Té de manzanilla

Soundtrack : Just Be friend – Megurine Luka. piano version

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El té de manzanilla es eficaz para tratar la ansiedad y el nerviosismo, ya que sirve como un calmante natural. Beber té de manzanilla ayuda a aliviar los sentimientos de miedo abrumador, ataques de pánico y la fatiga, ya que promueve la relajación sin exceso de sedación.

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"Porque nos toca aceptar ser sólo amigos y al saludarnos simplemente dar la mano o conformarnos con un beso en la mejilla, y hacer cuenta que en tu vida no soy nada" (Ismael Serrano)

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Mackenzie estaba caminando de puntillas para no despertarlo, apenas su tío se había ido y ella fue a aprovechar la oportunidad que tenía, por lo tanto camino despacio hacia la ultima habitación. Estaba por tocar la puerta cuando esta se abrió muy despacio, demostrando la mirada fría que Kenshô tenía.

. – Pensé que te quedarías dormida – ella soltando un brusco suspiro término de abrir la puerta y se metió hacia la habitación del niño con el ceño fruncido.

. – No Kenshô. – ella saltando hacia la cama compartida del menor vio como este se cruzo de brazos con fastidio.

. – No permitiré que hagas esto – ella riendo se bajo de la cama lentamente mientras el niño la esperaba sentado en el piso.

. – El tío Donnie me encuentra muy inteligente para ser de mi edad, dice que lo saque de los O'Neil.

. – Y eso que me importa – ella mostrándole la lengua se acerco para reír a lo bajo.

. – No pasara nada – ella tomándole la pequeña manito sonrió mirando hacia el suelo.

. – ¿Soy tu prima favorita? – el niño alzando la ceja desvió la mirada.

– Eres la única prima que tengo Kenzie, por supuesto que no tengo opción – la niña haciendo una especie de puchero movió el labio hacia un costado, una típica mueca que hacia mientras se enojaba.

. – Eres muy pesado – ella caminando hacia la salida no espero que él le respondiera, pero el niño levantándose rápidamente le bloqueo la salida.

. – No te dejare que hagas un agujero en el muro – ella tratando de empujarlo cayó de espaldas y lo miro con enojo.

. – Ya está hecho. El tío Mikey me dijo que lo descubrió – ella reincorporándose vio como este debatía entre creerle o no.

. – Esta bien. Veremos – ella sonriendo triunfante le tomo la mano y lo guio hacia la habitación de su otro tío.

Esa estaba con una cama hecha, con un closet y un pequeño velador, ella corriendo debajo de la cama se arrastro y saco una alfombra, debajo de esta había un agujero de un metro de ancho, no entendía como el tío Mikey nunca le puso atención a eso.

. – ¿Cómo es posible que este eso allí y no le haya importado? – ella moviendo los hombros saco de su pijama una linterna y alumbro hacia abajo, pero donde alumbraba solo estaba el suelo a unos metros más abajo, no sabía si había algún propósito con hacer algo así.

. – Lo ves. Era verdad Kenshô ahora vámonos a comer algunas galletas – el niño sonriendo tapo con la alfombra y se fue con la niña hacia la puerta.

– ¿Sera nuestro secreto cierto? – ella alzando la vista vio como el miraba la puerta con extrema preocupación.

– Si – y el suavizando la mirada le sonrío, ella correspondiendo la sonrisa se lo llevo a comer algo.

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Abril caminando de un lado a otro veía como su hermana Robín sonreía con gracia ante los nervios de su hermana menor. En cambio la novia estaba más que hecha un nudo de nervios, no sabía qué hacer, ni menos que hablar.

. – Tranquila hermanita – la pelirroja devolviéndole la mirada corrió a la cocina a hacerse un café, uno bien cargado le ayudaba a bajar los nervios.

– Nunca pensé en este problema, creí que lo tenía todo listo pero no saber bailar es inaceptable. – revolviéndose el pelo con la mano escucho el vidrio y al asomarse vio a Leonardo con una manta café cubriéndolo de las rodillas a la cabeza.

. – Me alegro que llegaras Leonardo – Escuchándose la voz de Robín Leo paso hacia adentro con una sonrisa de complicidad, mientras las dos mujeres veían que no traía nada.

. – La alegría en mutua Robín, es completamente mutua. – todos quedándose callados esperaron a que hubiera ruido, pero en vez de eso todo se quedo en el más completo silencio.

