Disclaimer: Es de conocimiento de todos que el creador de Bleach es Tite Kubo-sensei por lo que los personajes no me pertenecen solo los utilizó sin fines de lucro y la historia está inspirada en una peli, pero en si no está muy relacionada, así que la historia si es de mi pertenencia, nos leemos muaxx.
Aclaraciones/aclarativas: por los que leen mi humilde historia lamento no haber publicado antes tenía la idea de hacerlo todos los días ("que ingenua") pero lo bueno es que ya volví con un nuevo cap. Espero que sea de su agrado.
También e de aclarar que lo que está (….oOo….) es un cambio de escena, lo vi en un fanfic y me gustó mucho espero que no se moleste. Los Flash back bueno están escritos "así" supongo que no hay enredo en eso y si hay errorcillos ortográficos culpen a mi primaria no a mí. Jejejeje ok no si es culpa mía y lamento si ven una o dos por ahí sé que es odioso leer cuando hay muchas faltas ortográficas.
Capítulo 4: Sick
Flash Back
Lugar: Aeropuerto Internacional de Karakura/ Hora 4:21pm
El Aeropuerto estaba repleto de personas que iban y venían ajetreados ya sea por el largo viaje realizado o por sus trabajos que le exigían el salir del país constantemente. Aunque nosotros nos centraremos en una familia en específico para ser exactos en tres pelinegros que justamente acababan de llegar al concurrido lugar. De una lujosa Hommer limosina negra bajaba un hombre fornido con el look de un agente de la famosa película "Men in black" que haría sentir orgullo al "Agente K" en cuestión el susodicho se dirigía a la puerta trasera para abrirla, las personas que estaban cerca del lugar se detenían para ver dicho espectáculo pero estas al visualizar bien a la persona que bajaba del vehículo se dispersaron y volvieron a sus asuntos, dado a que no podía ser otro que el magnate Byakuya Kuchiki por lo que se sentían un tanto intimidados por el aura que rodeaba al moreno era mejor no hacer contacto visual.
("Plebeyos") pensó el líder de los Kuchiki que vestía un lujoso conjunto en una tonalidad grisácea; el moreno extendió su brazo derecho al interior de la limosina para que majara una preciosa mujer peli-negra que utilizaba un vestido liso de color rosado pálido que le llegaba hasta las rodillas, detrás de ella salía la más joven de la familia ayudada por el guardaespaldas que abrió la puerta a su padre.
-Gracias, Iba-san.- dijo al bajar del automóvil ella llevaba puesto una falda de mezclillas blanca hasta la mitad de los muslos, una blusa bige y un chaleco por encima del mismo en color blanco hueso.
-No tiene por qué agradecer, Kuchiki-sama.
-Mhoo que es Rukia, RU-KIA.- hiso un puchero al igual que su madre odiaba los honoríficos ostentosos.
-Gommenasai, Rukia-sama.- sabía que no le agradaba pero aquí entre nos le gustaba molestarla, sus pucheros eran lindos.
-Tch, que obstinado eres Iba-san.- le dijo por lo bajo otorgándole una sonrisa.
-Rukia no te atrases.- y hay estaba su padre.
Caminaron hasta llegar al área privada de los "KUCHIKI'S", en donde ya eran esperados por el personal y el mismo capitán. Byakuya le daba unas instrucciones a una de las azafatas pero cuando se dio cuenta de quién sería el piloto casito le da un paro cardiaco.
-Que haces tú aquí, pedí específicamente a Ukitake-taicho.- no le agradaba aquel hombre, debía ser honesto NO le agradaba aquella FAMILIA.
-Pues mi Taicho cayó enfermo y yo soy el segundo a cargo.- en cambio a él no le desagradaba el pelinegro, más bien le gustaba exasperarlo.- Hola pequeña Kuchiki.- le despeinaba el cabello a la hija de la familia.
-Kaien-dono.- estaba un poco avergonzada y trataba de quitar la mano del pelinegro.
("Porque demonios debía de usar el DONO su pequeña hija, ni con él utilizaba aquel honorifico") y para colmo soy mucho más guapo y genial que ese Shiba, se lamentaba el Kuchiki mayor ya que sentía un poco de envidia porque desde siempre Rukia lo ha preferido a "ÉL", cuando ella era bebe solo bastaba la presencia de aquel chiquillo para que parara de llorar y pusiese la sonrisa más radiante que había visto en su vida JODER pero que le ve?.
