Capítulo 4: La dama maldita


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—Te lo repetiré hasta el cansancio ¡eso que quieres es imposible!

—No estoy pidiendo tu permiso y mucho menos tu bendición.

Levi se dejó caer sobre un mullido sillón color malva. Tomó con su mano derecha una fina copa de cristal cortado y vertió un poco de vino.

—Ya te lo dije Erwin, la quiero a ella y es todo lo que tengo que decir.

Erwin llegó al final de su paciencia, sentía como le hervía la sangre a tal punto que no pudo contenerse y tomó entre sus manos la inmaculada camisa de encaje que vestía su interlocutor, lo alzo unos centímetros del piso hasta que la vista de ambos, cielo soleado con cielo nublado se encontraron y chocaron en un mar de desprecio mutuo.

—Tú ya has tomado tu decisión, ya tienes una esposa ¡me niego a entregarte a otra mujer!

— ¡Tú no tienes poder sobre mí, eres un simple mortal!— Dibujó una sonrisa socarrona y observó aún más fríamente al rubio—Yo quiero a la señorita Hanji Zoe, te devuelvo a la otra si ese es tu problema.

— ¡Basta ya ustedes dos!— Un tercer hombre intervino. Vestido de cuero curtido y enmarcado con un poblado bigote, era rubio como Erwin y de rostro apacible como Levi, pero mucho más alto que ellos dos.

—Sal de aquí Mike, este no es asunto tuyo— Erwin no soportaba que alguien se metiera en aquella rencilla, había demasiado involucrado para que alguien más metiera su mano.

—Lo sé bien, pero nada ganan con esta pelea. Ambos sabemos que Levi es muy terco— Miro al rubio— y tu demasiado recto— Desvío su vista al otro— ninguno dará su brazo a torcer por nada del mundo, es mejor llegar a un arreglo en el que ambas partes salgan beneficiadas… o por lo menos ilesas.

—No hay nada que discutir—Aun llevaba a Levi entre sus manos— Él ya había elegido, ha tomado a Petra, no hay marcha atrás, el contrato no se puede romper— Soltó de un golpe a Levi que aterrizó de forma elegante al piso, soberbio camino hasta estar junto una pequeña mesa donde descansaba un vaso de vino y la botella recién abierta.

—Yo a la que quiero es a la extranjera— bebió un largo sorbo del vino recuperando la compostura—No me importa la otra, quédatela, vendela, mátala, no me importa ya—Los observó a ambos con desprecio.

— ¿Cómo puedes ser tan insensible? Tú te has casado con Petra, el matrimonio se consumó. Ella es una persona, no un juguete del cual te puedas deshacer cuando te has cansado ¡por dios! Eres más animal que hombre.

En un movimiento sobre natural Levi se movió tomando entre sus manos el cuello de Erwin, era como si una fuerza invisible lo levantara del piso para estar a su altura.

—No vuelvas a decir eso ¡yo soy tan hombre como tú!

—So… solo estas… demostrando ser… una bestia— Le dijo con voz pausada Erwin, la falta de aire se hacía evidente en el tono azul se su rostro.

—Déjalo Levi, sabes que si lo matas yo tomaré su lugar, y puedo ser menos afable que él— Mike colocó su mano sombre el hombro de Levi— Matar a Erwin no resolverá las cosas.

De mala gana el pelinegro soltó a Erwin que tosió un par de veces y tomó aire desesperado.

—Por favor Levi, debes entender la situación que planteas, es verdaderamente descabellada— Mike guío con una mano a un cansado Erwin que se desplomó abatido en una silla.

— ¿Qué hay de malo con mi elección? Ella es una mujer inteligente, no exageradamente curvilínea pero tiene lo necesario, además, de que está en la edad adecuada de procrear— Sus fríos ojos analizaron calculadoramente a ambos hombres frente a él—No es que estuviera pidiendo alguna atrocidad o perversión.

—Sé bien tu punto, pero toma en cuenta que ya has hecho una elección, según el tratado sólo tienes derecho a una esposa, ni a concubinas y mucho menos aventuras de una noche.

—Yo no les estoy pidiendo una noche— Un leve tono se molestia se escuchó en su voz—Ella es una mujer inteligente y sana, tener hijos con ella no será problema.

—Tienes derecho a procrear, no te lo estamos prohibiendo, pero siempre y cuando sea con tu esposa—Ahora era Erwin quien intervenía—Recuerda bien que te cuestione sabe dios cuantas veces de tu seguridad, tú respondiste afirmativamente a casarte con Petra. Nada podemos hacer ya, son las reglas de tu padre, no mías ni de Mike.

—Él ya no está aquí, ahora yo soy el conde.

—Olvidas que el título y todos los privilegios se te otorgarán siempre y cuando sigas al pie de la letra su contrato, de lo contrario habrá problemas— Erwin recuperaba un poco el color en las mejillas, no debía mostrar ni una mota de debilidad.

— ¿Me están amenazando cazador de quinta?

—No, solo te recuerdo lo que demuestras has olvidado. Además debes de saber que aunque no hubieras contraído nupcias con Petra antes, Hanji Zoe no es hija de este pueblo, por lo tanto no puede aspirar a ser tu esposa o amante.

—No son más que un montón de palabrerías de un viejo y sus tontos seguidores. Ustedes no manejan mi vida ¡no más!— Chocó bruscamente la copa contra la mensa—Ella será mía lo quieran o no.

Elegantemente sacudió su saco negro y salió de la habitación dejando boquiabiertos al par de amigos.

—El poder del deseo es increíble, pero descuida Erwin, la princesa de la luna llena puede ladrar lo que quiera, aun así eso no significa que la señorita Hanji accederá a sus pasiones. No te preocupes por niñerías.

—Debo hacerlo, él se encargará de que ella sucumba, no olvides que tiene ese lado de su madre ayudándolo.

Mike se dio un fuerte golpe en el plexo solar.

—Maldito bastardo, entonces tiene todas las de ganar en este juego.

—No totalmente, él presume pero a la vez deja pasar algo muy importante.

— ¿Qué cosa? ¿No estabas preocupado hace un momento?

—Me preocupo y a la vez no, como mencionó la señorita Zoe es una mujer inteligente, debe presentarse como un gran problema.

— ¿Entonces de qué te acongojas?

—Que no deja de ser una mujer, de ser una persona, con necesidades y otras cosas guardadas, no sabes si pueda sucumbir a él, no nos queda más que velar por ella y esperar que se salve de ese demonio, aunque intuyo que guarda más armas de las que podemos entender.

Mike observó un brillo de valentía en los ojos de Erwin, podía entender que esa joven Hanji guardaba algo especial, por algo había impactado de tal forma a levi, de una manera que estaría por mandar a la borda un tratado milenario.

—Que dios guarde su alma e ilumine su camino— Dijo Mike desviando la mirada a la ventana— Y yo que pensaba que nada interesante podría llegar a este pueblo ya.

—Este es solo el primer acto— Erwin se dio la vuelta y salió de la habitación.

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Hola a todos ¡un feliz año nuevo! espero que este año este lleno de muchas actualizaciones y fanfics nuevos, este es mi regalo para ustedes, es corto pero es un capítulo crucial para lo que viene. Mis mejores deseos, un abrazote fuerte y ¡Gracias por leer!