Después del Anochecer - Drabble 4.
Título: El despertar.
Fandom: One Piece.
Personajes: Eustass Kid, Nami.
Pairing: KidNa {Kid x Nami}
N° de palabras: 350.
Drabble n°: 4.
Advertencias: Leves insinuaciones.
.
.
El despertar. {Kid x Nami}
.
.
.
Tal y como el anochecer dio paso a la oscuridad y los suspiros de los amantes encontrados, el amanecer llegó por fin y, con él, la luz de un nuevo día.
Los rayos de sol se cuelan indiscretos entre las oscuras cortinas del gran camarote. Iluminan tenuemente la habitación, ayudando a divisar una cama aún más grande en la cual dos personas yacen abrazadas la una a la otra.
Un gruñido masculino por parte del pelirrojo muestra que no son bienvenidas allí. Por su parte, una risita femenina y con una tonalidad jocosa inunda la habitación.
Al parecer ella ha despertado de buen humor, pues su sonrisa es grande y su aura radiante. El hombre, con sueño aún, intenta lograr un cobijo más cómodo; que le ayude a evadirse del nuevo día.
La navegante, divertida, decide tentar a su suerte y apartar la ropa de cama, dejándoles tanto a él como a ella al descubierto. Ambos están desnudos y con el pelo revuelto, parecen haber pasado una buena noche.
El pelirrojo gruñe una vez más, con evidente molestia, y se yergue en la cama. Observa a la pirata a su lado, más bien su cuerpo.
Ella lo nota y decide comenzar un juego posiblemente peligroso, pero no le importa. Se levanta y camina hacia el baño del camarote moviendo sus caderas con sensualidad y elegancia. Su porte sigue siendo digno y orgulloso, ante todo Nami conserva y respeta su dignidad.
No le importa que la mirada de él se le clave dolorosamente en cierta parte de su anatomía, ni se avergüenza al voltear y percatarse de que se la está comiendo con la mirada.
—¿Me acompañas a la ducha, Kid?
Él no se lo piensa dos veces. Como un resorte sale disparado hacia la puerta por la que acaba de desaparecer Nami.
Cierra de un portazo, ansioso y excitado. No puede esperar a que la bañera se llene para meterse en las calientes y reclamantes aguas... Con semejante mujer.
El día estaba tomando un buen rumbo ya de buena mañana.
