Lana Parrilla y Jennifer Morrison se pertenecen a sí misma y no a una servidora, más me gustaría.

Este fic de temática morrilla está escrito solo para disfrute de los lectores y sin ánimo de lucro.

Este fic va dedicado a mis chicas del whatsapp swanqueen, a las del grupo evil regals, a mi petita, a mi morena, a Irina, a amandis la tetis y por supuesto a mi manager adorada.

A mi Miss Swan tata favorita porque la adoro, a mis hijas Kath, Valen y Regina Jr, a mi tatita Vero porque es un cielo, a mi princesita Gen porque es un algodón de azúcar, a Alex porque siempre me saca una sonrisa, a Bego porque sigue siendo la voz de mi razón y a Natalia porque es la mejor.

Gracias a los que me leen y comentan, ayuda mucho saber vuestras opiniones. Sin más os dejo disfrutar del capítulo no sin antes recordaros que debéis leer a franchiulla, my dark queen, MaryMontoya17, EvilSwanQueen21, Erpmeis, el lado ciego del amor, Carne fresca, Mi pequeña Emma y a esthefybautista.

CAPÍTULO 4 NUEVAMENTE LA RUTINA

Le había costado mucho conciliar el sueño, daba vueltas y vueltas en esa cama inmensa, dejando que su mente vagase entre preguntas estúpidas sobre por qué decidió comprarla tan grande si dormiría sola y el teme principal que la había desvelado, revelar su nombre a una extraña conocida en internet.

No entendía por qué demonios se había metido sola en la boca del lobo, podía haber entrado en cualquier foro, había millones en internet, pero ella decidió conocer más de sí misma en boca de sus fans y ahí estaba, sin poder dormir sabiendo que el arreglo a su mal era no conectarse más, aunque esa idea estaba completamente descartada.

No sabía qué tenía Jennifer pero hablar con ella era lo mejor de su día, no iba a perderla pero tampoco deseaba mentir, la joven le había dicho en más de una ocasión que si algo detestaba era la mentira y, aunque dudaba que en algún momento llegasen a conocerse, llegase a comprender una mentira tan pequeña y absurda como un nombre, ella no se sentía bien, no podía hacerlo, no podía crear una falsa identidad si deseaba llegar a alguien siendo ella misma, su fama era su máscara, estaba convencida de ello.

Finalmente la solución llegó a ella como un rayo, provocando en su cansado rostro una sonrisa y agradeciendo interiormente sus raíces latinas, gracias a ellas tenía un segundo nombre, uno común, muy conocido, podía darle ese sin mentir.

Eufórica y completamente emocionada por haber encontrado la solución, se levantó de la cama y encendió el ordenador sin importarle que fuesen las cuatro de la mañana. Jennifer estaba desconectada mas no le importó, envió su mensaje y cerró el portátil sintiéndose mejor, acostándose una vez más y quedando profundamente dormida en poco tiempo.

Jennifer llegó muy tarde a su apartamento, tras ver Toletum con sus amigas estas decidieron que era una idea fantástica salir de copas y ella no pudo negarse. Lo pasó bien bailando y cantando toda la noche, incluso empezó a conocer a Sol, hablar con la muchacha le resultaba agradable y divertido, tenían mucho en común y no se terminaba el tema de conversación.

La velada se alargó de tal manera que eran la cinco cuando caía sobre su colchón durmiéndose en el acto sin tiempo a desvestirse, estaba visiblemente cansada.

A la mañana siguiente, con el sol golpeando su rostro con fuerza, se obligó a levantarse sin apenas ganas de hacerlo, sus pasos arrastrándose por el suelo la llevaron a su minúscula cocina donde preparó café diligentemente. Con dicho brebaje deslizándose por su garganta y devolviéndole un poco de energía, se sentó frente al portátil y lo encendió, entrando mecánicamente al foro donde se abrió ante sus ojos la ventana de un mensaje, su amiga le había escrito sin estar ella en línea, se había acordado de ella mientras estuvo de juerga toda la noche.

Lanely: Espero que lo estés pasando bien, seguramente has repetido en tu cabeza cada diálogo de la película y te has puesto colorada en la parte que a Lana se le ven los pechos ¿Me equivoco? Sé que no aunque jamás lo admitirás. Me gusta tu nombre, Jennifer, algún día debes contarme a qué viene tu Nik, es realmente original. No te molesto más, la cama me llama a gritos, mi nombre es María por cierto, y ya puedo decir que es un placer conocerte.

Ahí estaba otra vez, la sonrisa estúpida que no se borraba de su cara cada vez que leía un mensaje de su nueva amiga, María, un bonito nombre. Se fijó que la joven estaba en línea y no dudo en contestar.

GayMo: Tú nombre también es bonito, debo decir que para mí también es un placer, en cuanto a los pechos de Lana no me pongo colorada, es una ofensa para semejante perfección. Lo pasé muy bien anoche, me convencieron para ir de copas y creo que he perdido la voz en alguna parte de tanto cantar, pero fue divertido. En cuanto a mi nik, es una larga historia que algún día puede que te cuente… ¿Cómo estás tú?

