Volvi perdón por el retraso gomene espero y disfruten el siguiente capitulo

Capitulo 4 ¿Festival?

El joven kasekage los esperaba en la gran oficina mientras su querida alumna Matsuri les traía un té…

—Pasen por favor espero que su viaje no haya tenido percances—decía el kasekage tranquilamente.

—Me gustaría decir lo mismo pero no—decía la Hyuga sin muchos ánimos.

—Un guerrillero con katana de cabellera rojiza—decía Gaara adelantándose a la pelinegra

—Si— respondió esta ultima.

—No les robaron los pergaminos—decía serio el pelirojo.

—Negativo, pero me gustaría que un ninja medico revisara a mi compañero fue lastimado en el ataque—decía algo preocupada la ojiperla sin tomar en cuenta la mirada furiosa del Uchiha.

—Bien los pergaminos por favor—decía Gaara mientras se giraba en su silla.

—hai.

El Uchiha coloca los pergaminos en la mesa y se retiran siendo guiados por Matsuri hacia la enfermería, se encontraba un joven alto de tez bronceada, de caballera negra y unos interesantes ojos verdes con la banda de la arena en su frente.

—Takumi-chan te traigo a los shinobis de Konoha para una revisión ¿si?—decía la castaña antes de mirar a la Hyuga—te veo después Hinata-chan.

—hai.

—Hola—decía el ojiverde—disculpe señorita se puede sentar aquí —decía señalando una camilla junto a el.

—Claro—le sonríe Hinata

—Veamos—decía mientras comenzaba a salir el chacra verde de sus manos, tardo alrededor de 5 minutos —todo bien solo uno que otro raspón eres una hyuga muy fuerte—decía el pelinegro con una sonrisa.

—Como sabes que soy una…Hyuga—decía sonrojada la pelinegra.

—En la academia ninja nos hacen estudiar la historia de nuestro aliados además—le sonríe—nunca olvidaría unos ojos tan hermosos—decía como último antes de mirarla de manera intensa sin tomar en cuenta a un Uchiha sumamente molesto.

—Hmp yo soy el herido—decía fríamente el azabache.

—Oh claro disculpa mi descortesía pero dijeron que los revisara a los dos y pensé que como caballero que eres dejarías pasar primero a la señorita ¿no?—le decía con un toque de competencia Takumi.

—Hmp—mientras lo fulmina con la mirada.

—Listo hem…

—Hinata—le sonríe antes de levantarse.

—El nombre tan lindo como el rostro no—le decía coqueto el joven de ojos verdes.

—sonrojo—por favor…podrías ver a mi compañero no sé si la pomada que aplique sea suficiente—decía la Hyuga levantándose.

—Claro, disculpa en donde recibió el golpe—decía Takumi.

—En la boca del estómago—decía la Hyuga un tanto intranquila.

—Muy bien—el joven volvió a juntar chacra en sus manos y reviso la herida, 2 minutos después el chacra de color verde desapareció de las manos del ojiverde—tu pomada es muy buena no tiene nada están bien aunque te recomiendo que no te esfuerce demasiado—decía el pelinegro con una sonrisa de superioridad—ya te puedes quitar.

Sasuke se levanta más molesto de lo que jamás pensó estar se dirigió a la Hyuga que lo veía con clara tranquilidad puesto que nada malo le había pasado, la sujeto de la mano y un poquito brusco la jalo asía la puerta cuando…

—Oye Hinata estas libre esta noche—le decía Takumi sacando de las casillas al joven Uchiha.

—No ella está ocupada esta noche—contestaba ya exasperado el Uchiha sin tomar en cuenta a la joven Hyuga.

—No sabía que eran pareja—decía Takumi sorprendido por la contestación del joven.

—No tendrías por qué saber algo que no es de tu incumbencia no crees—le decía de manera presumían el azabache.

—Es solo que no pareces enamorado de ella, normalmente es muy fácil darse cuenta de esas cosas se ve en los ojos de las personas y tú no la miras ni con amor ni con otra emoción y quisiera que ella me dijera lo contrario no su porta voz no crees—le decía con astucia el joven ninja arenero.

