CAPITULO 3

DARIEN

¡Joder! Creo que me había envalentonado demasiado… ¡La cara de Serena no tenía precio! Debería haber esperado un poco a que lo nuestro avanzara, pero me dejé llevar por lo bien que me sentía con ella. Y lo peor es que ya sabía de antemano tanto por mis conclusiones como por su abuelo, que la cosa con ella debería ir despacio, así que decidí disculparme antes que saliera corriendo.

-Serena, siento si crees que voy demasiado rápido o…- me interrumpió.

-No es eso Darien… Es que yo no estoy acostumbrada a esto…- hizo un gesto con las manos señalándonos y la miré sin entender.

-No sé si te entiendo…- se sentó en la cama suspirando muy fuerte y yo lo hice junto a ella.

-Hace 2 años terminé una relación que no acabó nada bien…- ¡Bien! Ya empezaba a abrirse, esperé en silencio por si decía algo más pero…- lo que quiero decir…- empezó a retorcerse las manos con nerviosismo- Realmente no fue una buena relación y yo…- se notaba que le costaba, así que le cogí las manos para que parara de moverlas, ella me miró a los ojos y le sonreí para tranquilizarla.

-No puedo decir que sé lo que es porque nunca tuve relaciones antes…- vi sus ojos abrirse de la sorpresa.

-¿Tu nunca…?- negué.

-Nunca encontré el amor…- no quise ahondar en nada de mi pasado, realmente aparte de no encontrar a nadie apropiado mi trabajo era un impedimento para poder llevar una vida normal… ¿A qué mujer le gusta que su marido se gane la vida acostándose con otras?

-Pero si has mantenido relaciones con mujeres… ¿o no?- preguntó algo avergonzaba, interrumpiendo así mis pensamientos, seguramente lo diría por mi experiencia y en eso no iba a mentir… Solo le ocultaría información.

-Si te refiere a amantes…Sí, he tenido varias…- el número no era lo importante, tampoco es que hubiera llevado la cuenta… Al ver como su cara decaía, puse mi dedo en su barbilla y la levanté para que me mirara a los ojos- Serena, quiero que entiendas que no te veo como una amante…Te veo como mi futura esposa…La cuestión es ¿cómo me ves tú? – fue claro y tal vez demasiado adelantado, pero con ella no quería arriesgarme a perderla, se quedó en shock y hubo un tenso y largo silencio después de mi aclaración ¿Tal vez me pasé un poco?- ¿Serena?- pareció salir del trance y tosió antes de volver a hablar.

-Darien, yo también quiero que esto funcione…Pero necesito ir poco a poco…- dijo al fin y le sonreí, con eso me daba por satisfecho…Por ahora.

-¡Por mi perfecto!- le guiñé el ojo- Soy un hombre muy paciente Serena…- le besé la mano- ahora será mejor que nos vayamos ya.

-Si…Solo cojo esto y ya…- me adelanté y cogí yo el bolso.

-Yo lo llevaré- ella sonrió débilmente pero lo pude apreciar.

-Gracias Darien...- dijo mirándome a mí y al bolso- Es un bonito detalle- negué.

-Es cuestión de caballeros…- le abrí la puerta para salir- Y todo el que se precie de serlo lo hubiera hecho- asintió dándome una sonrisa sincera y emotiva, lo cual que indicaba que ese idiota se comportó como un patán con ella, pero como no quería enturbiar este día decidí cambiar de tema- ahora es mejor irse, llamaremos a un taxi…- negó.

-Podemos ir en mi coche…- sonreí, ya estaba teniendo iniciativa.

-¡Mejor entonces! Solo te pediré que me dejes conducir- asintió ¿aliviada?

-¡Por mi perfecto! No me gusta mucho conducir.

-¿Te suelen llevar?- negó riendo.

-No, pero solo lo cojo para ir a trabajar…- se quedó callada y vi que no diría más ¿Por qué me daba la sensación que me ocultaba algo?

-¿Ya se van?- nos pilló su madre al final de la escalera y asentí.

-¡Sí!- vi como miraba el bolso en mi mano y decidí explicarme- como puede que nos retrasemos, le he pedido que se quede a dormir en mi casa- sonrió.

-Eso me parece perfecto cielo…- dijo dirigiéndose a Serena, la abrazó y le susurró algo al oído que por su sonrojo podía adivinar perfectamente de qué era.

