IV
ENFRENTAMIENTOS
-¿Sigues aquí? --
La voz de Kanon sonaba hostíl, pero aún así el gemelo trato de contener sus impulsos de echarlesele encima y molerlo a golpes. Aioria, sin embargo permanecia - aparentemente - impasible ante la presencia del gemelo. Él se encontraba sentado en uno de los sillones de la sala en el templo del escorpión, "leyendo" un libro que al dueño del templo le gustaba leer. Aioria levantó indiferente la mirada para observar al gemelo parado a pocos metros de él con los puños cerrados. Aioria actuó como si la presencia del gemelo tuviera la menor importancia, por lo que regresó su mirada al libro donde según él continuaría con su fingida lectura.
-Largate león. No hay nada que tengas que hacer aquí...-
Sentenció Kanon. Eso fue suficiente para Aioria, si Kanon quería pelea, él le daría ese gusto. Cerró el libro que tenía en las manos con parmosidad. Lo dejó sobre la mesa y se levantó para encarar al gemelo, parándose a unos centímetros entre ellos. Sus miradas se encontaron. Ambas estaban llenas de odio y rabia. Sus cosmos empezarón a intensificarse peligrosamente.
-Creo que es hora de aclarar las cosas Kanon, pues parece que a ti NADA te queda claro y TODO se te tiene que explicar para que lo entiendas mejor.-Aioria ironizó sus palabras pintando una mueca burlona en su rostro. Kanon le miró con la misma mueca - NO hay NADA que TU puedas o NO hacer para apartarme de Milo. ¿ENTIENDES? Él es MI amigo y muy pronto tendremos algo MAS que tenemos un pasado y un presente que TU núnca tendrás y que NO podrás cambiar. Te guste o no, vete enterando que mis intenciones hacía él van en serio. Yo ya no me conformo solo con su amistad asi -Kanon no pudo evitar reír provocándo más la molestia del león.
-!Apartate MALDITO! Déjalo en paz-Aioria escupió cada palabra con la furia contenida que llevaba en su todo su ser desde hacia ya mucho tiempo. Partirle la cara al gemelo era ya una necesidad.
Kanon por su parte le observó con sorna . Muy a su estilo ironizó la situación..
-Dices que tienes un "pasado" y un "presente" con Milo. !Ha! !Estupideces!. Lo que yo quiero con Milo es un FUTURO y en ese, definitivamente tú NO estás en él-
Kanon soltó el comentario no sin antes mostrar su siempre usual mueca de triunfo que para Aioria no hizo más que hervirle la sangre.
-¡SUFICIENTE!-
Aioria gritó y encendió su cosmo, pero antes de que si quiera pudiera golpear el rostro del gemelo, recibió un fuerte golpe que lo sacó de balance. El dolor en la boca del estómago le sofocó lo suficiente para llevar institvamente sus dos brazos hacia su vientre. Kanon había sido mucho más rápido que él y no pudo ver el golpe que le dió de lleno, ni la velocidad que utlizó para propinarle otro golpe directo en su cara, pero que con mucho trabajo apenas y si pudo esquivar, no así evitar que perdiera el equilibrio y caer al suelo de espaldas.
-¡MALDITO! -
Bufó el castaño y como un felino se levantó rápidamente para atacar una vez más al gemelo. Queria borrarle esas estúpida sonrisa de su maldito rostro. Pero una vez más Kanon fue más rápido que él y lo esquivó sin problema alguno para burlarse abiertamente de él
-Eres lento "León"-
-!Pagarás!-Antes que pudiera volver a intentar golpearle un poderoso cosmo se hizo presente en la sala.
-!Basta! ¡¿Pero que está pasando aquí?!-
La voz de Shaka se escuchó y ambos guerreros voltearon para mirarlo parado en la entrada de la sala. Shaka mostraba un rostro sereno pero su voz sonaba autoritaria, logrando que ambos guerreros recobraran sus posturas.
-No te metas en esto Shaka. Es mejor que te vayas-Aioria le indicó a la par que continuaba retando al gemelo frente a él. Esté simplemente lo miraba burlezco. Shaka en cambio le ignoró.
-Sus cosmos estan demasiado alterados y no puedo permancer en mi Templo ignorando la situación. Si siguen así podrían destruir el templo del Escorpio-
Hubo un silencio entre ellos y Shaka aprovechó que tenía la atención de los dos guerreros para continuar
- Ambos son caballeros dorados. La Elite de la orden de Atnena. Saben que nuestros cosmos solo deben ser utilizados para defender a nuestra Diosa y a la humanidad, NO para propósitos personales y triviales. Mucho menos entre compañeros de armas.-
Kanon bufó irónico, siendo el primero en interrumpir al rubio.
-¿Triviales dices? Vaya...Aunque no debería de extrañarme viniendo de de Santo Dorado sin duda poderoso pero un ingenuo en cuestones de amores y los placeres de la vida.-
Kanon atacó con toda la saña posible. Esperaba verle por fin una reacción "humana" en el rostro de Shaka; como molestia o desprecio por la ofensa. En cambio, el rubio le ignoró y volvió a hablar con la misma templanza que antes.
-Si tanto dicen amar al Santo de Escorpión, entonces usen sus cualidades positivas y no sus cosmos para sobresalir en esta batalla sin sentido. Milo no es un objeto al que ganar. Milo necesita a una persona que le demuestre amor, comprensión y apoyo y no arrogancia, conflictos, celos y soberbía. Lo único que logran con estas actitudes es molestar más a su ya turbio cosmo.-
Diciendo esto, Shaka les dió la espalda y salió del lugar sin esperar réplica a cambio.
Las palabras de Shaka habían logrado efecto en ambos, en especial en Aioria. Shaka tenia razón, si quería ganar a Milo sería por sus actos de amor y no los de odio y celos. Sin perder más tiempo se dirigió hasta la salida no sin antes escupir al suelo y darle una mirada llena de odio al Gemelo.
Si Kanon quería lucir como un estúpido ante Milo, adelante, no seria parte de su estúpido juego. El era mejor para él, puesto que él ya tenía otros planes para conquistar al Escorpión.
Por su parte Kanon observó al león salir del templo. Meditó unos segundos la situación y decidió que él tampoco quería estar ahí al regreso del Escorpión.
En realidad solo quería sacar al castaño del templo de Milo y eso ya estaba hecho. Además de que habia logrado partirle la cara. Sonrió ante ese detalle "extra" a su favor.
Sabia que necesitaba darle espacio a Milo después de lo que había pasado momentos antes en Sagitario, como para darle más motivos para alejarse de él. Internamente agradeció la presencia de Shaka para calmar los ánimos y de ese modo facilitarle la situación. Kanon vió a lo lejos al León entrando a su templo por lo que decidió comenzar el descenso de vuelta a Géminis. Al pasar por la casa del Leo, ni siquiera le pidió permiso, solo paso de largo al igual que lo había hecho con Shaka. Le daban igual las opiniones de ambos Santos. Sin contar que Aioria no se atrevería a prohibirle el paso, así que siguió su camino al templo de geminis. Tenia mucho en que pensar, sobretodo en su siguiente paso con el huraño Escorpión.
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