Capítulo 4: Horrible Confrontación

Starfire se había tranquilizado un poco cuando voló en dirección del cuarto de Raven, pero aún estaba consumida en celos, confusión, y rabia. Su mente le continuaba gritando que detuviera lo que estaba haciendo, su amiga nunca le haría esto, nunca manipularía la mente de Robin para beneficiarse, nunca intentaría tomar lo que Raven sabía no era suyo, pero simplemente no se escuchaba. Robin la quería más que nadie en todo el universo. Él era su felicidad, su amor, su vida. Necesitaba estar con él y ella necesitaba saber si Raven era quien la mantenía alejado de él. Starfire pronto se encontró mirando fijamente la entrada de la habitación. Dudó un segundo antes de golpear con bastante energía. La puerta de acero se abolló ligeramente ante los impactos. Esperó unos segundos impacientes antes de tocar de nuevo cuando no recibió ninguna respuesta. Esta vez fue diferente. La voz de Raven apenas podía oírse, pero claramente le dijo que por favor se marchara. Starfire por un momento se sintió triste por la chica cuando escuchó su voz. Sonaba ida. Los sentimientos pronto se marchitaron mientras Starfire encontraba su voz.

"Raven, debo hablar contigo ahora. Es muy importante". Starfire esperó por una respuesta y recibió una.

"Ahora no Starfire. Por favor sólo déjame sola."

"No Raven. Debemos hablar ahora. Debemos hablar sobre Robin". Dentro de su cuarto, Raven se heló ante la mención del nombre de Robin junto con oír lo que creyó era enojo por parte de la chica, normalmente muy amistosa. Enfocó su mente un poco y usó sus habilidades empáticas para rozar la de Starfire. Docenas de emociones extremas de la pelirroja la golpearon, muchas que no podía identificar debido al furioso caos en la mente de la tamaraniana. Se asustó un poco cuando se preguntó qué es lo que Starfire iba a decirle exactamente. Quería hablar sobre Robin. ¿Sabía de sus sentimientos por el joven? ¿El petirrojo le dijo lo que había pasado? Raven conocía muy bien la actitud extremadamente posesiva de Starfire por Robin. Separada por una delgada línea de obsesión, aunque nunca había cruzado el límite. Era una de las razones de porqué Raven por tanto tiempo había mantenido sus crecientes sentimientos por el joven como un secreto. Starfire era su amiga. Eran más cercanas de lo que admitiría y la quería mucho. Sabía que la pelirroja estaba enamorada de Robin aunque la profundidad exacta de sus sentimientos por él siempre era un poco incierta. Starfire amaba a casi todas personas, por lo que era difícil deducir si en verdad estaba enamorada o sólo tenía un continuo cariño pon la persona que tuvo más cuidado que la mayoría por ella. Robin y Starfire eran amigos muy íntimos y quizás la joven sólo estaba confundiendo dos tipos diferentes de amor.

Sin embargo al final, Raven nunca dedujo exactamente como identificar amor verdadero en alguien más, ya que era imposible cuando apenas pudo identificarlo en sí misma. Le tomó mucho tiempo comprender que de verdad se había enamorado de su líder, aún más para aclarar los términos de esto, y más aún para intentar y decirle, a pesar de la presencia de Starfire. Raven nunca quiso herirla, pero no podía negar los propios sentimientos dentro de su ser. Se habían vuelto demasiado fuertes como para continuar escondiéndolos y es por eso que creó el vínculo entre ella y Robin después de que estuvo en su mente. Precisaba liberar sus emociones, precisaba que Robin supiera cómo se sentía, lo que sentía hacia él. Deseaba a Robin, lo necesitaba, lo amaba tanto y a pesar de una superpoderosa enojada y posiblemente peligrosa extraterrestre afuera de su puerta, no tenía arrepentimientos. Su único pesar estaba en crear en secreto el vínculo con Robin. Había sido la única opción en el momento para decirle sus sentimientos, pero todavía se sentía culpable por interferir con la mente del joven sin su conocimiento. Era la única cosa sobre lo que se sentía mal. Raven se levantó de su cama despacio y ajustó su capa para que la cubriera junto con su capucha. Ondeó su mano ligeramente y la puerta se abrió. Era tiempo de enfrentar lo que sea que venía.

Starfire estaba de pie en la puerta sin expresión en el rostro y los puños fijos. Sin embargo, sus ojos estaban rojos, señal de que había estado llorando. Aún llevaba el vestido en lugar de su uniforme. Raven no dijo nada mientras Starfire flotaba en el cuarto oscuro cerrando la puerta detrás de sí. La joven de cabellos lavanda se sentó en silencio al borde de su cama quitándose la capucha, esperando que la tamaraniana dijera algo. Sin embargo, la extraterrestre sólo miraba a la joven más pequeña que tenía adelante. Por una de las primeras veces en su vida, Raven no pudo resistir el silencio y habló.

