y yo dejáramos el Campo de Protección, un viejo de barba gris se presentó; él sólo apareció adentro de las puertas una mañana y ninguno recordaba haberlo traído. Se llamaba a sí mismo Stormcorw*. No pensé que fuera otra cosa que un viejo ebrio, pero había algo de claridad en sus ojos… —Dwalin se apartó de la mesa, caminando por el cuarto frenéticamente mientras continuaba la historia—. Vino derecho hacia Balin y yo, diciendo que el mundo se estaba acabando, pero que podíamos ayudar a salvarlo. Nos dijo que fuéramos a Des Moines y encontráramos al portador de la llave… de cualquier manera íbamos a escapar así que…
—Así que fueron a Des Moines y nos encontraron. Y vieron mi tatuaje. —Thorin frunció el ceño, escéptico, alzando una mano para tocar el tatuaje a través de la tela de su camisa.
—¡Sí! ¡Pero aún no creíamos en su maldita profecía! —Dwalin azotó el puño contra la pared—. ¡Maldición!
—¿Profecía? —Las cejas de Thorin desaparecieron detrás de su cabello.
—Había una profecía completa. Él incluso hizo que Balin la anotara, diciendo que era importante. —Pasó una mano por el cabello con frustración—. Pensábamos que todo este asunto era una mierda, pero entonces Elrond aquí presente nos salió con algo acerca de la Última Morada…
—¡Dwalin!, —gritó Thorin, silenciando efectivamente al otro hombre—. Léenos la maldita profecía para que podamos juzgar por nosotros mismos…
Balin rebuscó entre su chaqueta y sacó un pequeño pedazo de papel. Lo desdobló cuidadosamente y se aclaró la garganta.
"Cuando el Fin de Todo llegue
Aquel que porta la llave
Entrará a la Última Morada
Y una compañía será formada.
Las Montañas Nubladas cruzarán
Y ayuda en la cueva del Oso encontrarán.
Cuando sea ganada la batalla de Erebor
Deberán buscar y liberar Valinor.
Sólo entonces la Orden de Mahal,
El mundo comenzará a re-forjar.
Dejó el papel en la mesa y observó a los otros—. Hemos investigado un poco y podemos decirles que en la actualidad no existe ninguna cadena de montañas que se llamen las Montañas Nubladas. Ni Erebor ni Valinor me suenan a algo. Pero mirando las palabras de cierta forma, me parece que hay seis señales. Y hemos visto dos de ellas.
—Y nosotros sabemos algo sobre una tercera, —la voz de Thorin sonaba resignada—. Esta es la segunda vez que escucho el nombre de Valinor. —Él sacó su mapa y lo puso encima de la mesa—. La orden de Mahal debe buscar Valinor. Mi padre dejó esta nota por una razón.
—La orden de Mahal. —Balin frunció el ceño—. ¿Por qué me suena vagamente familiar?
—Mahal es uno de los viejos dioses. —Una voz calmada vino desde la puerta, donde un hombre de unos veintitantos, usando un suéter de punto los observaba con un cuaderno de piel de topo bajo el brazo—. ¡Lo siento! Soy el hermano menor de Dori. Ori, ¡a su servicio! —Los otros asintieron mientras Ori y Dori se unían a ellos en la mesa.
—Lamento interrumpir, pero parece que llegamos a tiempo. —Dori limpió un punto invisible de su colorida chaqueta—. Es bueno verte, Thorin.
—Y a ti, Dori, —respondió secamente Thorin, dando un trago a su cerveza—. ¿Estaban diciendo algo sobre Mahal?
Ori jugueteó con el borde lila de su bufanda—. Hice una investigación para el profesor Lindir el semestre pasado, en una de esas clases de religiones arcaicas que se ofrecen cada par de años. Sin electricidad no puedo acceder a la base de datos de la computadora, pero me parece que aún tengo mis notas originales en alguna parte…
—Alguna parte en donde puedas encontrarlas ahora, espero, —cuestionó Dwalin, habiendo recuperado su compostura.
—¡Sí!, la oficina de Lindir es arriba. ¡Iré ahora mismo por ellas! —No esperó por una respuesta y salió rápidamente de la habitación, dejando a los otros continuar con la discusión.
Thorin se volvió hacia Dori con aprensiva mirada—. Vinimos hasta aquí porque dijiste que tenías información sobre Valinor. Pienso que esa información se ha vuelto muy importante ahora.
—No sé que tanto pueda ayudarnos, pero me enteré que la Corporación Valinor es una compañía farmacéutica en San Francisco, California, —explicó Dori.
