Capitulo 3: Bruja y Shogun.
Tsukune se encontraba recostado tranquilamente en su cama con su uniforme puesto y los ojos cerrados, descansando unos minutos más antes de tener que irse a sus clases. Aunque, mentalmente estaba teniendo una conversación vía cosmos con sus dos mejores amigos (Los cuales curiosamente, eran un Caballero de Oro y un Juez del Infierno): Makoto y Kazuto.
-Estás jugando con nosotros, ¿Verdad?- Dijo un impresionado Makoto cuando escucho todo lo que había vivido hasta ahora el Shogun Kraken.
-Parece un lugar bastante agradable- Comentó Kazuto 'Kirito' Kirigaya.
-Lo es. Además, he tenido unos duelos interesantes, cómo ya les dije- Dijo un sonriente Tsukune.
-¡JA! Hablando de eso, espero con ansías que los tres nos volvamos a enfrentar- Dijo Makoto sonriendo.
-Concuerdo. Es hora de desempatar- Sonrió Kazuto.
-20 peleas hemos tenido, y todas han quedado en empate. Cómo odio la maldita guerra de mil días- Tsukune hiso una mueca antes de sonreír-. Cómo sea, les hablaré después, ahora tengo que ir a clase. Si no, se me hará tarde.
-¿Tarde para alguien que se mueve a 300.000 km por segundo? No juegues- Sonrió Kazuto.
Los 3 amigos se despidieron y se dirigieron cada uno a sus respectivas clases.
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-"Bueno, parece que recuperé más o menos el 30% de mi fuerza"- Pensó Tsukune mientras veía la pizarra que tenía delante de él, la cual exhibía las 200 mejores calificaciones. Sonrió al ver que había empatado en el primer puesto con...
-"Yukari Sendo, la niña prodigio de once años"- Pensó Tsukune volteando su mirada hacia una niña castaña que tenía un atuendo que prácticamente gritaba 'Soy una bruja'.
Tsukune observó como unos delegados de clase se metían con la pobre niña y se acercó.
-Ustedes- Dijo Tsukune calmadamente mientras se acercaba.
-¡Vaya! Es el famoso Tsukune Aono, el chico genio que peleó con Saizo- Dijo el líder arrastrando las palabras- ¿Qué se te ofrece?
-Me gustaría que no abusasen de su autoridad para meterse con los demás y dejasen en paz a la pequeña Yukari- Dijo seriamente.
-¿Quién eres tú para amenazarme? ¡Soy el presidente de la clase!- Exclamó el jefe.
-¿Qué quien soy yo?- Tsukune sonrió. Se posicionó al lado del jefe, puso su mano en el hombro de él y, con una voz que daba miedo, le susurró- Soy alguien que no soporta ver cómo la gente abusa de otros por ser diferente; y también soy alguien que puede aplastarte a ti y a tus amigos antes siquiera de que parpadeen- El jefe sintió como el alma se le escapaba del cuerpo ante tan aterradora voz.
-Tch, vámonos- Dijo tratando de disimular su miedo al tiempo que se iba con sus compañeros.
-Esto... muchas gracias- Dijo Yukari conmovida e impresionada mientras miraba al joven Kraken, el cual se volteo y le sonrió.
-Un placer. Tsukune Aono- Se presentó el Shogun dándole la mano.
-Yukari Sendo- Se presentó la niña sonriendo mientras le daba la mano- Etto... ¿Porqué me defendiste?- Preguntó sorprendida.
-Porque no me gusta ver que la gente se meta con los demás tan solo por ser diferentes del resto- Sonrió Tsukune-. Bueno, tengo que ir a clases. Si alguien vuelve a meterse contigo, avísame y los pondré en su lugar- Le guiñó el ojo y se fue a clases.
-Tsukune Aono, empata conmigo en el mejor promedio, humilde, fuerte y amable. Además de que él y Akashya Moka son los únicos alumnos que me han tratado bien- Sonrió Yukari.
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-Veamos...- Tsukune y Moka se encontraban almorzando mientras el primero revisaba unos documentos del Santuario Submarino (Dos veces al mes, los Marinas tenían que regresar al fondo del mar para llenar unos documentos correspondientes a las siete divisiones de los Shogun. En el caso de Tsukune, este ingresaba al Santuario Submarino a través del lago que había en Yokai [Los Marinas, a diferencia de los otros ejércitos, podían ingresar al fondo del mar abriendo un portal en cualquier lugar que hubiese agua, fuese un océano, un mar, un rio o un lago] cuando nadie lo veía, recogía los documentos y regresaba a hurtadillas).