-Kain-san tiempo sin verte.- y hasta su mujer lo tenía en muy alta estima.
-Llamare a otro piloto, con permiso.- nunca viajaría con esa alimaña.
-Etoo creo que eso será imposible.- comento llevando su mano a la nuca y masajeándola a la vez ("Sera que todos en esa familia hacían ese gesto") pensó asqueado Byakuya.
-De que hablas Shiba?.- y ahora que se trae.
-De que los mejores pilotos están en viajes de negocios al igual que usted unos para mi familia y otros para los cabecillas de los Shihōin, Ōmaeda, Kasumiōji y los Kurosaki's, a no ser que usted prefiera usar los servicios de una agencia menor. Solo quedo yo.- le mostro sus blancos dientes en una sonrisa, ("Vaya que me gusta molestar al Noblecillo").
("Kaien-dono también conoce a los Kurosaki. Ya sé a quién preguntarle sobre ellos"), Rukia estaba segura que su mamá le contaría de ellos tarde o temprano, pero también estaba segura que ocultaría las cosas de mayor relevancia a petición de su padre y hay entraría Kaien-dono para contar lo que no debe ser contado.
-Y porque no fuiste el piloto para tu familia?.- "nunca digas nunca", prefiero viajar con este salvaje que pedir los servicios de agencias sin prestigio.
-Bueno, es que ya Ukitake-taicho me había pedido llevarlo Kuchiki.- una mentirita piadosa después de todo al parecer ya el pelinegro había aceptado el viajar con él, aunque la verdad del asunto es que ni su familia quería tenerlo como piloto ("Pero hay un Kami-sama").
("Ni una muestra de respeto como siempre") le dio la espalda al joven Shiba.- En 10min salimos ni un minuto más, ni un minuto menos.- con todo el porte característico de su familia se dirigía a donde estaba su esposa.
("Eso es algo que debería decir el piloto en todo caso, bueno mejor es no hacer enojar al Kuchiki") y Kaien se encamino para preparar el Jet privado.
-Hisana cuídate y no olvides tomar tus medicamentos, te estaré llamando así que mantén tu teléfono contigo en toda ocasión.- le dio un beso en los labios como despedida.
-Hai, Byakuya-sama.- estaba muy roja, besar a ese hombre era como la "Ambrosía de los Dioses".
-Rukia acompáñame.- Ella asintió y lo acompaño unos metros más apartados de la ubicación de Hisana.
-Rukia cuida de tu madre y no la dejes sola por mucho tiempo ya arregle el horario de tus clases.- eso era de esperarse.- Y una cosa más te prohíbo volver a ver al Kurosaki.- pero eso, si no se lo esperaba ("Que tenía en contra de ellos") pensó la petit.
-Si Otōsan.- no le llevaría la contraria a su padre.
-Por cierto Renji estará de regreso muy pronto.- le dio un paterno beso en la frente y se dirigió hacia el jet.
-Buen viaje y hasta pronto, Otōsan.
Fin del "Flash Back"
("Ya de eso, tres días") pensó algo desanimada Rukia debido a que no ha pasado nada de relevancia y se sentía un tanto aburrida. ("Y el Idiota de Renji aún no hacia acto de aparición y me debe mi obsequio").
Cof Cof Cof
Aunque ahora con su padre afuera podía salir a donde quisiera sin una sequita de guardaespaldas detrás de ella, aunque obviamente incluyendo a su madre que desde siempre ha sido una más en su círculo de amigas por lo que no era extraño que saliera con ellas.
Cof Cof Cof
Después de ese día en la Academia no había vuelto a ver a la fresita solo en ocasiones veía a su hermanita peli-castaña pero él no la venia a buscar ("Supongo que es mejor así no es como si quisiera verlo").
-Ru.. Ruki… a no, no me siento bie…
Y por suerte su madre no se ha sentido mal en todo este tiempo solo se cansa en ocasiones pero nada que una siestecita no pueda remediar, al parecer ya se está recuperando ("Eso me alegr…
Plash
Se escuchó un golpe en la mesa cosa que la saco de sus cavilaciones y lo que vio la dejo en un SHOCK momentáneo ya que no era tiempo para paralizarse si no actuaba rápido, sino lo hacia su madre, su madre Moriría.
