...
- Déjame… porfavor - rogó
- No puedo…No hasta que me escuches…
- ¡No quiero escucharte! - sollozó
- Y yo no quiero marcharme. No sin antes decirte algo…algo muy importante… - Bella levantó un poco la cabeza y me miró. Sus ojos estaban rojos – Bella, lo siento… - deslicé mi mano acariciando su rostro y después la dejé en su mejilla – Desde que te conocí… - comencé al ver que Bella no decía ni hacía nada – he sido incapaz de dejar de…pensarte. Sé que soy un imbécil, un completo imbécil; pero todo lo que he hecho hasta el momento no ha sido más que por ti…
- Eso no tiene sentido… - agregó y posé mi dedo sobre sus labios
- No entendía por qué eras tan fría conmigo y pensé que me convendría olvidarte, por eso salí con todas esas chicas; pero por mucho que lo he intentado…soy incapaz de hacerlo. Bella, te amo…te amo con cada célula de mi cuerpo. Y he descubierto…que soy incapaz de vivir un segundo más sin ti…porque ahora…tú eres mi vida.
Todo se quedó en silencio. Solo se escuchaba el caer de la lluvia sobre nuestro cuerpos y el susurró del viento entre los árboles. Bella me miraba con los ojos inundados en lágrimas, y temblando bajo mi mano. Ya no sabía que más hacer, que más decir, me incliné un poco hacia delante con la intención de abrazarla, pero de pronto se levantó de golpe y nuevamente comenzó a correr.
- ¡Bella! – grité mientras volvía a cogerla de la muñeca - ¿Significa eso que…no sientes lo mismo?
Bella volvió a detenerse y yo la solté. No era nadie para retenerla a mi lado. Mi corazón se detuvo, mi respiración se volvió un jadeo y mis manos temblaban cerradas en puños. Ella me había amado; pero ya era demasiado tarde para reclamar ese amor.
- Cállate… - susurró a medida que se giraba para enfrentarme - ¡Búrlate de mí, grítame, golpéame si lo deseas! ¡Pero deja de jugar conmigo! ¡¿Acaso no te das cuenta de lo mal que lo estoy pasando?! ¡Esto no es más que una pesadilla! Te llevo en la cabeza todo el tiempo desde que nos conocimos. Me haces reír y llorar sin darte cuenta. Me haces pensar en ti sin tan siquiera proponértelo. Me haces fantasear con tus sonrisas torcidas y con cada palabra que sale de tus labios. Me haces estremecer cada vez que simplemente me dices hola. Cada segundo de mi vida desde que me mudé aquí no has hecho otra cosa que estar presente en mi corazón y tú ¡Tú y tu maldito ego de Play-Boy nunca se daba cuenta de nada! ¡Sabía que esto iba a pasar! ¡¿Alice te dijo verdad?! ¡Alice te dijo todo esto y tú vienes a burlarte de mí para leugo reirte de ellos con Tanya!
No podía creerlo. Después de todo me amaba, me seguía amando. No cabía en mi gozo y sentía que mi corazón iba a estallar. Ya no me importaba el frío que la lluvia estaba haciéndome sentir, ahora solo me importaba Bella que seguía gritándome. Avancé unos pasos hacia ella poniendo los ojos en blanco y con una sonrisa en los labios.
- Bella, alguna vez… ¿Has besado bajo la lluvia? – susurré acariciando su mejilla
- ¿¡Qu…?!
Y antes de que pudiese continuar, la agarré de la cintura y la besé. Apenas fue un roce. Un leve contacto pero que me izo sentir como si miles de mariposas revoloteasen en mi estomago. Esperaba a que ella me apartase bruscamente y abofeteara; pero en lugar de eso, colgó sus brazos de mi cuello atrayéndome a sus labios. Abrí un poco mi boca pidiendo su consentimiento para profundizar el beso mientras recorría su espalda con una de mis manos. Noté como su boca se movía con desesperación sobre la mía y solo pude atraerla aun más a mí, de la forma más cariñosa posible. Sentía cada parte de su cuerpo encajar con el mío. La ropa mojada era de lo más excitante y el beso era cada vez más ardiente. Parecíamos dos piezas de un puzle creadas para encajar a la perfección. Sentí que Bella comenzaba a flaquear y sonreí sobre sus labios. No era la única que necesitaba aire para respirar. Llevé mis manos su rostro acunándolo con dulzura y separé lentamente nuestros rostros.
