Un nuevo capítulo de este fic, que tal vez no sea lo que esperan xD, y como siempre he de advertir que es SHOUJO AI/YURI, es decir, chicaxchica, si no te gusta el género puedes devolverte y no leerlo, nadie te obliga a hacerlo y si no te gusta el género y de igual manera lo lees, será bajo tu responsabilidad, después no quiero reclamos, están advertidos.

Disclaimer: Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece.


Este capítulo va dedicado a Major Mike Powell III que estuvo de cumpleaños el miércoles, espero que te guste n.n y FELIZ CUMPLEAÑOS... de nuevo n.nU

¡Espero que disfrutes!


Descubriendo el Amor.

Parte IV.


Signum salió del baño más relajada, después de pensarlo mucho, había tomado la decisión de conquistar a Testarossa, el problema era ¿Cómo? Ella era una principiante en todo el sentido de la palabra, y tampoco era que Testarossa fuese muy despierta en este tipo de temas y es que siempre le llamó la atención que nunca notase a sus múltiples enamorados obsesivos-casi acosadores y sólo era una niña de doce años. En fin, por eso sabía que las indirectas no serían para nada útiles con ella.

-Pero tampoco sé como ser directa, sin morir en el intento.- Susurró secando su cabello, Hayate le había dado muchas ideas vergonzosas de cómo atraer la atención de Testarossa y casi todas implicaban a su busto y a una hormonal rubia. Pero no creía que pudiesen resultar, Fate no era una pervertida como su ama, ¿O sí? No, no lo creía.

-¡Signum!- Hayate abrió emocionada la puerta de par en par y la guerrera no tuvo tiempo para cubrirse.- ¿Podrías vestirte, no?- Indicó sin hacerle caso al sonrojo que aparecía en las mejillas de Signum, que estaba casi segura era de enojo y no vergüenza.

-¿Podrías golpear, no?- Se quedaron un momento mirándose.

-Tienes que pasearte desnuda frente a Fate-chan, no frente a mí.- Habló Hayate con simpleza y su guerrera se vistió rápidamente con su pijama, bastante apenada. Esa muchacha era terrible.- Oh, por cierto Fate-chan llamó.

-¿Qué quería?- Cuestionó fingiendo desinterés, por costumbre más que por otra cosa.

-Cancelar su cita.- Contestó con simpleza.- Pero no se lo permití.- Agregó antes que la mujer de cabellos rosa se sintiese desilusionada.- El único problema es que tendré que ir yo y claro, Nanoha-chan también.

-Mejor no vamos, será muy incómodo.- Y de nuevo Takamachi era más importante que ella para Testarossa.- ¿Qué esperaba? Ellas son amigas íntimas…- Pensó con pensar.- Ya me he vuelto una mártir… ¡Así no soy yo! ¿Qué demonios me pasa?

-¡Nada de eso!- Negó Yagami enojada.- ¡No te puedes rendir tan fácilmente! Fate-chan también quiere salir contigo, sólo pasó por alto que había quedado con Nanoha-chan primero. Tú la conoces, es una despistada…

-¿No me queda otra, cierto?

-Correcto, o te llevaré a la fuerza. Pero de que irás, irás.- ¿Qué ganaba Hayate de todo esto? Oh, claro. Signum recordó que su ama se divertiría en grande viendo como ella y Takamachi peleaban por una rubia que ni cuenta se daba de nada.

-Entonces iré.- Aceptó al fin y la sonrisa que adornó el rostro de Yagami le hizo arrepentirse de su decisión. Pero ya no había vuelta atrás.

-Perfecto, le diré a Shamal que nos llevé nuestro equipaje al muelle, así podremos andar cómodas en tu cita.- Signum no dijo nada y Hayate se complació al no recibir replica al pronunciar la palabra cita.- ¿Y has pensando en alguna manera de conquistar a Fate-chan?

-No… ¿Tienes alguna idea?- Preguntó sin pensar.- Una que no incluya mi pecho, por supuesto.- Aclaró al ver ese brillo malicioso en los ojos azules de la quinceañera.

-Deberías aprovechar lo que tienes.- Aconsejó.- Y así no es nada divertido.- Se quejó saliendo del cuarto, dejando a una pensativa Signum.


Fate se encontraba de pie, eran las nueve de la mañana y estaba preparando sus cosas para la semana en aquella isla, Nanoha estaba en el baño y como lo esperó, no le dirigía la palabra después de haberse enterado que Signum y Hayate las acompañarían… y sinceramente seguía sin entender porque se había fastidiado tanto, no era como que las dos invitadas improvisadas pudiesen cambiar algo en la rutina que Nanoha había planeado para ellas… bueno estaba Hayate que podía cambiar todo con un simple comentario y esperaba que la castaña no dijese nada perturbador o no andaría tranquila.

