Hola a todos lectores de Fanfiction, de nuevo The Woman of Ice reportandose una vez más, aqui estamos una vez mas, solo que esta vez con el segundo capitulo de esta historia, no si llamar a esto como un remake, no lo se, si quieren dejenmelo saber con un review.

Disclaimer: Los personajes que leeran a continuación, no me pertenecen, son propiedad de Disney.

Espero que disfruten la historia, ahora los dejo leer.


Antes de poder, siquiera intentar marcharme de la cubierta, para ir en busca de la tripulación, soy abordado por John, quien me sujeta por el hombro indicandome asi que no me dejara marchar, quizas comprenda el plan, pero sigo pensando, en que no traicionare mis ideales.

-He de suponer que me volveras a pedir que lo haga - el me dirige un ceño fruncido a lo cual, reprimo un bufido - Es la primera vez que abrirán las puertas en años, y dudo que la falta de contacto con el mundo exterior la haga menos perspicaz -

- Calma Hans, esta vez no vengo para hablar de eso, esto es un tema mas difícil, recuerda que yo estoy aqui para ayudarte -

- Bien, siendo de ese modo, que es lo que necesitabas de mi -

- Ayer, durante una de nuestras charlas, mencionaste la relacion socio comercial que las Islas del Sur y Arendelle mantienen -

- Si, lo mencione, porque planeo fortalecer esa relacion con nuestro proveedor mas importante - a donde quiere llegar con todo esto.

- Eres el treceavo hijo, el treceavo principe en la linea, asi que me gustaria que me enclarecieras, como planeas fortalecer esa relación, si eres un almirante, si te mantienen bastante alejado de las cuestiones politicas con los demas reyes, ademas de bailes, a que otra clase de eventos has asistido de esta índole -

Bien esa es una cuestión que hasta el momento no me habia planteado, lo poco que conozco acerca del trato comercial con el resto de reinos, es gracias a Lars, y su relacion con mi padre, no fui instruido para dominar el tema, mas sin embargo, he estudiado bastante en la biblioteca real, aunque nunca he llevado a cabo algo de esos estudios, asi que me limito a permanecer en silencio, ante la buena señalización de John.

- Veo, que no habias tomado en cuenta ese hecho - su torno paso de ser comprensivo a acusador y burlon, mis manos las convierto en puños, no soporto que me tomen por tonto - No te preocupes por ello, soy tu tutor y mi deber es instruirte y enseñarte las cosas que no dominas, pero viendo el poco tiempo que tenemos, no se si seras capaz -

- Soy mas que capaz de dominar un tema como la relacion comercial entre dos reinos, es algo que yo mismo estudie con ayuda de algunos libros - tratare de calmarme, lo ultimo que necesito es empezar a llamar la atención de mi tripulación.

- Sin embargo eres incapaz de tomar una simple decisión que beneficiara a tu reino, durante años me has contado acerca de tu sueño, acerca de ser rey, hablandome lleno de celos acerca de tus hermanos que se convirtieron en soberanos con un matrimonio consertado, y ahora que tienes la oportunidad para conseguir algo con tus meritos propios la dejas ir, un rey toma decisiones complicadas, y alguien con un temple debil jamas podra serlo, asi que toma en cuenta esta enseñanza y si cambias de opinion, gustoso estare para instruirte en el arte comercial, si me disculpa majestad me retiro a mi camarote -

Bien, comienzo a comprender su punto de vista, pero no lo comparto, no deseo ser igual que mis hermanos, pero si yo soy quien consigue enamorar a la futura reina Elsa, sere libre de elegir mi vida, y no seguir esperando el dia en el que me comprometan con alguna princesa o duquesa, y ni pensar con algna reina viuda; por esta vez tendre que hacer un poco de lado mis ideales, aunque no completamente, estimo a Elsa y esperando que ella me recuerde, tendre una ventaja por encima del resto, decisiones, que deberia de hacer, los reyes toman decisiones difiles, y ponen antes que a ellos mismos a aquellos que son sus subditos.

No me debo de apresurar en tomar una decision de este tipo, esperare hasta la ceremonia.


Mas haya del mar y del fiordo se encuentra el reino de Arendelle, en su puerto varios barcos comenzaban a ser anclados, los ciudadanos corrian por los caminos, llevando obsequios que entregarian para la coronación de su nueva gobernante, la princesa hereda Elsa de Arendelle, tanto en el pueblo como en el castillo, todos estan arreglando los detalles para la fiesta de coronación.

Dentro del castillo, un hombre de complexion robusta toca a una puerta con decorados de flores verdes.