-¡Mamá!- dijo nada más separarse y volvió su atención a mí- ¡Será mejor que nos vayamos ya!

-¡Eh tía Sere!- vino el pequeño junto a ella- quiero mi beso de buenas noches ahora si no vas a venir después- ella se agachó a su altura y le sonrió con ternura antes de besarlo…Se quedó un rato así abrazada a él y besando su mejilla, lo que me demostraba que sería una madre estupenda… Otro punto a su favor para ser mi esposa.

-¡Nos vemos mañana campeón!- le sonrió.

-¡Sí!- luego se volvió a mí- tío D espero verte pronto por aquí…- a mí me dio la mano como si fuera un hombre y tras un apretón le contesté.

-Todo lo que pueda…- dije con convicción, pude apreciar la sonrisa en la cara de la madre de Serena y nuevamente el sonrojo de ella, era demasiado tímida, pero ya me encargaría yo de quitárselo con el tiempo, por lo menos en la cama pierde esa timidez y se deja llevar.

Tras despedirnos del resto con un adiós y un asentimiento de cabeza, fuimos al porche de atrás donde se hallaba su coche y me sorprendí mucho del modelo… Era un coche muy bueno para alguien que no le gustaba conducir…

-Lo eligió Mina…- dijo como si hubiera adivinado mis pensamientos- dijo que mi anterior coche era una mierda- rodó los ojos- y que este era mejor para mí- no pude evitar reír.

-Se ve que tu hermana es bastante persuasiva- sonrió.

-Si… A veces demasiado…- reímos juntos.

-¡Me gusta tu coche!- sonrió.

-Me alegro…A mí solo el color…- abrí los ojos sorprendido.

-¿Compraste un coche que no te gusta solo por el color y porque le gustaba a tu hermana?- negó algo avergonzada.

-No lo compré…Fue un regalo de cumpleaños de parte de ella y su familia- ahí entramos en otro tema que me interesaba, el coche se veía muy nuevo pero yo necesitaba saber cuándo era su cumpleaños para festejarlo como dios manda para el siguiente.

-¿Cuando fue Serena?…- me acerqué a ella y la acorralé contra el coche, tras besarla suavemente en los labios contestó algo perdida ¡Era un delicia verla así por mí!

-El 30 de junio…- volví a besarla antes de despegarla lo justo para abrir su puerta.

-¡Excelente!…No hace mucho de eso…Tal vez te pueda preparar algo…

-No hace falta, ya pasó y….

-El mío fue el 3 de agosto…- le guiñé- ya que ambos pasaron hace no mucho podemos hacer algo juntos para celebrarlo- sonrió de lado y asintió.

-Supongo que está bien…- entró al coche y yo también, decidí poner rumbo a mi club, más concretamente el que llevaba con Andrew…Necesitaba que la conociera…O tal vez…Sonreí ampliamente y cogí mi móvil para llamarlo en manos libres mientras ponía rumbo hacia allí, pero quería que ella estuviera de acuerdo.

-Serena… Quiero que seas sincera y me digas lo que quieres o sientes…- me miró sorprendida.

-Eso hago…- reí.

-Puedo sentir que te cierras a mí muchas veces…- alargué mi mano para coger la suya, una vez lo hice la apreté- puedo ver por tu comportamiento que ese imbécil no se portó bien contigo, pero quiero que sepas que yo no soy él ni lo seré nunca…- sonrió entre melancólica y agradecida.

-Eso me alegra mucho Darien…- se quedó un momento en silencio y con la cabeza agachada antes de volver a hablar- es cierto que me hizo mucho daño, pero eso lo dejé atrás…-hizo un intento de risa que no engañaría ni a un niño- Y yo también espero que no seas como él pero…- hizo otra pausa pero no fui capaz de esperar.

-¿Pero?

-Cómo te dije necesito tiempo… No puedes pretender que confíe en ti de la noche a la mañana, apenas nos estamos conociendo… Me gustas, mucho…- vi de nuevo su sonrojo crecer- eso es obvio y lo que tenemos me llena…- bueno algo era algo, de momento el sexo le gustaba lo bastante para seguir conmigo, sólo quedaba conseguir enamorarla.

