Nota de la traductora: ¡Hola Genteee! *esquiva un tomatazo* Ya sé que ha pasado tiempo, pero es que han pasado un montón de cosas, entre otras están: clases absurdas que casi no entiendo, deberes para tres vidas y que hace poco sufrí un accidente que me dejó imposibilitada de escribir, pero me estoy recuperando y por fin he logrado poner mis manos en un ordenador sin morirme de dolor o que la versión 'mamá osa' de mi madre me atacase con medicinas para el dolor- de esas que te dejan K.O. unas ocho horas y grogui otras tantas-
Antes de empezar, sólo quiero agradecer a Akane Kinomoto por su crítica en mi manera de traducir, la verdad es que el español no es mi primera lengua, aunque como si lo fuese XD, todavía se me escapan esas 'cositas' que siempre se me escapan, por lo que, ¡Muchas Gracias! La verdad, es que planeo traducir toda la trilogía un vez 'en sucio' y luego volver y empezar a corregir y 'pulir' cosas, pero necesito que la gente me haga ver esos errores que cometo...
DISCLAIMER: véase el primer capítulo.
Y ahora, sin más dilaciones de las que ya han habido...
¡ON WITH THE SHOW!
Capítulo 4
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"Fue muy amable de tu parte, Urahara-san," Uryu dijo mientras daba un trago de su té.
"¡Oh, no fue nada!" Urahara protestó, escondiendo detrás de su abanico. "Todos ustedes hicisteis demasiado, era lo menos que podía hacer."
"Creía que Ichigo iba a estar aquí," Tatsuki miró alrededor buscando a su amigo de pelo naranja. Ella estaba algo sorprendida al haber sido invitada a ésa pequeña reunión, pero como Urahara le dijo, ella había sido perseguida por Aizen y Gin, y eso le había pagado el peaje - y a Chizuru, que también había sido incluida.
"Llegará algo tarde. Uno de los antiguos profesores de su madre ha venido a la ciudad y ha querido pagar sus respetos, así que fueron al cementerio."
Los ojos de Tatsuki se abrieron. "Pero - él - eso..." ella tartamudeó. Ichigo más su madre más cementerio... normalmente no era una buena mescla.
"Oh, él está bien con eso," Yoruichi puso un plato de pastelillos - horneados por Yuzu, por supuesto - antes de sentarse. "De hecho, fue su sugerencia."
"Tal vez deberíamos..." Chad empezó a levantarse, intentando buscar a su amigo y ofrecerle apoyo moral, de ser necesario.
"Siéntate, Sado-kun. Rukia está con ellos," Urahara puso una mano en el hombro del joven impidiéndolo levantarse.
"Ah" dijo, volviendo a sentarse. Ella era todo lo que Ichigo necesitaba.
"Eso es bueno, no está solo," Uryu asintió; aparentemente su plan había funcionado entonces, si Rukia ya había sido autorizada a volver a la Ciudad de Karakura. "¿Qué pasa con su...?"
"¿Su padre?" Yoruichi les sonrió. "Durmiendo en la habitación de al lado. Karin lo dejó fuera de combate con el bate de Jinta." Lo último fue acompañado de risas.
"¡Hola-a-a!"
"Eso- suena como..." Orihime parpadeó cual búho algunas veces antes de ponerse de pie, una sonrisa feliz en su cara. "¿Rangiku?"
"¡Hola a todos!" La voluptuosa y animada teniente de la Décima División saludó a todos con una sonrisa y a Orihime con un abrazo. "¡Orihime-chan! ¿Cómo estás? ¿Bien?"
"¡Uh-huh!" ella asintió
Matsumoto se dejó caer entre Orihime e Yoruichi "¿Cómo habéis estado?" Preguntó genialmente, observando el plato de pastelillos con avidez antes de elegir uno y hacerlo estallar en su boca. Cerró sus ojos y suspiró, disfrutando el sabor.
"Muy bien, gracias; ¿y vosotros, Matsumoto-san?" Uryu contestó, tan educado como siempre.
"Completamente recuperados, ¿no es cierto, Capitán? ¿Capitán?" ella miró atrás, dónde su capitán debería estar - pero no estaba. Él apareció algunos minutos después en un gigai. Momo y Renji estaban detrás suyo, también en gigais.