Pero la conocía y sabía que sus plegarias no serían escuchadas.

-Fate-chan, ¿A que hora vendrá Hayate-chan?- Preguntó Nanoha saliendo del baño. ¿Ya le volvía hablar? Eso había sido rápido y claro, Fate no se iba a quejar.

-Ah… no me dijo, supongo que llegará pronto, ¿Por qué?- Nanoha sonrió y Fate sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo entero, la sonrisa de Nanoha era bastante desquiciada.

-Por nada, pues si no hubieses acordado eso con Hayate-chan, ya hubiésemos podido salir.- La rubia rió nerviosamente, a veces, sólo a veces desconocía a su mejor amiga.- En fin, aún no entiendo porque no hablaste con Signum-san y le dijiste lo mismo que a mí, ¿Desde cuándo Fate Testarossa Harlaown es una cobarde?- La rubia frunció el ceño, golpe bajo y Nanoha lo sabía, por eso se sintió mejor. Al menos la rubia ahora se sentía un tercio de la molestia que a ella no la dejo dormir.

-¡No soy una cobarde!- Refutó desviando la mirada con indignación.- Y también quería salir con Signum, no hablo con ella hace casi dos años y cuando llamé estaba tomando un baño. Por eso no hablé con ella directamente.- Explicó.- Y esto fue idea de Hayate, no mía.

-¿Hayate-chan?- Habló entre dientes.- Bueno, Hayate-chan se arrepentirá de esto…- Murmuró más para ella que para Fate, pero la rubia lo escuchó claramente.

-¿N-Nanoha? ¿Qué le vas hacer a Hayate?- Preguntó temiendo por la seguridad de su amiga castaña.

-Nada.- Y esa sonrisa dulce. Se miraron en un incómodo silencio, pero para la suerte de Fate el timbre de la casa sonó.- Ve a ver, debe ser Signum-san y Hayate-chan.- La rubia asintió y salió de su habitación casi corriendo.- Ahora tengo que hacer algo para que Signum-san entienda el mensaje…- Pensó la maga mirándose al espejo.- ¿Cómo puedo decir sutilmente: "Fate-chan es mía, aléjate"?- Suspiró y salió del cuarto sin tener una respuesta.

-¡Nanoha-chan!- La alegre voz de Hayate la saludó a penas entró a la sala, le dio una simple mirada sin emoción y la expresión en el rostro de Yagami se congeló, sin embargo esta se recupero rápidamente.- Ahora que estamos todas listas, ¿Nos vamos?- Preguntó con su contagiosa alegría, ignorando el mal humor de Takamachi. Fate y Signum asintieron sin despegar la vista de Nanoha.

-¿Qué le pasa a Takamachi?- Preguntó en un susurro Signum.- Se ve… algo intimidante.- La palabra exacta era aterradora, pero no lo dijo por obvias razones. La principal era su orgullo.

-Esta enojada conmigo.- Se rió nerviosamente.- Y disculpa por esto… pasé por alto los planes que tenía con Nanoha.- Se excusó.- ¿No te incómoda cierto?- Preguntó y Signum al ver esa media sonrisa fue incapaz de decir la verdad.

-Claro que no, ¿Por qué me iba a molestar?- Fate asintió conforme con aquella respuesta y el cuarteto salió de la casa.- Por cierto Testarossa, ¿Dónde esta tu familiar? No la he visto hace tiempo, quiero decir desde mucho antes que se fueran a esa misión.- Empezar de a poco, con una conversación trivial… nada fuera de lo común, nada que pudiera delatar sus intenciones.

-Arf esta con Yuuno en la biblioteca infinita, pero vuelve hoy en la noche.- Contestó emocionada Fate, realmente había extrañado a su familiar y eso cualquiera lo podía ver. Arf fue siempre el apoyo de la rubia, cuando esta estuvo en sus peores momentos la única que estuvo ahí sin dudarlo fue ella y por eso estaba eternamente agradecida.

-Debes estar ansiosa.- Comentó con diversión, al ver la expresión infantil que tenía Testarossa.