—¿Farmacéutica? —Balin se jalo la barba—, parece mucha coincidencia tener dos señales con el nombre de Valinor. Especialmente porque los reportes decían que el Virus TRASIG empezó en la costa oeste.
—No creo en coincidencias, —dijo Thorin resueltamente—. Pero sí creo en el destino.
—Y ahora sabemos a donde nos dirigimos, —agrego Bilbo, sintiéndose fuera de la conversación—. Si en verdad es una profecía, encontraremos las otras señales en el camino.
—O ellas los encontraran a ustedes. —Todos los ojos se volvieron hacia Elrond, quien se había levantado—. Les deseo toda la suerte del mundo en esta misión, pero no puedo seguirlos. Mi lugar esta aquí, cuidando de mi gente. Esta tarea es suya y solo suya. —Antes de que alguien tuviera oportunidad de objetar, había salido por la puerta, dejando entrar a Ori y otro hombre.
—¡Encontré las notas!, —dijo Ori, con un tímido gesto—. Y a Nori también. Es nuestro medio hermano.
Nori miró al suelo, parecía poco agradecido de ser incluido en la conversación. Jugueteó ausente con un agujero de su camiseta negra con el símbolo de la anarquía, la luz se reflejo en los piercings de su oreja izquierda, nariz y labio—. ¿Que hay?
—¡Whoa! ¡Tiene un mohawk!, —susurró Kili, demasiado audible, solo para ser silenciado por su hermano.
Thorin rodó los ojos y le indicó a los hermanos que se sentaran—. De acuerdo Ori, ¿qué es lo que sabemos sobre Mahal?
—Como dije antes, es uno de los viejos dioses... no se había escuchado de ellos en generaciones. Dudo mucho que alguien crea en ellos hoy en día. —Consultó sus notas, moviendo los labios suavemente mientras escaneaba el escrito—. De acuerdo a las leyendas, Mahal era uno de los Vala; esos espíritus o dioses que vinieron al mundo para poner las cosas en orden. Pienso que ni siquiera eran dioses... las traducciones son algo confusas... se mencionan algunos mas: Manwë, Yavanna, Morgoth... de lo que puedo decirles, Mahal era llamado El Hacedor, que construyó cosas como montañas y continentes. Aparentemente, él creo a una raza completa de personas, para enseñarles a trabajar. Los hizo más fuertes y resistentes y les mostró la belleza del mundo.
—¿Cómo nos ayuda eso?, —gruño Dwalin, dejándose caer en su asiento con frustración—, ¿cómo nos puede ayudar cualquiera de estas cosas?
—¿Qué tal si este Mahal, dios, espíritu o lo que sea, es real?, —preguntó Fili tranquilamente—. Me refiero, no parece lógico, pero nada de lo que esta pasando lo tiene.
Balin entrecruzó las manos; parecía triste y pensativo.
—¿En serio?, —se burló Nori, rodando los ojos de tal manera que desaparecieron detrás de su cabeza antes de volver a la normalidad—. Los dioses no existen.
—¡Hey! ¡No te atrevas a hablarle a mi hermano así! —Kili lo miró fieramente, formando puños con sus manos.
—Oh… ¡estoy asustado! —Nori agitó sus manos en fingido terror—. Como quieras, pequeño. —Con otro tétrico movimiento de ojos se fue a la parte más alejada del cuarto y encendió un cigarro, dio una profunda chupada y dejó escapar un grueso anillo de humo.
Dori frunció el ceño y juntó los dedos, preocupado—. Lo lamento por su actitud. No sé que ha estado pasando con él últimamente. Honestamente, es un buen chico…
—Volvamos a lo que nos interesa, —interrumpió Thorin, profundamente irritado—. Dejémonos de incredulidades por un momento y asumamos que Mahal es real. ¿Entonces qué?
—¡Mahal! ¡Ven y ayúdanos, tú cabrón!, —gritó Nori, mirando al techo y sorprendiendo a todos—. Si eres un gran y poderoso dios, ¿por qué no bajas y haces algo? —Riendo, dio una larga bocanada a su cigarro y se recargó en la pared con un encogimiento de hombros—. Creo que el bastardo no es real.
—Sí, bien, eso fue muy útil. —Bilbo miró a Nori, quien se volteó en respuesta—. Tratando de ser algo más productivo, si Mahal fuera real, me parece que deberíamos intentar descubrir donde está.
—Y lo que tiene que hacer con la Corporación Valinor, —agregó Dwalin—. Y con Thorin en este caso.
