Capítulo 4 – Celos… vínculos

-Hola primito – Damián se acercó a un moreno que comía desganado en la mesa de las serpientes desde hace un rato

-Hola… - respondió sin mirar al castaño, llevándose una tostada a la boca

-Esas ganas – molestando el otro - menos mal que hoy es tu aniversario - dijo el ojiceleste mirando a Albus

-Estoy preocupado por mi padre ha pasado un mes y aun no sale de San Mungo

-¡Aun no!... – se sorprendió el otro

-No, al parecer en la última misión lo atacaron con una maldición de magia negra en la pierna y aun la tiene paralizada y con mucho dolor… la última vez que fuimos con Lily se quejaba mucho, le dolía mucho… - Albus miro a Damián que solo lo miraba

-Al… ¿Dónde está Scorpius? – pregunto al no ver al novio de este

-No me preguntes por ese idiota… - dijo refunfuñando el moreno y moliendo sus huevos

-Hay ¿Qué hizo ahora?- pregunto el castaño sentándose frente a el

-¡¿Qué hizo?!... el muy… esta, esté día con esa mal nacida de Lucia Smith… en uno de los salones estudiando, no se para que prueba que tienen ustedes… lo matare cuando terminen

-Nosotros no tenemos prueba Al… - al decir eso Albus quedo de una pieza y bastante consternado

-¿Qué?... ahora sí que la mato… - apenas salió del Gran Comedor salió corriendo con Damián detrás hacia el salón en donde Scorpius estaba, cuando llego entro sin llamar y lo que vio lo dejo espantado, Lucia estaba besando a Scorpius - ¡¿Qué te crees, hija de Troll?! – grito el moreno abalanzándose sobre la chica quitándole a Scorpius de los brazos

-¡Al!… - lo paro y llamo el rubio y Damián - tranquilo mi amor

-¡Pobre que te vea mirando si quiera a mi novio de nuevo o tocándolo si quiera! – gritaba el moreno

-Ya, Al tranquilo… - trataba de calmar el castaño tomando a su primo de la mano

-Tranquilo serpiente… - solo dijo la chica mirando entre risas la escena de celos de Albus – no hicimos nada aparte de trabajar en algunas cosas, como puedes ver – dijo apuntando algunos cuadernos para luego guiñarle un ojo a Scorpius y sonreírle a Albus que bufo

-No te acerques a mi – Scorpius tomo la mano de Al y salió del salón con él y Damián

Ya fuera del salón y lejos de este, Damián y Scorpius iban caminando detrás de Albus que molesto caminaba delante de ambos chicos

-¿Hasta cuándo estará enojado?...

-Le durara su resto, sobretodo hoy… ¿Cómo se te acurre ir con ella, sabiendo que hoy es su aniversario? – lo reto el castaño mirando al rubio

-Scorpius solo lo miro…

-¿lo olvidaste?

-¡¿Cómo se te ocurre?!... estaba revisando algo con Lucia, algo de un trabajo

-Entonces ¿Cómo no te diste cuenta de que te iban a besar?

-No se… fue todo muy extraño y jamás se me podría olvidar mi aniversario con Al, cumplimos un mes – dijo el rubio con una sonrisa en el rostro, a pocos metros de ellos Albus escuchaba la conversación, molesto por un lado pero feliz de tener nuevamente a Scorp con él

-¿Scorp? – Albus se dio la vuelta y miro al ojiplata

-Yo los dejo… cuídense chicos – Damián palmeo la espalda de ambos y se fue de donde estaban

-Al, yo… - Scorpius fue callado con un suave beso de parte de Albus, un beso suave, tierno, largo y donde ambos recorrían sin pudor la boca del otro sin pensar en quien pasaría y quien podría verlos

-Nunca, nunca vuelvas a dejar que esa chica se acerque a ti – dijo el moreno separándose de Scorpius y quedando con su frente pegada al del otro, agitado por el reciente beso

-Nunca – prometió el rubio – después de este beso – bromeo el ojiplata pícaro

-…Tonto

-Feliz aniversario… cariño – dijo el rubio abrazando al moreno que dejo descansar su cabeza en el hombro del otro chico mientras el otro acariciaba su espalda