Desde hace mucho que Sasuke no se encontraba en una encrucijada como esa y no sabía si Hinata le seguiría la mentira que soltó, el joven Uchiha solo la observo con unos ojos fríos y suplicantes, por su parte Takumi esperaba la contestación de Hinata con algo de arrogancia…

—Si—dijo en un susurro la Hyuga sonrojándose a niveles desconocidos sin mirar a ninguno de los dos jóvenes que la miraban sumamente sorprendidos.

—Oh entonces bella dama mis disculpas, solo una pregunta por qué no se muestran afecto como los demás—decía Takumi con algo de esperanzas.

—Yo soy muy penosa—susurro rápido la Hyuga—Y el muy orgulloso.

—Bueno entonces les deseo lo mejor—decía girándose y arreglando unas cosas en su escritorio.

—Arigato—decía como ultimo la ojiperla antes de salir siendo seguida por Sasuke.

Caminaron un rato en silencio hasta que llegaron a la mansión de Kasekage, en donde antes de entrar el joven Uchiha la tomo de la mano y la empujo con tranquilidad contra la pared de la entrada, la acorralo entre sus brazos…

—Porque—decía cortante el ojinegro.

—Porque ¿Qué?—le decía tímida la Hyuga.

—Porque seguiste con esa mentira—le decía el Uchiha buscando sus ojos.

—era..era…lo…que….querías ¿no?—decía sin comprender su punto.

—Como lo sabias—decía frio el Uchiha.

—Sakura… me dijo que… si decías alguna mentira era… o porque estabas enojado o te querías ir y que te siguiera el juego—decía la Hyuga como si fuera lo más obvio del mundo.

—Ósea que no te gusto—decía esperando oír que sí, que al igual que las demás ella estaba loquita por él.

—No, porque piensas eso—decía la Hyuga colorada.

—El Uchiha busco sus ojos y solo vio duda nada de mentira—por nada—se separa y entra a la casa—dijo que no pues que esta ciega o que digo no es por ser vanidoso pero digo soy yo no.

Al entrar el joven a la sala se encuentra al kasekage besándose con pasión con su "alumna"…

El joven Uchiha tosió para dar a entender que ya estaban ahí, por lo que Gaara soltó de jalón a la joven con cara de yo no fui, dejando a la joven con las mejillas sonrojadas…

—Gracias por emm traerme los…—decía con cierta dificultad el pelirojo.

—Traerte los documentos claro—le sonríe con cara de burla la joven castaña.

—Sí, una petición más…lleva a los jóvenes a sus aposentos en la casa—decía Gaara por fin recobrando la compostura.

—Hai—se gira asía la Hyuga y le da a entender que por favor finja que no vio nada—síganme por favor—mientras comienza a caminar.

—Hai—dice la pelinegra tomando levemente al Uchiha del brazo para hacerlo caminar.

Pasaron a la sala, y justo a la izquierda de esta estaban las escaleras Matsuri paso primero y tras ella Hinata, junto con Sasuke caminaron un poco antes de encontrar la primera puerta .

―Hinata tu y yo ocupamos el cuarto de Temari―le decía la castaña señalando la puerta, la abrió y dejo ver una pieza amplia con una cama grande y algunas plantas, junto con una puerta de cristal que daba paso a un gran balcón—Espero no te moleste compartir el cuarto con migo—decía con pena la castaña.

—En absoluto—le decía la Hyuga con una radiante sonrisa en el rostro.

—Bueno en ese caso, yo voy a salir hoy en la noche con…—se sonroja la castaña—bueno no creo que sea necesario decir el nombre ¿verdad?.

—Bien estoy muy contenta por ti—le decía la pelinegra con entusiasmo.

—Gracias pero lo que te quería decir es si te gustaría ir con Takumi le gustaste mucho—le decía muy alegre la castaña.

—Oh vaya—decía la pelinegra con un sonrojo en sus mejillas—yo…creo que paso.

—¿Qué?,¿Por qué?—decía la castaña desilusionada.

—Tu sabes como soy no podría—decía fingiendo demencia de la verdadera razón.

—Hmp a mi esta platica no me importa, te molestaría decirme cual es mi cuarto—le decía el Uchiha ya chocado de escuchar esa platica.

—Ha claro lo siento mucho, dos puertas después de esta es el de huéspedes—decía sonrojada la castaña.