-¿Tienes muchos deberes, Tsukune?- Preguntó Moka al ver que Tsukune no despegaba la vista de los papeles.
-Tranquila, lo terminaré en un destello- Respondió Tsukune con confianza. Era usual en todos los Ejércitos Divinos usar su impresionante velocidad para terminar con sus estudios y sus deberes. Y Tsukune no era la excepción. Después de todo, el entrenamiento para Shogun requería, además del entrenamiento físico, muchísimo estudio. Ciencia física y química, herrería, historia, mitología, además de aprender a hablar griego, griego antiguo, latín y hebreo.
-Si tú lo dices...- Respondió Moka insegura.
Mientras hablaban, la pequeña Yukari se mantenía oculta observando de cerca a ambos jovenes.
-"Awww, Tsukune-kun es tan responsable y Moka-san tan comprensiva, Desu"- Pensó mientras sonreía para sí misma.
Ambos jovenes siguieron comiendo hasta que se escuchó un...
-¡Yahoo!- Kurumu apareció de la nada y empezó a asfixiar al pobre Kraken con sus pechos- ¿¡Me extrañaste, Tsukune-kun!?- Preguntó la súcubo alegremente.
-No... respiro...- Dijo Tsukune entrecortadamente al tiempo que se ponía azul.
-¡Kurumu, lo estas asfixiando!- Exclamó Moka comenzando a preocuparse.
-¿Qué te pasa, Moka? ¿Celosa porque no eres rival para mis 'proporciones?- Dijo Kurumu con burla.
-"¡Desu! ¿Quién rayos se cree esa tetuda para asfixiar a Tsukune así y hablarle de esa forma a Moka?"- Pensó Yukari al tiempo que agitaba su varita.
-¡Ay!- Exclamó Kurumu mientras soltaba a Tsukune y se sobaba la cabeza.
-¿Qué rayos?- Tsukune se levantó miró una olla de metal que se hallaba al lado de Kurumu. Luego, volteó su mirada hacia Moka- ¿Fuiste...?
-No- Lo interrumpió la chica de pelo rosa sobándose las sienes y negando con la cabeza-. No tengo idea que acaba de pasar. Lo único que vi fue que esa olla apareció de repente sobre la cabeza de Kurumu.
-Mmmmm- Murmuró Tsukune antes de percibir un ligero aumento de cosmos. Volteó hacia la fuente y no había nadie, probablemente el responsable había huido. Sin embargo, logró identificarlo antes de que desapareciese.
-"Yukari Tendo"- Pensó Tsukune.
Más tarde, cuarto de Kurumu.
-¡Ay!- Exclamó Kurumu cuando Tsukune empezó a aplicarle crema en un chichón que le salió debido al golpe en la cabeza.
-Ni que doliese tanto. Yo he recibido heridas muchísimo peores- Tsukune negó con la cabeza.
-¡Pero a ti te entrenaron para pelear!- Respondió Kurumu con un tic en el ojo.
-Y por lo que me has contado, a ti te han criado para seducir y esclavizar hombres, pero no veo que lo hayas hecho muy bien que digamos- Dijo Tsukune.
-¡HEY!- Exclamó Kurumu indignada.
-Es la pura verdad- Contestó con un encogimiento de hombros.
-Cómo sea- Kurumu apartó la mirada, tratando de ocultar su sonrojo.
De lo que ambos no se habían dado cuenta, era que una pequeña niña de sombrero y cabello castaño estaba espiándolos por la ventana.
-"Desu, una tetuda tan tonta cómo tú no merece acercarse a mi amado Tsukune"- Pensó la niña diabólicamente mientras sacaba una muñeca hecha de paja, después, metió dentro de ella un cabello color verde- "Ju ju, veamos cuánto tiempo más mantienes esa actitud tan arrogante".
Tsukune había terminado con el chichón de Kurumu. Después de que esta le agradeció, Tsukune recogió sus cosas y se dispuso a irse, apunto estaba de abrir la puerta, pero...
-¿¡QUE COÑO!?- Tsukune volteó la mirada para encontrarse con una sorprendida y sonrojada Kurumu, la cual estaba tratando de bajarle los pantalones al Marina- ¿¡SE PUEDE SABER QUE TE OCURRE, KURONO!?- Exclamó enfadado e indignado.
-Yo... no lo sé... mi cuerpo se mueve por sí solo...- Dijo la súcubo abochornada.
