pregunta se quedó en el aire...Onoen buscó con la mirada algún signo de aceptación en su maestro pero no lo encontró.

-¿Maestro?-Preguntó maestro negó con la cabeza.

-Este es mi sitio-Miro a Gandalf y este asintió como si tuvieran una conversación secreta que Onoen no podía descifrar.-Ve con Gandalf, Onoen. Cuida bien de este vejestorio.-Dijo bebiendo un buen sorbo de cerveza.

-Yo...-Miró al anciano y después a su maestro.-No...-Se quedó sin voz, no soportaba la idea de estar sin su maestro..

-Onoen a tu cuarto...-La pelirroja miró a su maestro, se levanto lentamente y se fue hacia su alcoba.-Haz tu mochila a la luz del alba partirás con él.

Cerró despacio la puerta y se apoyó en ella...¿Por qué?-Se dijo a sí misma-¿Por qué?-La joven sintió que su corazón se oprimía.-¿Ya no me quiere a su lado?¿Acaso soy tan mala aprendiz? Cual había sido su excusa.. La edad...Qué edad y qué vaca muerta-Maldijo para sus adentros-Blency...-Susurro y noto como se le formaba un nudo en la rabia le inundaba las venas tenía ganas de golpear algo..giro sobre si misma y alzo la pierna para pegar una patada a una silla y destrozarla.-¡No!-Gritó con furia-¡No me va a abandonar así como así!- Grito y alzó el puño contra un espejo rompiéndolo en mil pedazos...Se vio los nudillos, estaban llenos de cortes la mano totalmente ensangrentada..Rojo le pareció un color hermoso...tan intenso, tan vivo.

-¡Onoen!-Oyó la pelirroja desde su habitación, era su maestro...negó con la cabeza...su ex-maestro. Golpeó la puerta un par de veces más y luego llamó a Gandalf...Mientras Onoen abrió la ventana que daba a un pequeño tejado donde podría saltar al suelo y salir de allí.Onoen río al pensar la cara de desconcierto de su maestro al entrar y no verla pero algo la distrajo...miro a la ventana..Le costó reconocerse pero era ella; Su pelo lucía de manera extraña un rojo sangre, al igual que su mano...Su mirada esmeralda se había vuelto agresiva y sonrisa ahora tenía un aspecto ó a Gandalf conjurar un hechizo; abrió los ojos rompiendo de aquel macabro reflejo y saltó desde su alcoba para huir bosque a través sin mirar atrás.

-Volverá-Dijo el mago.

Onoen corrió a través del bosque lo más rápido que pudo, lo más lejos también...Se sentía libre, llena de vida aunque su corazón amenazaba con salirse de su pecho poco le importaba ya. Siguió corriendo rumbo al norte, sin ocultar su rastro a los elfos vecinos...¿Para qué?... Esas eran antiguas normas, ahora seguiría las suyas..Pisaba fuerte y rápido rompiendo ramas con las manos y saltando troncos caídos.

Hasta que las lágrimas nublaron su vista cayendo de boca al suelo quiso levantarse pero no tuvo fuerzas para continuar...Blency..Pensó para sí misma, grito; Grito lo más alto que pudo hasta que no tenía aire en los pulmones,hasta que su voz se quebró.

-Vaya...Vaya...Vaya...-Una voz masculina habló alrededor de pelirroja se quedo quieta y en silencio¿Habia alguien ahí?-Pensé que era un huargo moribundo.-Era una voz masculina, serena y su parte la pelirroja intentó levantarse pero al apoyar ambas manos se quejó quedando arrodillada.-Bueno...Bueno...estás herida...al final va a ser un caza muy fácil.

La aprendiz de Blency busco en cinturón a Worses pero se le había olvidado encima de su cama.-¡Maldición!"Que no vean tu miedo" -Oyó a su maestro.

-¡Muéstrate!

-¿Mostrarme?-Río...La risa de aquel hombre era fría, sin sentimiento y increíblemente armoniosa,-Esta bien. Onoen vio una figura en el fondo andando hacia primero que vio con sus hinchados ojos fueron unas botas negras metálicas que acaba a la altura de la rodilla, unos pantalones semi-ancho de color marrón atado con un cinturón grande de color negro que de él se agarraba dos fundas de espadas. Subiendo más arriba no tenía camiseta mostrando su cuerpo de una tez azul oscura dejaba ver unos abdominales definidos pero sus hombros estaban cubiertos por una gran capa que le tapaba la mitad de la cara...-¿No eres demasiado canija para ser un orco?- Se agacho para hacer contacto visual...Tenía las orejas picudas, como los elfos y el pelo blanco hasta la cintura...Los ojos tan azules que parecían hielo.

-¡¿Qué eres?!-Para la joven era la primera vez que veía un hombre con esa piel.

-Un drown-Dijo-En lengua orco no tengo ni la mínima idea de como se dice pero supongo que será un gruñido-Sonrió y el blanco de sus dientes brillo por la contraposición de su piel-Como todas las palabras.

-¡Yo no soy un orco!-La pelirroja se dio cuenta de que la estaban insultando.

El peliblanco saco unas de su cimitarras y la empuñó directo al cuello de Onoen.

-¿A si?-Dijo agarrando un mechón de pelo de la joven y acercándoselo a su nariz-Hueles igual que ellos pero es cierto que vocalizas mejor que sigues viva es porque no sé que eres.