-¡Mmm!- Asintió emocionada.- ¡Y no pienso dejar que Arf se vuelva a ir! La extraño mucho, pero no se lo vayas a decir o me va a estar lamiendo y mordiendo todo el día. A veces sus muestras de cariño son un poco dolorosas.- Signum dejó escapar una de sus raras risas y Fate se le quedó viendo impresionada.- Me gusta como te ríes, te ves linda.- Elogió sin pensarlo y detuvo su impulso de sonrojarse.- ¡Vamos Fate, puedes dar un cumplido sin ponerte como tomate!- Se animó.

-Gracias.- Murmuró avergonzada.

-¡Fate-chan!- Nanoha se lanzó encima de Fate, sin que Hayate pudiese detenerla.- ¡Tú vienes conmigo!

-Hey tú, ¿No ves que hablábamos?- Gruñó Signum.

-Pues ya terminaron.- Refunfuñó de vuelta Nanoha y se miraron con el ceño fruncido.- ¡Vamos Fate-chan!- Takamachi tomó la mano de su mejor amiga y se la llevó fingiendo que nada había pasado, con una sonrisa llena de felicidad.

-Lo siento, Nanoha-chan está un poco… irritable hoy.- Se disculpó Hayate con una sonrisa nerviosa.- ¡Pero pelea Signum, ve y reclama a Fate-chan como tuya!

-No es un objeto de mi propiedad.- Negó con el ceño fruncido, ella ni siquiera pensaba en Testarossa como algo.- Exacto, por alguna razón no deseo verla triste… tengo la desesperada necesidad de protegerla.- Meditó con el semblante serio y Yagami viéndola no podía evitar sentirse orgullosa de su guerrera.

-Que linda, ese es el AMOR.- Y a pesar de todo, no podía evitar burlarse.

-Tal vez…

-¿EHHHH?- Soltó sorprendida y Signum soltó una débil risa al ver la cara de su ama.

Mientras tanto Nanoha y Fate caminaban a una distancia prudente de las guerreras velka, la primera iba con una sonrisa encantadora en el rostro y aferrada al brazo de la segunda, que le miraba asustada. No recordaba que su amiga fuese tan… tan… aterradora… tan bipolar… y a pesar de todo, sin saber porqué a la rubia le estaba comenzando a gustar ese lado de su mejor amiga.

-Fate-chan, ¿Me compras algo?- Preguntó Nanoha con una sonrisa dulce y linda.

-Claro, ¿Qué quieres?- Miró una pastelería, sabía a la perfección la debilidad de Nanoha por los dulces.- ¿Quieres un pastel, un chocolate? ¿O tal vez un helado?- Takamachi negó lentamente.- ¿Qué se te apetece entonces?

-Ahora mismo se me vendría bien un agradable sándwich de pavo.- Contestó a la pregunta de Fate, la cual parpadeó confundida e incrédula. Nanoha dejando de lado los dulces por… ¿Eso? Realmente habían cambiado un par de cosas cuando ella había estado ausente. Por eso debía pasar más tiempo con su mejor amiga, para familiarizarse mejor con sus nuevos gustos y su nueva personalidad… o los cambios de esta.- Y que sea un enorme sándwich, Fate-chan.- Pidió sonriente.

-Bien, voy por tu enorme sándwich de pavo.- Se rió nerviosa y partió rumbo a un lugar donde vendiesen esas cosas.

-¿Un sándwich de pavo?- Repitió Hayate detrás de Nanoha.- Que poco romántico, Nanoha-chan.- Se rió entre dientes.- Deberías pedir algo dulce, que le de la indirecta a Fate que es una cita romántica o por lo menos que no deje ver tu enorme apetito. Que realmente me preocupas, estas comiendo como un regimiento.- Su preocupación era falsa y su mirada era traviesa.

-¡Pero sabes que es por culpa de mi magia! Como la uso a menudo mi apetito creció y no quiero comer algo dulce hoy, no me siento con el ánimo.- Negó con un ligero rubor en sus mejillas. No era su culpa tener tanta hambre y tampoco que sus gustos por las cosas dulces se hubiesen perdido por estar enojada con Yagami o específicamente con Signum, por llamar la atención de su Fate-chan.- Incluso podría comer algo agrio.- Le dio una mirada a Signum y a Hayate que comprendieron de inmediato el doble sentido en el comentario de Takamachi.

-Pero en todo caso, que linda Fate-chan, fue por lo que pediste sin dudar.- Hayate se puso un dedo en la barbilla con aquella sonrisa juguetona que la caracterizaba.- ¡Igual que un esposo que cumple los caprichos de su mujer embarazada!

-¡HAYATE-CHAN!- Chilló Nanoha con un rubor.- No digas esas cosas… es embarazoso.- Comentó incómoda y más que por el comentario en sí, era por el proceso que debía pasar para quedar embarazada.- ¡Un segundo! ¡Fate-chan no puede dejarme embarazada!

