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A altas horas de la noche Shyori despertaba removiéndose en cama con bastante dolor, la pequeña rizada sentía su cara y cuerpo arder además de un gran dolor de cabeza, con molestia tuvo que salir de su sueño saliendo con pesar de su habitación
Tosiendo una y otra vez cerró su puerta para observar la de su padre, no quería despertarlo pues cuando alguien lo hacía se ponía de mal humor pero sus síntomas le impedían pensar en ello
Sujetando la perilla de la puerta escuchó la voz de su madre desde dentro, ella parecía estar realmente molesta pues le exigía al padre entregarle algo que Shyori no entendió pero por lo que escuchaba era algo grave, su madre parecía casi gritar
Indecisa de entrar o no prefirió suspirar y girar la perilla pero antes de que pudiera pasar fue elevada viendo las doradas orbes de su tío quien sonreía radiante, como si tuviera algo que contar
―¿Qué haces despierta? ― cuestionó Sesshomaru alejándose inmediatamente
―Me siento muy mal, creo que tengo calentura
―Ya veo ― entró a la cocina
Situando a la pelirizada en la mesa comenzó a buscar el típico medicamento que usaba la madre de la pequeña, al encontrarlo y prepararlo giró viéndola jugar con su dedo índice con un deje de tristeza
―¿Te sucede algo además de sentirte mal?
―Me duelen mis pues
―Es porque corriste mucho durante tu fiesta ― explicó, entonces Shyori tomó su medicina junto al vaso con agua que le brindaba su tío
―Además― susurró cabizbaja ― escuché a mis papás pelear― con una mueca giró hacia su tío viéndolo levantar ambas cejas con un deje de incredulidad
―¿Es… escuchaste algo? ― tragó saliva, ella asintió
―No entendí lo que decían pero mamá le gritaba para que le entregara o diera algo, parecía enojada porque ella no grita en la casa a menos que me haya quedado dormida para ir a la escuela
Ante las palabras Sesshomaru apretó sus labios, bien sabía que los padres de la niña no peleaban en su habitación, él claramente los había escuchado momentos antes al caminar por el pasillo sonriendo después por el triunfo de su hermano, por ese motivo se encontraba cerca y pudo impedir que Shyori interrumpiera aquel momento de amor
Llevando a la niña a su habitación para que descansara explicó brevemente que no había de qué preocuparse, que seguramente poco después se arreglarían las cosas entre sus padres y aquellas decisiones le harían bastante bien
Ella ni siquiera entendió la mayoría que su tío le dijo pero lo agradeció quedándose dormida, sintiendo como el medicamento daba frutos poco a poco
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Los rayos del sol entraban por la ventana iluminando con crueldad a la pareja que yacía en la cama
Con dolor y molestia la mujer despertó distinguiendo poco a poco la habitación, definitivamente no era la suya así que se levantó de golpe
Temerosa tragó saliva, había escuchado con claridad un gemido de molestia así que giró incrédula
Recordaba cada cosa que ocurrió la noche anterior y aunque había estado alcoholizada lo había hecho en todos sus sentidos pero ahora que pensaba, definitivamente excedió
Se había acostado con Inuyasha, y aunque fuera el padre de su hija no tenía por qué hacerlo, no cuando hace años se habían separado por sus problemas en cuestión a ser padres jóvenes y tener todo en modo difícil
―¿Kagome? ― susurró intentando abrir sus ojos
Ambos se encontraban desnudos cubiertos con tan solo una cobija la cual ahora era jalada por la chica para cubrirse retirándose poco a poco del agarre de su ex amado
Ante la acción el peli plateado la observó notándola confundida
¿Y si ella estaba ebria cuando ocurrió aquello?