-Igual para ti mi amor… pero no te tengo nada – dijo el moreno culpable

-No te preocupes… pero en la noche tú y yo celebraremos – dijo Scorpius con una sonrisa predadora haciendo sonrojar al moreno, mientras se entregaban a un beso ahora más pasional

-Hoy le dan el alta ¿vas a ir? – Blaise miraba a Draco que estaba frente a un espejo en su habitación vistiéndose

-No, ¿Por qué tendría que ir? – dijo el rubio mirándolo con el ceño fruncido

-Draco, has estado hiendo a San Mungo durante todo el mes que ha estado internado

-Sí, pero hoy tengo que hacer, el informe de la investigación no se hace solo

-Draco a veces no te entiendo. Pasas casi un mes en San Mungo vigilando la puerta y ahora que por fin le dan el alta a ese moreno ¿no vas a recibirlo? – el castaño lo miro con una ceja levantada

-Déjame en paz quieres… me voy ¿vienes? – pregunto desde la puerta

-Si – dijo el de ojos ámbar rendido

Apenas llegaron al ministerio Ron los recibió, Draco saludo y paso rápido a su oficina, Blaise sin embargo se quedó con Ron al cual abrazo y beso

-¿Qué pasa mi amor? – pregunto el pelirrojo

-Me estresa, Draco de verdad me estresa – dijo mientras escondía la cara en el cuello de su esposo

-No estará presente –afirmo Ron

-No – confirmo el otro levantando el rostro y mirando los ojos celestes de Ron – ¿Por qué no se rinden y ya?

-Ojala fuera tan fácil, ojala fuera como cuando éramos adolescentes – deseo el pelirrojo tomando la mano del castaño

-Nada es igual Ron – Blaise lo miro y le sonrió, solo que no fue una sonrisa feliz sino que de preocupación, enigmática

-¿Qué pasa Blaise, que te preocupa? – pregunto el ojiceleste?

-Hoy es el aniversario de Scorp…

-Lo se… has transmitido desde ante de ayer con eso, pero ¿Qué pasa con eso? – Ron lo miro intrigado, aun no entendía que tenía que ver esa respuesta con la cara que traía

-Ninguno de los dos tenía regalo, me lo dijo Scorp en una carta que me mando ayer

-Ya… ¿y?

-Qué el regalo se lo dará esta noche, hoy se vinculara mágicamente con Al – dijo el castaño mirando a su consorte

-¿Van a? - Ron miro significativamente a Blaise el cual solo asintió - Ho… No me gustaría ser Harry y menos Draco – Blaise solo lo miro y le sonrió, antes de ir a buscar a Harry que ese día se integraba nuevamente al cuerpo de Aurores.

-¡Harry!... – el moreno entraba al ministerio por una de las chimeneas mientras al otro lado Blaise y Ron lo esperaban – ¡Hola compadre! – dijo el pelirrojo

-Hola Ron, Hola Blaise – saludo el moreno, entrando al lugar sonriendo

-¿Cómo estás?... ¿estás mejor?

- Sí, los dolores ya pasaron, estoy con menos calambres – el ojiverde miro alrededor – ¿y los demás? Hoy tenemos reunión. Matt y Erick se supone que ya volvieron de Irlanda ¿y Draco? no lo he visto hace un mes

-Los chicos se miraron para luego mirar a Harry que esperaba impaciente la respuesta – Tu no lo viste pero él estuvo tras tu puerta y en las noches contigo durante todo ese mes – dijo Blaise con una ceja levantada y gesto burlón

-No…

-Es problema tuyo si no me crees – dijo el castaño con ironía-Harry lo miro unos minutos antes de darse la vuelta y salir de la oficina

-¡Harry! – llamaba el castaño viendo como este caminaba hacia la oficina del rubio

-Draco… - el moreno en lo único que pensaba es en él se lo imagina sentado frente a él, durmiendo al lado de su cama. Necesitaba hablar con Draco - ¿Dónde estás? – llego pero grande fue su sorpresa cuando al verlo este estaba con una gran sonrisa con Adrián Pucey, ese Francés irritable y se reían. Adrián estaba muy cerca de Draco tomando su brazo mientras el rubio lo miraba y se reían de algunas cosas que este decía a su oído

-Harry espe…- Ron lo alcanzo en el pasillo pero se detuvo cuando lo vio detenerse y vio a Draco junto a Adrián – Amigo no hagas nada… - pidió el pelirrojo al ver la mirada peligrosa del moreno

-Harry lo miro – ¿de qué hablas?

