*T&Y*

El dueño de esos increíbles ojos le mira desde el marco de la puerta, está ahí recargado, apoyado mientras solo sonríe suavemente.

Tadashi no se detiene y sigue con su tarea. Sigue moviendo sus manos, acariciándose el pecho y el cuello. Y la sonrisa de Kei se vuelve más amplia, y su mirada retadora. Le reta a que siga adelante, a que lleve ese juego al siguiente nivel. Tadashi no se deja intimidar, esa mirada claramente le está incitando y él va a obedecer.

Lleva sus manos por su abdomen y sigue bajando. Despacio. Suavemente. Sus propios dedos se pierden en su interior al mismo tiempo que un gemido escapa de sus labios. La mirada de Kei quema sobre su piel, y aunque Tadashi en ese momento no le mira, sabe que la sonrisa en el rostro del rubio ahora es una de triunfo.

El vaivén se vuelve ansioso y su respiración errática. Necesita algo para callar todos esos gimoteos, pero sus manos están tan ocupadas. Entonces le siente, siente ese peso tan conocido hundiéndole más en la cama y unos tibios labios reclamando, devorando, todos sus gemidos.

*T&Y*


NA: Estos dos no podían faltar, no en mi turno :P