Ella tragó saliva ― Inuyasha… yo… ― susurraba cabizbaja, jamás se levantó pero si se alejó viéndolo entristecer
Por el otro lado él no sabía que decirle, definitivamente no se había arrepentido de su decisión pero no tomó en cuenta los sentimientos de su amada, simplemente se dejó llevar logrando convencerla, llegando obviamente a mayores
―Yo… ― aún balbuceaba
Entendía lo que Inuyasha sentía con tan solo observar sus tristes ojos, podía incluso saber lo que pensaba, siempre lo conoció perfectamente y jamás se equivocó o erró en algo suyo
Por ello habían sido novios, por ello incluso se casaron
Había sido una lástima su divorcio
―Lo siento, no tomé en cuenta tu… ― suspiró, ya no podía ver más sus confundidos ojos ― …estado ― completó a duras penas
Entonces ella entendió ― no ― llegó a detenerlo, él comenzaba a alejarse ― no… yo… siento que…
Inuyasha sonrió ― está bien, no tienes que decirme algo, solo… discúlpame… hice que te dejaras llevar ― dejó su sonrisa
En ese momento una opresión llegó al pecho de Kagome
Sus latidos parecían ser escuchados por el mundo y más ahora que lo veía levantarse cuidando ser visto desnudo por ella ¿Por qué ahora se cubría si ya lo había visto? Aunque si lo pensaba, ella también lo hizo en un principio
Y como lo conocía perfectamente, ahora sabía que lo hacía por su acción anteriormente
―Lo que ocurrió fue cosa de dos ― dijo ella pero fue completamente ignorada
Inuyasha solo mantenía su mente en blanco, habían sido muchos sentimientos, razones y situaciones inesperadas y definitivamente ya no podía más
Había incluso dejado a su novia por haber insultado a su hija, pero también había algo más en ello
―Yo dejé a Kikyo por ti ― habló al abrochar su pantalón ― porque me di cuenta que no he dejado de amarte ni un solo segundo ― levantó su camisa del suelo — y bueno, quise intentarlo con alguien más pero simplemente fallé
Ante las confesiones la peli negra intentó articular palabra pero no lo logró, se veía incrédula, sus latidos habían dejado de ser tristes para alterarse repentinamente, sentía que explotaría su corazón en cualquier momento
No quería perderlo, definitivamente también lo quería y sentía lo mismo que él
Pensaba en aquel moreno, Bankotsu, terminó con él y horas más tarde tuvo intimidad con su ex amado a quien jamás dejó de pensar
Entonces entendió que ahí estaba su oportunidad así como también veía que la estaba dejando ir
Él seguía dándole la espalda colocando su camisa con molestia al no poder colocarse la manga
Eso la hizo sonreír con ternura así que tomó una decisión
Mientras ella dejaba escapar el aliento y caminaba a la puerta él la observaba con tristeza
Cada cosa en ella era perfecta, lástima que se había levantado de la cama para salir de la habitación. Al instante sintió su corazón alterarse
Creyó que confesándole aquello podría hablarle y tener una oportunidad, convencerla de otra manera en la que no terminaría en sexo, filtrear con ella, cortejarla, hacer cosas que lograran merecerla pero parecía perder todo en cuanto ella tomó la perilla de la puerta
Sintió su corazón detenerse
―Me confunde… pero… ― pausó sin soltar la puerta ― …pero… ― suspiró al verlo ― …no me arrepiento de nada
Con una sonrisa traviesa cerró con candado la puerta mientras que con delicadeza y lentitud retiraba la sábana blanca que la cubría dejando su desnudez ante él
Ahora Inuyasha sonreía triunfante dejando escapar también una risa traviesa
Si ella quería hacerlo estaba bien pero aun así se prometió a cumplir lo que había pensado hace momentos, y de manera fugaz pues ahora abrazaba a su amada sintiendo su delicada piel
Recorriendo con sus lujuriosas y ansiosas manos su frágil, esbelto, níveo y desnudo cuerpo, besando con insistencia sus labios color carmesí
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(◑‿◐)
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―De verdad que siento interrumpirlos ― suspiró la persona que había llamado a la puerta de esos amantes
Ambos se habían perdido en sus sentimientos y decisiones que ignoraron por completo el estar en casa de Izayoi, donde seguramente los habían escuchado tanto la familia como sus amigos
Recordaban que los chicos se habían quedado a dormir después de la fiesta de Shyori por no poder conducir alcoholizados
Sin embargo quien tocaba la puerta no eran ellos ni su impaciente hija sino la esposa de Sesshomaru, por suerte no los había interrumpido ya que en esa habitación habían terminado de consumar su amor por segunda vez
Y por detrás de la puerta la azabache, Rin no quería interrumpirlos, sabía que ese momento era bastante importante para los dos pero lo que ocurría con Shyori también lo era, en exceso
En cuanto la azabache dio la noticia la pareja ya vestida mostraba su rostro con incredulidad