-Lo sé, lo sé.- Hayate se rió, sin embargo Signum no le encontraba gracia a la conversación.- ¡Pero me divirtió tú cara mientras imaginabas que tenías sexo con Fate-chan!

-¡No me estaba imaginando eso!- Chilló, pero el color en sus mejillas decía todo lo contrario.- Mou, Hayate-chan deja de desconcertarme.- Nanoha de pronto descubrió que tenía las hormonas muy revolucionadas.

-¿Sucede algo?- La voz suave de Fate llamó la atención, en su mano traía una bolsa con el pedido de Nanoha.- Aquí esta lo que me pediste Nanoha.- Le entregó cuidadosamente la bolsa.

-Pues verás, Nanoha-chan…- Hayate fue interrumpida por un coscorrón "suave" en la cabeza.

-No pasa nada, Fate-chan.- Miró amenazadoramente a Hayate.- ¿Verdad, Hayate-chan?- La chica con ojos como espirales asintió desorientada.- Gracias por comprarme esto Fate-chan, me muero de hambre.

-De nada…- Miró a Hayate preocupada.- ¿Quieres algo, Hayate?- Preguntó la rubia amablemente.

-Si.- Sonrió enormemente.- Quiero que Fate-chan me de un beso en los labios.

-¿QUÉ?- Bramaron al unísono Nanoha y Signum. Fate suspiró rindiéndose, simplemente no podía con Yagami, quién de alguna u otra manera le descolocaba, pero no le quiso dar en el gusto y se concentró en mantener su cara con su tonalidad normal.

-Buu, Fate-chan ya no actúa como antes.- Se quejó la castaña.- Era más linda cuando se sonrojaba por todo. ¿Verdad Signum?- La aludida fingió no haber escuchado la pregunta.

-Fate-chan…- Lloriqueó Nanoha, la rubia la miró preocupada.- Mi sándwich… se cayó…- Miró a la enforcer con ojos acuosos, la cual solo se rió entre dientes y acarició con cuidado la cabeza de Takamachi.

-Ya, Nanoha.- Tranquilizó casi de manera maternal.- Iremos a tomar desayuno a algún lugar.- La maga asintió emocionada y se aferró al brazo de su amiga. Comenzaron a caminar tranquilamente seguidas de Signum y Hayate.- Esto parece una cita… la manera como Nanoha se aferra a mí…- Pensó con un ligero rubor.- No me molesta, me gusta mucho… quizá debamos hacer esto más a menudo…- La rubia se estaba olvidando de Signum gracias a la presencia de Nanoha.

-Tienes que hacer algo, Signum.- Le susurró Hayate.- Estas perdiendo ante Nanoha-chan, ¿Los vas a permitir?

-¿Qué puedo hacer?- Gruñó la guerrera, muy molesta al ver lo… empalagosas que estaban ese día Testarossa y Takamachi.- No voy a ir y tomar el otro brazo de Testarossa.- Advirtió antes que las palabras salieran de la boca de la castaña.

-¡No te vayas Signum!- Gritó Yagami llamando la atención de Fate y Nanoha. Signum la miró atontada.- ¡Sé que estás aburrida pero no te vayas! ¡Fate-chan tiene cosas que hablar contigo!- Tomó el brazo de su guerrera y la comenzó a arrastrar donde la pareja.- ¿Verdad que sí, Fate-chan?- La miró con falsos ojos suplicante, pero Fate no se dio cuenta de ello.- ¡Cayó justo como pensé!- Pensó alegre.

-¡S-sí!- Se soltó rápidamente del cómodo agarre de Nanoha.- Lo lamento Signum.- Se disculpó apenada.- Yo te invité a venir y ni siquiera te he tomado en cuenta, lo siento mucho.- La guerrera velka miró a su ama que tenía una sonrisa triunfante. Nanoha frunció el ceño obviamente molesta por la actitud de su mejor amiga.

-¡Pero Fate-chan!- Gimoteó Nanoha.- También dijiste que pasarías tiempo conmigo…

-Eh… yo… lo sé, pero también… mmm…- Fate se rascó la mejilla, realmente muy incómoda con la situación, ¿Qué se suponía que debía hacer? Nanoha miró a Signum con el ceño fruncido, la cual le devolvió la mirada con igual enojo.

-Fate-chan, ¿No deberías andar con las dos del brazo?- sugirió Hayate con su eterna sonrisa.- Así andarás con las dos sin dejar a ninguna aparte…- Y en su rostro apareció esa sonrisa juguetona que a Fate le estaba comenzando a molestar mucho.