"Gigai, Matsumoto" Toshiro suspiró. No le hacía ningún bien enfadarse con ella. Sólo lo ignoraba.
"Oops," ella sonrió, poniéndose de pie en un salto. "Estaba tan ansiosa de ver a todos, ¡que me olvidé completamente!"
Momo rió mientras ella se iba de la habitación. "Gracias por el aviso, Urahara-san," ella dijo, sonriendo, "y por la invitación." Él tocó el ala de su sombrero y se inclinó, devolviéndole la sonrisa.
"Bueno, sólo por si acaso el antiguo profesor de Kurosaki-san quisiese volver aquí" -lo que haría- "tener a todos listos parecía la cosa más prudente."
"Rukia dijo que llegarían tarde," Renji comentó, decidiendo pre-anular cualquier acusación de 'ser un gorrón' ayudando, por lo que cogió la bandeja de té de Ururu y lo sirvió. La chica estuvo allí por un buen rato, mirándolo con una expresión semi-aturdida antes de dar media vuelta y marcharse. Urahara observaba de detrás de su abanico, una sonrisa en su cara. A lo mejor está aprendiendo el propietario de la tienda pensó divertido. O a lo mejor por fin tuvo las pelotas de pedir clases de etiqueta a Kuchiki. O quizás Rukia lo golpeó en la cabeza demasiadas veces...
No mucho tiempo después de que el té se hubiese servido que escucharon la voz de Ichigo explicando a alguien dónde estaban.
"¡Estamos aquí atrás, Ichigo!" Urahara chilló. Un momento después, Ichigo y Rukia aparecieron, con un anciano caballero en un traje oscuro con rayas rosas, larga barba blanca y gafas. Los tres que habían conocido a Yamamoto no pudieron evitar pensar que él recordaba al anciano - si no una versión inglesa.
"¿Pensé que tus hermanas iban con vosotros?" Yoruichi dijo, cuando no vio a Karin o Yuzu con ellos.
"Tienen exámenes esta semana, así que tuvieron que volver a casa," Rukia explicó, mientras todos la saludaban felizmente.
"Oy, todos, este es el profesor Dumbledore, fue uno de los profesores de mi madre," Ichigo entonces fue dando la vuelta alrededor de la mesa, presentando a todos; hasta los que el director ya conocía. Habían decidido aparentar que nunca se habían visto antes.
Profesor Dumbledore se inclinó delante de los jóvenes reunidos delante de él; un grupo impresionante, vio. Yama le había enseñado hacía mucho cómo leer reiatsu, y ese grupo lo tenía con creces. Y eso era sin contar los shinigamis. Aunque era lo suficientemente parecido a la magia como para que él pudiese haberlo aprendido sin demasiado esfuerzo, era lo suficientemente diferente como para que la persona tuviese que ser fuerte en ambas disciplinas como para poder ver shinigamis. Yoruichi se levantó "Aquí, puedes tener mi lugar," ella le dijo sonriendo, "tengo que ir hacer una cosa."
Dumbledore se inclinó con gratitud y se las arregló para sentarse con facilidad, aunque probablemente fuese a necesitar ayuda en levantarse. Ah, y la mesa era bonita y caliente(1), notó. Que bueno, pensó. Toshiro también se levantó.
"¿Dónde están los cojines extras?" preguntó a Urahara.
"Aquí," dijo Tessai, apareciendo con dos para Ichigo y Rukia.
"Gracias, Tessai-san," Rukia sonrió al ex-capitán de Kido.
"¿Dónde enseñas, Dumbledore-san?" Orihime le preguntó. Varios de sus amigos la habían observado de cerca cuando Ichigo y Rukia aparecieron cogidos de la mano, pero ella parecía estar solo contenta por ellos. Ella ya había llorado sus lágrimas en el hombro de Tatsuki, aceptó el hecho que Ichigo amaba a Rukia, y decidido que quería que él fuese feliz. Su corazón resultó ser tan grande como ciertos atributos.
"Soy el director de una escuela en Inglaterra, Srta. Inoue," le sonrió gentilmente, "Escocia, para ser más precisos."
