En completo silencio

Encontró a su amiga de caminó a la aldea del arroz, ese era el plan.

-Solo un movimiento pequeño que se ha estado armando pero no es muy popular ni siquiera entre la gente de esa aldea- Temari observó a la chica castaña, increíblemente pequeña pero una digna alumna de su hermano. La trataba con total profesionalismo a pesar de que incluso habían compartido cenas en la misma mesa. -Había también un informante de Konoha y uno de Komogakure, ambos han informado a los embajadores de la aldea oculta de las rocas y la aldea oculta de la niebla.

-¿Cuántas personas conforman a este grupo de inconforme? - preguntó la rubia

-Unos 25.

-Bien, gracias Matsuri, continúa tu camino- Matsuri estaba por irse cuando Temari la llamó una vez más -Matsuri, pronto llegarán a Suna unas amigas de Konoha, te pido que las atiendas muy bien hasta que yo vuelva, por favor.

-Claro, no se preocupe- Matsuri se perdió de vista entre los árboles.

Aún faltaba medio día para llegar a su destino así que siguió caminando a paso constante.

La aldea no era tan pequeña como había imaginado, la Alianza sabía la importancia de esa aldea específica, era el lugar estratégico por donde los de la aldea de la hierba ingresaban a Konoha y a Iwagakure, si el país del fuego quería mantener alianza con el país de tierra se necesitaba armonía en sus fronteras, y para eso se reunirían ahí los representantes de las grandes aldeas.

A su llegada un hombre de gran estatura le permitió el paso y su ayudante la condujo hasta el hotel donde pasaría los días de negociaciones, supo que era la primera de las cinco naciones en llegar cuando le informaron que todos los embajadores se hospedarían en el mismo hotel.

La primera reunión, y con suerte la única, se llevaría a cabo al día siguiente a las 8 de la mañana por lo que le pareció prudente tomar una ducha y pedir algo de cenar.

Sabía que Shikamaru llegaría a ese mismo hotel en cualquier minuto, habían pasado casi 5 meses desde la última vez que habían hablado y esa última charla no había resultado muy bien para ninguno de los dos. Después de eso pasó varios días enojada con él, luego preocupada por él y finalmente se había sentido culpable por no haber insistido en ayudarlo un poco más.

Después de su ducha el servicio a la habitación llamó a su puerta y le trajeron una deliciosa cena, estaba a punto de comenzar a comerla cuando alguien volvió a llamar a su puerta y fue a abrir.

-Hola- saludó Shikamaru -¿Puedo pasar? - preguntó él, ella lo dejó pasar.

-Pedí algo de cenar, come si quieres.

Shikamaru rechazó la comida porque ya había cenado pero se sentó en la mesa con ella. Hubo un largo silencio incómodo en el que ninguno de los dos quiso comenzar la conversación. Temari terminó de cenar y ambos shinobis se trasladaron al sofá pero la conversación tampoco fluyó ahí.

Shikamaru sacó un cigarrillo y lo encendió -¿Ahora fumas? - preguntó ella con desprecio.

-A veces- contestó él.

Ella volvió a poner la mueca de despreció -¿A qué vienes? - escupió al fin.

-No puedes seguir enojada por lo que dije hace cinco meses.

-No lo estoy- dijo ella con tal tono demostraba lo contrario.

-Vamos Temari, no entiendo porque lo tomaste tan mal.

-¿Tomarlo mal? ¿Yo? Solo intentaba saber que te sucedía.

-¿¡Por qué todos insisten en que algo me sucede!? - Shikamaru se levantó de un saltó

-Porque es evidente que algo te sucede. ¡Tu padre murió y tu sensei también, tienes que superarlo!

-¡Cállate!- Temari jamás había escuchado al chico gritar, casi tuvo miedo de su expresión y entonces ocurrió lo que Temari esperaba desde hace meses... Shikamaru comenzó a llorar y cayó de rodillas. -Sigo siendo demasiado débil- no fue una pregunta pero Temari la contestó

-No Shikamaru, solo sufriste una gran pérdida. Levántate- pero el chico no se levantó y ella hizo algo que jamás había hecho, ni siquiera con sus hermanos, se hincó junto a él y lo abrazó.

Habían pasado años desde la última vez que lo había visto llorar, fue después de la misión de Sasuke primero ella le había lanzado un sermón y luego su padre lo había reprendido, la situación no era nada parecida a aquella vez, esa vez Temari habría querido consolarlo cuando comenzó a llorar pero se había quedado quieta mirando su angustia, esta vez sí lo había hecho, se había inclinado junto a él compartiendo su tristeza.