Kagome llevó ambas manos al pecho, su mirada se encontraba perdida y en shock mientras que Inuyasha intentaba mantener su respiración siendo vistos por la mujer quien pedía perdón por no haber cuidado bien de Shyori
Sin esperar más información Kagome salió corriendo de la casa yendo directamente a su auto, ahora los padres tenían que estar juntos así que emprendieron marcha fuera de la mansión
―Sé en donde pueden estar ― explicaba siendo la copiloto
Inuyasha le había prohibido conducir en su estado, prácticamente se encontraba en shock derramando silenciosas y angustiadas lágrimas
En silencio llegaron media hora después a un parque de diversiones bastante grande, inmediatamente pagaron la entrada corriendo por todo el lugar buscando a aquella persona sin siquiera soltarse de las manos
O.O.O
―Tu ex novio ha venido y se ha llevado a Shyori ― informaba Rin, esposa de Sesshomaru
O.O.O
―"Rayos…" ― soltó Kagome saliendo de sus pensamientos, realmente eso estaba mal e Inuyasha iba a matar al moreno por aquella acción pues después de todo ella también pensaba golpearlo hasta el cansancio por el hecho de llevarse a su hija sin siquiera avisar, eso era un rapto ya que la había convencido de salir a pasear con él yéndose a escondidas de Izayoi quien la cuidaba en ese momento
Mientras tanto el peli plateado mantenía su mirada fija hacia el frente, ambos corrían yendo de juego en juego hasta que por fin encontraron a aquel dúo bastante feliz logrando rabiar al padre
Ver a su hija contenta junto a su secuestrador, era una razón para odiarlo más
―Inuyasha
Al escucharla pudo ver sus preocupados ojos por tanto relajó sus molestos músculos dejando también de empuñar sus manos
Estaba excediéndose y si no quería perderla debía comportarse, tenía que cuidar cada movimiento que hiciera de ahora en adelante, ahora la tenía consigo pero nada le aseguraba mantenerla
Entendiendo su preocupación sonrió ― está bien, vamos por ella y… ― suspiró derrotado, tampoco tenía que ser tan amable con aquel moreno ― …ponlo en su lugar o se las verá conmigo
Ante ello Kagome asintió con seriedad, no hubo ni siquiera una sonrisa
Ella realmente no tenía tiempo para eso, lo único que quería era acercarse a su hija y llevársela de una buena vez pero antes de que diera el tercer paso para llegar a ellos Inuyasha la tomó de la mano haciéndola retroceder para depositarle un fugaz beso que la dejó incrédula
Tontamente correspondió siendo abrazada por la cintura, sentía como el peli plateado la tomaba con posesión pero era besada con ternura así que coordinó y lo besó cerrando sus ojos, disfrutando la cálida sensación que le brindaba
―Te amo ― habló entre el beso
Ella sonrió ― y yo te amo a ti Inu ― rio
Por el otro lado el dúo ya cambiaba de juego sin percatarse que la pareja anterior se había soltado las manos momentos antes de llegar hasta ellos, donde al instante la mujer arrebató a su hija viendo al moreno sonreír con soberbia
Shyori parecía estar emocionada por ver a su madre pero la notó con el ceño fruncido junto a su fulminante padre así que entendió no era el momento
Ante las frías miradas que se lanzaba la peli negra y el moreno Inuyasha tomó a su hija alejándose de ahí, si estaba un segundo más soltaría un golpe directo al rostro del moreno
Mientras tanto, Kagome agradecía el hecho de que Inuyasha fuera más comprensivo, le había dado espacio llevándose a su hija para poder hacer lo que necesitaba
Abofetear al moreno ― eres un imbécil
Él sobó la parte dañada observándola de nueva cuenta, sus ojos se encontraban rojos y lágrimas caían por sus mejillas
Bankotsu dejaría que se desahogara, como sabía que haría
Así que posó sus manos en los bolsillos desinteresadamente, cosa que la hizo enfurecer más
―Te he dado todo, no puede ser que me pagues de esta manera
Él no contestó
―¿Por qué te la has llevado así? Si querías verla podías decirme ― sollozó ― sé que la quieres pero… esa no es la manera Bank… ― negó con la cabeza ― …ella es pequeña, no entiende que eso estuvo mal pero tú sí ― apretó sus labios harta de que tomaran vida y se movieran con rapidez gracias a su llanto ― yo… tú me estás haciendo esto difícil, realmente me lo hiciste difícil
Bankotsu suspiró, sabía que si hablaba Kagome iba a interrumpirlo y seguiría hablando por ello la dejaba desahogarse, durante el tiempo que salió con ella la comprendió y la conoció de más
Y ahí estaba, abriéndose ante él por la confianza que le tenía
Sabía que una bofetada no era nada para todo lo que quería darle
―¿Estuviste con alguien? ― preguntó viéndolo rodar los ojos, claramente veía en el cuello del moreno una marca morada signo de intimidad ― si es así… ¿por qué sigues aquí? ¿por qué molestas con Shyori?