"Wow, ¿de verdad?" Sus ojos grises se pusieron como platos. ¡Ella no sabía que la madre de Kurosaki-kun había ido a la escuela en Inglaterra!
"¿No es en Escocia dónde los hombres llevan faldas?" Chizuru preguntó, "¿Sabéis, esas cosas a cuadros?"
"Ah, debes de estar hablando de los kilts, Srta. Honsho. Y no, para el uso diario," él contestó con una sonrisa afable.
"Qué lástima..." Tatsuki rió, "hubiera sido un buen cambio de perspectiva..."
"He oído," Mizuiro dijo beatíficamente, "que tampoco llevan nada por debajo."
Ichigo, quién había estado tomando su té, empezó a toser, al igual que Toshiro. Rukia y Momo les golpearon las espaldas, mientras los demás les observaban divertidos.
"Bueno," Dumbledore dijo, sus ojos centelleando con diversión cuando el par recuperó el aliento, "mientras ese rumor es de hecho cierto, detesto decepcionaros: pero no llevamos kilts en la escuela. Ni siquiera en festividades escocesas." Los dos suspiraron de alivio, ojos turquesa encontrando ámbar, los dos pensando lo mismo - gracias a dios.
Pero los suspiros de alivio no habían pasado desapercibidos.
"Kurosaki-kun, Hitsugaya-kun, ¿por qué parecéis tan aliviados?" Orihime preguntó. El momento siguiente, como si hubiese recibido algún tipo de señal, Tessai caminó hasta detrás de Keigo y puso una mano delante de su cara, haciéndole caerse hacia delante, dormido. Urahara puso una mano delante de la cara de Chizuru, y ella hizo lo mismo. Todos les miraron con shock. O casi shock.
"Bueno, esto es casi como un alivio," Toshiro murmuró, "Ocho meses en Escocia con esos dos y creo que me había vuelto homicida."
"No hubieras sido el único," Rukia suspiró, concordando con él.
"La muchacha no tiene ningún talento en lo absoluto, y el joven es muy leve; pero aún así está ahí," Dumbledore dijo con una sonrisa reticente. "Necesita ser entrenada o - ¿cómo decirlo? Sellada"
"Yo sólo lo sellaría y nunca mencionarlo," Ichigo dijo con un escalofrío, pensando en el completo desastre que Keigo haría con magia... "Tiene sus momentos de valor, pero en el conjunto, creo que sólo la idea le haría mojarse los pantalones. O berrear como un bebé." Entonces una idea le vino. "O como mínimo, los otros estudiantes formarían grupos de linchamiento y yo sería obligado a protegerle..."
"¿La idea de qué?" Preguntó Tatsuki, entrecerrando sus ojos mientras su mirada pasaba de una persona a la otra; ella rápidamente se había dado cuenta que pasaba algo, al igual que Uryu, cuya expresión espejaba la suya.
"Mi escuela se llama Hogwarts, y es una escuela de magia para jóvenes magos y brujas."
Hubo un silencio muerto en la habitación mientras todos digerían lo que les habían acabado de contar. Tessai cargó a Keigo y Chizuru a la otra habitación, dónde Isshin todavía estaba echándose la siesta.
"O-kay," Uryu dijo despacio, "¿Y no nos pusiste a dormir porque?"
"O porque tenéis el talento necesario para ello, o porque estáis entre los amigos más cercanos del Sr. Kurosaki." Dumbledore sonrió.
"A lo mejor sería mejor que empezases por el principio," Chad sugirió.
Y así lo hicieron. El vuelo de Kenpachi al estanque koi sonsacó algunas risitas - todos desearon haberlo visto; la revelación sobre su madre - que puso sus ojos como platos.
"A ver si lo he entendido todo," Uryu se inclinó hacia delante, su mirada azul intensa detrás de sus gafas. "Tú y Yamamoto decidisteis unir fuerzas entre vuestros dos enemigos," enumeró los puntos, "Y todo esto es debido a que el talento mágico latente de Ichigo se despertó en la Sociedad de Almas durante el cumpleaños de Kuchiki-san, dónde Yamamoto lo vio y reconoció por lo que era, tuvo esta idea y te la pasó. Así Ichigo, Capitán Hitsugaya, Kuchiki-san y Teniente Hinamori irán a tu escuela de incógnito en septiembre, para aprender esa mágica y también ayudar a proteger ése chico quién supuestamente es el único capaz de destruir vuestro enemigo."