-¿¡Que ocurre aquí!?- Moka entró al cuarto cuando escuchó el grito de Tsukune. Decir que la escena que presenció la había hecho enfadar, sería un eufemismo- ¡Maldita aprovechada, sabía que era mala idea que estuvieras cerca de Tsukune! ¡De seguro que querías aprovechar que ustedes estaban solos para seducirlo! ¿¡No es así!?- De haber podido, Moka se habría quitado el rosario para darle una palia a la chica que estaba delante de ella.
-¡Claro que no! ¡No tengo idea de porque, pero ahora mi cuerpo se está moviendo solo! ¡AUNQUE DE HABER SIDO MI VERDADERA INTENCIÓN, DE SEGURO HABRÍA TENIDO MUCHO MÁS ÉXITO QUE TÚ!- Exclamó la enfadada Súcubo.
-¡ZORRA!
-¡BIPOLAR!
-¡UBRE DE VACA!
-¡TABLA DE PLANCHAR!
-¡USTEDES DOS SE CALLAN, MALDITA SEA!- Exclamó un furioso Tsukune, haciendo que las dos chicas se separasen de él, completamente aterradas ante ese grito. Por parte del castaño, él estaba tratando de concentrarse, al entrar en Yokai, todas sus habilidades en general disminuyeron bastante, incluyendo su percepción del cosmos, sin embargo, había detectado un pequeño flujo de energía, motivo por el cual trató de concentrarse, cosa que no había logrado gracias a los gritos de las dos chicas. Ahora que no había ruido, Tsukune pudo concentrarse lo suficiente como para identificar la dirección y el dueño de la energía. Al hacerlo, se molestó aún más- ¡YUKARI, SAL DE TÚ ESCONDITE!- Exclamó el Marina, confundiendo a Moka y Kurumu.
Yukari, a cual había estado oculta mientras se destornillaba de la risa, pegó un brinco ante el tremendo grito que vociferó Tsukune, revelando su posición y mostrándose ella misma sorprendida. No entendía cómo es que la descubrieron. Imaginó que se había reído demasiado fuerte y Tsukune había identificado su voz. Ante las miradas inquisidoras que se posaban sobre ella, Yukari puso cara de niña inocente y dijo:
-Tsukune-san, Moka-san, ¿Cómo están?
Kurumu iba a descargar su ira con la niña en frente de ella al ver que sostenía una muñeca vudú, de la cual sobresalía un pelo color verde. Más una mirada de muerte de Tsukune bastó para que ella tragase saliva y diese un paso atrás.
-Yukari- Dijo Tsukune, haciendo gala de la paciencia y tranquilidad que hacen destacar a los guerreros de hielo-, ¿Podrías por favor decirme lo que paso?- Ante las tranquilas palabras de Tsukune, Yukari decidió que no iba a mentir.
-¡Desu! Tsukune-san, Moka-san, desde que llegué a esta academia, ustedes dos son los únicos que en verdad me han tratado bien, por eso, me he enamorado de ambos- Dijo Yukari sonriendo.
La habitación quedó muda por unos momentos, cada uno sumergido en sus propios pensamientos.
-"¿No está muy pequeña para enamorarse? ¿Además de decidir que es bisexual?"- Pensó Moka ligeramente impresionada.
-"¡Retaca del infierno! ¿Primero me ataca y ahora se cree que una bruja como ella es digna de ser la novia de alguien de la talla de Tsukune?"- Pensó Kurumu irritada.
-"Pobre, se ve que lo ha pasado muy mal en la academia. Por otro lado, ella es demasiado joven para mí, eso sin mencionar que apenas acabo de conocerla. Mejor será que sea delicado"- Pensó Tsukune suspirando- Yukari, en verdad me siento halagado de que alguien cómo tú se fije en mí- La brujita se sonrojó-, sin embargo, hay 4 años de diferencia entre nosotros. Estoy seguro de que habrá otros chicos de tu edad que en verdad son dignos de ti.
Yukari se sentía con el corazón roto. Era demasiado bueno para durar. A fin de cuentas, siempre iba a estar sola.
Sin decir otra palabra, la chica de pelo castaño salió por la ventana y se fue corriendo.
-¡Espera!-Grito Moka tratando de detenerla.
-Moka, ¿Sabes que le pasa a Yukari?- Preguntó Tsukune.
Moka procedió a contarle a Tsukune los prejuicios en contra de las brujas.
-Pobre- Dijo Tsukune sintiendo pena ajena por la pequeña Yukari-. Conozco perfectamente ese sentimiento- Dijo Tsukune con cierto dolor.
-¿A qué te refieres?- Preguntó Kurumu sin entender.
Flash back.