"¿Entonces quieres hablar conmigo o viniste sólo por un concurso de miradas?" Raven no quiso sonar despectiva y sarcástica, pero era cómo normalmente se comportaba. Los ojos de Starfire se estrecharon ante el comentario.

"Sí amiga Raven, hay algo de lo que quiero hablar contigo". Starfire dio énfasis a la palabra amiga, escupiéndola como si la hastiara decirlo.

"Me gustaría muchísimo hacerte una pregunta y espero en verdad que tengas una respuesta para mí". Starfire estaba sumamente calmada cuando habló y ella nunca era así. Raven sabía que esta situación iba a ser difícil de manejar.

"Pregunta."

"Me gustaría saber amiga Raven, si estás intentando robarme a Robin, como Kitten una vez intentó hacerlo". La pregunta había sido hecha, sin embargo por un breve momento Raven estaba ligeramente disgustada al comparársele con esa rubia idiota de Kitten. Contempló cómo responder, pero Starfire continuó hablando.

"Me gustaría que me dijeras que no estás intentando llevarte al chico que amo, que estoy completamente malentendiendo la situación y que eres inocente de tratar de tomar lo que es mío". Raven miró hacia abajo un segundo y habló sin siquiera comprender lo que estaba diciendo. Su voz salió muy silenciosa, escasamente audible.

"Él no es tuyo". De nuevo los ojos de Starfire se estrecharon.

"¿Qué fue lo que dijiste?" Raven levantó la vista, enfrentando la mirada furiosa de Starfire.

"Dije que Robin no es tuyo. Él no es ninguna posesión que te pertenece. Es una persona libre que no es de nadie, mucho menos tuyo". Había un tono desafiante en las palabras de Raven. No estaba ayudando. Starfire seguía lo que escuchaba, aunque intentó no permitirle molestarla. Su mejor juicio le decía que hablara cautelosamente, pero su corazón se ofendió ante la actitud posesiva por el mismo hombre que ella quería tan profundamente. Starfire retomó las palabras de Raven, pero recobró su calma rápidamente, aunque estaba rindiéndose despacio ante sus emociones.

"Entonces estás intentando robármelo". Raven se levantó, haciendo frente a la chica mucho más alta que tenía delante.

"No puedo robar algo que no te pertenece en primer lugar". Raven no podía creer que estaba siendo tan osada, pero realmente no podía entender que tales palabras vinieran del amable corazón de la extraterrestre.

"Amo a Robin y sé que él me ama. Se supone que estaremos juntos. Se supone que el valiente príncipe se queda con la princesa, no con la bruja fea". Una estatua cercana crujió. Raven rompió contacto con los ojos con Starfire y miraba la tierra en ligera vergüenza. Había verdad en sus palabras. Sabía que no era tan atractiva como Starfire. De hecho estaba de acuerdo con ella. Era fea. Piel fantasmal, ojos muy grandes, cabello de extraño color. No era físicamente atractiva y siempre lo había sabido. También, Robin y Starfire eran la típica pareja que todos esperaban. El valiente héroe, guapo, que se enamora de la hermosa princesa y aquí que estaba ella, básicamente una bruja real, interfiriendo en su camino. Raven no podía mirar a la pelirroja mientras continuaba lidiando con su misma duda, algo que siempre debía enfrentar. Starfire observaba hacia abajo, a su amiga, con un pequeño trozo de satisfacción.

"Estoy casi segura que has lanzado algún tipo de hechizo en Robin para impedirle estar conmigo. Eso es lo que una bruja haría cuando no puede tener lo que quiere". Una puñalada de culpa golpeó a Raven. Había creado el vínculo para intentar estar con Robin. De nuevo había verdad en las palabras de Starfire, aunque esta vez ella no lo sabía. Raven se esforzó, con toda su culpa y dudas, pero finalmente permitió que sus emociones la guiaran al hablar, algo que raramente hacía.

"Ni siquiera te importa cómo me siento Starfire. Ni siquiera te importa que ame a Robin con todo mi corazón". Raven miraba a Starfire, quien notó lágrimas empezando a formarse en sus ojos. La pelirroja estaba asustada por las palabras de la chica y por su estado emocional.