-¡No!- Negó Nanoha enojada.- ¡Fate-chan se irá solo conmigo!- Y posesiva se aferró a su mejor amiga.

-Deja de tratar a Testarossa como un objeto, niña.- Gruñó Signum con molestia, Nanoha le miró con furia y Fate no sabía que hacer o decir, mientras Hayate observaba todo con infinita diversión.

-¡Vamos Fate-chan!- Animaba desde una prudente distancia, no quería salir lastimada.- ¡Tu puedes con las dos!

-¡Hayate no ayudas!- Gritó la rubia, ciertamente no estaba entendiendo la situación completa.- ¡Se comportan como niñas… y no entiendo nada!- Pensó con desesperación. Sintió como Signum tomaba su otro brazo con una expresión seria en el rostro.- Eh… chicas…- Llamó titubeante pero ninguna de las dos le tomaba atención, estaban más concentradas en lanzarse miradas cargadas de resentimiento.

-Esto es más divertido de lo que imaginé.- Pensó Hayate observando la actitud de sus amigas.- Nanoha-chan posesiva como siempre, Signum luchando por lo que quiere y Fate-chan… ¿Cómo no se da cuenta de nada? Digo, ¿No encuentra algo extraño en la actitud de esas dos?- se preguntó y la respuesta se le vino a la mente al instante.- Claro… la respuesta es simple, ES Fate-chan.- Y aquello lo decía todo.

-¡Ya basta!- Ordenó Fate con el ceño fruncido, alejándose de Signum y Nanoha.- Se están comportando muy raro ustedes dos.- Apuntó y ambas mujeres desviaron la mirada, desmintiendo silenciosamente las palabras de la rubia.- En serio me están asustando. ¿Qué les pasa?

-Nada.- Negaron a coro las ahora rivales en el amor, aunque el objeto del afecto de ambas ni cuenta se daba.

-¿En serio? ¿Y por qué hay tanta hostilidad entre ustedes?- Levantó una ceja curiosa.

-No hay nada parecido.- Volvieron a hablar al mismo tiempo.

-¿Por qué hablan a coro?- Ahora esto se había vuelto mucho más raro.- Parecen dos niñas caprichosas… y debo reconocer que se ven lindas con aquella expresión entre enojada y ofendida.- Pensó con una suave sonrisa en el rostro.- ¿Qué demonios? ¡No debo pensar esas cosas! Ellas estuvieron a punto de sacarme los brazos y… ¿Pienso que son lindas? ¿Dónde tengo la cabeza?- Se reprendió.

-No hablamos a coro.- Dijeron al unísono y se miraron con rencor.- ¡Deja de imitarme!- Bufaron y al darse cuenta que seguían hablando al mismo tiempo y diciendo exactamente lo mismo que la otra, oh aquello les hizo enfadar mucho más y Fate comenzó a temer por su vida. ¿Qué otra cosa compartirían, a parte de claro, su gusto por la rubia cabeza hueca que no se daba cuenta de nada?

-¡Esto es más de lo que puedo soportar!- Se escuchó la voz ahogada de Hayate, Fate se giró y miró preocupada a su amiga, pero Yagami se comenzó a reír histéricamente, como no, si la castaña no se tomaba nada en serio. Ni siquiera le importaba la seguridad de Fate.

-Esto es ridículo.- Gruñó Signum.

-Lo mismo digo.- Siseó peligrosamente tranquila Nanoha.- ¿Por qué no aclaramos esto de una buena vez?- Asintieron y miraron a la rubia que más perdida no podía estar.

-Tengo un mal presentimiento…- Meditó la rubia mirando la penetrante mirada de las dos mujeres frente a ella.- Juro que he visto esta escena en la televisión… pero… no logro recordar que pasaba…- Se dijo y de pronto se sintió estúpida.- ¿Por qué estoy pensando en esas idioteces? ¡Ellas van hacer algo donde voy a salir muy perjudicada, lo sé!- Se gritó y sintió como la risa de Hayate se esfumaba poco a poco.

-¡Vamos chicas ustedes pueden!- Alentó Hayate como si fuese una animadora.

-¡HAYATE!- Gritó Fate y la castaña volvió a reír.


En un lugar lejano, precisamente en la biblioteca infinita, Arf terminaba de empacar sus cosas, aquel día se iría con Fate y no podía ocultar su felicidad de su compañero, Yuuno Scrya, que le miraba un tanto divertido por la actitud infantil que estaba teniendo. Aunque el muchacho no podía culpar a la familiar de Fate, habían pasado varios meses desde la última vez que esta había estado junto a la rubia enforcer.