- Princesa - de manera suave el hombre vuelve a tocar a la puerta en busca de respuesta - Princesa-

- Eh - una joven de cabello pelirrojo completamente desordenado murmura ante la interrupcion en su sueño, buscando el causante del ruido sin abrir los ojos, sentandose sobre el colchon de su cama y recargando sutilmente su cara sobre su brazo.

-Llamento mucho haberla despertado - el tono del hombre es amable, y se denota un poco de ternura en ella, diciendo sinceramente aquellas palabras.

- No desperté hace horas… - una vez mas la joven habla con voz adormilada, que recien iba despertando, dejando caer cada vez mas su cabeza en señal de sueño, esta al caer de su mano da un pequeño salto - ¿quién es? - ya con el afan de despertarse a si misma se talla de manera un poco brusca sus ojos.

- Sigo siendo yo su alteza debe arreglarse - aquel hombre de nombre Kai, era uno de los mas fieles servidores del difunto Rey, y tal y como siempre miuestra una gran paciencia ante la segunda hija del rey que desde pequeña mostraba ser alguien que gustaba de despertar hasta tarde.

- ¿Arreglarme para que? - su voz a pesar de escucharse mas depierta, parpadeando un poco tratando se mirar el lugar muestra confusion ante lo dicho.

- La coronación de su hermana - a diferencia de la anteriores veces, Kai se muestra un poco ansioso, lo ultimo que desea es que la princesa se demore y llegue tarde a la celebracion.

- La hermana de mi coronación - casi quedandose una vez mas dormida, abre de manera rapida sus ojos verdes, viendo con emoción su vestido que ya la esperaba, con estusiasmo salta de la cama, esperando a sus damas de compañia que le arreglarian el baño para luego arreglarla.


Tras unos breves momentos luego de haber sido vestida, peinada, y maquilllada, Anna sale abriendo de par en par las puertas de su haitación corriendo por aquel pasillo llena de ilusión y emoción.

- Ventanas abiertas, puerta igual - mientras corre por el palacio mira como los empleados comienzan a abrir cada ventana y puerta hacia el pueblo, llenandola de alegria -Creí que ya no iba a pasar - al ver pasar a varias mujeres caminar con tantos platos sobre sus brazos no puede evitar decirlo - Y hay tantos platos, ¿quién lo iba pensar? - tomando uno de los platos de la mejor vajilla que alli tenian la admira con emoción al recordar los viejos bailes que vivio en su infancia.

- Vagando siempre en este hogar - corriendo sin importar que, al ver su hogar siendo abierto una vez mas, no puedo parar mi emoción - En el vacío del lugar - mi voz que normalmente crea un gran eco a lo largo de toda esa sala, comienza a ser opacada ante las voces de todos los que arreglaban el lugar, corro en direccion a la escalera circular, deslizandome por ella - Hoy por fin las rejas se abrirán - al terminar de bajar por la escalera camina hacia las armaduras que lucen alli completamente brillantes.

-Llegarán personas reales - tome el guante de la armadura simulando asi saludar a alguien, pero esta cae - Algo muy raro será - tratando de arreglarlo meto el guante en la hendidura del hombro, huyendo de alli antes de que alguien me vea - Pues lista estoy, por fin un cambio habrá - me detengo en una ventana mirando un poco a lo lejos las velas de un barco que seguramente esta apunto de anclar, miro hacia abajo y veo el montacargas en el cual suelo subir para divertirme, subiendo a el, comienzo a levantarlo para mirar mejor a todos los barcos que llegaban - Pues, finalmente y como nunca - mis ojos se iluminan cada vez masal ver cuantos barcos llegan, sin poder reprimirme comienzo a columpiarme - Habrá música y luz finalmente y como nunca bailes y una multitud - ante la mirada de una de las criadas al verme alli, no tengo mas remedio que bajar, pero aun asi corro a los jardines mirando hasta a los animales salir de sus hogares para ver todo.

- No sé si estoy gozosa o gaseosa - golpeo un poco mi peco ante el burbujeo de mi estomago, tratando de reprimir soltar un gas, aunque lo disimulo con tos - Mas me invade la emoción - giro salto emocionada, mirando como una pequeña familia de patos caminaba por allí me acerco a ellos - Pues, finalmente y como nunca - con el consentimiento de la madre pato tomo entre mis manos a varios de los pequeños patitos, que lucían igual de feliz que yo - Sola no estoy - los miro alegre y estos me miran de igual manera, o será que yo me lo imagino.