-MAMÁ.- se escuchó gritando y de inmediato llegaron los sirvientes de la casa para ver que ocurría, ellos al igual que la morena se habían quedado en shock.
-No se queden mirando, llévenla a mi auto, de INMEDIATO.- debía espabilarlos necesitaba ayuda para cargar a su madre.
-Señorita no sería mejor llevarla en el auto familiar.- comento uno de los empleados.
-De eso nada, en mi auto llegaremos más rápido.- ("No hay tiempo que perder") tomo sus llaves y se encamino a la puerta seguida del joven que llevaba en brazos a su madre que se encontraba desmayada, abordaron el auto y condujo lo más rápido que pudo hasta el Hospital que frecuentaban Ishida Hospital´s.
…oOo…
-Mamá, no es nada.- porque tenía que ser tan sobreprotectora.
-Porque tienes que ser tan imprudente?.- siempre se metía en problemas.
-Que no escuchaste lo que te decían y como te atacaron?.- ahora estaba enojado.
-Claro que lo escuche Cariño.- que no era sorda.
-Y entonces pretendías que me quedara sin hacer nada.- acaso no lo conocía lo suficiente para saber que si alguien le faltaba el respeto o atacaba a su madre este respondería violentamente.- Lo siento pero es algo que no puedo hacer.
-Cariño lo sé, pero no vistes que eran cinco y que dos de ellos llevaban manopla. Solo teníamos que llamar a los policías del supermercado.- estaba preocupada que su bebe tuviera una costilla rota o algo.
-Mamá lo hecho, hecho esta además ya no volverán a molestar a mujeres el resto de su vida.
Y vaya que tenía razón el peli-naranja porque los golpeo tanto que no hablarían en un mes y ni hablar de los daños psicológicos de los chicos que se atrevieron a molestar a su madre.
-Eres igual que tu padre.- rio cálidamente.- Pero debemos de ir a revisarte porque si bien ganaste en la pelea ellos lograron herirte.- puso cara de preocupación.
-Mamá ya te dije que no es necesario.- comenzó a tocarse las costillas ya que ahí lo habían golpeado, para corroborarle que estaba bien, pero no conto que en efecto si estaba "Algo" herido, debido a que cuando poso su mano en una de sus costilla esta le dolió a mares ("JODER") pensó porque no pudo disimular su cara de dolor.- No es nada.- quiso excusarse.
-No se hable más, te llevare al hospital.- y así puso en marcha el vehículo en dirección al Hospital.
Al llegar al centro médico un carro estacionado llamo su atención porque conocía al dueño o mejor dicho a la dueña de esa belleza de auto ("Pero que hacia la enana en el Hospital").
-Cariño, ya nos esperan.- su madre le hablo llamando al ascensor que estaba en los estacionamientos del Hospital.
-Si ya voy.- le dio una última mirada al Mustang.
Al llegar a recepción en efecto les informaron que los estaban esperando en el consultorio del Doctor y dueño del Hospital su madre toco dos veces la puerta hasta que le dieron autorización para entrar.
-Pase.- comento la voz en el interior del consultorio.
("Me parece conocida esa voz") el naranjito trataba de recordar a quien le pertenecía, porque en definitiva la había escuchado antes.
-Buenas tarde, Masaki-san y Kurosaki.
("Pero que "Mierda" hacia Uryu ahí") con razón se le hacía conocida la voz, pero según tenía entendido iba hacer su PADRE, "Ryūken Ishida" el que lo atendiera no el princeso haciendo papeles de doctorcito.
-Buenos tarde, Uryu-Kun tu nos atenderás?.
-En efecto Masaki-san, mi padre está ocupado con un paciente en estos momentos espero su entendimiento.
-Tú ni eres Doctor, no dejare que me atienda ESTE.- lo señalo y cruzo sus brazos a la altura del pecho.
-Así que eres tú al que atenderé, bueno no es que me sorprenda mucho.- se acomodó los anteojos.- Y sobre de que no soy Doctor es cierto aun no tengo el titulo pero si el conocimiento.