-¿Ya tienes todo listo?- Preguntó el muchacho de ojos verdes.

-¡Sí!- Meneó su cola con emoción.- ¡Sólo falta que Chrno cree el portal y me podré ir!- Yuuno se rió entre dientes, a veces no entendía como Arf y Fate se llevaban tan bien, si eran totalmente opuestas.

-Hace tiempo que no te veía así de animada, Arf.- Comentó y él mismo extrañaba mucho a todos. Sobre todo a Nanoha.

-¿Por qué no vienes conmigo?- Cuestionó la ahora niña-Arf.- Fate me dijo que se iría con Nanoha y las demás a una isla a descansar por una semana, ¿Por qué no te tomas unas vacaciones y vienes?- Arf miraba al rubio con una sonrisa enorme, creyendo que su idea era genial.

-Lo haría…- Se rascó la nuca con cierta vergüenza.- Pero Nanoha no me invitó.- Arf le miró apenada.- No me puedo aparecer así solamente…

-Vaya… no lo sabía, lo siento.- Arf refregó sus manos sin saber que decir, ¿Dónde estaba Chrno cuando se le necesitaba?- Bueno… debe ser porque volvió a ver a Fate después de tanto tiempo y ya sabes como se ponen esas dos cuando no se ven…- Intentó arreglar su anterior error, pero no lo consiguió, solo logró empeorar las cosas.- ¡Chrno crea pronto el portal!- Suplicó ya sin saber que decir.

-Si, supongo que tienes razón.- Sonrió el muchacho.

-¡Qué falso!- Arf cada vez se sentía más culpable.

-"Arf, ya está todo listo"- Una pantalla apareció y Chrno de pronto se vio ante esa extraña escena.- "¿Sucede algo?"- Quiso saber al ver a Yuuno con un aura oscura rodeándole y con una expresión abatida que no se podía.- "Eh… Arf ya puedes venir."- Recordó de pronto el motivo de su llamada y la niña asintió y pronto desapreció de la biblioteca infinita.- "Hey, hurón."- Llamó Chrno.

-¿Qué quieres, Chrno?- El rubio miró al chico de cabellos oscuros.

-"¿Por qué no vienes? Arisa nos invitó a todos a una isla que le pertenece a su familia, vente que falta te hacen unas vacaciones… y el sol. ¿Hace cuánto no sales de ese lugar?"- Preguntó y la respuesta era clara.- "No puedes ser tan patético, hurón…"- Se quejó el muchacho mayor.- "¿Tienes que esperar una invitación de Nanoha, para salir de ahí? Eres realmente un perdedor".- Se burló.

-¡Hey!- Yuuno le miró con el ceño fruncido.- ¡No me digas perdedor!

-"Pero si estás ahí, esperando por algo que nunca llegará".- Chrno se encogió de hombros.- "Si quieres a Nanoha, tienes que venir por ella ¿No?"- El bibliotecario se puso pensativo.

-Tienes razón.- Aceptó después de unos minutos.- ¡Voy a ir!

-"Entonces te espero."- La sonrisa de Chrno se volvió tensa.- ¿Qué he hecho? Invité a Yuuno a venir, pero al ver a Nanoha intentando conquistar a Fate se le va a caer el mundo…- El almirante se sintió culpable.- Bueno, es culpa de Nanoha, por no darse cuenta de los sentimientos de Yuuno.- Se convenció, aunque sabía que a Yuuno no se le vendría nada bien ver la nueva actitud posesiva de Nanoha con su hermana. Gruñó lleno de culpa y enfado.

Odiaba eso líos amorosos.


Después de un tenso y mudo desayuno, las cuatro muchachas caminaban por un parque, Nanoha y Signum iban peligrosamente cerca de Fate y cuando una iba a tomar el brazo o mano de la rubia, la otra le lanzaba una mirada asesina que sólo incomodaba a la chica que iba al medio. Por su parte, Hayate iba de lo más entretenida.

-¡Vamos digan algo!- Se decía Hayate.- ¡Quiero que pase algo divertido!

Fate por su parte no compartía los mismos pensamientos que Hayate, sólo deseaba que Nanoha y Signum se alejaran de ella. Es que se sentía extrañamente en peligro cuando esas dos se le acercaban mucho…

-¿Fate-chan/Testarossa nos sentamos allá?- Nanoha y Signum se lanzaron una mirada amenazante, como diciéndose ¡Deja de repetir lo mismo que yo! Hayate sonrió y se acercó al trío con una sonrisita maliciosa.