Pasó un rato antes de que Shikamaru volviera a hablar -Sigo siendo un bebé llorón- dijo con una sonrisa torcida.

-Que débil eres Shikamaru- dijo ella mientras ocultaba su rostro en el hombro del chico.

Él sabía lo débil que era pero odiaba mostrárselo a ella pero para su desgracia solo ella lo conocía así de bien, era lo que necesitaba, la necesitaba a ella para llorar.

Shikamaru se sorprendió al darse cuenta de la reacción insólita de la princesa de la arena y la abrazó fuertemente -Deja de llorar Temari, no soy tan importante.

-Cállate Nara- contestó ella entre leves sollozos.

-A tus órdenes, mujer- él la abrazó aún más fuerte.

..

La reunión duró mucho más de lo planeado, la aldea del arroz había sido un arduo negociante y bastante tradicionalista, al final las 5 naciones habían acordado un buen pacto, la pequeña aldea entraban a la alianza siempre y cuando shinobis calificados cuidaran sus fronteras de no ser atacados y aceptaran niños que querían convertirse en ninjas en las academias de cualquier nación, la aldea a su vez se comprometía a dejar libre tránsito al comercio y prestar sus instalación si eran requeridas en algún futuro. Fue un trato provechoso para todos.

Temari había observado detenidamente a los embajadores de las otras tres aldeas, todas personas muy listas, nadie tanto como Shikamaru pero buenos estrategas. Las aldeas habían escogido a personas de características muy similares, de pensamiento rápido y facilidad de palabra.

El representante de Kirigakure era un hombre alto y regordete que se jactaba de ser el mejor y el más listo de los cinco no era una persona muy agradable y en más de una ocasión Temari lo descubrió mirando con especial interés su escote. Era en general una persona de carácter poco agradable. Su nombre era Zasu.

El representare de Iwagakure era un joven de carácter tranquilo y de pocas palabras pero siempre palabras muy acertadas, a Shikamaru le recordaba un poco a Shino pero sin una apariencia tan misteriosa. Su nombre era Takeshi

El representante de Kumogakure era la segunda mujer del grupo, era alta de cabello azul y usaba gafas, tenía una personalidad mucho menos fuerte y autoritaria que la de Temari pero sabía usar sus encantos para convencer a diferencia de la kunoichi de la arena quien era buena para alejar gente solo con la mirada. Su nombre era Kazumi.

Esos eran los integrantes del equipo de embajadores de las cinco aldeas ninjas.

Después de la deliciosa cena ofrecida por parte del príncipe de la aldea del arroz los embajadores volvieron al hotel a descansar.

Shikamaru entró a la habitación de Temari detrás de ella y cerró la puerta.

-No me agrada- dijo tajantemente

-¿Quién? - preguntó ella con una sonrisa traviesa

-Sazu ¿No viste como te veía?- Shikamaru lo soltó sin censura

-¿Celoso? - dijo ella reprimiendo la risa

-Por supuesto que no pero deberías golpearle la cabeza con el abanico y dejar de enseñar tu escote.

-Ahora es mi culpa- se rió ella

-No... Olvídalo mujer- él intentó dejar el tema atrás pero ella jamás lo olvidaría.

Shikamaru había notado eso hace mucho tiempo, Temari no era una mujer plana, tenía buenos atributos y una cara bastante bella. Si él lo había notado ¿Cómo no lo notarían los demás? En Konoha su constante compañía había dejado bien en claro a todos que mantenía algún tipo de relación con ella, no romántica, pero algún tipo de relación sin embargo este extraño al que verían más a menudo debido a sus nuevas obligación parecía no reparar en la relación previa que tenía con la chica y la miraba tan desvergonzadamente que le hacía hervir la sangre. No eran celos, claro que no, no tenían una relación y no tenía por qué sentir celos, simplemente no le agradaba.

Shikamaru se descolgó el abanico -¿Tenten te lo reparó?- se le ocurrió preguntar para dejar atrás el otro tema.

Temari lo abrió -Sí, le quedó genial. Más resistente y menos pesado- dijo ella mostrándoselo y luego volvió a cerrarlo.

-Si que sabe hacer ese tipo de cosas muy bien- dijo él y notó un cambió en la expresión ella -¿Sucede algo? ¿Dije algo que no debía?

-No, no, para nada solo pensaba en Tenten...

-¿En su hijo? - preguntó el sin vacilaciones.

-¿Lo sabes?