-Aun así no dejare que me antien..- no lo dejo continuar.
-Y Masaki-san que le paso esta vez a Kurosaki?.- ignorando las quejas de la fresita se dirigió a su madre.
-Bueno veras es que fue golpeado repetitivas veces con unas manoplas y me temo que le hayan roto una costilla.
-Que no escuchan que no dejare que…
-Oho ya veo, la mejor opción es tomar unas radiografías para despejarnos de dudas.- otra vez Uryu lo interrumpió.
-Pff.- se resignó, si no puedes contra ellos úneteles.
El moreno se dirigió a la puerta una vez abierta vio pasar a una chica pelinegra, alta.-Nemú-san podrías llevar a Kurosaki a radiografía onegai.
-Hai, Ishida-kun. Sígame por favor Kurosaki.
El aludido siguió a la chica hasta perderse en el pasillo por lo que Uryu entro de nueva cuenta al consultorio.
-Y bien como sucedió Masaki-san.
-Bueno veras.
Relato de Masaki-san
Ichigo y yo estábamos en el supermercado, ya sabes que me gusta comprar los alimentos a mí misma y como Isshin está de viaje, Yuzo en sus clases y a Karin no le gusta ir de compras; Ichi se ofreció para hacerme compañía y ayudarme a cargar las bolsas.
Todo estaba bien pero de un momento a otro me sentí observada por lo que gire a ver quién estaba por el pasillo de los cereales y vi a dos chicos viéndome sin parpadear, en realidad me preocupe un poco hasta que Ichigo llego con lo que le encargue y cuando volví a girar ya no estaba ninguno de los chico el resto de las compras paso con normalidad asique pensé que se habían ido.
Yo salí primero para buscar el automóvil que estaba un poco lejos de la entrada del local ya que llevábamos muchas bolsas y serian mínimo dos viajes para poder llevarlas todas, llegue al carro y me disponía a abrir la puerta cuando me percate que alguien estaba detrás de mí por inercia me gire y me sorprendí al ver que eran los mismos chicos de antes pero esta vez habían tres más con ellos.
-Bueno Bombón si te quedas quietecita y nos das lo que queremos no saldrás herida.- comento un rubio con una manopla en su mano.
-Y que es lo que quieren?.- no estaba asustada yo se defenderme después de todo.
-Obviamente tu dinero primor a no ser que nos quieras dar otra cosa?.- me miro de arriba abajo y paso su lengua por sus labios.
Los dos chicos del supermercado me agarraron sorpresivamente por los brazos y pusieron una de sus manos en mi baca para que no gritara, yo me movía con desesperación para zafarme de ellos, un tercer chico se acercaba para quitarme las llaves del vehículo cuando Ichigo apareció.
-Más les vale soltar a mi madre, ahora.
-Y sino que?.- dijo el rubio anterior.
-Los golpeare hasta que sus caras queden irreconocible.- comento calmado Ichi.
-Jajajajajaajajaja.- rieron los cinco al unísono.- Si que más Mocos…- un golpe directo a su cara lo tiro al suelo y rompió su nariz.
Así fue como se formó la disputa a pesar de la velocidad y agilidad de Ichigo pudieron acertarles uno que otro golpe, pero aun así el vencedor fue mi hijo. Le pregunte como se percató que era atacada y el me comento que me había demorado mucho por lo que decidió ir a ver qué pasaba cuando a los lejos visualizo a los tipos y así fue como llego al rescate.
Fin del Masaki-relato
-Así que eso fue lo que paso, por suerte Kurosaki iba con usted.
-Sí, aunque por mis descuidos salió herido.
Toc… Toc…
-Ishida-Kun les traigo las radiografías.
-Pasa Nemú-san.
Los jóvenes ingresaron al cuarto, Ichigo se sentó a un lado de su madre y Nemú cuando entrego el sobre con las radiografías de las costillas del peli-naranja se retiró en silencio cerrando la puerta sin hacer ruido. Uryu comenzó a revisarlas al parecer solo había una fractura en la cuarta costilla del lado izquierdo con un poco de medicina el dolor menguaría y sanaría por completo no era nada grave.