Lanely: Hola! ¿Despierta tan pronto? ¿Después de una noche de fiesta? Me alegra que lo pasaras bien, jajajaja seguro que con la luz apagada no se te vio pero estabas como un tomate, yo bien, acaba de llamarme mi jefe, en un mes vuelvo al trabajo, ya he firmado el contrato

GayMo: ¿Ansiando volver a la rutina?

Lanely: Un poco la verdad, me aburro de estar en casa. ¿Me vas a contar lo de tu Nik? Soy curiosa no puedo evitarlo

GayMo: No hoy… Seré mala un tiempo… ¿De dónde eres? Yo de Nueva York pero vivo en Boston desde hace años

Lanely: ¿Si te lo digo me rastrearás para secuestrarme y pedir un rescate suculento por mi persona?

GayMo: Tan suculento como una tanda de perritos calientes recién hechos

Lanelay: Quizás genere el síndrome de Estocolmo y no seas capaz de deshacerte de mí

GayMo: No me extrañaría, soy endiabladamente sexy, ahora ¿Me vas a responder?

Lanely: Naci en Latinoamérica pero vivo en California

GayMo: Guau, sol y playa, ese lugar es muy bonito, no hace el frío que hace en Boston

Lanely: Vivir cerca de la playa tiene sus ventajas, el aire del mar es genial para las arrugas de la cara

GayMo: ¿En serio?

Lanely: No, pero seguro que te lo has creído ajajajaja, debo irme, el deber me llama

GayMo: Solo por ser malvada te quedas sin saber la historia de mi nik, al menos durante un tiempo… Pásalo bien, fue genial hablar contigo.

Cuando el aviso de que Lanely se había desconectado, Jennifer se quedó frente a la pantalla pensativa con el café aun en sus manos y una sonrisa en el rostro, le gustaba esa chica, le gustaba demasiado. Hablar con ella día tras día, reírse de sus bromas y su humor ácido, notar el cariño que ponía en sus palabras, como se preocupaba por ella y lo dejaba escrito entre líneas.

No sabía qué le estaba pasando pero no tenía ganas ni prisa alguna por adivinarlo, simplemente se sentía bien, sin más, sin dobles intenciones.

Aprovechando que la joven estaba desconectada se tomó la libertad de hacer algo que no se había atrevido hasta ese momento, enviarle una fotografía suya junto a un pequeño mensaje, diciéndole que así puede ponerle rostro a su futura secuestradora, sabiendo que eso haría reír a su extraña interlocutora.

Se estiró como pudo, terminó el café ya frío y tras una ducha larga y reconfortante salió a pasear tranquila por las calles de Boston, se sentía feliz sin llegar a imaginar la auténtica identidad de su nueva amiga.

Lana Resoplaba enfadada, sus ojos echaban chispas, podía asesinar a su agente de habérselo propuesto. Ante ella tenía el contrato con la productora firmado y el guión de su nueva película, no sabía qué la enfadaba más si el hecho de que Fred hubiese elegido semejante película o que en ella también saliese Victoria.

Cuando recibió la noticia de que su ex y única novia compartiría con ella escenas de sexo en su nueva producción, quiso asesinar a sangre fría a su agente, asesinarlo y cortarlo en pedacitos.

-"¿Qué mierda es esto Fred? ¿Quieres quedarte sin empleo? ¿Es eso? ¿Por qué me haces esto?"

-No quisiste leer los guiones, me hiciste elegir y lo hice, escogí el que más pasta nos ha dado, te guste o no está firmado y tú vas a rodar esa película

-"¿Naves espaciales? ¿En serio? No soy una friky como tú, no pienso salir en una copia barata de Star Trek"

-Te guste o no lo harás.

-"Se te olvida el detalle de que sale Victoria en la película, no pienso rodar una sola escena con esa mujer"

-Te advertí, no quisiste escucharme, una vez firmado no hay vuelta atrás, rodarás esta película y no se hable más.

Sin hacer caso a sus quejidos y reproches, Fred se largó dejándola sola. Lana cogió un almohadón y escondió en el su rostro, gritando con ira y rabia toda su frustración, quedando un poco más tranquila.

Tome el guión de Villian y le echó un vistazo, no estaba tan mal, si le quitabas las escenas en las que tenía que acostarse con la cabrona de su ex novia, aunque luego la asesinaba de un disparo en la cabeza, ese hecho le hizo sonreír imaginándose qué pensaría su nueva amiga Jennifer de la nueva película, seguramente le gustaría… Sin poder evitarlo se echó a reír pues sin duda a Jennifer le gustaba cualquier cosa que llevase el nombre de Lana Parrilla, ósea de ella misma… Sus labios se curvaron en una sonrisa a la que no prestó atención, ni ella misma sabía el alcance de esa felicidad que nacía en su estómago cada vez que pensaba en Jennifer.