-Supongo que quiero correr antes de empezar a andar estando contigo…- empezó a reír y la seguí.

-¡Eres muy gracioso Darien!- cuando por fin se calmaron sus risas siguió algo más seria- Como te dije necesito tiempo…Solo espero que me tengas paciencia…- apreté más mi mano en la suya.

-Y la tengo…Pero necesito saber que estás en esto 100% como yo- me miro a los ojos y me sonrió ampliamente, esa sonrisa me dijo más que sus palabras, lo estaba aunque era reacia a confesarlo.

-Puedo asegurar que lo estoy Darien…-ahora le sonreí yo.

-Eso espero, como ya he conocido a tu familia…- la miré de reojo para ver su reacción- Voy a llevarte a uno de mis clubs para tomar algo con mis hermanos y así los conozcas- pude apreciar perfectamente como su nerviosismo crecía.

-¿Tienes hermanos?- asentí.

-Sí, aunque no lo son de sangre, es como si lo fueran- ella me miró sin entender.

-Entonces… ¿Eres hijo único?- asentí y decidí explicarle mi vida sin mencionar cierta parte de ella, claro.

-Soy huérfano Serena, pasé mi infancia en hogares de acogida hasta que fui mayor de edad y me independicé.

-Eso debió ser duro...- pude notar tristeza en su voz y no quería que me sintiera lástima, me sentía orgulloso de haber salido adelante, a pesar de todo…

-Tuve una familia aunque no como la tuya…- le sonreí y le guiñé el ojo- mis hermanos han estado a mi lado siempre al igual que yo lo estaré para ellos.

-Me alegro que los tengas…No puedo imaginar que sería de mi sin mi familia…- su ánimo decayó de nuevo y estaba seguro que era por ese imbécil.

-Espero que ahora me tengas en cuenta a mi…- me miró de nuevo a los ojos y sonrió - al igual que espero contar contigo…- asintió más convencida.

-¡Lo haré!- reímos- O más bien lo haremos, ya que es cosa de 2… Ya te ganaste al abuelo, así que el resto debe ser muy fácil- volvimos a reír y aproveché ese momento para llamar a Andrew, me había puesto a hablar ¡Estaba casi al llegar y todavía no le había avisado! Ella al ver que llamaba se quedó en silencio.

-¿Darien? ¡Menos mal que das señales de vida! Tenemos un problema con el cantante y…- lo interrumpí.

-No llamo para hablar de trabajo, reúne a los chicos allí para que conozcan a mi novia, a partir de ahora ella tiene entrada libre siempre que quiera en todos mis clubs… ¿Entendido?

-¿Qué? ¿Vienes para acá con ella y me avisas ahora? ¡Dios Darien tengo que arreglar lo de ese idiota de Kou y…!- ¡Mierda! Miré por instinto a Serena y me pareció que se asustó mucho.

-Luego hablamos Andrew…- colgué sin esperar que dijera nada más y me centré en Serena- ¿estás bien?- negó.

-¿Ha dicho Kou? – empezó a retorcerse la manos de nuevo, era una costumbre que tenía cuando se ponía nerviosa…

-Serena…- no podía decirle que sabía que era su ex, pero si preguntar y ver si ella me decía- ¿Sucede algo? ¿Conoces a Seiya Kou?- asintió más nerviosa y acelerada.

-¿No estará allí ahora, verdad?- en ese momento llegamos al club y nada más aparcar el coche, le solté el cinturón y la senté sobre mí, aunque se sorprendió no se negó a que lo hiciera, esa parte de ella tan receptiva me encantaba.

-Serena, ese chico cantará dentro de unos días en mi club… ¿Hay algún problema con él?- negó pero no de forma convincente- Si es así solo debes decirme y anularé su contrato- ella me miró más que sorprendida.

-¿Harías eso por mí?- le acaricié la cara a la vez que le sonreía.

-Eso y más…- me acerqué lentamente a besarla por si no le apetecía en ese momento, pero me sorprendió gratamente cuando fue ella la que terminó de acercarme agarrando con fuerza mi cabello para pegarme a su boca…¡Dios, Serena era puro éxtasis concentrado! Introdujo se sabrosa lenguas en mi boca y me perdí en el beso, estuvimos degustándonos hasta que una voz muy conocida nos interrumpió…

-¡Eh, hermano! ¡Veo que por fin cazaste algo!…- Serena se separó abruptamente al oírlo, yo rodé los ojos y bajé la ventanilla.