-De Draco – Blaise que había llegado miraba al moreno

-No hare nada, me presentare ante el representante Francés – Harry se comenzó a aproximar al rubio y al castaño que aún no dejada de reír junto al ojiplata

-de veras que no sé cómo he pasado tanto tiempo sin verte Draco, te echaba de menos – dijo el castaño con coquetería al rubio

-¿Cómo dices eso Adrián? Tendrás a tu francés por ahí – respondió Draco ente risas

-Nadie que te supere… y lo sabes – objeto el castaño pasando el dorso de su mano por la mejilla del rubio, la cual fue detenida por un moreno más que molesto por el despliegue de zalamería y coqueteos que estaba teniendo con su rubio

-Adrián Pucey – saludo el moreno, con la mano del castaño entre la suya – tanto tiempo. No pensé jamás encontrarme contigo en esta situación

-Jefe Potter – Adrián saco su mano de entre la mano del moreno y le sonrió – yo tampoco pensé encontrarte aquí. Aunque es mucho más agradable encontrarme con Draco que contigo permítame que te diga – dijo con aparente coquetería mientras miraba al rubio y el otro le sonreía

-Harry ya molesto y más que exasperado por la desfachatez del castaño se plantó frente a Draco – el ministro está esperando en la oficina al igual que todo mi equipo, para comenzar con la reunión – el moreno le dio una mirada molesta al rubio antes de salir hacia su oficina con los dos hombres detrás. – Auror Malfoy, lo espero, ahora – dijo molesto el moreno, con tono ronco, provocando risas en Ron y Blaise que aun miraban la situación y una pequeña expresión de triunfo de parte del ojiplata

La reunión fue muy extensa, estaban el ministro Kingsley, Adrián como representante del ministerio Francés y el equipo de Harry los cuales presentaron todo lo que tenían sobre el caso de los secuestros, en algunos momentos fue bastante desagradable mostrar, hablar del tema, ya que, ya llevaban bastante tiempo en esto y aun no llegaban a nada pero Harry sabía que algo se le escapaba pero ahora que sabían sobre la poción y a quien querían traer de vuelta estaba seguro que llegarían a algo

-Bueno Adrián espero que el ministro Francés quede conforme con la información que le enviamos y quedas cordialmente invitado al igual que el ministro para la próxima junta – dijo Kingsley mientras le daba la mano al castaño en forma de despedida

-Gracias ministro, y no se preocupe – respondió el castaño mirando de reojo a Harry que solo lo miraba molesto y algo intrigado por él

-¿Qué pasa Harry? – Blaise se acercó al ojiverde y miro a Adrián que ahora se abrigaba para salir de la oficina

-No me gusta, Adrián esta distinto – Harry miro a Blaise el cual solo le dio una mirada al castaño para luego mirar a Harry -¿Hace cuánto que no saben de él?

-Hace veinte años, ahora apareció de la nada, llegado recién de Francia y con interés en el asunto de los secuestradores – dijo el castaño

-mmm… bueno lo seguiremos viendo durante un buen tiempo, mientras no sea algo malo – dijo el moreno.

-¿dudas de él – pregunto el castaño

-No es que dude, hay algo en el que no me gusta y mi instinto pocas veces falla, solo no le quitemos los ojos de encima…

-Cuando se fueron todos Harry abordo a Draco antes de que este saliera de la oficina – Draco…

-Jefe… le recuerdo que tengo que entregar un informe mañana en la mañana ¿me puede dejar? – dijo el rubio con indiferencia

-¿Porque haces esto? – pregunto el moreno mientras se acercaba al rubio y hablaba cerca de su oreja casi en un susurro, provocando escalofríos en el otro – sabes que odio a Adrián