. – ¿Leo donde está mi hija? – el nombrado sonriendo se novio de un lado a otro.

. – Es cierto Robín, se supone que la pequeña Kenzie debería estar aquí, me pregunto donde se habrá caído en el camino – el girándose por completo dejo que las mujeres vieran un enorme bulto debajo de su manto.

– Mnn… No lo sé Leo. ¿Por qué no mejor nos olvidamos de eso y dejamos que comas un rico pastel que tenemos en el refrigerador? – escuchándose unos pequeños ruidos por debajo del manto Leo sonrió.

– Claro. Pero después de tomar asiento junto a las señoritas – la tortuga avanzando lentamente estaba dejándose caer hacia el sillón cuando se escucho una pequeña risa.

. – Oh… creo que mi estomago tomo vida propia – y Leonardo dejándose caer escucho una risa apagada por detrás.

Poco a poco el bulto volvió a aparecer, pero ahora simulaba una enorme barriga. Debajo de la tela apareció una enorme mata de cabello rizado rojo, con unas pequeñas risas la pequeña apareció lentamente hasta mostrarse completamente. Leonardo abrazándola con ternura la poso sobre el regazo de su madre, la cual lo miraba con una sonrisa

. – Bien pequeña, debemos volver a casa, tu padre estará listo con la cena dentro de un tiempo – la niña asintiendo se acurruco en los brazos de su madre mientras la mujer la tomaba en brazos y se dirigía hacia la puerta.

. – ¿Necesitas que te lleve en mi auto? – Robín negando con la cabeza sonrió más para sí.

. – Solo es una media hora a pie, además que tomare un taxi en la salida. Nos vemos linda – Robín abandonando el lugar dejo la puerta cerrada tras de sí.

Los dos quedándose en completo silencio esperaron a que hablara el otro. Hasta que finalmente uno desistió.

. – Perdona mi pregunta y mi curiosidad pero ¿que estaban hablando? – Abril recordando porque estaba tan nerviosa se sonrojo, completamente anonada por sus sentimientos se dejo caer en el sillón individual.

. – Leonardo no te rías de mí, no tiene caso mentirte. No sé bailar – ella agachando la mirada espero escuchar alguna risa o algún comentario, pero al pasar los segundos no escucho nada, solo silencio.

Alzando la mirada vio como solo le mantenía la mirada con una eterna comprensión, una mirada profunda y silenciosa, como él.

. – No tiene nada de malo avergonzarte. Las mujeres son muchas más graciosas que los hombres al bailar, no creo que sea malo que no puedas hacerlo…. Pero si te preocupa puedes aprender en este periodo de tiempo.

Abril sonriendo tiernamente se levanto para mirarle con una tímida semblante. Ella acortando la distancia espero que él se alejara, pero se quedo en su lugar. Le sorprendió, pero eso no evito que acortara la distancia.

. – ¿Puedo practicar contigo? – Abriendo los ojos desmesuradamente Leonardo se aparto de ella con mucha brusquedad. Ella intentando decir algo para que el volviera, entonces escucho la voz apagada de él. Le rompió el corazón.

. – Abril… ¿Por qué? – ella iba a acercarse pero entonces pensó… ¿Por qué?

Era una buena pregunta. Ahora que le miraba lo sintió. El siempre la amo, siempre. Pero ella aun cuando estaba saliendo con Casey, algo salió mal de esa relación y ella salió muy afectada, y todo porque se junto con la muerte de su padre, además de sufrir problemas psicológicos.

El siempre estuvo allí, armándose de valor para decirle que ambos se amaban, siempre lo supieron pero… ¿Por qué? Eran dos almas confundidas que no podían evitar encontrarse… Lo supo después de aceptar la mano de Donatello, Donnie llego justo en el momento indicado, justo en ese momento donde ella estaba débil y desvalida…. Y a él no le molesto… O hizo como que no le importaba… hasta ahora.

. – Por favor…. Debe existir una manera de poder intentar ser solo amigos Leonardo – dio un paso y Leonardo retrocedió, le miro la mano y él le tomo con sus dos manos la de ella.

. – Tus palabras son nobles pero tu sinceridad lo desmiente. Ambos sabemos que eso no es lo que buscas – soltando su mano comenzó a alejarse cuando ella tomo su mano… otra vez.