-¿No aprendiste modales de pequeño?- negó y entonces miró a Serena que se encontraba algo avergonzada, la aparté para que pudiera bajar y salí yo también- Quiero que conozcas a mi novia…- lo acerqué a ella y no perdí detalle de su inspección a mi mujer…Cosa que me molestó bastante…A pesar de saber que era una manía que todos teníamos no podía evitar sentir celos- Ayato te presento a Serena Tsukino…- la agarré posesivamente de la cintura- mi novia- ella alargó su mano para saludarlo pero él la abrazó dándole dos besos en la cara.

-¡Encantado preciosa!- le pasó el brazo por el hombro y la miró de forma sexy- Si lo vuestro no funcionara…- le guiñó- Puedes llamarme a mí…- pude apreciar como sus colores subían mientras que Ayato reía y yo lo miraba muy mal, pero como siempre le importó poco- ¡Vamos dentro y conocerás a todos!- el tiró de ella pero no solté mi agarre…- ¡Tú debes ir a hablar con Andrew antes que le un ataque al corazón! - suspiré algo frustrado ¿Por qué me costaba dejarla ir con uno de mis hermanos? Confiaba en cada uno de ellos con mi vida…Pero aun así…

-No sé si sea lo más conveniente… ¿No puede esperar a después o mañana?- empezó a reír fuertemente y apretó su agarre en Serena, ella cada vez más avergonzada y sin saber qué hacer.

-¡Venga ya Darien! Yo le iré presentando a los chicos y la cuidaré en los 10 minutos que tardes en venir- resoplé y me dirigí a ella.

-¿Te importa Serena? Si te sientes incómoda yo…- negó sonriendo.

-No te preocupes, arregla lo tuyo y ahora nos vemos…- le sonreí.

-Te prometo que no tardaré nada- ella me devolvió la sonrisa y miré muy serio a Ayato.

-Tu cuida de ella- rodó los ojos.

-¡Vete ya pesado! ¡Ya te dije que sí!- la solté y vi cómo se alejaban charlando amenamente…Si algo tenían todos en común era el don de la labia…Algo natural en el trabajo que hemos tenido… Suspiré frustrado y fui a la oficina donde seguramente estaba Andrew con los nervios a flor de piel… ¿Qué sería eso tan importante que no podía esperar?

SERENA

En cuanto Darien se fue a arreglar sus cosas, vino a mi mente de nuevo su conversación sobre Seiya… Debía reconocer que me puse muy nerviosa en cuanto escuché su apellido… Desde aquel día no he tenido la desdicha de encontrarlo cara a cara, ni mucho menos me apetecía verlo. Se puede decir que en estos 2 años evité ese encuentro como la peste. Me daba miedo volver a caer en sus mentiras de nuevo, sabía que viviendo en el mismo lugar alguna vez puede suceder pero si no fuera nunca para mí sería perfecto. Ni siquiera sabía cómo reaccionaría, sé que Mina en alguna ocasión si lo vio e incluso Mal le dio una buena la última vez que lo hizo. Pero a pesar de estos 2 años no me sentía preparada para afrontarlo, suspiré, aunque ahora estaba Darien conmigo…

-Pareces muy pensativa- asentí algo avergonzada a su hermano ¡Dios! ¡Me había perdido en mí mundo!

-Siempre que tengo algo en mente me pasa…- sonreí- me pierdo en mi mundo- rió.

-¿Sabes? A mí me pasa lo mismo…- me guiñó- Eso me da a entender que nos llevaremos bien- reímos.

-Eso espero…-susurré más que hablé- Darien me dijo que eran como hermanos y yo…- me interrumpió.

-Sí, es verdad y lo que verás de nosotros es lo que somos…Aunque…- hizo una pausa y luego siguió hablando de otra cosa- ¡Ya están todos dentro! Andrew y Darien no tardaran en venir – hizo un cambio tan abrupto de tema que me dio que pensar… ¿Qué había querido decir? Y lo peor de todo es que me picaba la curiosidad…Pero siguió hablando de los maravillosos que eran todos mientras me arrastraba al interior, era un chico muy agradable, si el resto eran igual creo que encajaría bien.