―Creo que es obsesión
Con ello Kagome abrió los ojos de golpe, de ser así
Ella jamás iba a librarse de él
―Es obsesión porque me dejaste, y… quiero molestarte
Confesó sin pena alguna
Ambos estaban siendo observados por el peli plateado que regañaba a su hija, sin embargo no podía alejar su vista del hombre, no cuando se encontraba a solas con su mujer
―Si es por ese motivo voy a meter una demanda y haré que no puedas acercarte a ella… ― él gruñó ― …si lo haces porque la quieres y quieres verla… ― tragó saliva, bien sabía que la quería pero seguramente su odio por terminarlo estaba afectándole bastante ― …yo te dejaré sin problema
Después de esa confesión y la forma en que raptó a su hija jamás volvería a dejarla a solas con él
Ella mentía y él sabía que lo hacía pero no reprochó, sabía bien que tenía razón
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El camino a casa transcurrió en silencio
Shyori intentaba sacarles plática a sus padres pero ellos contestaban con frialdad así que terminó durmiéndose por el aburrimiento, Inuyasha conducía pensando en las atrocidades que le haría al moreno mientras que Kagome mensajeaba mediante el teléfono informándole a Izayoi que Shyori ya estaba con ellos dirigiéndose a su hogar
Terminando de hacerlo suspiró
Su hogar
¿Entonces Inuyasha ya dormiría y viviría con ella?
Sus sonrojadas mejillas se iluminaron siendo vistas por el peli plateado que a pesar de ir conduciendo la observaba en todo momento, además como no notarla si ladeaba su cabeza una y otra vez, tal parecía que quería dejar de pensar en algo
Con una risa el peli plateado terminó por estacionarse sacando a su adormilada hija para entrar los tres a la casa notando con el ceño fruncido que la puerta se encontraba abierta
―Yo… cerré bien ― dijo antes de que el peli plateado la regañara
Ella recibió un golpe en la cabeza en signo de regaño y a pesar de eso lograron reír
Como en los viejos tiempos, se repetían ambos
Al momento de ambos reír y abrir la puerta borraron toda sonrisa, el lugar era un verdadero desastre, había vidrios en el suelo, muebles dañados y faltaban aparatos del hogar
―Dios… Bankotsu no tiene remedio ― soltó en un murmullo, sabía bien que se trataba de él pues los vidrios que yacían en el suelo eran a causa de las fotografías donde Bankotsu parecía estar arrancado o cubierto con marcador negro
La furia llegó nuevamente al peli plateado, definitivamente tenía que hacerlo sufrir, ahora estaba decidido pero por el momento subiría a su hija al segundo piso para recostarla
Era una suerte que se encontrara durmiendo y no pudiera notar aquello
Momentos más tarde de haber recogido en silencio la pareja se adentró a la cocina para charlar y poder comer algo, desde la mañana que no habían comido por pasársela en su habitación y al correr hacia el parque de diversiones tampoco tuvieron mucho que hacer así que ahora la peli negra preparaba la comida mientras él refunfuñaba
Ambos ya no eran los adolescentes que peleaban por todo, ahora parecía que habían madurado de más apenas a sus veinticuatro años ya que la charla de ese altercado sucedió de manera seria tomando decisiones sin pelear o gritar, como sucedía en años anteriores
―Espera, ¿tú crees que te dejaré vivir aquí después de haber visto eso? ¿por qué mierda le diste las llaves? ― reclamó arrepintiéndose al instante, ella había bajado la cabeza avergonzada
Ahora que lo pensaba, si ella le dio las llaves de la casa era porque estaba segura de él
Segura de tener una relación con él, una bastante duradera, por lo que entendía ahora
―Yo… puedo cambiar la cerradura ― cambió el tema
Él negó con la cabeza ― ya ha entrado… no quiero ni pensar en lo que puede hacer si vuelve… ya sabes, no solo puede hacerle daño a Shyori ― reprochó ― sino a ti ― aclaró seriamente, bien sabía que Kagome no había perdido el tiempo con él, sabía que tuvieron intimidad pero el pensar que él entraría y la forzaría a tener relaciones… lo hacía rabiar
―Tienes razón ― apoyó dándole un asentimiento, debía ser duro para él así que aceptó para no alterarlo, ya suficiente tenía con aquella maldición escuchada
De pronto se levantó de su silla viendo los dorados ojos de su amado seguir cada movimiento suyo, por ello rio, su intención fue sentarse en sus piernas entregándole un beso siendo correspondida al instante
Ambos se susurraban unas cuantas cosas un tanto íntimas ya que estando en las piernas de Inuyasha podía sentir un gran bulto del cual ella se burlaba
Una interrupción llegó
La conocida voz chillona de su hija se hizo presente logrando que los padres se levantaran de golpe haciendo extraños movimientos gracias a su nerviosismo
Además, las carcajadas de Shyori no ayudaban en nada ―¡son novios! ― culpó señalándoles con el dedo índice ― ¡ahora entiendo! ― entonó indignada ― ¡yo estaba enferma y ustedes estaban encerrados en el cuarto para hacerse novios!