Dumbledore había estado asintiendo cada cierto tiempo mientras Uryu hablaba. "Esto casi como que lo resume en unas pocas palabras."
"Así que, ¿dijiste que algunos de nosotros tenían el talento para ello?" Mizuiro preguntó.
"En efecto. Y tú serías uno de ellos."
Los ojos de Mizuiro se pusieron como platos. "¿Yo?"
"Sí, tú. Y tú también, Srta. Arisawa."
Tatsuki se sentó derecha, una luz feroz en su mirada, e Ichigo casi podía ver los pensamientos que estaba teniendo: ¡Esta vez estoy dentro!
"Y tú también, Sr. Ishida."
"Bueno, esto no es ninguna sorpresa," Isshin dijo des del umbral antes que Uryu pudiese contestar. Todos voltearon a mirarle. Estaba un poco tambaleante, frotando la parte de atrás de su cabeza. "Demonios, esa chica golpea casi tan fuerte como tú, Ichigo," murmuró mientras se dejaba caer en el asiento al lado de Urahara, el que había sido ocupado por Chizuru.
"¿Por qué dijiste que no era una sorpresa?" Kisuke preguntó observando a su viejo amigo.
"¿Por qué? Porque su abuela materna era profesora en la escuela de magia Japonesa ant
es de su cierre. Encantamientos, creo. Puede que me equivoque sobre la asignatura, pero no sobre ella ser una bruja."
Uryu fulminó la mesa, parecía como si su padre y él tuviesen otra conversación a la que atender...
Dumbledore miró a los otros dos, y negó con la cabeza. "Lo siento," él dijo, excusándose.
Um..." Orihime parecía no saber qué decir, por lo que Rangiku sólo puso un brazo alrededor de ella. Chad no dijo nada, pero Ichigo sintió la exclusión de su mejor amigo como un puñetazo en el estómago. Uryu, Tatsuki y Mizuiro, ¿pero no Chad? ¿U Orihime? Realmente se sentía mal, eran un equipo y sabían cómo trabajar juntos... él tendría que acostumbrarse a trabajar con gente nueva...
No, no podía pensar así, tenía que ser positivo. Uryu todavía estaría allí; había conocido a Tatsuki por mucho más que a cualquier otro; Mizuiro era un buen amigo; e Ichigo ya había luchado al lado de Toshiro antes. Y por supuesto Rukia todavía estaría allí... sólo tendría que llegar a conocer a Momo. Ichigo notó la mano de Rukia en la suya apretándola, sólo por un momento, entendiendo.
Tatsuki estaba mordiendo el labio, frunciendo el ceño, su mirada volviendo hacia la puerta del cuarto al cual Tessai había acarreado los dormidos Keigo y Chizuru. ¿Qué la tiene tan preocupada? Ichigo se preguntó, entonces gimió, cuando se dio cuenta. "Oh, demonios," murmuró, dejando caer su cabeza entre las manos. "Eso VA a ser un problema."
"Sí, lo será," Tatsuki murmuró sombríamente, "¿a menos que alguien sepa alguna manera de mágicamente castrar a alguien? Y no me refiero a una gata." Uryu y Chad también estaban mirando fijamente a la mesa, frunciendo el ceño, y Orihime había palidecido. Rukia gimió y se cubrió los ojos.
"¿Va algo mal?" Isshin preguntó, su mirada vagando de uno a otro, curioso.
"Sin Tatsuki cerca, no habrá nadie para contener a Chizuru..." La expresión de Mizuiro era seria por una vez. "O Keigo, ya que estamos."
"¿Contenerles de qué?" Rangiku preguntó. Se había inclinado para mirar a Orihime, quién parecía verdaderamente preocupada, y había cruzado los brazos casi protectoramente sobre su pecho.
"Um... bueno, para decirlo sin rodeos..." Ichigo pasó la mano por el pelo, "Chizuru es la lesbiana de la escuela, y Orihime es - bueno, le cuesta controlarse cerca de Inoue. Keigo es solo un pequeño pervertido. Inofensivo, pero aún así..."