Una vez que llegamos junto al resto pude ver a 3 chicos más, igual o más guapo que Ayato que al vernos enseguida se levantaron y acercaron a mí… ¡Dios! Nunca en mi vida me había visto rodeada de tanto chico guapo y sin embargo… ¡Mírame ahora! Con un novio perfecto y rodeada de unos cuñados igual de perfectos. Y además todos tenían un aura que incitaba al sexo…Me sonrojé por el rumbo de mis propios pensamientos ¿Pero qué piensas Serena? ¡Dios! ¡Son los hermanos de tu novio! ¡O mejor dicho tus cuñados y tú pensando en sexo! Me reprendí, seguro que era consecuencia de tanto tiempo sin sexo y el hecho de no haber parado desde anoche… ¡Dios! ¿Hacía calor o me parecía a mí?

-¿Pero que nos traes aquí?- le preguntó uno moreno con ojos violeta- Yo soy Kaname preciosa- cogió mi mano y la besó.

-Yo soy Serena…Encantada-tras darme el beso vino el rubio junto a él que me abrazó como Ayato.

-¡Yo soy Shu!- me guiñó- ¡el guapo de la familia!- sonreí, el esto vi como resoplaban y rodaban los ojos, si debía opinar…Aquí no veía ningún chico feo.

-¡Deja de ser tan fantasma y deja al resto que nos presentemos!- dijo el chico que quedaba- Yo soy Ruki- besó mi mano al igual que Kaname- ¡Encantado Serena! Tendrás que disculpar a Ayato y Shu, son muy chistosos…

-El hecho que tú no tengas gracia no nos convierte en chistosos al resto- dijo Ayato mirando a Shu, rieron entre ellos y se chocaron las manos.

-¡Chúpate esa, Ruki!- contestó Shu y tanto Kaname como Ruki rodaron los ojos.

-Cómo puedes ver algunos se niegan a crecer- dijo Kaname y no tardó en contestar Shu.

-¡Lo dirás por ti que eres el más viejo de todos!- lo miró mal antes de contestar.

-Solo tengo 38, no me considero viejo en absoluto- se volvió a mí- ¿Tú crees que soy viejo?- negué enseguida.

-¿Tienes 38? ¡No te echaba más de 32!- los demás rieron provocando que me avergonzara, Ayato me pasó de nuevo el brazo por los hombros.

-No te avergüences en nuestra presencia…- me guiñó- nos gusta que digas lo que piensas- vi como aguantaba las ganas de reír- todos sabemos que Kaname quiere aparentar menos de 30- alzó los hombros y al mirar al susodicho lo vi rodando los ojos- Pero el tiempo y la edad no perdonan…- todos empezaron a reír.

-¡Deja de hablar de mi edad! Todos sabemos que estoy muy bien para la misma…- me guiñó a mí- a ver cuándo ellos lleguen a la mía- tosieron el resto y fue Shu quién contestó.

-Todavía nos quedan varios años…

-¡Bueno chicos dejemos la discusión de la edad! Tenemos una invitada especial, ella es nuestra nueva cuñada- me sonrieron todos con mucho orgullo, se veía que apreciaban a Darien- no queremos que piense que estamos locos antes que Darien la tenga bien enlazada- rompieron a reír a carcajadas más fuertes y no pude evitar sonrojarme a más no poder , hablaban de mí y Darien e incluso de boda sin pelos en la lengua, él debió darse cuenta porque enseguida me dijo- Todos somos así como nos ves en la intimidad, pero te aseguro que cuando trabajamos somos más serios y responsables.

-Eso está bien…Supongo…- volvió a apretarme y me guiñó.

-Sé ve que eres algo tímida pero nos gustaría que te abrieras a nosotros- volvió a guiñar- ahora que estás con Darien, eres nuestra nueva hermanita y como consecuencia parte de nuestra familia.

-Lo intentaré…Es verdad que me cuesta abrirme pero…

-¿Con Darien también te costó abrirte?- preguntó Shu de forma demasiado sugerente y ahí ya sí que pude notar calor y sonrojo juntos, debía estar como un árbol de Navidad. Kaname le dio una colleja…- ¡Shu compórtate! –resopló.

-¡Esta bien! Sí te ha molestado mi comentario lo siento Serena…- negué.