-Hey, nunca imaginé que Nanoha-chan y Signum pudiesen hablar a coro.- Comentó Hayate.- ¿Y tú Fate-chan? ¿Lo imaginaste?

-No.- Negó rápidamente.- Y se está volviendo aterrador…- Meditó.

-No hablen como si no estuviésemos aquí.- Dijo Nanoha.- Fate-chan, venga vamos a dar un paseo nosotras solas.- Pidió con una mirada de cachorro abandonado.- ¡Di que sí, Fate-chan!

-P-pero… Signum y Hayate…- Titubeó la rubia.

-No importa, pueden quedarse y esperar.- Solucionó el problema con una sonrisa angelical.

-Pero…

-¡Vamos!- Ordenó con la misma sonrisa angelical, que ahora se había vuelto un poco aterradora.

-Deja de ordenar.- Regañó Signum harta de la actitud de Takamachi y sin mencionar los celos que le invadieron al ver que la enforcer iba a aceptar la petición de la maga.- Me estás aburriendo, Takamachi. Si Testarossa no quiere ir puedes marcharte sola.- Fate se encogió al oír las palabras de Signum, ¡No le estaba ayudando en nada!

-¡Fate-chan si quiere ir conmigo!

-Pues no parece.- Rebatió Signum.

-¡Deja de estorbarnos, no se suponía que tú ibas a venir!- Fate hizo una mueca de dolor antes esas palabras, si ella hubiese sido más despierta y hubiese hecho funcionar su memoria no estaría pasando esto.

-¡Pero aquí estoy porque Testarossa lo quiso!

-Te iba a cancelar, ¡Pero MI Fate-chan es tan buena que no lo hizo!- Abrazó posesivamente a la rubia.

-¡Testarossa no es tuya!- Y esto se estaba volviendo ridículo, una mujer de diecinueve años como Signum, peleando con una adolescente de quince años como Nanoha, por otra adolescente que no podía ser más densa y lerda en cuestiones del amor.

-¡TIEMPO FUERA!- Gritó Hayate y el trío la miró.- Chicas están asustando a Fate-chan, que no esta entendiendo nada de esto. ¿Verdad?

-S-sí.- Al ver la mueca divertida del trío se sintió avergonzada.- Lo siento…- Se disculpó azorada.

-¡Fate-chan es tan linda!- Nanoha no pudo evitar chillar y es que ese era uno de los motivos por el cual quería tanto a su amiga.- ¡Por eso te quiero tanto!

-¡N-Nanoha!- Reclamó Fate con un sonrojo en sus mejillas.- ¡No digas esas cosas tan vergonzosas!

-¿Y bien le van a explicar a Fate-chan por que estaban peleando?- Yagami estaba muy interesada en saber si Nanoha y Signum dirían la verdadera razón de su reciente enemistad.

-Eh…- Nanoha se sonrojó al igual que Signum, el enojo se había esfumado, al igual que su valentía.

-Que aburrido.- Se lamentó Hayate.

-Bueno si no me quieren decir, no importa…- Fate se rió nerviosa.- Y creo que estoy mejor así.- Meditó sintiendo un alivio.- ¿Por qué tengo tanto miedo de lo que me puedan decir? No puede ser tan malo… ¿O sí?

-No es eso Fate-chan…- Nanoha estaba bastante roja, según el punto de vista de Fate.- Nyahaha… es muy vergonzoso decirlo…

-Me gustas, Testarossa.- Fate y Nanoha se giraron con los ojos abiertos, mirando a una Signum que luchaba contra la vergüenza. Nanoha frunció el ceño, ¡No era justo, Signum se le había adelantado!

-¿Qué?- Fue lo primero que salió de la boca de Fate y no lo más inteligente ciertamente.- ¿Oí bien?

-Me gustas…- Repitió.- Creo… creo que me enamoré de ti.- La cara de Fate se encendió al igual que la Signum. Hayate abrió la boca realmente asombrada.

-¡También me gustas, Fate-chan!- Nanoha miró a Signum con enfado. ¡Se había aprovechado de la situación!- Estoy enamorada de ti.- Dijo segura y es que ¿Cómo no estarlo? ¡Si llevaba años enamorada de su mejor amiga!

-¿Qué?- Fate parpadeó sin saber que decir.- ¿Qué le sucede al mundo hoy?- Preguntó mentalmente, ¿Aun estaba durmiendo? Si ese era el caso, ese era sin duda el sueño más extraño que había tenido en su vida.

