Acto III. Hay Algo Que Decir


¡Maldición!. Blandí mi espada y di un ataque. Desde qué salí del hospital todos los días práctico. Tengo que aumentar mi fuerza, aún soy débil. Podía ver como pequeños destellos daba mi espada. Con dificulta atacaba.

-¡Maldición!- Con las pocas fuerzas que me quedaba di un gran golpe con la espada.

La espada salio de mi mano callo lejos de mi, solo miraba como caía al suelo, una patada me dieron en el estomago caí al suelo. Puse mi mano sobre mi estómago, había sido un golpe muy duro. Con una mano la tenia en el suelo mientras la otra aun sostenía mi estomago.

- Y así quieres rescatar a Mika. Tsk... Que vergüenzas das Yuichiro.- Hablo Guren, puso la punta de la espada en mi estómago.- Eres vergüenza total.

-Para esto Guren, deje a Yuu-kun, !fue suficiente!- Era Yoichi quien grito, sus dos manos estaban hechas puños, mientras su vista permanecía en alto, se notaba su nerviosismo.

Un sonrisa apareció en mis labios. Tonto. Quería ser fuerte, pero en realidad... ¿Estoy mostrando toda mi fuerza? Si esta es toda mi fuerza, soy un asco total.

-Por este día es todo. Sólo recuerda esto Yuu; si quieres salvar a Mika debes volverte más fuerte.- Retiro su espada de mi estómago la guardo y se retiró.

Aún seguía en el suelo. Tenía razón, mi propósito es salvar a Mika de esa vida, no debo fallar. Alcé mi vista y pude ver a un Yoichi preocupado, se acercó a mi.

-Yuu-Kun. ¿Estas bien?- Me miraba.

-No te preocupes Yoichi estoy bien.- Me levanté con un poco de dificulta pero lo pude.- Mira, estoy bien.

-Yuu-kun...- Me miro con un poco de asombro.

Sin importar lo que tenga que hacer debo de volverme fuerte no sólo por mi si no también por Mika y lo demás.

-Yoichi no te preocupes por este idiota, soporta todo esto y hasta más.- Hablo Kimizuki, le dio una mirada rápida.

De una manera me apoyan, todos los chicos me apoyan. Yoichi, Shinoa, Kimizuki y Mitsuba, ellos me apoyan en todo pero principalmente en área de batalla.

-Hay que ir comer algo, ya tiene horas que no comemos algo.- Shinoa hizo un poco su cabeza de lado.

-Creo que tienes razón Shinoa. Además tanto entrenar abre el apetito.- Toque mi estómago.

Decidimos retirarnos de la habitación.

Caminábamos en los grandes pasillos del lugar en busca de comida. Ya ha pasado demasiado tiempo que no he vuelto ver a Mika, no he sabido si esta bien o que pasó después de eso. Pero sólo estoy seguro de una cosa... Mika esta vivo, él no puede morir después de todo ya no es... Humano. Aún que no quiera admitirlo, él eso es ahora ya no es el pequeño que conocí.

-Yuu-Kun, ¿Cómo es en realidad Mika-kun?- Yoichi me miro, era extraño que preguntara sobre Mika - Mika-Kun no es malo.- Sonreí, ellos piensan lo contrario de Mika, en verdad él no es malo.

-Mika es gran chico. Lo conocí en un orfanato, él fue primero en hablarme, quería que me volviera parte de la familia Hyakuya al principio yo no quería me negaba ya que no quería volver tener una familia. Pero Mika siempre estuvo existiendo de una manera siempre me dio un lugar en su familia aún que yo no quisiera. Ahora él odia a los humanos por el simple hecho que los humanos me llevaron con ellos... Pero en el fondo Mika sigue siendo el mismo de antes.- Sonreí una lágrimas resbalo por mi mejilla, Mika al recordarlo y decir su nombre su sonrisa aparecía, era algo que tenia gravado en mi mente.

-Yuu-Kun, ¿te gusta Mika-kun?- Hablo de nuevo Yoichi me miro con ojos de inocencia.

Sentía como un leve color rojo aparecía en mis mejillas, Mika me gusta no lo niego pero decírselo a ellos es algo extraño, si me gusta Mika esos sentimientos no lo puede romper el famoso hilo rojo del destino nos unió y haré caso a ese hilo.

-Yoichi, no preguntes eso, claro que Yuu no le gusta a Mika. No me equivoco Yuu.- Hablo Kimizuki.

-Tienes... razón.. Kimizuki.- Dije con un poco de nerviosismo.

-Perdón por preguntar eso.- Decía Yoichi bajando un poco la mirada.

En el camino hacia preguntas sobre Mika y como era mi vida en el orfanato yo les responde con sinceridad.

-Yuu di nos mas de Mika-kun, quiero conocerlo mas.- Yoichi pregunta mucho sobre Mika.

-No, ya no diré mas Yoichi.- Cruce mis brazos y desvíe la mirada.

-Ni por un poco de curry, Yuu-kun.- Mire a Yoichi y tenia un plato de curry en sus manos.

Ese Yoichi sabe como sacarme mas información. Amo el curry, no podía negarme a esa propuesta.

-Aceptó.- Tome el plato de curry de sus manos.

-¡Si!- Decía Yoichi mientras me miraba con felicidad.

Mientras comía en plato de curry, le decía mas sobre Mika, mencione su nombre completó que nunca había pronunciado, Yoichi parecía enamorado de Mika pero no creo que eso sera verdad o tal vez me equivoco, ¿Yoichi estaría enamorado de Mikaela Hyakuya? Joder, Yuu no pienses eso el amor te hace mas tonto, es mi primera vez que sentía esto, debería controlarme. Después de un rato mas de charla decidimos retirarnos cada quien a su habitación.

