DISCLAIMER: Ninguno de los personajes de Shingeki No Kyojin me pertenece, todos ellos pertenecen a Hajime Isayama.
NOTA DE LA AUTORA: Este es un Fic experimental, el tercer capitulo ya esta. Las opiniones y algunos datos que se presentaron en el capitulo pasado son suposiciones o historias y datos basados en suposiciones miás conforme a la historia.
Por favor dejen Reviews, dando su opinión acerca de la historia :3 se aprecia el Feedback
DEDICATORIAS: A cualquier persona loca que pueda estar leyendo esto
ADVERTENCIA: Este fic trata sobre un AU paralelo a el Universo SnK, habrá indicios de varias relaciones. Eren x Levi , Berth x Reiner , y Marco x Jean.
ATENCION: POSIBLES SPOILERS SI NO HAS LEIDO EL MANGA.
En el Presente
La imagen borrosa volaba por su mente, se sentía desorientado y sin saber donde era que estaba. ¿Estaba soñando? . Los arboles lo rodeaban y una suave brisa tomaba lugar en ese momento, meciendo las hojas de los arboles suavemente sobre la cabeza de Eren. El cielo empezaba a tornarse anaranjado debido a la puesta del sol que se veía en el horizonte. Todo era tan pacifico.
Sin embargo un sentimiento aquejaba el pecho del chico. Dificultándole la respiración. Podía sentir como el aire poco a poco se iba yendo de sus pulmones. Se agarro fuertemente del césped que le rodeaba mientras abría mucho los ojos. Estaba empezando a desmayarse por la falta de aire en sus pulmones. La visión del bosque a su alrededor empezó a difuminarse con otras escenas mucho mas terroríficas, sangre por todos lados; gente muriendo a su alrededor; el horrible sonido de el metal cortando la carne de algo y el tenebroso rugido de una bestia enorme que le observaba con ojos verdes. Las visiones se detuvieron y por un segundo Eren pudo observar el bosque pacifico nuevamente. Pudo sentir un charco de sangre a su alrededor y finalmente vio la realidad.
No estaba en un bosque, Eren se encontraba en medio de un charco de sangre. Tenia puesta ropa que resultaba muy bizarra y podía sentir el calor de un incendio cerca de donde se encontraba. El miedo invadió su cuerpo, mas sin embargo no se pudo mover ni un centímetro. La pesadez no lo dejaba moverse ni hacer ningún ruido, con sus ojos verdes empezó a observar las llamas que rápidamente se exparcian en el espacio en donde estaba. La visión empezó a desvanecerse , durante los últimos segundo de esta Eren pudo deslumbrar una silueta saliendo de las llamas, como si estuviera volando. Estaba yendo en su dirección y Eren pudo observar durante un segundo como la capa verde de la persona estaba flotando en el aire mientras se dirigía a en donde Eren se encontraba.
-Maldita sea Eren, ¿acaso siempre debo salvarte?
Eren se paro de golpe solamente para sentir el dolor de las cadenas que lo mantenían unido a la pared de concreto color blanco perla. Estaba sudoroso y con la respiración agitada, podía todavía sentir el calor de las llamas a su alrededor y la seria y fuerte voz que había hablado para despertarlo. Todavía podía jurar que estaba soñando, pero él sabia que estar en ese sueño lleno de llamas y sangre seria mucho mejor que estar en el lugar en donde se encontraba en ese momento.
Observo con detenimiento su alrededor y la ira volvió a su mente. Ahí estaban, encadenados al igual que Eren. Berth y Reiner estaban acurrucados de alguna manera el uno con él otro. Marco estaba acostado en la esquina con los ojos abiertos y la expresión vaciá y desesperanzada. Pareció no haber notado la repentina reacción de Eren al haber despertado, ya que nunca quito la mirada de un punto fijo en la habitación que observaba como si algo maravilloso fuera a suceder por simplemente observar ese punto fijo.