Shikamaru se sentó en el sofá

-Sí, pero no porque ella lo contará. Hace unos días Tenten, Hinata y la hermana de Hinata, Hanabi estaban en la florería de Ino y cuando salieron fueron atacados por enmascarados, se libraron de ellos sin mucho esfuerzo pero Hiashi-sama le comentó la situación al Hokage y me pidió que le mandará a Gaara la carta para darle refugió- Shikamaru terminó su relato acomodándose en el sofá

-¿Y qué piensas?

-Bueno... Neji era una gran persona, me pareció que lo más correcto era proteger a su hijo.

-¿Así que tu tuviste la idea? - dijo ella alzando una ceja

-Bueno... la mencione- contestó él intentando quitarle importancia -Además supuse que te gustaría tener a algunas de tus amigas cerca.

Temari se quitó los zapatos sin ocultar su sonrisa

-¿Te llegaron los informes de la aldea del sonido?

-Sí, no me parecieron muy preocupantes, 25 personas no es un gran incendio.

Temari estuvo de acuerdo -Mientras más aldeas se unan a la alianza será más fácil sofocar esas pequeñas chispas.

Shikamaru asintió, le encantaba hablar con Temari, la chica de la arena era tan inteligente como él y podía mantener conversaciones en la misma sintonía además de que a Temari le gustaba cambiar las conversaciones muy rápido y eso hacía que él siempre mantuviera su atención enfocada en ella.

-¿Puedo quedarme a dormir?- preguntó él. Esa era otra ventaja hablar con Temari, era la única persona con quien podía ser cien por ciento sincero, no debía medir sus palabras ni usar un tono adecuado a veces ella lo leía incluso mejor que el mismo.

-Ya hablamos de esto Shikamaru- contestó ella tajante.

Y ahí estaba, el único tema del que no podían hablar con sinceridad: su relación.

-No te digo que nos casemos, solo que me dejes dormir aquí.

-Demasiado problemático- dijo ella

-Temari...

-No, sería demasiado problemático, pasamos la mayor parte del tiempo en aldeas diferentes.

-Bien. Me mudaré a Suna contigo.

Ella rió - ¡Ja! ¿Y tu madre? ¿Y tu trabajo? ¿Y tu clan? No Shikamaru, dijimos que seriamos amigos y ha funcionado bien así.

Unos años atrás ambos jóvenes habían intentado tener una relación, la habían manejado con suma discreción por si las cosas no funcionaban al final Temari decidió que no funcionaban debido a la distancia pero habían acordado ser buenos amigos, Shikamaru odiaba el trato pero si de esa forma Temari le dejaba permanecer a su lado entonces lo haría, además estaba seguro de que tarde o temprano ella entendería que el trato era un vil engaño. Se querían, cualquiera podía notarlo, pero ninguno de los dos era suficientemente maduro para aguantar el estar lejos del otro por demasiado tiempo así que creyeron que si se repetían a sí mismo una y otra vez que eran amigos eventualmente solo se verían así. Shikamaru aún esperaba que eso llegará. Además habían roto el trato 3 veces desde que lo habían firmado, la primera vez solo fue un beso después de una misión en la que ambos salieron heridos. La segunda vez ocurrió después de los exámenes chunnin un año atrás dónde ambos flaquearon en su autocontrol y terminaron enredados en la cama de ella. La tercera y última vez había ocurrido solo unos meses atrás, al término de la guerra, creyéndose muertos más de una vez esa vez no pusieron excusas ni dramas simplemente se fueron en silencio a un lugar en el bosque y lo hicieron hasta que ambos quedaron sin una pizca de fuerza.

Sin embargo ahí estaban de nuevo los dos, separados por la barrera que Temari se empeñaba en crear. Shikamaru se había cansado de intentar auto convencerse de que solo eran amigos pero la muerte de su padre había sacado a la misma Temari de sus pensamientos y sin darse cuenta había desperdiciado los meses que había compartido con ella en Konoha. Pero volvía a estar frente a ella y estaba decidido a que esta fuera la cuarta vez que se rompiera ese estúpido pacto al que idiotamente había accedido tiempo atrás.

Alargó su sombra a ella y la inmovilizó.

-No Shikamaru- dijo ella en un susurró que solo logró convencerlo de que sus fuerzas flaqueaban.

Hizo su sombra subir por sus piernas al mismo tiempo que la hacía caminar hacia él, retiró el jutsu y la tomó por la cintura, escuchó su respiración entre cortada y Shikamaru supo que había ganado esa batalla.

Bueno aquí la continuación que espero que les haya gustado, gracias por los reviews. Los invito a que se den una vuelta por mi perfil y le cliquen en NejiTen: the last, es una historia conectada a esta pero obviamente con otra pareja de protagonista.

Nos seguimos leyendo.