- ¿Esto...esto real...? Tú...de verdad me... - los ojos de Bella brillaban con fuerza y su rostro estaba totalmente sonrojado. Sonrió con dulzura e intentó proseguir - ... ¿de verde me...amas?
No pude evitar que una sonrisa curvase mis labios. Con cuidado, me volvía inclinar suavemente para rozar sus labios. Bella cerró sus ojos lentamente y aferró con fuerza la parte de detrás de mi camiseta. Una pequeña risita escapó de entre mis labios al verla tan ansiosa por recibir mis labios; pero seguí acercándome a su rostro hasta rozar mi nariz con la suya. Nuestros labios se rozaron levente y cuando estaba apunto de besarla con todo el amor que sentía por ese hermoso ángel pasó lo que más había temido...
- ¡Ja, ja, ja, ja!
Rápidamente me separé de Bella y miré hacia atrás, donde, apoyada en el tronco de un árbol estaba Tanya, con su móvil apuntando hacia nosotros y riendo como la que acababa de escuchar un chiste. No entendía que hacía aquí, ni porqué se reía de esa forma; pero estaba seguro de que no significaba nada bueno. De pronto, el flash de la cámara del móvil saltó y Tanya comenzó a reír aún con más fuerza.
- ¡Ja, ja, ja! ¡Dios rata pero que estúpida has sido! ¡Esto ha resultado tan fácil! - rió mientras guardaba su móvil - ¡Eddi te dije que el plan funcionaria, ahora solo tenemos que colgar las fotos de la cara de Bella cuando le dijiste esa tontería de que sentías algo por ella en el insti y ya verás que divertido! ¡Ja, ja, ja!
Mis ojos se abrieron como platos ante sus palabras. ¡¿Qué estaba diciendo?! ¡¿Tan mala y retorcida podía ser Tanya Denali como para decir esa blasfemia sobre mis sentimientos?! Rápidamente me giré a mirar a Bella, estaba asustado. ¡¿Había ella creído las mentiras de esa desgraciada?! Cuando al fin vi su rostro, me sentí como el peor monstruo del mundo. Su rostro se había vuelto pálido e inexpresivo, sus ojos no dejaban de brillar por causa de las lágrimas y su labio inferior estaba rajado e hinchado tras haberse mordido en un nulo intento de retener las lágrimas. No lo dudé ni un segundo. Me acerqué a ella y la abracé con todas mis fuerzas, con todo mi amor. Ella debía de darse cuenta de que todo lo que Tanya decía no era más que una mentira, tenía que confiar en mí...
- Bella...créeme todo eso no es más que una mentí...
No me dio tiempo a continuar. Bella se zafó de mi abrazo, me miró a los ojos con ira pero sobre todo con dolor y antes de que me diese tiempo a decir nada me abofeteó. Mis ojos se abrieron como platos y por reflejo llevé mi mano a mi mejilla, justo donde antes había estado la mano de Bella. He de reconocer que dolía, dolí bastante; pero no se comparaba con el dolor que en estos momentos sentía mi corazón.
- ¡Ya basta Cullen! ¡Deja de jugar conmigo! ¡Sabía que esto iba a pasar! ¡No eres más que un estúpido Play-Boy al que le gusta jugar con los sentimientos de los demás! ¡Pero ya has conseguido lo que querías, te has reído de mí y me has destrozado la vida! ¡¿Acaso no es suficiente?!
- Bella por favor escúchame yo...
- ¡Ya basta he dicho! ¡No quiero saber nada más de ti Cullen! ¡Te odio! ¡Te odio maldito Play-boy!
Tras eso me quedé paralizado, viendo como la única mujer a la que amado en toda mi vida se marchaba de mi lado corriendo bajo la lluvia y llorando totalmente destrozada. Quería ir tras ella, correr y decirle miles de veces que todo era mentira pero cuando fui a intentarlo una mano agarró mi muñeca y al girarme vi que Tanya me sostenía con fuerza y me mira con odio pero a la vez con una sonrisa en sus labios.