- ¡Ya quiero conocerlos a todos! - una idea loca cruza mi mente - ¿Y si conozco tal vez a el? - dejando a los patitos de nuevo con su madre, regreso hacia el castillo, llena de ilusión.

- De gala voy a vestirme hoy - tomando una de las cortinas de las columnas me rodeo el cuerpo con ella simulando un vestido mas ajustado - Cautivadora como soy, sofisticada imagen mostraré - al jugar con uno de los cordones que amarran las cortinas este me golpea la cara - ¡ahú! - suelto un leve quejido mas que nada por la sorpresa soltando la cortina y arreglando mi cabello miro hacia la nada imaginando el baile.

- De pronto lo miraré allá - miro uno de los bustos que adornan el lugar simulando que es un gallardo principe me sonrojo ante la idea - Apuesto y elegante está - camino hacia donde esta el busto sacando mi abanico y con el coqueteo y aunque no hay nadie alli, lo puedo imaginar, aunque al voltear miro toda una mesa llena de dulces uno de ellos es el principal - Y mucho chocolate comeré - tomo varios chocolates metiendolos todos juntos a mi boca disfrutando el delicioso sabor que estos tienen.

- Conversaremos divertidos -

retomando mi juego de coqueteria, trago rapidamente los chocolates y en el proceso lanzomi abanico hacia donde, no lo se - Lo que es raro en verdad - abrazo el busto y comienzo a girar simulando un baile romantico - Nada como antes ya será - aunque entre varios giros, el busto escapa de mis brazoscayendo hacia un pastel en una mesa de postres un poco lejana. Una vez mas huyo ante el desastre que acabo de hacer, miro la sala de cuadros y entro en ella dejando ambas puertas abiertas atras de mi.

- Finalmente y como nunca -

al ver un cuadro de una pareja antes de bailar corro hacia ella haciendo la pose de la mujer - Magia pura, diversión - corro hacia otra, que mostraba una pareja acostada en medio de un modesto dia de campo, vuelvo a tomar el lugar de la chica en la pintura acariciando la imagen del chico con ternura, imaginando a mi principe alli - Finalmente y como nunca - vuelvo a ir hacia la siguiente pintura de pareja, donde el caballero esta a punto de besar la mano de su amada, en la cual una vez mas hago la misma pose que la mujer de la pintura, y asi me siento alagada ante el pensamiento de que alguien me bese el dorso de la mano - Alguien en mí pondrá atención - salto en los sillones imitando la pintura de un baile - Si lo pienso es una locura - caigo en el mismo sillon en el que salte, y una vez mas saltando en el cadro de una chica siendo columpiada por un joven apuesto - Que hoy surja el amor - caigo en otro sillon caminando hacia el cuadro de una familia - Mas finalmente y como nunca - me pongo en el centro de la pintura en medio de todas las imagenes plasmadas en aquel lienzo sintiendome una vez mas entre familia - Existe la ocasión - sonrio y me marcho de aquella sala, esta vez de manera mas calmada camino por los pasillos mirando todo el lugar abierto ya rreglado, asi como el palacio esta lleno de luz, siento que a mi vida tambien entra la luz.


En lugar al cual se dirigia Anna, en el segundo piso se encontraba otra joven observando atravez del ventanal, que lucia con las cortinas amarradas dejando entrar luz al lugar, tomando aire y cerrando aquellos orbes de azul profundo, suspira la joven heredera al trono, tratando asi de calmarse a si misma.

- Lo que hay en ti no dejes ver - una vez mas aquel mantra que aprendio, comienza a recitarlo, abriendo sus ojos y mirando su reflejo controlado se da la vuelta observando el retrato de la coronación de su padre - Buena chica tú siempre debes ser - sin mirar sus manos se retira su guante derecho, observa fijamente a su padre, muerde su labio reprimiendo a si su miedo salir - No has de abrir tu corazón - se quita el guante restante y tomando un candelo y una pequeña caja simulando asi el cetro y el poder del retrato, teniendolos en sus manos se llena de dudas y con ello ambos objetos se congelan rapidamente - Un movimiento en falso y lo sabrán - con horror y preocupación los vuelve a dejar en el escritorio, sintiendose perdida mira hacia el suelo.

- Pero es hoy y nada más - mira sus manos, tomando una respiración prunda se llena de convicción y asi darse el valor necesario.


- Es hoy y nada más... - Mientras en la entrada del castillo Anna abre la puerta sonriendo.


- Que angustia resistir - volviendo a ponerse sus guantes camina hacia la puerta del despacho que solia ser de su padre, y que en un par de horas mas le perteneceria a ella.