Un Tsukune de 13 años, el cual llevaba tan solo 2 meses de entrenamiento, se acercaba a otros chicos para tratar de hablar con ellos. Inmediatamente se acercó, ellos comenzaron a discriminarlo.
-¡Vaya! ¡Es el niño prodigio! ¿Quiere que le ponga una alfombra roja en su camino, su majestad?- Preguntó uno con burla mientras hacía una exagerada reverencia.
-Bah, ha de creerse mucho solo por haber sido escogido por Kraken, pero seguro es solo un inútil que solo alardea.
-¡Solo es un niño mimado!
-Será igual que quien lo entrena, un loco que usa un método de ataque mequetrefe.
Las burlas siguieron, motivo por el cual el joven aspirante salió corriendo. Aún podía escuchar las burlas de los otros aspirantes.
Fin del flash back.
-Eso es terrible- Dijo Moka tapándose la boca, al igual que Kurumu. Ninguna de ellas dos pensaba que el humilde y gentil Tsukune pudiese haber sufrido semejante burlas.
-Lo es. Las personas, tanto humanos como monstruos veo ahora, siempre se burlan de los que son diferentes. A Yukari la molestan por su descendencia y por ser una prodigio. Conmigo es también por ser un prodigio, sumado al hecho de que me entrenaron para usar un estilo de pelea que la mayoría consideran descabellados.
Después de recibir unas tristes miradas de sus amigas Tsukune decidió que debían ir tras Yukari.
-Síganme, buscaremos a Yukari.
-Hi.
o-o-o
Mientras tanto, la pobre chica se encontraba sollozando en el bosque. Entonces, sintió que alguien se le acercaba por detrás.
-Vaya, es la niña prodigio- Quienes se encontraban allí, eran el presidente de la clase y sus dos lacayos.
-¿Qu... que quieren?- Preguntó la niña retrocediendo asustada.
-¿No es obvio? Es la última vez que nos haces quedar mal, mocosa- Dichas estas palabras, los 3 se transformaron y revelaron su verdadera forma: Lizardmans- Díganme, chicos, ¿A que creen que sepa la carne de bruja?
-Es algo que no te dejaré averiguar- Todos voltearon para encontrarse con Tsukune, Moka y Kurumu-. Definitivamente, se me está empezando a pegar la manía de llegar en el momento justo- Continuó el castaño negando con la cabeza. Con paso calmo, caminó hasta Yukari y se puso en frente de ella-. Seré directo: O se retiran, o les daré una lección de humildad.
-¿¡Porque defiendes a esa brujita tonta!? ¡NO ES MÁS QUE UNA NIÑA MIMADA!- Exclamó el líder.
'No es más que una niña mimada'. Esas palabras retumbaron en la cabeza, recordando las palabras que le habían dicho los otros aspirantes a guerreros: 'Solo es un niño mimado'.
Sin decir más, Tsukune apretó sus puños con furia y la adrenalina lo dominó, disparando accidentalmente parte de su cosmos, haciendo que los lizardmans retrocediesen asustados.
-¡RUUUUUSSSSEEEEE! (N/A: Callate en japonés, para el que no sepa)- Todos, incluso Kurumu y Moka, miraron con miedo a Tsukune, el cual, a una velocidad de vértigo, apareció delante de uno de ellos, le dio un puñetazo en el estomago, a lo cual este escupió sangre, después, lo agarró del cuello y, de un elegante movimiento de piernas, lo hiso caer y lo arrojó con violencia a un árbol, ante las sorprendidas miradas de todos. Antes de darles tiempo a reaccionar, este volvió a desaparecer y aparecer delante de otro de sus rivales, tirándole 4 dientes de un puñetazo para después meterle una patada en la quijada que lo mandó a volar, solo para después aparecer en mitad del aire por la misma dirección en donde caía el lizardman, lo tomó por la cabeza y se dejó caer con violencia, estampándolo boca arriba contra el piso. Los demás no terminaban de reaccionar ante los furiosos ataques del castaño- Solo quedas tú, presidente- Antes de que él se diese media vuelta, el presidente le había mordido el hombro a traición con sus inmensas mandíbulas.
-¡TSUKUNE!- Exclamaron las 3 chicas al unísono preocupadas.
-¡JAJAJAJAJAJAJAJA! ¡TE CONFIASTE, INÚTIL!- Exclamó el lizardman.
-¿Seguro?- Preguntó Tsukune con burla, ahí fue que todos se dieron cuenta de que Tsukune ni siquiera se había inmutado frente a la mordida del escamoso ser. El presidente dio unos pasos atrás asustados, solo para ver que, si bien la parte del hombro de su uniforme estaba rasgada, en ella no se visualizaba una sola mancha de sangre-. Esa mordida no me dolió.