- ¿A dónde te crees que vas Edward? – Mi nombre pronunciado por ella me produjo escalofríos
- ¡Voy a buscar a Bella! – con fuerza me zafé de su agarre y comencé a correr
- Oh, bueno, ya veo que no te importa lo que suceda con esto – dijo como la que no quiere la cosa haciéndome detener de golpe
- ¿Qué quieres decir? ¿Qué planeas Tanya?
- Bueno digamos que quiero negociar algo contigo – respondió mientras comenzaba a juguetear con su móvil
- ¿Negociar?
- Bueno tenía pensado proponerte algo – me mostró su móvil y un par de fotos, en la primera era un beso entre Bella y yo y en la segunda la cara de Bella cuando se enteró de la mentira de Tanya – Si tú no sales conmigo, yo haré que los chicos del periódico escolar publiquen un artículo en primera plana con todo eso de jueguecito de Bella y tuyo, haciéndolo ver todo como yo quiero que se vea. – sonrió y rápidamente guardó su móvil – Creo saber que tú no quieres hacerle daño a Bella y esto podría hacer que ella incluso abandone el instituto, podría estrozar su vida ara siempre...
- Tanya no me asustas, soy más popular y los chicos del periódico borraran la notia en cuanto yo se lo ordene
- Edward, Edward, Edward…los que dirigen el periódico son chicos y bueno…yo estaría dispuesta a sacrificar mis…atributos, si así consigo arruinar la vida de esa rata. Así que tú decides…o sales conmigo o…
- Está bien…saldré contigo Tanya, pero por favor…no le hagas más daño a Bella… - rogé con voz quebrada
- Trato hecho
Rápidamente se arrojó a mis brazos y selló nuestro trato borrando de mis labios el dulce sabor de Bella y depositando su asquerosa fragancia. Se separó de mi triunfante y se marchó moviendo exageradamente sus caderas y con sonrisa cruvando sus labios. Pasé mi mano por mis labios intentando borrar su sabor y noté algo cálido descender por mis mejillas. Con mi mano limpié mi rostro y vi que estaba mojado. Pensé que era la lluvia; pero cuando miré al cielo vi que ya no estaban las nubes negras que ante lo cubrían y entonces descubrí que, nuevamente, estaba llorando.
No sé cuánto tiempo pasé sentado bajo el roble de Bella, con la cabeza entre mis rodillas y abrazado a estas con todas mis fuerzas. Aun me negaba a creer que esto era real, después de todo lo que había pasado, parece que mi destino no era estar con Bella, sino con Tanya. Quizás con los años sería capaz de olvidar al hermoso ángel de cálidos ojos chocolate y amar al demonio de ojos fríos como el hielo. No mientas Edward, nunca serás capaz de amar Tanya. Nunca serás capaz de amar a otra mujer que no sea Bella Suspiré ante lo que me gritó mi conciencia, porque sabía que tenía razón y yo nunca sería capaz de amar a nadie como amaba Bella. Pero por desgracia y por culpa de Tanya… ¿Por culpa de que Tanya? Edward, esto es solo tú culpa, si tu hubieses sido valiente, si le hubieses dicho antes a Bella la verdad o no te hubieses convertido en un Play-Boy nada de esto hubiese sucedido y ahora podrías estar con ella Suspiré nuevamente, mi cabeza tenía razón, todo esto era mi culpa, solo mía y este era el precio que tenía que pagar por mi cobardía, por ser un Play-Boy…
CONTINUARA
N/A:Bueno este capitulo es mas corto que los anteriores pero aun así espero que os guste. Aunque Edward consiguió declararle su amor a Bella, Tanya apareció y lo arruinó todo. Ahora Edward tendrá que ser el novio de Tanya y además soportar que Bella le odie y que sus hermanos también al enterarse de lo sucedido por boca de Bella.
El proximo capitulo seguirá siendo un Edward POV pero es muy posible que el siguiente sea un Alice POV ya descubrireis por qué
Bueno hasta aqui llegó este capitulo, espero vuestros lindos Reviewn sobre que os parecio y que creeis que va a suceder ahora con nuestra querida pareja
Asi pues me despido con un beso vampirico!!
Nos leemos!!