Onoen hipnotizada por lo ojos hielo.

-Humana no eres, eso te lo aseguro...Creo que drown en lengua común es algo así como elfo oscuridad o elfo maca...-Interrumpió la joven.

-Elfo oscuro.-El joven asintió.Mientras guardaba su arma y recogía la mano de Onoen y metía la uña negra en una herida produciendo daño a la portadora de Worses.-¿Qué haces...

-Sangras igual que los humanos-Chupo la uña y saboreó el gusto de la sangre. Onoen sintió un escalofrío...Para la olvidadiza dueña de Worses ese drown era un ser hermoso pero aterrador, se sentía confusa cuando le miraba a los ojos se quedaba hipnotizada pero también se le helaba la sangre.—Levántate o prefieres que te corte directamente la mano.— Saboreando su sabor-Pronunció unas palabras que la chica pelirroja no entendía;Se levantó y llevó su cimitarra al cuello de la joven.

-Levántate-Ordenó.Onoen obedeció por miedo a que aquel elfo oscuro le hiciera algo-Ninguna tontería, si hace algún intentó de escapar te cortaré en filetes- esa palabra hizo que Onoen se diera cuenta que media hora antes se lo había dicho a Cabezón.

Tendría que pedirle perdón cuando volviera por habérselo dicho-¿Volver?-Se preguntó así misma-No voy a volver-Se autoconvencío así misma

-¿En qué piensas?-Preguntó el Drown-Eres la primera que cuando saco mi cimitarra ni llora ni gimotea.-Bufó y la sonrisa fría y armoniosa del Drown salió detrás de sus labios oscuros-Me caes bien.

No mediaron palabra hasta llegar a un río, la luz de la luna bañaba la corriente convirtiéndolo en un afluente de plata fundida. Onoen divisó en la otra orilla un pequeño campamento con una fogata en el medio y un par de mantas

-Hogar,dulce hogar-Dijo el peli-blanco-Por la derecha tras andar unos cuantos pasos hallaron un sendero de rocas que cruzaban el río plateado.

-Porahí-Onoen giro la cabeza para observar y esté le miró divertido.

-¿No pretenderás que cargue contigo? Si te caes al agua ,espero que sepas nadar...-Onoen salto decidida por la primera piedra parecía mantener el equilibrio y continuó hasta la segunda y aun continuaba seca...La tercera..luego la cuarta

-¡Por Las cuevas subterráneas!-Se quejó el DRown-Por qué eres tan lenta...-Dijo casi desesperado...Ese comentario distrajo a Onoen que resbaló al pisar la quinta piedra pero el chapuzón no llego.-Orco,además de lento, torpe, lo tienes todo-el drown había saltado antes de que cayera y con un movimiento ágil la agarró de la cintura y la cargó a su espalda-¿Segura que no eres un Orco? pesas igual que ellos-Dijo de forma maliciosa

-¡Tsk!,tu tampoco estas falco-Contesto Fastidiada.

-¿Esoes lo mejor que se te ocurre? Creo que necesitas aprender a insultar..._ Dijo saltando las piedra como si jugara al juego de la rayuela...como si fuera una pluma...

-Ven-Dijo al descargarla y acercandola al fuego, Onoen se sentía agusto, esa noche hacía frío y el fuego siempre le animaba la moral. Onoen se fijó en el baile exótico que las llamas le ofrecían.

-Dame tu mano-Dijo el Drown. Onoen se la ofreció y este se puso al limpiar tranquilamente.

-¿Cómo te llamas?-Pregunto mientras se fijaba en el color plata del Drown.

-SoySenhä-Dijo el elfo secamente mientras de su cadera sacaba unacantimplora.

-Onoen-El elfo fijó sus ojos hielos en ella-mi nombre es Onoen.

Elelfo asintió, y continuó limpiando la mano con delicadeza.

La brisa abordó el campamento y trayendo un silencio cómodo el Drown haciendo lo suyo y Onoen observando como si de una joya se tratara.

-¿Por qué entraste así en el bosque?-Preguntó el de la tez azulada.

-Yo...-Onoen se sintió incomoda por un momento y su mano se tensó-¿Cuánto tiempo llevaba siguiendola?-Pensó.

-Esnormal que te siguiera haces mucho ruido-Agregó el peli plata.

-Huía-Dijo secamente y un recuerdo vano se apodero de ella, su reflejo con aquella mirada llena de ira.

-¿Adonde?-Preguntó en Drown sentándose a su lado.

-¿Cómo que a dónde?-Pregunto Onoen mirando las llamas danzar.

-Todos huimos pero huimos aun sitio donde nos sintamos seguros ¿A donde ibas?-Pregunto recostandose para mirar al cielo.

-Yo...-Dijo pensativa la pelirroja-No lo sé.

-Entiendo-Concluyó el Drown.

Onoen estaba agotada, era de muy de noche, estaba cansada física y psicológicamente, se recostó en una piedra cerca del juego, y sintió el calor del fuego en ella.

El Drown se levanto y la observo estaba dormida sobre aquella roca, el pelo rojo el cubria la cara, aquel rojo tan llamativo que le recordaba la sangre. Senhä se sentía nervioso, nunca había visto una especie así, olía a orco pero parecía humana, con sus orejas puntiagudas percibió que el viento cambia dirección-Esto no me gusta.