El cuarto estaba hecho completamente de concreto pintado de un color blanco perla que antes seguramente había estado impecable, pero la suciedad de los cuerpos de los prisioneros, la sangre que llevaban con ellos habían ido ensuciando el piso y las paredes a las que estaban encadenados cada vez más conforme pasaban los días. Había pasado una semana desde que habían sido llevados a la fuerza a ese horrible y extraño lugar. Había pasado una semana desde que habían asesinado a Annie, y aun asi el recuerdo de la ejecución seguía fresco en la memoria del ojiverde.
Sintió como se oprimía su pecho por alguna razón desconocida y repentinamente se sintió vació. Como si algo que tenia le hubiera sido arrebatado sin su conocimiento de que cosa ni el porque.
Eren se sentía completamente indefenso y pequeño al no poder hacer nada para defenderse de todas las cosas malas que le estaban sucediendo a él y a los demás. Se sentía impotente cada vez que recordaba la sangre carmesí haciendo contraste con esos impecables pantalones blancos. Se sentía indefenso cada vez que los hombres de armas venían y los golpeaban a los cuatro hasta dejarlos inconscientes.
Se dejo caer sobre su propio peso en contra del piso que lo rodeaba. Las lagrimas empezaron a amenazarlo con su salida. Los sollozos salieron de su garganta sin el permiso de su orgullo. En cuestión de segundos Eren se encontraba llorando en silencio en el suelo, con las manos encadenadas por detrás de su espalda y fijadas en la pared blanca, limitando los movimientos que Eren podía hacer. SU rostro rápidamente empezó a mojarse por sus lagrimas. La suciedad y polvo que estaban en su cara se fueron corriendo dejando marcas extrañas en la piel de el chico.
Marco noto la actitud de Eren, mas sin embargo no podía abandonar sus pensamientos. Sus recuerdos eran tan vividamente y hermosamente horribles. Podía recordar perfectamente quienes eran él y sus amigos. Pero jamas se los había dicho, jamas se los diría amenos que uno de ellos también recordara algo y preguntara.
Él podía recordar ese hermoso y suave cabello rubio por debajo de sus manos. Esa suave y dulce risa que derretía su cuerpo al completa con tan solo recordarlo. Lo tenia que recordar, esa persona dentro de sus recuerdos era lo único que aun lo mantenía cuerdo apesar de la cruel naturaleza del mundo en donde estaban ahora. Todo en sus recuerdos parecía tan irreal y hermoso.
Jean. Susurraba para sí mismo Marco mientras seguía mirando un punto fijo en la pared, estaba divagando nuevamente acerca de aquel chico que parecía hermoso en sus recuerdos, que parecía amarlo con locura de la misma manera que Marco recordaba amarlo dentro de sus pensamientos. Más sin embargo no había ningún rubio de rostro amable y hermoso a su lado.
No había ningún Jean a su lado.
En ciertas ocasiones Marco creía que estaba perdiendo la cabeza, que todos los supuestos recuerdos que tenia acerca de otro mundo eran simplemente alucinaciones que su subconsciente había creado para llenar la memoria del chico con pecas. Pero luego esa duda que lo atormentaba se alejaba inmediatamente, una parte de él sabia que todo lo que recordaba era real y eso era lo que más le aterraba. Le daba miedo el tan solo pensar en lo que sus amigos y él eran capaces de hacer en aquel otro mundo lleno de bestias gigantes que atormentaban a la raza humana. Le aterraba el simple hecho de pensar en que era muy probable que jamas regresaran a ese mundo, a él mundo donde su Jean lo estaba esperando.
-Muy bien ratas, hora de que vean su salida de aquí.- Una estruendosa voz saco a los cuatro de sus propios pensamientos de dolor mientras observaban como la puerta principal hechos de metal empezaba a abrirse, dejando entrar la luz a borbollonees. Marco se quedo ciego durante un segundo mientras se acostumbraba a la repentina y brillante luz que entraba por la puerta abierta en donde uno de los hombres con armas los observaba con cansancio y con unas llaves en sus manos.
Él hombre se acerco a Reiner y le quito las cadenas de las manos no sin antes golpearlo un poco para asegurarse que él chico no fuera a hacer nada estúpido. Reiner simplemente miraba perplejo a el hombre armado y se comportaba dócilmente, no tenia las fuerzas necesarias para levantarse, asi que él hombre armado lo recargo sobre su hombro y se lo llevo atraves de la puerta. Sin decir absolutamente nada.