—Hmp con permiso—decía con frialdad el azabache mientras salía de la habitación.

Las dos chicas se quedaron en silencio y escucharon como la puerta se abría y se cerraba antes de echarse a reír a carcajada limpia por haber olvidado la presencia del Uchiha…

—Anda tienes que salir y conocer gente Hina—le decía la castaña con ojos suplicantes.

—Pero no tengo ropa—decía la pelinegra ya dándose por vencida.

—Yo te presto—decía como ultimo la castaña antes de echarse a correr por los preparativos (maquillaje, ropa y accesorios).

30 minutos después (7:50pm)

Se ve a un joven azabache tirado en una cama grande pegada a la pared derecha, enfrente de la cama un tocador, del lado derecho de la cama había un gran ventanal que estaba corrido dejando entrar un brisa refrescante al cuarto, el joven esta sumergido en sus pensamientos cuando escucho que alguien llamaba a la puerta…

—Hmp pase—decía con frialdad el Uchiha sin moverse un centímetro de su posición.

—Sasuke-san—decía con timidez la Hyuga al entrar al cuarto.

—Hmp—decía el Uchiha al enderezarse en la cama y ver a la ojiperla, Sasuke se llevó una gran sorpresa al verla con una yukata azul cielo con un estampado de mariposas en blanco con su obi del mismo color que marcaba perfectamente su cintura y la abertura del cuello mostraba el inicio de sus pechos, su cuello era adornado por una gargantilla blanca, traía una parte del cabello en un chongo sostenido unas mariposas de plata, mientras la otra iba suelta sobre su hombro derecho, se apreciaba el maquillaje en su rostro pues sus pestañas se veían más negras y enchinadas, sus ojos se veían mas grandes por el delineador, tenía una leve sombra de color azul combinada con plata y sus labios se veían a un más rosas con ese brillo que se había puesto, además la habitación se había llenado de un olor de jazmín, y en su mano izquierda llevaba su bolsa de color plateado—Que paso—decía frio el Uchiha mientras intentaba controlar su sorpresa.

—Te venía a decir que voy a salir con Matsuri y Gaara, por si querías algo—decía la Hyuga en un susurro.

—No —decía el azabache sin quitarle los ojos de encima—algo más—decía el Uchiha con frialdad.

—No, te veo mañana que descanses y no te esfuerces—decía la Hyuga sumamente sonrojada antes de salir.

El joven Uchiha escucho los pasos de la pelinegra en el pasillo y como baja las escaleras unos momentos después escucho como la puerta se cerraba…

se veía muy guapa y va a salir con ese pesado que mal gusto pero bueno le gustaba Naruto—pensó el Uchiha.

Así pasaron varios minutos y el Uchiha se percató que no podía sacar la idea de ese pesado asiéndole ojitos a la Hyuga…

—suspiro—No es en serios—se dijo a sí mismo el pelinegro antes de levantarse de la cama, abrió la puerta y comenzó a revisar las demás de cámaras de la casa para encontrar la de Gaara, después de tres intentos dio con la recamara del Kasekage era una recamara grande con una cama amplia de colchas color beis y almohadas rojas, a ambos lados de la cama una mesita de noche del lado derecho tenía una lámpara y una fotografía de Gaara con sus hermanos y en la del lados izquierdo una maseta con flores y una foto de su alumna con el sosteniendo un oso grande de peluche, Sasuke vio esa foto y puso cara de entre riza y nauseas, rodo los ojos y se giró al lado derecho donde estaba un gran armario de pared entera, el azabache sin ningún temor abrió y armario y empezó a buscar algún kimono decente para él pues los del Kasekage eran cafés y verdes solo algunos azul marino y entonces lo vio escondido al final un Kimono azul oscuro casi tirando a negro lo tomo y cerro el closet, salió de la habitación y fue a cambiarse a la suya, el joven Uchiha salió vestido del cuarto, por la ventana y se arrojó a la noche….

Con Hinata

La joven camino por las atascadas calles de la arena detrás de Gaara y Matsuri que disimuladamente iban tomados de las manos, Matsuri le había comentado que se encontrarían con Takumi en la entrada del festival que estaba muy cerca, a lo lejos la joven pelinegra distinguió a un muchacho alto de cabellera negra y ojos verdes que vestía un kimono verde oscuro que la saludaba con entusiasmo…

—Hola chicos—saludo el pelinegro

—Hola—le dijeron las chicas con una sonrisa.