—Tengo una leve idea de eso, —dijo Balin con una leve sonrisa—. Tanto la profecía como el mapa hablan acerca de la orden de Mahal. La forma en la que está hecha la profecía hace pensar que es la orden la que se opone a Valinor. Usa las palabras "búsqueda", "liberar" y habla acerca de reconstruir el mundo. Creo que es la orden de Mahal la que terminará con la plaga.
Dori golpeó los nidillos contra su mandíbula mientras pensaba—. ¿Y Thorin debe dar la orden?
—No. Thorin es el portador de la llave. El líder. Creo que la Orden de Mahal se refiere a que alguien lo acompañe. Pienso que somos nosotros.
Kili ladeó la cabeza, cayendo el oscuro cabello sobre sus hombros—. ¿Orden? ¿Cómo cuando alguien le dice a otro qué hacer?
—¡No así! Orden como un grupo. ¡Como una orden de caballeros!, —replicó Fili y le dirigió a su hermano una sonrisa.
—¡Pfff! ¡Pero no eres un caballero, Fi! —Bromeó el menor de los hermanos, con una mirada traviesa.
—¡Silencio! —Fili se abalanzó contra su hermano, tirándolo al suelo—. ¡Ya verás!
—¡Nunca!, —gritó Kili con una sonrisa, mientras luchaba por liberarse.
Fili se aprovechó de su peso para arrastrar los dedos por los costados de su hermano, haciendo cosquillas al menor con una sonrisa malvada—. ¡Me las pagarás, Kili!
—¡No es justo!, —chilló Kili entre risas—. ¡Lo siento!, ¡para!
Riendo, Fili dejó ir a su hermano, inclinándose hacia atrás con una sonrisa—. Sigues olvidando que soy más grande que tú.
Kili sonrió y dio un suave puñetazo al otro chico en el hombro—. Por ahora.
—¿Chicos? —La voz de Thorin era reprobatoria, pero no pudo ocultar la sonrisa de su rostro— ¿De qué estábamos discutiendo antes de ser interrumpidos?
—¿Qué? —Kili arrugó el rostro pensativo—. ¡Ya! Tratábamos de descifrar si es Orden de mandar a alguien u orden como un grupo de caballeros.
—¿Qué piensas tú, tío?, —preguntó Fili sentándose de nuevo a la mesa, arrastrando a su hermano bajo el brazo y revolviéndole el cabello.
—No estoy seguro, muchachos. —Thorin reflexionó un momento el homónimo, tallando las manos sobre los ojos cansados.
—Me imagino que puede ser ambos. —Bilbo se pasó una mano por el cabello mientras ordenaba sus pensamientos—. Ustedes… nosotros, creo yo, somos los elegidos para esta misión. Somos una orden, un grupo. Pero también me parece que seguiremos la orden de Mahal al enfrentarnos a esta difícil tarea… así que de cualquier manera… pienso que son ambos. —Asintió, decidido.
Ori levantó la vista de sus notas y se aclaró la garganta, tratando tímidamente de atraer la atención de todos—. Entonces, uh, aparentemente habrá una gran batalla final que terminará con el mundo. Se supone que los héroes lo defenderán de un gran mal antes de poder rehacer el mundo. Y luego de la Batalla Final, vendrá un tiempo en el que los dioses caminarán entre nosotros… oh… —Se detuvo, con los ojos anormalmente abiertos.
—¿Ori? —Dori corrió hacia un lado de su hermano, mirando al joven muchacho con preocupación apenas disimulada—. ¿A qué te refieres?
—Creo que sé donde encontrar a Mahal.
Un extraño silencio se asentó en el cuarto mientras todas las miradas se fijaban en Ori. El joven tembló nerviosamente, claramente inconforme de ser el centro de atención.
—¿Sabes cómo encontrarlo?, —preguntó Fili emocionado. Se inclinó hacia adelante, recargándose sobre la mesa—. ¡Eso es brillante!
Ori se sonrojó ante el cumplido y tiró de su chaqueta—. Bien, de cualquier manera tengo una teoría. Mahal a veces es llamado Aulë, que se traduce más o menos como "montaña carmesí". Y su mansión se supone que se encuentra al norte del sitio de la Batalla Final. —Miró expectante a los otros, obviamente esperando a que asimilaran su torbellino de ideas. Como ninguno habló, él continuó—, si imaginamos que la batalla será en la Corporación Valinar, entonces hacemos mucho más pequeño el radio de búsqueda. Yo creo que Mahal está en Red Bluff, California.
Bilbo frunció el ceño, dejando entrever su preocupación estudiando el mapa de Thorin—. Me parece bastante plausible, pero Red Bluff está mucho más al norte de donde el mapa nos guía.