Regreso a los minutos y repitió el mismo proceso con Berth. Él chico de cabello oscuro miraba con terror y preocupación a él hombre mientras lo seguía, Marco sabia que estaba preocupado por su pareja Reiner. El hombre también se llevo al muchacho sin decir ni una palabra a los perplejos y confundidos Marco y Eren que se miraban entre ellos con expresiones llenas de terror y confusión.
Él hombre regreso nuevamente y se llevo a Eren en las mismas circunstancias que a los otros dos. Dejando a Marco completamente solo en la ahora vaciá habitación. El pánico comenzó a crecer dentro del pecho del chico. Tenia miedo y pánico. Era todo lo que sentía en ese momento.
Él hombre finalmente regreso y desencadeno a Marco y lo cargo con una extraña gentileza, como sin querer las timarlo. Algo que resultaba algo irónico teniendo en cuenta la situación en que se encontraban.
Lo llevo atraves de la puerta y empezó a caminar por un pasillo igual de blanco que un papel. Las paredes y el suelo estaban deslumbrantes y sin manchas, como si alguien los puliera todos los días sin falta y con esmero.
Finalmente el hombre se detuvo en una puerta color negro azabache y la abrió con cuidado, dentro Marco vio algo que creyó jamas volvería a ver en su vida. Dentro había una mesa llena de comida, había una cama perfectamente hecha que parecía una nube bajada del cielo a parecer de Marco. Había también otra puerta del mismo color azabache en el otro lado de la habitación.
Marco dejo escapar un sollozo, se sentía completamente aliviado y confundido al mismo tiempo. No entendía que era lo que estaba sucediendo en este lugar. Primero los habían golpeado y maltratado hasta traumatismos al completo para luego simplemente cuidarlos con lujos y comida.
El hombre dejo con cuidado a Marco sobre la suave cama que tenia un edredón esponjoso de color amarillo pastel, al igual que varias cosas dentro de la habitación. El hombre simplemente se aseguro de que Marco estuviera bien colocado en la cama y con un gesto cariñoso acomodo un mechón de cabello que estaba sobre la sucia frente de Marco.
Luego del extraño gesto se dirigió a salida sin decir palabra y cerro la puerta con seguro, como para asegurarse que él chico con pecas no saliera de la habitación. El cansancio y la confusión invadían su mente. Marco simplemente cerro sus ojos, no podía estar ni un segundo más despierto. La comodidad de su suave cama y el aroma a lavanda de las cobijas de alguna manera le recordaron a cierto chico rubio y no pudo evitar sonreír mientras cerraba sus ojos.
-Jean, te encontrare.- Dijo Marco somnoliento justo antes de dormir como no lo había hecho en meses.
-Señor, los sujetos de prueba han sido llevados a sus habitaciones- Dijo el hombre armado con las mejillas sonrojadas mientras se dirigía a él hombre vestido de blanco sentado de un escritorio perfectamente ordenado.
-Denles un día de descanso.- Dijo el hombre de blanco dirigiéndose a su comandante- El día de mañana empezaran a poner en acción la fase 2 del plan, ¿Entendido?
El comandante simplemente asintió y salio de la oficina, tenia que comentar esas ordenes a sus subordinas. Solo que había una cosa que no entendía acerca del plan de su jefe, y esa cosa era él porque el plan involucraba sangre y a estos chicos del Paralelo G. Lo iba a averiguar y destruiría a el bastardo. Tomo una insignia que escondía en su bolsillo trasero y la palpo, sintiendo el suave pedazo de tela por debajo de sus dedos, creando la perfecta imagen que él sabia había debajo.
Su insignia de la Legión de Reconocimiento. Iba a regresar, y haría pagar a todos estos bastardos que lo habían separado de su hijo.
N/A: Espero les guste el capitulo de hoy :B , y por favor dejen Reviews si les gusta xD , Reviews o PM lo que sea. Los amo (se aleja y desaparece en una nube de humo)