Los pasillos desolados, ni un ruido se hacia presente, solo escucha el sonido de mis zapatos al tocar el suelo. Lo único que se reflejaba era mi sombra y los barrotes de la ventana. Al llegar a mi habitación, tome el pomo de la puerta de madera, me introduje. Mire la cama, la almohada.

-Mika...- Suspire.

Me acerque a la ventana, era una gran noche. No podía ser tan fuerte para rescatar a Mika, eso me enfurecía, quiero saberlo de esa vida que no se merece, el merece algo mejor, merece la felicidad, él se volvió mi Hikari.

Desvíe mi mirada de la ventana y mire el gran armario que tenia,e acerque y tome la manija, abrí una de las puertas, busque entre todo lo que tenia en el armario y saque una capa la desempolvó un poco era blanca. Me la puse, cubrí mi cabello con el gorro, abrí la ventana y salte.

Decidí salir afuera del área que estaba permitida. Caminaba con lentitud quería hacer este paseo eterno. Mi mirada se dirigía arriba, miraba la luna, era perfecta me encantaba mirarla. Una fuerte ráfaga de viento, hizo que la capa saliera volando, era impulsada por el viento, corrí tras ella.

-La tengo.- La tome.

No puedo creer que es lo que tengo en frente mio, era... Yo.

No sabia que era esto. Lo note el también tenia una capa pero en este caso era negra.

- Eres tu Yuu.- Me miro de manera triste.

-¿Por que eres yo?.- Le pregunte de manera nerviosa.

-Mika...- Susurro.

Me acerque dudoso, ya enfrente de él o mejor dicho de mi, me miro sus ojos eran azules, no eran esmeralda como los mio sus ojos eran zafiros.

-¡¿Como conoces a Mika?!- Me altere.

Su mirada triste, no respondió nada, solo me miraba, estaba tan confundido.

-Magenta...- Susurro.

¿Magenta? Lo mire y una lágrima de sangre apareció. Me asuste un poco, sentí algo romperse, mire y era el piso que se rompía, terminar a romperse, caí.

-¡Ayuda!- Grite mientras estiraba mi mano hacia arriba pero él que se parecía a mi sólo me miro caer.

Caí de espalda, fue un golpe fuerte, con dificultad me paré. Tome la capa que tenia a lado. Mire enfrente. No sabia que hacer.

-¡Mika!- Corrí hacia él. Pero sentía que no avanzaba nada.

Cada vez la imagen se hacia mas lejos. No, no quiero que te vayas. Hay algo que decir...

-¡MIKAELA!- Grite con todas mis fuerzas mientras las lágrimas salían de mi ojos.

Algo tomo mi tobillo mire era un tallo, me jale.

-Maldición.- Seguía caminando pero me costaba.

Otro tallo tomo mi otro tobillo y, me jalo, caí al suelo con intensidad.

- No eres capaz a salvar a Mika.- Mire arriba, ahí estaba estaba aquel chico. Su voz era igual a la mía

No, no, no puede ser así, yo puedo hacerlo. Esta equivocado, yo lo salvare.

-Mentira.- Decía con molestia.

-Tsk. Sólo falsas palabras.- Chasqueo la lengua.

Los tallos empezaron a subir por mi cuerpo y sus espinas se enterraron en mi cuerpo, podía ver como un charco de sangre aparecía debajo de mi.

-No son falsas palabras. ¡YO LO SALVARE!- Lo mire a los ojos mientras unas lágrimas aparecía en mis ojos, tenia tanta rabia.

-¡CALLATE!- Grito.

Los tallos cubrieron mi boca, ahogue un grito de dolor, la espinas se enterraban en mis labios.

Poco a poco otros tallos formaron un jaula que me encerró.

Los tallos me dejaron mi cuerpo, con dificultad me paré, mire enfrente y mi "otro" yo, no estaba.

Me acerque a los tallos dolía al tomarlos pero dolía mas saber que no podre salvarlo, retrocedí me senté en el suelo.

-Te falle Mika.- Dolía y mucho. Mis lágrimas salieron.

-No lo hiciste Yuu-chan.- Conocía esa voz, no puede ser... Mika.

Mire arriba ahí estaba la persona que me enamoro pero era en el Mika pequeño que conocí hace años.

-No podre salvarte.- Me atreví a mirarlo.

-No digas eso lo podrás hacer. Tengo que irme Yuu-chan nos veremos después.- Voltio y comenzó a caminar, mientras a sus lados aparecían esos niños del orfanato.

Si estoy aquí no podre salvarlo, lo haré no dejare lo que digan los demás, yo voy a seguir lo que es correcto para mi.

Eres un inutil

No lo soy

No podrás salvarlo

Lo haré

No eres el indicado para eso

Yo lo salvare.

Una gran luz apareció y con eso se llevo la jaula que me rodeaba. Cerré los ojos por el brillo. Al abrirlos me encontré con mi otro yo.

-Mostraste lo contrario Yuichiro, si podrás salvarlo.- Me miro.

-No te preocupes yo lo salvare-. Lo mire.

- Lo se.- El resplandor se hizo presente de nuevo, cerré los ojos.

Abrí los ojos y me encontraba en el mismo lugar donde había estado antes.

Tome la capa que había estado en el suelo y me la puse. Emprendí mi camino de vuelta a mi habitación.

Sentía el viento tocar a mi rostro, introduje mi mano a uno de mis bolsillos, sentí algo duro y lo saque, lo mire, era un collar, en el centro tenia una piedra de color de ojos de Mika.

Estaba decidido salvare a Mika, no importa lo que digan, yo estoy dispuesto a salvarlo y confesaré mis sentimientos hacia él. Mika espera un poco iré a salvarte.


Siguiente fic para actualizar Brave Shine.