-Vaya suerte Kurosaki un poco más y te la rompen.- les informo.
-Qué alivio.- su madre soltó el aire que hasta ahora se percataba que retenía.
-Te dije que no era nada grave.
-Te recetare unas pastas y unas pastillas si continúas experimentando dolor.
-Pero tú no puedes firmar una receta no tienes licencia.- comento para cabrear al pelinegro
-Te recuerdo que este es el Hospital de MI familia, puedo hacerla sin preocupaciones.- aun no sabía cómo es que era amigo de ese.- Pero si te preocupa tanto puedo buscar a Ryūken.
-No hace falta, no queremos molestar a tu padre cuando está ocupado.- a ella le divertía la infantil discusión, pero no le parecía correcto que molestaran a Ryūken-san por algo que podía hacer Uryu-kun.
-Masaki-san aún no se como usted puede ser madre de ese animal.- señalo al fresita.- Bueno ya que no tengo más pacientes les conseguiré los medicamentos sígame por favor.- se dispuso a salir del consultorio seguido de cerca por madre e hijo.
Ichigo estuvo a punto de responderle como se merecía, pero no le faltaría el respeto a su madre por lo que se cayó y lo siguió de mala gana. Llegaron a la farmacia como era costumbre en un hospital no se escuchaba ruido hasta que percibió un pequeño sollozo al igual que una débil y temblorosa voz, a pesar del cambio de tono podía distinguirla donde fuera era de Rukia pero porque lloraba la busco con la mirada hasta que la encontró en la sala de estar sola hablando por teléfono con la mirada gacha y la mano izquierda en su cara. Se acercó un poco para poder escuchar mejor.
-Yo, Mamá.- sollozo.- Rangiku-san no despierta.- más lágrimas.
Nunca le gusto ver a una mujer llorar lo sabía muy bien por eso sus hermanas y madre se aprovechaban de él y Rukia no sería la excepción quería ir a decirle que todo estará bien que su Mamá deportaría pero como hacerlo no eran amigos o algo así ("MALDITA SEA, no llores Rukia") sentía un dolor y no era precisamente el de su costilla.
-Cariño debemos irnos ya tengo los medicamentos y tus hermanas ya debieron haber llegado.
-Si madre.- se marchó pero antes de tomar el ascensor miro en dirección de la pelinegra. Vio cómo se levantaba y dirigía hacia la puerta que tenía enfrente que era abierta y daba paso a un hombre alto de cabello albino ("El padre de Uryu") el Doctor le decía algo que la hiso sonreír y entrar casi corriendo al cuarto, al parecer eran buenas noticias ("Me alegro enana").
….oOo….
Corto la llamada, su amiga Rangiku la llamo para saber el motivo de su falta en la academia tenía pensado no contarle nada pero no podía controlar su voz por lo que su amiga se percató de que algo no andaba bien y no le quedó más remedio que contarle lo ocurrido en el desayuno con su madre. Porque ahora si todo andaba bien o eso era lo que quería creer no quería volver a esos años en donde su madre se la pasaba confinada en un Hospital. Noto que la puerta se empezaba abrir por lo que se levantó al instante.
-Ishida-san como.- se le quebró la voz.- ¿Cómo está mi madre?.
-Estable por ahora, acaba de despertar pero debemos mantenerla en observación.- la miro a los ojos y noto que estaban hinchados ("Parece que ha estado llorando").- Puedes pasar a verla.
-Gracias.- entro lo más rápido posible.
La encontró sentada en la cama con la mirada puesta en el ocaso. ("Oho vaya ya oscureció, debí asustar mucho a Rukia") odiaba preocupar a su pequeña hija, noto que la puerta se abría y vio a su pequeña mirándola con toda la angustia que podían existir en sus lindos ojos aunque estos estaban opacos e hinchados pos sus lágrimas.
-Lamento mucho preocuparte Rukia.
-MAMÁ.- corrió para abrasarla y no pudo mostrarse fuerte comenzó a sollozar de nueva cuenta.- No te permito irte aun. Mamá.
-Nadie ira a ningún lado, Cariño.- le sobaba la cabeza para consolarla.- Le has contado a Byakuya-sama?.- sabía que si su esposo se enteraba de esto dejaría lo que estuviera haciendo y ella sabía que si hacia eso las represalias para la empresa familiar serian muchas y no quería eso.