"Todo lo que te importa eres tú y tus propios sentimientos. Simplemente porque amas a Robin no quiere decir que yo no puedo. Mis emociones son tan válidas como las tuyas Starfire, no son algo que deban de echarse a un lado, porque piensas que no debo tenerlos por Robin. Aún cuando él algún día diga que te ama a ti y no a mí, nunca en la vida dejaré de amarlo. Y hasta el día que diga que está enamorado de alguien más, no dejaré de intentar estar con él, porque sé en mi corazón que es lo que tengo que hacer". Algo grande explotó detrás de Raven mientras las lágrimas que caían se intensificaban. La explosión fue grande, resultado de tantas emociones reprimidas. Raven había ganado control sobre ellas, pero necesitaba liberarlas y habían muchas por soltar. Starfire miraba como parte de la pared explotaba y algunos pedazos de ruinas chocaban detrás de la cabeza de Raven. El impacto de algo duro contra el hueso hizo eco en la habitación. La joven se derrumbó inmediatamente, inconsciente. Olvidándose completamente de todo lo que había pasado antes, Starfire gritó el nombre de su amiga, yendo rápidamente a su lado, abrazándola.

"Raven, por favor despierta. Por favor debes estar bien. Lo siento. En verdad lo siento". Todo el enojo y celos de Starfire desaparecieron de momento cuando sintió una pequeña mancha de sangre en la nuca de Raven. Ahora mismo, todo lo que importaba era ayudarla. Todo lo demás podría resolverse después, cuando ella estuviera mejor. Starfire todavía no sentía mucha culpa por algunas de las cosas que le dijo a Raven, aunque se sentía mal de que sus acciones llevaran a que la joven resultara herida. Levantó a su pequeña amiga intentando llevarla a la enfermería. Abrió la puerta sólo para encontrarse con los ojos enmascarados de Robin, quien tenía una mirada preocupada en su rostro.

"¿Qué demonios pasó?" Robin podía sentir que su corazón se detuvo cuando miró fijamente el pequeño bulto que era Raven en los brazos de Starfire.

"Te lo explicaré más tarde Robin. Debemos dar atención médica a Raven". Robin asintió.

"Sígueme". Robin corrió a toda velocidad hacia el vestíbulo con Starfire detrás cargando a Raven. El joven abrió su comunicador y avisó a Cyborg, quien también tenía una mirada de preocupación en si rostro.

"Rob. ¿Oíste un tipo de explosión?"

"Sí Cy. Baja a la enfermería ahora. Raven está herida. Necesita tu ayuda". El ojo humano de Cyborg se agrandó, pero rápidamente formó en él una determinada mirada fija.

"Me encontraré con ustedes allí" Y con eso se fue. Robin continuaba corriendo, pero no podía sacar a Raven de su mente. De algún modo, él sabía que lo que a ella le pasó, era su culpa. Raven estaba herida debido a lo que él había hecho, simplemente lo sabía. Finalmente llegaron a la enfermería.

"Star, ponla en la cama". Starfire asintió inexpresivamente y obedeció. Cyborg entró unos segundos después, rápidamente caminado al lado de Raven.

"De acuerdo chicos cuál es la situación". Robin examinaba a Starfire, quien tenía una mirada extraña en su cara.

"Raven y yo estábamos discutiendo y sus emociones causaron que algo explotara. Creo que la golpeó en la parte de atrás de la cabeza". Robin sabía sobre qué probablemente estaban argumentando, aunque no se imaginaba cómo Starfire supo algo sobre Raven. Cyborg asintió y le sacó la capa a su amiga para poder trabajar más fácil. Robin miró fijamente a la pequeña y pálida chica, ahora sólo en su leotardo. Lucía tan frágil, tan vulnerable mientras Cyborg empezaba a conectarla a algunas máquinas. Trabajó durante unos minutos al tiempo que Starfire y Robin observaban. No tomó mucho tiempo para que el Chico Bestia se presentara con la misma mirada preocupada en su rostro mientras los demás estaban inusualmente en silencio. Eventualmente Cyborg reveló un suspiro de alivio.

"Creo que tiene una conmoción pero eso es todo. Su cráneo no está fracturado y no puedo encontrar ninguna otra lesión, por lo que estará bien en un rato, despertando con un dolor de cabeza infernal". Todos revelamos suspiros de alivio. Ella iba a estar bien. Sin embargo Robin y Starfire pensaban en lo mismo. ¿Al final todo estaría bien? Cyborg miró a Starfire sospechosamente. Qué era lo que pudo estar discutiendo con Raven. Esas dos nunca peleaban. Algo estaba pasando y lo averiguaría. Este equipo significaba todo para él y no permitiría que se cayera en pedazos. Chico Bestia simplemente estaba de pie no muy seguro de lo qué estaba pasando, aunque se encontraba contento de que Raven estaría bien. Todo el cuarto estaba en silencio salvo por la señal que emitía una sola máquina. Todos, excepto el chico verde sabían que algo estaba por venir.