-¡Estoy enamorada de ti, Fate-chan!- Repitió Nanoha.- Yo… yo…- Sus ojos se llenaron de lágrimas al no recibir respuesta por parte de su amiga.- Lo siento, Fate-chan. No debí decir estas cosas extrañas…

-No llores Nanoha…- Pidió la rubia.- Yo…- Miró a Signum que se mordía el labio inferior, al parecer arrepentida de haber dicho aquellas palabras.- Signum… mmm…

-No tienes nada que decir.- Tranquilizó la guerrera velka.

-Pero… ustedes…- Fate suspiró.- Merecen una respuesta…

-Estoy se pone bueno.- Pensó la castaña.- Signum y Nanoha-chan se han confesado muy rápido y Fate-chan les quiere dar una respuesta… ¡Es mejor ver estas cosas en vivo y en directo que en la televisión!

-Fate-chan… ¿Te gusta alguna de las dos?- Preguntó Nanoha limpiándose las lágrimas.

-Me gustan ambas.- Hayate ahogó un grito de asombro.- ¡No de esa manera! Digo… ambas son atractivas… y bueno, ya saben… nunca me había imaginado una situación similar con ninguna… y… realmente… yo… no sé que hacer.- Reconoció avergonzada. Y Signum y Nanoha no sabían que decir, es que no debió pasar eso, pero los celos y el espíritu competitivo de ambas les había ganado y habían puesto a Fate en una situación bastante incómoda.

-Si te gustan ambas, deberías darles una oportunidad a las dos, ¿Es lo más justo, no?- Habló Hayate con tono pícaro.

-¿Qué?- Preguntó el trío.

-Pues sí, Fate-chan. Nanoha-chan y Signum te quieren y ambas merecen una oportunidad… ¿No?

-P-pero…

-Venga, si quieres que sea justo debes darle una oportunidad a ambas… no darle preferencia a ninguna.- Hayate a pesar de todo parecía muy divertida con todo lo sucedido, Fate se preguntó si esa mujer tenía sentido común o algo parecido a eso. Y la respuesta fue un gran: NO.- Y ellas deberán conquistarte…

-¿Eh?

-¿Están de acuerdo?- Yagami miró a su guerrera y amiga.

-¡Sí!- Asintieron Nanoha y Signum más tranquilas, al menos no habían sido rechazadas.

-¿Ehhhhh?

-Tienen una semana.- Continuó Hayate.- No es que sea una competencia… bueno puede que sea una competencia, pero si en esta semana en la playa no logran que Fate-chan les devuelva sus sentimientos, la dejarán en paz ¿De acuerdo?

-De acuerdo.- Aceptó Nanoha.- ¡No puedo perder! Fate-chan te voy a conquistar aunque sea lo último que haga.- Pensó decidida, si había una pequeña posibilidad ella la iba a tomar.- Fate-chan ya lo sabe y ese era el paso más difícil…

-Me parece justo.- Signum no sabía que iba hacer, pero al menos tenía una oportunidad de ser correspondida.- Como si supiese que debo hacer… aunque ella ya lo sabe, y eso era lo más difícil...

-¡E-esperen!

Al parecer a nadie le importaba lo que pensaba Fate, de esa decisión que había sido tomada, a pesar que ella era la víctima principal de todo eso. La rubia maldijo a Hayate y sus locas ideas.

-¡¿Qué voy hacer?!

Nadie la iba a sacar de ese lío.

Y por un momento deseo estar en el Asura.


Acá el cuarto capítulo, ya me imagino lo que estarán pensando... ¿Tan rápido pasó todo? Sí, lo sé pero... así salió T.T no me maten por eso... y bueno, ahora supongo que comenzará lo interesante... ¿Cuántas veces he dicho ya eso? ...

El proximo capítulo será el viaje, y el tiempo corre para Nanoha y Signum, ¿Qué va hacer Fate? Intentar sobrevivir xD pues... vamos, no todos los días tu mejor amiga y tu rival intentan seducirte... y no van a hacer muy sutiles que digamos... xD ¡ÇNo van a tener todo el tiempo del mundo!

Arf y Yuuno harán su aparición, al igual que Arisa y Suzuka.

Y antes que se imaginen algo raro, ¡No va haber YuunoxChrno! ¡NADA DE ESO!

Gracias por todos sus reviews me animan mucho.

Y no les cuesta nada dejar otro, cierto? xD bueno si quieren criticar y destrozarme lo pueden hacer!

De ante mano gracias por leer.

K4ro