- Que angustia resistir...- saliendo hacia el patio principal del palacio que conecta directamente con la entrada de este, camino ansiosa antes los guardias que comienzanan a quitar todos los seguros de las puertas hacia el pueblo.


- ¡Esas puertas deben ya abrir! - armandose de valor toma las dos hojas de la puerta y las abre, con el porte que le enseñaron camina con delicadeza y determinación hacia el balcon que le dara la vista hacia su pueblo.


- ¡Abrir...! - tras ser abiertas las puertas al mundo, salgo mirando a todos llegar, abriendome paso entre ellos siendo saludada por algunos camino hacia el pueblo - Finalmente y como nunca - miro sorprendida la gran multitud que hay saludo con alegria a mi prima que junto a un joven.


- Lo que hay en ti no dejes ver... - con la cabeza en alto doy pasos acercandome al balcon y asi saludar a los invitados.


- Mis sueños se hacen realidad - las personas me miran alegres y sorprendidas, y para mi es ver mi mayor deseo hecho realidad.


-Buena chica tú siempre debes ser...- abro la puerta que me dejara salir hacia el balcon, a pesar del gran miedo que siento permanezco con la cabeza en alto.


- Tal vez ya no haya soledad - me subo a una de las barandillas de piedra que limita el camino al castillo, sosteniendome de una de las farolas miro a todo el mundo con cariño e ilusión.


- Y así... - salgo al balcon y miro a todo el mundo entrar, se me hace un nudo en la garganta al ver tanta gente junta.


- Y encuentre el amor - abrazo la farola y dor una vuelta alrededor de ella tratando de encontrar asi a mi verdadero amor.


- No has de abrir tu corazón... - muerdo mi labio con pena al desear tener a mis padres conmigo en este momento, dirigo mi mirada al cielo esperando que ellos me esten viendo y asi quizas tener su aprobación, deseando con todas mis fuerzas que en vez de ellos estar en los cielos estuvieran aqui y asi poder abrazarles dejando de lado mi miedo.


- Mañana termina todo - camino por las piedras, miro a un hombre con su hija y por lo distraidos que ambos estan me acerco a ellos tomando la mano del hombre y asi bajando una vez mas al camino, padre e hija me sonrien y yo les devuelvo la sonrisa para luego seguir mi camino - Y por eso hoy será - camino hacia el puerto casi brincando, y jugando con todo lo que veia a mi paso - Pues, finalmente y como nunca... - aun mas emocionada corro al ver el fiordo que esta a un par de metros de mi - Finalmente y como nunca... - bajo las escaleras, cierro mis ojos y corro sintiendo la suave brisa marina llenarme - ¡No me detendrán! - al ir con mis ojos cerrados algo grande me taclea y resbalo con un cubo de madera cayendo en un pequeño barco de pesca que esta apunto de caer al mar.

- Hey - reclamo completamente molesta.

- Como lo siento se hizo usted daño - miro a un jove posiblemente noble por su ropa ir en su caballo que habia detenido el barco antes de que cayera.

- ¿Que tal? - rio nerviosa al ver lo apuesto que es, me quito el alga que habia caido a mi cabello y le vuelvo a mirar - Si...no no me paso nada - en este momento me siento tan pequeña e intimidada por este joven apuesto.

- ¿Estas segura? - me pregunta preocupado, bajando de su caballo y caminando hacia mi.

- Si es que no veia por donde corria y...pero estoy bien - le dirigo una de mis sonrisas de nervios, espero no estar temblando de verguenza - Enserio - le digo ante su mirada verde que mostraba arrepentimiento.

- Que suerte - veo como solto un suspiro de alivio antes de decirlo y estoy a punto de reir presa de mis nervios, el me extiende su mano enguantada para levantarme y timidamente la acepto.

- Príncipe Hans de las Islas del Sur - se ha presentado con una pequeña reverencia.

- Princesa Anna de Arendelle - contesto algo cohibida, algo raro en mi aunque seguro es por los nervios, respondiendo con una reverencia igual pequeña.

- Princesa… - me mira sorprendido, antes de mirarme de pies a cabeza y luego inclinarse completamente apenado - Mi lady - el esta mirando hacia el suelo y eso me pone incomoda, y entiendo rapidamente el porque lo hace.

Su caballo imita a su amo y levanta la pata con la que sostenia el barco inclinando su cabeza, al tener aun mas peso este comienza una vez mas a caer, el barco queda atorado con la pata del animal, el principeme sostiene entre sus brazos para evitar que yo cayera, pero al mirarnos ambos apartamos la vista claramente incomodos.