-Nada de eso, supongo que debo acostumbrarme…- Ayato volvió a interrumpir.

-¡Exacto! Ya nos irás conociendo a todos…- asentí, después de lo que había visto, estaba deseando hacerlo. Para ser gente importante se comportaban como gente normal.

-Y con Darien ¿Qué tal?- preguntó Ruki y decidí ser sincera.

-Apenas nos estamos conociendo pero me gusta mucho…- me interrumpió.

-Después de conocerlo por años y que no tuviera ninguna novia…- dijo como si nada y algo en mí se encendió- Puedo asegurar que él está más que convencido que eres la adecuada- esas palabras de parte de uno de ellos me llenaban de orgullo y satisfacción y desde luego me daban esperanzas de abrirme de nuevo al amor en mi vida… ¿Podría ser todo tan fácil? ¿Darien sería diferente? Supongo que sólo debía dejar pasar el tiempo para asegurarme… Él no me necesitaba para ser alguien, además que ni siquiera sabía quién era.

-Ruki tiene razón…- dijo Ayato mientras me arrastraba a una mesa con varias bebidas alcohólicas en ella, después de anoche no me apetecía nada beber así que…

-¿No tenéis algo sin alcohol?- se miraron entre ellos antes de volverse a mí y reír a carcajadas.

-¿No bebes alcohol?- negué avergonzada.

-Solo en algunas ocasiones…-como anoche me entraron ganas de decir pero me callé, no creía que fuera momento para hablar de anoche y a lo que conllevó…Solo de recordarlo me entró calor y volvieron a aparecer mis colores.

-Parece que a nuestra sexy hermanita le ha entrado algo de calor…- dijo Shu bromeando pero por su mirada supe que se imaginaba en qué pensaba.

-Bueno yo….

-¡No seas grosero Shu!- me interrumpió Ruki- ¿No ves que la avergüenzas?

-¿Yo?- rodó los ojos- Solo intento que se integre…

-¡Pues como puedes ver es lo suficiente tímida para que se ponga como un tomate por tus comentarios salidos de lugar! Así que relaja un poco…- note más calor que antes ¡Dios, todos se daban cuenta que me enrojecía y porqué!

-¡Venga ya! ¡Eres muy exagerado! A Serena seguro que no le importa…- se volvió a mí- ¿Verdad Serena?- yo me levanté bastante acalorada, necesitaba ir a echarme algo de agua en la cara…

-¡Esto!… ¡Necesito ir al baño!… ¿Podéis decirme dónde está?- Ayato fue el que se puso en pie y me acompañó hasta la puerta.

-Espero que no te hayas molestado con nuestros comentarios…Puedo decirles que bajen un poco si…- negué.

-No quiero que cambien por mí, solo necesito acostumbrarme a esto- me abrazó fuerte.

-Lo harás- tras un último apretón se alejó de mí y yo entré al baño, una vez dentro sola me entraron ganas de gritar para liberar algo de tensión, pero no quería que alguno de mis cuñados me escuchara y pensara que estaba loca de atar. Aunque tal vez sí que lo estaba…

-¡Mierda!- susurré, fui a echarme algo de agua en la cara, cuando levanté la vista y lo vi pensé que estaba teniendo una pesadilla o algo así…

-¡Vaya! – lo vi observarme con lascivia- ¿Eres tu Sere?- se acercó a mí con esos aires de grandeza que lo caracterizaban- Parece que estos 2 años te han sentado bien…- se acercó demasiado a mí por detrás con la clara intención de besar mi cuello y me aparté de forma brusca antes que lo hiciera.

-¿Qué demonios te crees que haces?- sonrió de lado.

-Creo que es evidente…- iba a acercarse otra vez pero puse mi brazo en medio para evitar que lo hiciera.

-¡No me toques o gritaré!- rió.

-¿Y crees que a alguien le importará?- eso dolió pero no quise que lo notara, junté toda la valentía que el tener a Darien a mi lado me había dado y le hablé como siempre quise hacerlo.

-¡No te acerques a mí o te partiré la cara como debí hacerlo hace 2 años!- grité muy enfadada, al principio pareció quedarse en shock pero luego volvió a reír.