Rukia subió su cabeza para mirar a su madre.- No lo he hecho.- ella estaba al pendiente de lo importante de las negociaciones.
-Podría ser un secreto entre las dos?.- sabía que lo que pedía era un imposible pero no perdía nada con intentarlo.
-Pero si Otōsan se entera que le ocultamos algo así nos reprenderá severamente. Además Ishida-san pudo habérselo contado ya.
-No Rukia, Ryūken-san es un profesional él no le contaría a Byakuya-sama sin mi consentimiento y además olvidas al Embajador de algas de colección que rompimos cuando tenías 9 años.- la más joven asintió.- Byakuya-sama aún cree que fue Kaien-san.- ambas rieron por ese hecho.
-Solo con una condición.
-Ok, dime.
-No me vuelvas a dar tremendo susto, Mamá promételo.- la volvió a abrazar.
-De acuerdo.- ("Lamento no poder prometerlo, Rukia") abrazo a su niña hasta que se quedó dormida.
Al rato llegaron sus amigas pero la encontraron dormida, Hisana les pidió de favor que le trajeran algo de comer a ambas, ya que estaba segura de que su hija no había comido nada.
-Y dime que impulso ese acto de caridad de tu parte.- afuera de la habitación de la Kuchiki se encontraban padre e hijo.
-No sé de qué hablas Uryu.
-Permitiste que un pariente y hasta las amigas de esta entrara en la habitación de un paciente en cuidados intensivo eso no es de tu estilo Ryūken.
No tenía por qué responderle a su hijo pero no quería que se hiciera una idea errónea.- Ella ya no esta tan grave, si me disculpas yo si tengo trabajo que hacer.- y se marchó.
El pelinegro solo vio como su padre se alejaba. ("Es tan malo mintiendo como Kurosaki") se acomodó los anteojos y se dirigió a su destino, abrió la puerta y saludo.
-Hola Hisana-san.
-Uryu-kun que sorpresa verte.- se encontraba sola con su hija ya que Momo y Rangiku se fueron cuando le entregaron la comida que les pidió.
-Si bueno es que estaba por el Hospital cuando me entere que le dio un episodio. ¿Cómo está?.- el conocía a Hisana desde pequeño por lo que se alarmo cuando se enteró que estaba ahí.
-Ya mucho mejor gracias.- le sonrió y luego miro a su hija.- Uryu-kun, me harías un favor?.- giro para ver al moreno.
-Hai, en que puedo ayudarla.
-Podrías llevar a Rukia a la casa, sé que si la despierto no querrá irse por lo que te pido que la lleves ahora que está dormida tiene el sueño pesado cuando está cansada asique no te preocupes.
-Claro Hisana-san.- no se había percatado que la oji-violeta estaba en el regazo de la mujer mayor hasta que la menciono.
-No te preocupes por los empleados les llamare para que te ayuden si es necesario.
El pelinegro se acercó a la cama y tomo a la joven en brazos antes de salir se despidió de Hisana.- Cuídese por favor Hisana-san.
-Gracias Uryu-kun.- ella también estaba cansada pero no podía dormir sabiendo que su hija estaba incomoda.
Bajo hasta los estacionamientos y puso con cuidado a la morena en el puesto de copiloto de su Audi ("Sigues tan liviana como recuerdo") pensó viendo las marcas debajo de sus ojos ("Estuviste llorando") no quería admitir lo mucho que le lastimaba saber eso, condujo como por media hora lo más cuidadoso posible sabia del temperamento de Rukia asique era mejor prevenir. Al llegar ya lo esperaban los empleados de los Kuchiki un joven se acercó con la intención de quitarle a la pelinegra de sus brazos.
-No te preocupes puedo solo.- y paso del chico subiendo a la recamara de la Kuchiki menor la deposito en su cama y estaba a punto de irse cuando.
-Mamá no, no me dejes onegai.- el joven se acercó y poso sus labios en la frente de la chica al mismo tiempo que con una mano acariciaba su melena negra.
-Me preocupas más tu Kia-chan.- comento con una mirada triste para después salir de aquella habitación que conocía muy bien.