—Bueno Takumi-chan te la encargo mucho ¿si?—le decía la castaña con entusiasmo, mientras señalaba a la Hyuga.

—Siempre es un honor ser el guardia de una princesa—decía el joven con galantería a la Hyuga mientras extendía una mano para que la ojiperla la tomara.

—Gracias—decía con un susurro la pelinegra mientras sus mejillas se teñían de rojo y colocaba con delicadeza su blanca mano en la del joven ninja.

—Nos vemos después en la casa Hinata-chan—decía como ultimo la castaña antes de comenzar a caminar con el kasekage rumbo a los juegos y perderse entre la multitud.

—Hinata-chan tu no andas con ese petulante verdad—decía el pelinegro mirándola con entusiasmo, mientras entrelazaba su mano con la de la Hyuga y caminan.

—No, siento mucho haberte dicho esa mentira pero no quería que se molestara tiene muy poca paciencia y no me agrada ni un poquito su carácter pero es buena persona—decía despacio y con timidez la Hyuga.

—No te preocupes y te agradezco que hayas aceptado salir con migo hoy—decía el joven mientras la jalaba asía un juego.

La Hyuga y el joven ninja estuvieron paseando de puesto en puesto sin percatarse de la presencia de un Uchiha furioso y herido en su ego los seguía de cerca, el joven le había ganado un oso de peluche en un juego y Hinata estaba sumamente contenta con los halagos y comentarios del joven ninja, de repente se escuchó el anuncio de los fuegos artificiales y junto con la multitud corrieron al centro de la calle para verlos como dios manda, el Uchiha no había escuchado nada de lo que habían dicho en toda la velada pero aprovecho que había mucha gente para quedar lo más cerca posible de la pareja y escuchar su conversación…

—Hinata mira ya empezaron—decía el ojiverde señalándole una gran explosión de color rojo.

—Vaya que hermoso—susurro la Hyuga admirada con la pirotecnia.

—Nunca tanto como tú—le dijo el joven bajando la mirada y viéndola a la cara.

—Gracias—decía la Hyuga bajando también su rostro y regalarle una cálida sonrisa.

—Hinata-chan te puedo robar un beso—decía el ojiverde entrelazando su mano con la de la Hyuga y acortando la distancia entre ellos.

—No Takumi, eres muy lindo pero no me gustas perdona—le decía la Hyuga sumamente sonrojada intentando soltar su agarre y alejarse un poco.

El joven fue más rápido y con su mano suelta la tomo por la cintura y la jalo asía si, siendo separados únicamente por unos escasos centímetros, la Hyuga estaba en shock y no sabía que hacer mientras observaba como el joven acercaba su labios a los de ella, cuando vio una mano blanca en medio de su cara y la del joven…

—Tks que poco orgullo tienes si la piensas forzar a besarte—decía con frialdad y furia el azabache, mientras que con su otra mano lo empujaba lejos de la Hyuga.

—Tú no te metas creo que si ella quisiera impedirlo lo aria—decía frustrado el ojiverde.

—Callate—decía el Uchiha mientras lo miraba con el sharingan activado dejando al joven clavado en el suelo —vámonos—dijo como último el Uchiha antes de tomar la mano de la Hyuga y llevársela consigo.

Caminaron rápido entre la multitud, hasta ir a las afueras de la villa, donde el Uchiha la cargo colina arriba de un risco, al llegar observaron un campo de color verde lleno completamente de unos botones color blanco, el Uchiha bajo a la pelinegra con cuidado y se sentó entre las flores esperando que ella hiciera lo mismo, la pelinegra se sentó con curia alado del joven; se quedaron en silencio, observando, como el aire mecía los indefensos botones…

—Gracias—susurro la Hyuga, mientras unas lágrimas salían de sus ojos.

—Hmp—dijo el Uchiha sin percatarse de que su acompañante derramaba lágrimas.

—Disculpa lo que dije de ti—decía entre cortada la pelinegra para posterior mente abraza sus rodillas y esconde su cara en ellas dejándole paso libre a su llanto silencioso.