-¿Sigues resentida por eso? –me miró de arriba a abajo- Ahora soy un hombre libre de nuevo y tal vez…- se seguía acercando, cuando ya estuvo demasiado cerca fue cuando reaccioné y le un rodillazo en su entrepierna que lo hizo arrodillarse de dolor.

-¡Maldita sea! ¡Eso ha dolido!- lo esquivé para poder salir pero me cogió el tobillo antes que pudiera alejarme y me caí, mi bolso fue a parar a la puerta donde dio un fuerte golpe- No te irás así…-el tiraba de mi pierna para acercarme a él, yo la sacudía para que la soltara y en ese momento la puerta se abrió apareciendo Darien por ella…¡Miré el panorama en el que estábamos, yo tirada en el suelo con mi falda algo levantada y Seiya agarrando mi pierna… Pero no dijo nada, sólo se acercó a ayudarme.

-¿Estás bien Serena?- asentí, el me ayudó a incorporarme y tras asegurarse que estaba bien se volvió a Seiya- Espero que sea la última vez que se atreva a ponerle una mano encima a mi prometida- abrí los ojos muy sorprendida y por la cara de Seiya él se encontraba igual que yo.

-¿Pro…pro…prometida?- asintió muy convencido.

-Si…- se acercó a mi cogiéndome fuertemente de la cintura- Serena Tsukino es mi prometida, espero que lo que vi antes no significara que la estabas molestando- se enderezó la ropa y negó.

-Solo conversábamos como antiguos amigos que somos- se volvió a mí- ¿Verdad Serena?- le entrecerré los ojos ¿Por qué estaba tan dócil con Darien aquí?

-¿Serena?- volvió a preguntar Darien y resoplé, no tenía caso que se peleara con él por mi culpa, así que negué.

-Solo me caí Darien…- asintió no muy convencido y tras darme un ligero beso en los labios me hizo salir junto a Ayato que ya me esperaba en la puerta.

-¡Vamos preciosa! Darien tiene algo que hablar con el chico- miré a atrás algo contrariada ¿Qué tendría que hablar? Pero no pude ver mucho más que la puerta del baño cerrándose en mis narices…

DARIEN

Cuando me mandaron a hablar con Andrew lo que menos me esperaba es que este imbécil estuviera hoy aquí… ¡Precisamente el día que quiero traer a Serena a conocer a mis hermanos aparece este imbécil! Y encima viene con sus aires de grandeza exigiendo idioteces, le dejé muy claro que el contrato se mantenía como estaba o lo cancelaba, el quedó algo sorprendido por mi aviso pero tras un rato discutiendo con su representante aceptó seguir igual. A mí me hubiera hecho un favor si lo hubiese anulado, pero no tuve esa suerte, se veía que necesitaba el dinero… ¿La cuestión es para qué? No era momento de esto y tras arreglar todo, decir que iba al baño y yo mandarlo al que estaba seguro que no se lo encontraría Serena, me fui a buscarla.

Cuando llegué junto a los chicos y no la vi me asusté, pero al decirme que estaba en el baño me entró el pánico ¡Dios, que no fuera el mismo! Pero cuando me señalaron el camino… ¡Mierda! ¡Qué mala suerte! ¿Se lo habría encontrado Serena? Antes de llegar encontré a Ayato que al verme alterado sólo me siguió sin preguntar siquiera.

Nada más entrar tuve que hacer acopio de toda mi fuerza de voluntad para tranquilizarme…La imagen que encontré era dantesca pero sabía perfectamente que Serena estaba intentando huir de este idiota y él la estaba tocando, ella era mía y no iba a permitir que nadie más que yo le pusiera una mano encima…

Esto no podía dejarlo así, necesitaba que se diera cuenta que lo mío nadie lo toca, primero me encargué de sacar a Serena u una vez solos, me remangué la camisa para que pudiera ver mis músculos y lo vi tragar grueso antes de acercarme.

-Sé quién eres Seiya Kou…- al se quedó muy sorprendido- y quiero que te quede muy claro que no voy a permitir que te acerques a mi mujer…- el negó como si no supiera de que le hablaba.

-Yo…Sinceramente señor Chiba yo no…- negué.

-No me importa las idioteces que tengas que decir… Solo te advierto que Serena es mía y como vuelva a verte cerca de ella en esa actitud… – lo mire desafiante y serio- te partiré la cara…- volvió a tragar grueso.