. – Sería mentira decir que lo noble en mis palabras no conmueven el corazón marchito de un guerrero herido. Déjame tu alma desvalida curar –

. – El dolor que me produce la cura es tan insoportable como la misma herida. Es preferible dejar al guerrero soportar hasta que pueda volver a levantarse. Por favor – ella estaba por soltarle cuando negó con la cabeza.

. – Solo quiero que sea como antes… – el negó con la cabeza.

. – Abril…

. – Es cierto.

. – No es cierto…. No es cierto y nunca lo será. Solo intentas cambiar las cosas pero esto está mal… está muy mal y lo sabes. Por favor se fuerte y déjame ir.

Ella desistiendo lo soltó, pero al dejarle, se dejó caer el brazo, y este quedándose colgado ella lo miro con una mirada de suplica, de mucha pena y mucha autocompasión.

. – Solo déjame bailar contigo una vez. O por lo menos enséñame. – el estaba por cruzar el alfeizar de la ventana cuando le vio con ese miedo, ese miedo de hacer algo de lo cual se arrepentiría, algo de lo cual siempre temería.

– Yo… está bien – acercándose la miro con frialdad, y eso le destrozo, ella sabía que dentro sufría cada segundo que estaba junto a ella.

. – Solo será un baile – ella acercándose le tomo la mano y este tomándola por la cintura la miro con indiferencia y sin alguna música la hizo girar algún par de veces, le indico con cuidado donde pisar y hacia donde moverse.

Después de una hora él la soltó y le miro con mucha ternura, esperando ver alguna especie de reproche el cual él tuviera que arrepentirse, pero solo vio como ella con las mejillas sonrojadas le daba las gracias por su ayuda.

. – Siempre te agradeceré por todo Leonardo. Siempre estuviste allí… en silencio me ayudaste. Muchas gracias – el asintiendo se alejo lo suficiente hasta llegar a la ventana, donde ella girándose para no ver su partida sintió lo terrible que era vivir esa sensación.

– Solo seremos amantes en las profundidades de la oscuridad. Donde nadie podrá vernos… y solo por los prejuicios y por el deber que tú tienes… jamás será lo mismo… jamás…

Ella girándose espero ver como el desaparecía, pero no estaba… nunca estaba cuando ella giraba… pero… se pregunto… si esas palabras solo eran parte de su mente… de su imaginación esperanzada que sostenía la pequeña única posibilidad, donde él quisiera ser egoísta por una vez… para irse juntos y no volver jamás pero… él no era capaz de hacer eso porque era Leonardo…

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Al llegar a casa escucho unos gritos y corriendo vio como Splinter le gritaba a Kenshô, viendo que en el suelo habían unos vidrios rotos supuso que los había quebrado sin querer. Bajando por los escalones se dirigía hacia la cocina pero se detuvo…

. – ¡¿Cuántas veces te he dicho que no te subas allí para sacar comida?! Espera a que llegue un adulto y pide ¡pero no saques nada! – recogiendo todo el pequeño veía como el adulto solo se dedicaba a gritarle.

. – Pero no hay nadie que me de comida, tengo hambre y papa se tarda mucho en llegar – la vieja rata holgando los hombros negó con la cabeza mientras se dirigía hacia la salida del lugar.

. – Para que hablar contigo. Solo eres igual de esa escoria que te pario – girándose vio a Leonardo mirarle con profunda ira y mucha pena, sabía que sentía rencor hacia su persona pero. ¿Por qué meter a su hijo?

Entrando a la cocina vio como Kenshô había terminado de ordenar y viéndolo a los ojos sonrió con una triste sonrisa.

. – No te preocupes papá. Ya termine mi desastre y prometo nunca más hacerme comida si tu no llegas – el padre sintiendo un enorme nudo en la garganta corrió a sus brazos y lo arropo en su pecho.

A veces se preguntaba quién era el que cuidaba a quien.

"Un dolor como el que tienen los niños asustados, cuando despiertan en la noche oscura e impenetrable y sienten que están por el completo solos..."

(Stefan Zweig)

TBC


Lamento con toda mi alma haber tardado tanto. Espero que esto no se vuelva a repetir pero mi meta es actualizar cada dos semanas.

Agradezco a los que escriben y si también pudieras hacerlo me encantaría. No necesitas una cuenta. Pero eso me ayudaría mucho... gracias...

Porque treinta segundos no matan a nadie... verdad?

Gracias por leer...

Nos leemos pronto