-¿¡QUE CLASE DE MONSTRUO ERES!?- Exclamó el presidente retrocediendo.
En vez de responder, Tsukune, apareció detrás del sujeto, lo tomó por la cola y lo alzó cómo a un muñeco de trapo, luego, empezó a azotarlo contra el suelo y los arboles. Después de repetir el proceso repetidas veces, lo estampó contra el suelo. En vez de soltar su cola, Tsukune pisó la cabeza del presidente y jaló su cola con fuerza. Las chicas presenciaban con horror el sádico espectáculo que protagonizaba Tsukune.
-Pi... e... dad- Pedía casi llorando el escamoso ser.
-Contéstame una incógnita, ¿Tu cola es como la de las lagartijas normales?
-¿Qué... que dices?
-Contesta, ¿Tú cola es como la de las lagartijas normales?
-H... hi.
-Muy bien. En tal caso, no tengo por qué sentir remordimiento de consciencia si hago esto- Tsukune haló con más fuerza la cola del presidente, haciendo que este gritase de dolor. Luego, el castaño se volteó a ver a sus amigas- Chicas, si no soportan el gore, por favor dense media vuelta- De un fuerte movimiento, Tsukune haló la cola del ser verde hasta arrancársela, haciendo que el gritase de agonía. Las chicas ahogaron un grito- ¿Sientes ese dolor? ¡Tu dolor físico no es ni la cuarta parte del dolor psicológico que tu y tus compinches le han provocado a Yukari! Te diré algo, cada vez que pienses en aprovecharte de tu autoridad o fuerza para abusar de alguien indefenso, piensa en este dolor y multiplícalo por 20. Ese es el dolor que te voy a infligir si se te ocurre volver a hacer maldades- Tsukune suspiró para calmarse y luego continuó-. Descuida, si tu cola es como la de las lagartijas, debería volver a crecerte en unos días- De un pisotón, noqueo al lizardman. Después, se volteó a las chicas y las miró con vergüenza-. Siento que hayan tenido que presenciar una escena tan sangrienta, pero hay veces que no puedo controlar mi sakki (Sed de sangre)- El castaño bajo la cabeza, solo para sentir cómo Kurumu y Moka lo abrazaban.
-¡Tranquilo, Tsukune!- Exclamó Moka, abrazándolo.
-¡Hiciste eso porque era necesario!- Exclamó Kurumu, apretando aún más el abrazo.
-Gracias por comprender- Tsukune dejó salir una sonrisa y abrazó a sus amigas. Después, se separó y fue hacía Yukari.
-Tsukune-san, ¿Por qué me defendiste?- Preguntó Yukari bajando la mirada, a lo que él se hincó en una rodilla y le agarró los hombros. Yukari alzó la cabeza y vio a los ojos a Tsukune, el cual le dedicaba una sonrisa.
-Porque se lo que se siente que te rechacen.
Tsukune le contó a la pequeña Yukari toda su historia. Desde cómo pasó a ser un humano común a dominar el cosmos para servir en uno de los Ejércitos Divinos, contándole también cómo los otros aspirantes se burlaban de él y lo discriminaban por ser un prodigio usar un método de batalla nada común.
-Pensar que alguien tan noble como tú tendría que pasar por ese infierno- Yukari estaba atónita.
-Es lo mismo contigo, Yukari. Sin embargo, tu situación es diferente a la mía. Te recomiendo que te disculpes con todos los de tu clase y hagas las paces con ellos. Prometo que te apoyaré.
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Días después, la pequeña bruja siguió el concejo de su amigo, disculpándose con todos. Esto obtuvo el efecto deseado. Ya la gente comenzaba a tratarla bien y no la discriminaba por ser una bruja.
Tsukune, quien se encontraba viendo el techo de su cuarto, suspiró con tranquilidad y dejó escapar una sonrisa. Puede que la vida en ese lugar fuese complicada, pero sin duda era feliz ahí.
-Gracias a Dios que mi padre encontró ese folleto- Murmuró sin dejar de sonreír.
Continuara...
Curiosidades: Tsukune de Kraken, Kazuto de Capricornio y Makoto de Garuda.
Los 3 son mejores amigos, habiéndose conocido antes de haber completado su entrenamiento, formándose entre ellos una profunda amistad al ser rechazados por otros aspirantes, debido a que los 3 eran prodigios. Cuando obtuvieron sus respectivos puestos, ellos hicieron varias misiones juntos, ganándose el apodo de 'Los 3 grandes prodigios'.