- Umm - me mira de reojo incomodo.

- Hola - hablo de manera aun mas nerviosa que antes, veo que voltea a ver mis manos, y las quito de inmediato de sus hombros a lo que el parece relajarse solo un poco.

El caballo del principe al ver su error vuelve a enderezar el barco con su pata, haciendo que ambos saltemos, él hacia atras y yo hacia adelante, al caer lo hago en su pecho, y creo que le saque el aire debido a que cai con mucha fuerza.

- Uy... perdon - lo miro sin entenderlo soy yo quien deberia de ofrecer disculpas al haber caido encima de el.

- Hay que torpe tu no me refiero a que la torpe soy yo…- me levanto lentamente tratando con todas mis fuerzas no tropezar como es mi costumbre, al ver que no lo hago esta vez soy yo quien le ofrece la mano para levantarle - tu eres lindo... - le sonrio recapacitando ante lo que dije suelto asustada su mano, pero el vuelve a tomar la mia - que dije - giro mi vista asustada y avergonzada, deseando pensar mas antes de hablar.

- Quiero disculparme por haber golpeado a la princesa de Arendelle con mi corcel - lo veo alisar su saco y mirar al piso avergonzado - y por cada momento despues -

- No no no esta bien yo no soy esa princesa - juego con mis manos nerviosamente y trato de salir del barco sin tocarle de nuevo, ya me he avergonzado suficiente - De haber golpeado a mi hermana Elsa ella de pondría - suelto un pequeño bufido nervioso - Es que ella es la…- al girarme me encuentro de cara con el caballo que me mira creo que sonriendo - Hola - acaricio la parte baja de su cabeza justo debajo de su boca y este rie, dando un par de pasos mas y salgo del barco al fin - pero tienes suerte soy yo solamente - le sonrio timidamente alisando la falda de mi vestido.

- ¿Solo tú? - me mira de manera esceptica, pero yo le sonrio, muchas veces a nadie le parezco importante.

En ese preciso momento a lo lejos del puerto se comienzan a escuchar las campanas replicar, anunciando asi el inicio de la ceremonia de coronación.

Anna miraba ensoñada al joven principe, pero su cara comenzo a cambiar al prestarle atencion al sonido de las campanas.

- Las campanas la coronación - me comienzo a preocupar y a caminar hacia atras- Ya tengo que irme…- choco con un pequeño metal que sostenia una cadena -Se me hace tarde - volteo rapidamente tratando de demostrar cortesia pero creo que fallo - Adiós - volteo y me despido con la mano para salir corriendo hacia la capilla.


Observo como se va aquella joven, la princesa Anna de Arendelle, me despido con un pequeño movimiento de mano, pero Sitron mi querido caballo lo hace igual.

- Hay no - miro la pata de mi cuadrupedo amigo y al verla completamente en alto, siento como el barco se mueve y cae a las heladas aguas del Fiordo.

Alzo con mis manos el barco escupiendo el agua que entro en mi boca, y me miro completamente mojado, suspiro al saber que llegare tarde a la ceremonia de Elsa.

- Sabías que luces ridiculo y patetico alli - John me mira desde el muelle con la misma ropa del viaje, nado hacia su dirección.

- Muy gracioso ahora, ¿porque no me das una mano? - el suelta una risa burlona y me extiende su mano ayudandome a subir a tierra una vez mas.

- Veo que tendras que volver a alistarte para la ceremonia, si no quieres dar una impresión peor que la de esa chica corre, yo no te acompañare - veo que camina hacia Sitron y toma sus riendas para llevarselo de alli.

- ¿Porque? - le cuestiono.

- No deseo asistir - una respuesta corta y simple, les miro a mi caballo y a mi tutor y corro hacia el barco para secarme y volver a vestirme.

Tras unos minutos vuelvo a salir vestido, dispuesto a irme a la ceremonia pero, alli en la puerta de mi camarote esta John esperandome.

- Y ahora ya tienes una respuesta a lo que te dije antes -


Y bueno este es el segundo capitulo de esta historia, esta vez pues narrando mucho mas las cosas, dejando ver los sentimientos que ambas hermanas tendrian en esos momentos y mostrando un poco lo que se cuestiona Hans.

Agradezco de manera adelantada a quienes lleguen a leer esto, si les gusto el capitulo, o la historia pueden hacermelo saber a traves de un review, igualmente si desean dejar alguna queja o sugerencia, un review o mensaje PM, sera bien recibido.

Se despide de ustedes The Woman of Ice, hasta la proxima actualización.

Chaito

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