—Además, está fuera de las rutas principales, —añadió Thorin con una mueca—. No hay manera de saber lo que habrá ahí.
—Pero tenemos que ir, ¿no, tío? —Kili se agitó en su silla—. La profecía dice…
—¡No estamos seguros de que sea una profecía real!, —gritó Thorin ante la interrupción. El rostro de Kili decayó, haciéndolo ver abatido y avergonzado—. Lo siento, Kili. No quería gritarte. Simplemente no hay forma…
Balin, como siempre imponiendo paz, intervino para explicar—. Viajar ya es muy difícil por las autopistas principales, con todos los escombros y autos abandonados. Ustedes ya han visto lo que hemos tenido que bordear estos días. Las rutas menores son aún peores; hay numerosos caminos que eran de tierra o grava para empezar, y sin mantenimiento deben de ser intransitables ahora. Probablemente no podríamos llegar a Red Bluff. —Suspiró pesadamente—. Y de cualquier modo, están hablando de encontrar a un dios. No es la mitología griega, los dioses no caminan así como así entre nosotros. Si es que existen…
—Pero tenemos que tratar, ¿cierto?, —preguntó Kili suavemente, claramente preocupado de ser reprimido de nuevo. Fili pasó un brazo alrededor de los hombros de su hermano para apoyarlo.
Dwalin se jaló de la barba, ausente—. La profecía no dice nada acerca de necesitar a Mahal mismo. Sobre lo que habla es sobre la orden, no del dios, espíritu… cosa…
—¡Buen punto!, —convino Thorin, agradecido de tener un argumento que sirviera a su favor—. Entonces, vamos a continuar a la costa, como estaba planeado originalmente.
—Yo iré. —La voz de Ori fue tan suave que casi pasa desapercibida—. Yo iré más al norte y encontraré a Mahal.
El silencio en la sala era abrumador. Todos los ojos estaban puestos en Ori, y las miradas iban desde la emoción a la preocupación y desde la incredulidad al terror.
—¡Absolutamente no!, —chilló Dori, mirando a su hermano menor con pánico en los ojos—. ¡No permitiré que emprendas un viaje tan tonto!
—¡Puedo hacer esto, Dori! ¡Puedo encontrar a Mahal y traerlo para que nos ayude! —Las palabras de Ori eran tranquilas, pero ocultaban un deje de seguridad que no daba lugar a duda—. ¡Necesito hacer esto!
—Pero, ¿por qué? Estamos seguros aquí. ¿Por qué tienes que irte? —Los ojos de Dori brillaron por las lágrimas sin derramar.
—Tengo 23 años y no he hecho más que estudiar y estarme quieto y bien portado. Y ahora estoy escondido en una escuela, ¡esperando morir! —La voz de Ori era un ferviente alegato—. ¡Quiero hacer algo con mi vida! ¡Quiero que signifique algo al final! ¡Que valga algo! ¡Y si muero, será entonces a sabiendas de que fue mientras trataba de hacer la diferencia en este mundo!
El apasionado discurso hizo al corazón de Bilbo hincharse en su pecho. Mirando alrededor, encontró orgullo reflejado en los rostros de los otros miembros de la compañía. Por primera vez en años, se sintió como parte de algo más grande que él mismo, algo importante, algo por lo que valía la pena luchar. Supo en ese momento que daría su vida por la causa, la profecía y sus amigos.
—El camino puede ser peligroso, —dijo Dwalin, con inusitada suavidad. Miraba a Ori con una mezcla de respeto y preocupación—. ¿Qué van a hacer?
—Siempre he tenido buen tino con mi resortera, desde niño. Estaré bien, —replicó Ori en broma, como queriendo parecer más seguro de lo que en realidad estaba.
—Y no estará solo, —habló Nori, sorprendiendo a todos—. ¿Qué? ¿Pensaban que iba a dejar a mi hermano con toda la diversión mientras yo me muero de aburrimiento aquí? ¡No gracias!
Ori sonrió a su hermano, el alivio se reflejaba obviamente en su rostro—. Gracias, Nori. Esperaba que te unieras…
—No lo lograrías sin mí. —Nori rió ásperamente, apagando su cigarro en la esquina de la mesa—. ¿Pensabas llegar a California en tu bicicleta? —Ori se sonrojó, pues no había pensado mucho en la empresa todavía—, creo que Lindir dejó su Charger en el estacionamiento de atrás. Yo… uh… lo tomé prestado; creo que nos llevará lo suficientemente rápido.