—Hmp—dijo el Uchiha mientras se giraba a mirarla y se encontró con la imagen de una frágil joven abrazando sus rodillas acallando su llanto—Tks que molestia—dijo el pelinegro antes de pasar uno de sus brazos detrás de la Hyuga y la jalaba más cerca de el para abrazarla como dios manda, la Hyuga se sobre salto al sentir la acción del Uchiha, pero luego se acomodó en su hombro y se dejó consolar por el.

—Un Hyuga llorando algo digno de verse—decía con frialdad el Uchiha.

—Se rie—No eres el único que se sorprende Shino y Kiba también lo pensaron—susurro—por eso mi padre piensa que soy una deshonra para el clan—suspiro—y siempre dice que mi hermana es la mejor—decía la pelinegra antes de acomodarse mejor en el hombro del Uchiha.

Sasuke se quedó callado percatándose de ese comentario y entendiendo perfectamente lo que se sentía, más sin embargo ni su orgullo ni él se lo comentarían a la ojiperla.

—Gracias Sasuke-san—susurro la pelinegra cuando sintió que ya podía dejar de llorar, sin moverse de su lugar.

—Hmp—dijo sin soltarla.

En el firmamento se empieza a apreciar la tenue luz de la luna llena que ilumina, toda la aldea de la arena, de repente uno a uno los botones se empiezan a abrirse, mostrando bellas flores de color blanco con matices azules, la Hyuga mira maravillada este evento y como si fuera una niña sonríe como si le acabaran de dar un hermoso regalo, si pensarlo se levanta y camino unos pasos para seguir observando cómo se abren los capullos, se percata de que hay un capullo muy pequeño escondido entre unas flores y que no se ha abierto por que no recibía la luz, Hinata suelta una risita y con cuidado mueve las flores dejando entrar la luz a el pequeño capullo que se abre ante sus ojos, la Hyuga estaba tan maravillada que no se percató de que el Uchiha también se había levantado y que la había observado todo el rato…

—Que simple eres—decía el Uchiha mientras formaba una leve sonrisa en su rostro.

—Siempre he pensado que mi simpleza es mi mejor cualidad—decía la Hyuga mientras se enderezaba y le regalaba al Uchiha una sonrisa sincera.

—Hmp—decía el Uchiha con normalidad.

La Hyuga se acerca hasta él y quedan frente a frente…

—Gracias por todo Sasuke-san—decía la pelinegra viéndolo a los ojos y regalándole otra sonrisa.

El Uchiha no lo resistió y la abrazo por la cintura mientras recargaba su cabeza en su cuello, la pelinegra se sobresaltó por la acción del azabache, más sin embargo correspondió el abrazo y al igual que el Uchiha recargo su cabeza en su cuello respirando su aroma…

—Hinata ya es tarde—decía el Uchiha recobrando la compostura y su normal tono frio.

—Si vámonos—le dijo la ojiperla mientras empieza a caminar.

El Uchiha la alcanzo y la cargo de nuevo, una vez que estuvieron cerca de la villa la bajo y la tomo de la mano, caminaron por la calle de la mano viendo como la gente comenzaba a regresar a sus casas, los dos iban metidos en sus pensamientos mientras caminaban y no se percataron de cuando habían llegado a la casa de Kasekage, entraron y subieron las escaleras con calma, llegaron a la puerta de la habitación de la pelinegra y se detuvieron frente a esta, fue cuando el Uchiha se percató de que sus manos estaba entrelazadas…

—Sé que lo he repetido mucho hoy… pero ..gracias—le decía la ojiperla con un leve sonrojo en la mejillas.

—Hmp, que descanses—dijo sin darle mucha importancia el ojinegro cuando se dio cuenta que no había soltado la mano de la pelinegra—fue un accidente—decía mientras le soltaba la mano con cuidado.

—No te preocupes—le sonrió la Hyuga, sin saber bien porque lo hiso, jalo solo un poco a Uchiha de la muñeca para que estuviera un poco mas cerca de ella y con un sonrojo sorprendente en las mejillas le dio un delicado beso en la mejilla al azabache—que descanses—le dijo como ultimo la ojiperla antes de entrar a su habitación dejando a un Sasuke pasmado en la puerta…