-Le aseguro que no pasó nada, todo un malentendido y…- lo interrumpí.

-¡Más te vale!… No me gustaría tener que recurrir a mis contactos para acabar con tu carrera- ahora volvió a tragar grueso pero bastante asustado, eso me gustaba.

-Yo no sabía que Serena era su novia…- lo interrumpí.

-Prometida…- asintió pero tras pensar unos segundos cambió la cara antes de agregar.

-Lo siento señor Chiba…Pero no vi ningún anillo en su mano…- ¡Mierda! ¡Eso lo solucionaría enseguida! Así que con la misma cara de superioridad le contesté.

-Debió dejárselo en nuestra casa antes de venir…- el me miró extrañado pero aun así asintió, se enderezó y se dirigió a la puerta, cuando pasó por mi lado agregué - Sé lo que fuiste en su vida, así que no creo que sea necesario recordarte que te quiero bien alejado de ella…- me sonrió con altanería- ahora es mía y haré lo que sea necesario para que siga así…- me interrumpió contestando con esos aires de superioridad.

-¿Ella es de tu propiedad?- rió y negué.

-¡Como si lo fuera!- me acerqué más de forma que nuestros alientos chocaban, aunque le sacaba algo de altura, apenas se notaba- Creo que ambos conocemos la reputación del otro… Si no quieres tenerme como enemigo será mejor que nos dejes…- sonrió de lado.

-Créeme que no tiene nada que me guste lo más mínimo…- dijo con sorna y contesté por rabia más que por otra cosa, sabía que no era de caballeros pero este idiota estaba sacando lo peor de mí.

-Puede que fuera el maestro…- sonreí con satisfacción- ¡Conmigo es excelente!-le guiñé y él se veía contrariado y enojado- así que si me disculpas- salí dejándolo allí solo… ¡Maldito imbécil! ¿Quién se creía que era para venir a molestar a mi mujer en mi sitio de trabajo? Sí alguien sobraba aquí era él…Solo esperaba no tener que verlo muy seguido.

Fui directo donde deberían estar los chicos y me sorprendí gratamente de encontrarla muy a gusto entre ellos… Ellos seguía con sus locuras y ella parecía estar integrándose, eso me gustaba. Solo quedaba que conociera a Andrew… Que por cierto ¿Dónde se había metido? ¡Bueno ya llegaría! Hoy disfrutaría mi día con Serena, mañana me ocuparía de conseguir el mejor anillo que hubiera, aunque fuese solo algo simbólico de momento… No quería que nadie pensara que tenía la más mínima posibilidad con Serena, ella ya tenía dueño y ese era yo…

SERENA

¡Oh dios! La espera me estaba matando ¿Qué estaría pasando con Darien y Seiya? No podía creer como por fin le había hecho frente como debí hacer entonces…Y Darien ¡Todavía recordaba cómo dijo que era su prometida y la cara de idiota de él!… ¡Ahora ya no se atreverá a meterse conmigo! Los chicos seguían conversando y peleando entre ellos, algo muy divertido de ver, pero yo solo quería volver a ver a Darien y sobre todo sentirlo…Después de verlo en plan macho alfa con Seiya lo necesitaba más que nunca…

-¿No os habréis comportado como niños en mi ausencia verdad?- por fin llegó junto a mí y se sentó muy pegado- ¿Estás bien?- lo miré muy alegre y agradecida, lo besé ligeramente en los labios y contesté.

-Muy bien…- más que bien, esto me sirvió para asegurarme que ya no causaba más en mí que enfado y todo gracias a Darien…Él ha sido lo mejor que me pudo haber pasado…

-¡Vaya, veo que habéis empezado la fiesta sin mí! - escuché una voz muy varonil desde atrás, cuando me volví pude ver un chico rubio de la misma edad de Darien… ¡Era el que siempre salía con él en las fotos! Darien me hizo levantarme junto a él para presentarnos, al verme se quedó un momento serio y evaluándome… ¿Por qué me daba la sensación que no le gustaba para Darien?

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias a todos por su apoyo, les agradecería que dejaran sus comentarios.

Cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*CUANDO TERMINE DE ADAPTARLO A TWILIGHT Y FSOG, ME PONDRÉ CON EL SIGUIENTE DE INCIERTO DESTINO*