De cierto modo eso era verdad, claro que ella no sabía lo que los adultos podían llegar a hacer
Terminando de reprochar el tema comentó lo feliz que se encontraba ahora ya que su familia se encontraba unida de nueva cuenta
Sin embargo, no del todo como lo pensaba Shyori
Kagome se había casado y divorciado joven, y ahora tenía sus dudas ¿realmente quién no? Ahora quería salir con Inuyasha y quizá después formalizarlo pues después de todo eran una familia
Entonces sonrió en silencio, viendo como la peli rizada se prensaba del cuello de su sonriente padre, si ella se lo decía a Inuyasha seguramente no la entendería pero de algún modo debía de hacerlo, él debía comprender que tenía sus dudas aunque a pesar de todo quería estar con él
Pero era algo así como… conocerlo antes dé
Debía de notar su comportamiento, verificar si había madurado y ya no era el mismo adolescente que se quejaba y gritaba por todo
―¿Mamá? ― llamó Shyori por segunda vez ― ¿podemos ir al cine?
―Por mi sí, apenas y darán las cuatro ― apoyó su padre
Kagome pestañeó ― ¿ah…? eh… claro, sí ― sonrió con ternura, logrando cautivar ambos corazones
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Tarde y noche transcurrió con calma y en familia
El ambiente había cambiado radicalmente, ahora la pareja atendía a la niña como era debido, juntos, y ella lo agradecía de todo corazón, sentía a su madre ser más honesta con su padre que cuando estaba de novia con Bankotsu, definitivamente sus ojos brillaban más y su sonrisa era mucho más notoria que antes
Así las semanas pasaron, Inuyasha logró entrar en el corazón de ambas por completo, tanto que hizo a Kagome mudarse viviendo ahora los tres
Claro, al principio Kagome se negó a que se quedara gracias a sus dudas pero por los destrozos que hizo el moreno él terminó por quedarse a dormir en el sofá donde minutos después fue invitado a la cama de la peli negra
Sin intimidad, pues habían hablado de ello y quedaron en darse un tiempo para pensar las cosas, conocerse y ver lo que sucedía
Las dudas fueron quedado en el olvido y aunque no habían formalizado todo había sido olvidado al notar lo responsable y comprensivo que era el hombre. Él al poco tiempo logró comprar una casa con ayuda de sus ahorros y sus padres
Los tres eran felices, en tan pocos meses habían logrado ser la familia que soñaron, ahora Inuyasha y Kagome tenían listos sus preparativos para una segunda boda, algo épico pero realmente honesto y romántico
Era una lástima que la peli negra y pálida mujer estuviera llamándole a Inuyasha cuando compraba su traje para la boda junto a sus tres mejores amigos, Miroku, Koga y Hiten, en tan poco tiempo ella había arruinado todo con su noticia, Kikyo se encontraba embarazada
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Fin del capítulo
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Ups, la verdad es que he terminado este capítulo haciendo una risa malvada, LITERALMENTE, me sorprende lo mala que puedo ser porque ahora estoy riendo a carcajadas XDDDDDDD
Gracias a todas por sus comentarios, me alegra muchísimo tener lectoras como ustedes, me apoyan sobre todas las cosas pidiéndome también actualización por mi página en Facebook ¡jajajaja! Ya saben que si desean conocerme pueden agregarme o darme un like a la página, de antemano saben que mis datos están en mi perfil
Yo siempre estoy subiendo Oneshots que normalmente no subo a esta plataforma
En fin, me voy cortándoles este capítulo
¡Que tengan un gran día!
¿Sabían que actualizo base a comentarios? Claro que no porque nunca lo he dicho, ahora lo saben :'3 Coméntenme lo que les ha gustado… ¡me gustaría saberlo!
¡Besos mexicanos!