Se podría oír un alfiler caer para cuando acabó de hablar. Matsumoto parecía ultrajada; Toshiro estaba rojo, al igual que Momo; las cejas del profesor Dumbledore habían ido a parar bajo su pelo; y los demás adultos miraban de un adolescente al otro, divertido o perplejo.
De pronto, Matsumoto jadeó y se sentó recta. "¡Capitán!" exclamó, sus ojos azules abiertos. Toshiro la miró receloso.
"¿Qué es?" preguntó al darse cuenta que había tenido una idea.
"¡Midori!"
Toshiro la miró por un momento, antes de entendimiento cruzar sus facciones, y empezó a sonreír.
"Un minuto - ¿Quién es Midori?" Tatsuki inquirió, su mirada pasando de uno a otro con recelo.
"La Quinta Oficial de mi División - y nuestra versión de Chizuru," dijo, "pero con el plus añadido de siglos de restricción."
"No creo que lo entienda," Orihime dijo despacio.
"Puede que sea un poco atrevida, así que no tiene demasiadas - ahem - amigas," Matsumoto explicó.
"Ya que necesitaremos alguien medianamente fuerte para reemplazar a Ichigo, podemos sugerir a Midori - y ya que también parece tener edad de ir al instituto, la podemos mandar a clases con vosotros. Sólo habrá que decirle que una de sus tareas es mantener a Chizuru alejada de ti. Y si resulta que logra uh, divertirse mientras lo hace..." Matsumoto sonrió con malicia; semejante giro sería juego limpio, ¿no? "No podemos asegurar que Aizen no tratará de secuestrarte otra vez para que cure su ejército después de que Ichigo y su padre abriesen semejante zanja en sus filas... así que tendría sentido."
"Mientras no sea contraproducente," Tatsuki dijo seriamente, brazos cruzados delante suyo mirando a otro lado, frunciendo el ceño. Toshiro negó con la cabeza.
"No, Midori se toma su trabajo en serio. Y sabe seguir órdenes." Miró a su Teniente, "Esa fue una idea brillante, Matsumoto; muy bien pensado."
"Gracias, Capitán," Dijo, apretando ligeramente los hombros de Orihime; cuidaría de su 'hermanita' mientras sus amigos no estuviesen, y se aseguraría que Midori entendiese exactamente cuál era el problema.
"Bueno, también nos colaremos de vez en cuando para ver qué tal van las cosas," Renji añadió, había estado increíblemente callado hasta entonces. "El Comandante General quiere que mantengáis un perfil bajo hasta entonces. Así que por ahora, somos los únicos que sabemos, excepto por el Capitán Ukitake y el Capitán Kuchiki. Todos los demás sólo sabrán que os fuisteis en una misión a largo plazo."
"Puede que necesitemos a alguien más..." Isshin dijo despacio, observando el gato negro que pululaba por la habitación. Urahara enarcó una ceja, pero no dijo nada. "Veréis, si vamos a hacer las cosas bien, vais a necesitar registraros - con el Estado."
"¿Eso será un problema para nosotros?" Momo preguntó preocupada. Isshin señaló a Urahara con el pulgar.
"¿Con lo bueno qué es este falsificando documentos? Lo dudo mucho. Además, con lo desordenados que están sus registros..."
"Y necesitas a alguien más ¿para...?" Toshiro le preguntó con suspicacia. Isshin le dedicó una mirada que decía claramente Tú eres el genio, averígualo.
"Ah..." Fue Chad quién lo entendió. Ichigo miró a su amigo silencioso. "Se supone que son menores. Necesitarán un adulto..."
Toshiro gimió. "Esto le encantará al Capitán Ukitake."
Rukia suspiró, su expresión un reflejo de la de él. "Al igual que nii-sama."
"No creo que vaya a ser posible convencer a mi padre, da igual lo que digamos." Uryu dijo, negando con la cabeza.
Isshin le dedicó una sonrisa traviesa. "Yo no apostaría en ello."
"Um..." Tatsuki parecía igual de preocupada.