—¿Van a robar un auto?, —chilló Dori—. ¡No, no, no! ¡Esto no puede ser! —Se puso de pie y anduvo por el cuarto un largo rato, luchando contra la decisión de sus hermanos de ir—. Supongo que iré con ustedes. ¡Alguien tiene que asegurarse de que estén a salvo y que recuerden comer sus verduras!
—Entonces está decidido. —Thorin llevó el puño con fuerza contra la mesa—. Ori llevará a sus hermanos hacia Red Bluff para tratar de encontrar a Mahal. El resto de nosotros continuarán a la costa para investigar lo que podamos acerca de la plaga y de la profecía. —Frunció el ceño, tratando de encontrar algún problema con el plan—. Estaremos aquí otra semana o hasta que podamos desarrollar un sólido plan de acción y tengamos marcadas varias rutas en el mapa. Ustedes necesitan conseguir alimentos y les diremos como está todo allá afuera. Se han perdido mucho por estar encerrados aquí.
Ori tragó seco y asintió. Habiendo extendido sus mapas y notas, la compañía comenzó a planear.
...
Viernes, 4 de octubre de 2019.
Ashland, Nebraska.
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Bilbo estaba sorprendido de lo mucho que costó planificar la estrategia para que Ori y sus hermanos estuvieran listos para su viaje a Red Buff. Cuando él había elegido unirse a Thorin y los muchachos, había sido una decisión impulsiva, yéndose con una bolsa de lona hecha a prisa y sin saber en lo que se había metido. La familia de Ori por otra parte, partiría con todo el conocimiento y los planes que los otros les pudieron proporcionar. Thorin había pasado horas hablándoles de los caminos, de los trasgos y del destrozado mundo fuera de los muros universitarios, tratando de prepararlos para toda la oscuridad que se pudieran encontrar. Balin intervino para explicarles adecuadamente lo que ellos sabían sobre la plaga y como se esparcía, esperando mantenerlos a salvo de la infección. Incluso Dwalin parecía ansioso de ayudar; le ofreció enseñarles algunas técnicas de defensa personal para ayudarlos a sobrevivir. Bilbo al sentirse algo inútil, tomó la tarea de ir de acá para allá por Imladris y recolectar suministros que el grupo pudiera necesitar en el camino. Era un trabajo agotador y requería levantar cosas y transportarlas, pero valió la pena cuando se dio cuenta de que Thorin lo miraba cuando nadie más los veía.
—¿Qué día es hoy?, —preguntó Thorin cuando todos los preparativos estuvieron listos y los planes triplemente revisados.
Kili levantó la vista desde donde estaba sentado junto a su hermano y sacó su calendario, desdoblando cuidadosamente las páginas—. 4 de octubre. Es viernes. —Frotó su pulgar en la barbilla, en un ademán practicado—. ¿Por qué?
—¿Tienen forma de mantener la cuenta de los días?, —preguntó Thorin a Ori con obvia intención. Cuando el joven asintió, Thorin prosiguió—, bien. Echen ojo a sus días. Nos encontraremos cerca de la Corporación Valinor en la segunda semana de noviembre, eso les dará un mes de viaje. No sé lo que estará esperando allá, así que no se acerquen demasiado o llamen mucho la atención.
Ori y sus hermanos estuvieron de acuerdo y pronto el grupo entero estuvo reunido en la puerta, listo para decir adiós.
—Tengan cuidado, —dijo Thorin, sacudiendo afectuosamente la mano de Ori—. Tengan cuidado y traten de evadir los escombros. Y asegúrense de encontrarse con nosotros a tiempo, de otra manera asumiremos lo peor. —Miró a Dori y Nori con una sonrisa afectuosa—. Cuídense.
Los dos grupos se mezclaron, ofreciendo "adiós", "tengan cuidado" y "mucha suerte" con abrazos, apretones de manos y no pocas muestras de afecto. Entonces Ori y sus hermanos salieron en dirección de su auto, mientras Thorin y los demás regresaron cuidadosamente hasta donde el Pinto y la Harley estaban estacionados. Los motores rugieron ruidosamente sobre el silencio de la mañana mientras la compañía volvía al camino.
...
*La traducción de "Stormcrow" es más o menos "cuervo de la tempestad" (como el Rey Théoden llama una vez a Gandalf), pero no me agradó mucho cómo sonaba en español así que decidí dejarlo como en el original.
El siguiente capítulo es parte de una serie de "interludios" que hizo la autora sobre los personajes y sus vidas antes de todo lo del Virus; son más cortos así que espero subirlo en menos tiempo.
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Link a la historia original (Mahal's Pride): s/9183829/1/Mahal-s-Pride