"Y no te preocupes tanto por tus padres. Ya lo saben." Los ojos de ella casi se salieron de sus cuencas.
"¿QUÉÉÉ?"
"Mi esposa y tu madre solían hablar de ello - qué harían si alguno de vosotros enseñase algún tipo de habilidad mágica... después de la muerte de Masaki, tu madre me dijo que si necesitase alguna ayuda en esa área..." Suspiró dramáticamente. "Pero entonces ambos pasasteis la edad en la que suele aparecer, sin ningún síntoma, y todos dimos un suspiro de alivio. Demasiado temprano, por lo que parece."
"¿Una gobernanta valdrá?" Mizuiro preguntó.
"Sí, claro - ¿tu madre no firmó un documento, procuración o algo por el estilo?" Ichigo preguntó. Mizuiro asintió en silencio.
"Entonces - necesitamos traer a Capitán Kuchiki para registrar Rukia-chan, lo que tiene sentido ya que de hecho es su hermano; y Capitán Ukitake puede fingir ser el tío de Capitán Hitsugaya - ya que los dos tienen pelo blanco y pueden pasar por parientes; ahora para Teniente Hinamori..." Urahara reflexionaba, sus sentidos aún siguiendo el caminar del gato negro, hasta dónde se había parado y sentado justo detrás de Profesor Dumbledore. Él se giró para observar al gato una o dos veces; sin pensarlo mucho sobre ello, hasta que se dio cuenta que varios adolescentes - Kurosaki, Kuchiki, Ishida, Sado, Abarai e Inoue - tratando de no mirarlo, o, si lo hacían, con miradas nerviosas o perplejas. Por lo que le dedicó una mirada más larga y atenta.
"¿En quién nos podemos fiar?" Renji preguntó, su mirada vaciló en el gato, antes de volver a Toshiro.
"Bueno, veamos... Hay Kyoraku..." Urahara enumeró, "Soifon, Unohana...hm. Diría Komamura, pero nos costaría demasiado conseguirle un gigai. Creo que estos son todos los Capitanes - que yo dejaría sueltos, de todos modos. Siempre tenemos Sasakibe, el Teniente del Comandante General... Además de ya saber lo que está pasando. La Teniente de la Cuarta División parece mayor...recordad que no tiene por qué ser un padre, tío o tía, sólo un pariente mayor de edad o un guardián legal.
"¿Qué tal Lisa? Ya está aquí." Ichigo sugirió.
"Es una idea, y ella tiene el pelo oscuro, como Momo-san," Urahara asintió, pensativo. "También puede ser mortalmente seria cuando la situación se lo pide."
"Énfasis en mortalmente," Ichigo dijo; había escuchado sobre su pelea contra la Tercera Espada.
"Creo que deberíamos dejar la elección al Comandante General, pero sobre las opciones, yo iría por Unohana si tuviese que elegir," Isshin dijo, "Con Soifon como segunda opción."
Cuando acabaron los planes, y decidido informar al Comandante General de lo que habían decidido, Profesor Dumbledore se volvió al gato.
"Así que," empezó con tono coloquial, "¿Era esto lo que tenías que hacer?"
Yoruichi refunfuñó, decepcionada, "¿Cuánto tardaste en averiguarlo?"
"Bueno, eres muy buena," le dijo, sonriéndole, "Ni uno de nuestros Animagi pueden hablar - que yo sepa. Me temo que fueron tus amigos aquí los que te delataron. Por alguna razón los pones nerviosos."
Yoruichi dirigió una mirada malvada a los adolescentes, quiénes parecían avergonzados.
"¿Sabes," Dumbledore dijo con una pequeña sonrisa. "Que los estudiantes pueden llevar una lechuza, rana - o gato?"
La cola del gato negro se movió una vez mientras sus ojos topacio le miraron.
"Esa," ronroneó, "era la idea general. He decidido unirme. Iré - lo queráis o no."
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¡Uf! No sabéis lo mal que me he sentido por dejaros sin actualizaciones tanto tiempo, había pensado en publicar una nota de la traductora, pero las odio cuando las recibo, por lo que decidí que sería mejor daros un verdadero capítulo verdaderamente tarde...
Hasta la próxima, si así lo queréis;
Ja ne,
~Schieffer