-No sé de qué me habla, con permiso – pidió el rubio tratando de pasar, el ojiplata fue detenido por Harry que se puso frente a él. Draco cerró los ojos al sentir tan cerca al otro, pero no podía ceder, era algo a lo cual no podía ceder por mucho que su cuerpo, su mente y todo él se lo gritara y pidiera – déjame pasar Harry– pidió mirando al ojiverde, mirándolo a los ojos – y guárdate tus celos para otra persona, que a mí no me interesan

-Draco… - Harry estiro una mano y con los dedos acaricio suavemente su mejilla provocando escalofríos en el otro – dame una oportunidad – esas palabras fueron lo suficientemente grandes como para provocar un giro en el corazón del rubio y caos en las emociones de este

-… ¿Qué? – Draco lo miro algo espantado luego de la caricia y sus palabras - ¿Qué dices?

-Harry tomo una de las manos de Draco y la puso a la altura de su corazón -solo una para demostrarte que todo esto vale la pena nuevamente, por favor

-… …

-Draco lo miro un momento pero cuando iba a hablar al moreno esas imágenes vinieron a su cabeza, por eso bajo la mano suavemente de donde la tenía posada – No… ese día lo arruinaste todo y veinte años tuviste para venir a mí… no lo hagas ahora

-Draco… - Harry tomo al rubio con esa mano con la que lo estaba acariciando en la mejilla para acercarlo a él, lo besaría, esta vez lo haría y nada le impediría volver a probar esos labios que tanto añoraba, pero sus labios no tocaron los rosados y carnosos labios del rubio, sino que tocaron la fría y pálida mejilla del rubio dejando ahí el beso - … … - el moreno solo apoyo su frente en la cabeza del otro lamentando su suerte y lo que estaba viviendo en ese momento aun con su mano en la mejilla del rubio mientras este serio como estaba solo quería salir de ahí, correr, llorar – Te amo

-Con permiso… - Draco salió de entre las manos del moreno y se fue de la oficina. Lo amaba, no había duda de eso pero no podía, su orgullo podía más que todo y el engaño y el daño que eso le produjo no lo dejaba perdonar, dejando a un Harry en medio de la oficina con lágrimas en los ojos se fue de ahí.

Draco entro en su oficina y callo en su asiento aun con el corazón a mil procesando las palabras del moreno, la oportunidad que este le había pedido le hubiese encantado tomarla pero tenía miedo, tenía miedo de volver a sufrir

-¿Draco? – Blaise entro en la oficina de su amigo encontrándolo en su asiento con lágrimas derramadas, él lo había visto salir de la oficina del moreno sino fue a golpear al otro fue solamente porque su pareja no se lo permitió – ¿cariño estas bien?

-… - Draco solo lo miro y negó para volver la cara entre sus manos – trajiste lo que te pedí – pidió con vos ronca

-… si lo traje, pero ¿para qué es esto?- pregunto el castaño mientras le pasaba unos papeles que contenían una lista de nombres

-Draco recibió el papel y cada vez que leía un nombre y pasaba a otro su rostro y poniéndose cada vez más serio – entonces no estaba tan errado en mis deducciones

-¿de qué hablas?

-La gente de la villa que ataco a Harry no eran solo familiares de mortifagos, también eran mortifagos- decía el rubio cada vez más serio he intrigado.

-Pero no puede ser la mayoría si no está en Azkaban, está en el exilio – dijo el castaño con la cara desfigurada por el nerviosismo y el miedo

-¿De dónde sacaste esta lista?, ¿todos ellos estaban aquí?, se supone que ninguna de estas personas, incluyendo a Marcus Flint tenía que estar acá, todos ellos tenían que estar fuera de Inglaterra en un país que no tuviera ningún tipo de contacto con el nuestro – Draco miraba a su amigo

-Bueno… - Blaise se notaba muy incómodo y Draco lo noto y miro la lista nuevamente todos los mortifagos de los cuales las familias más famosas estaban viviendo en la villa aparecieron en la pelea de ese día pero ¿dónde estaban? – Blaise

-Francia Draco, están ahí… esta lista Matt la extrajo de unos de los computadores del ministerio francés

-No puede ser… - Draco volvió la vista a la lista y luego a su amigo - ¿Adrián?

-No lo sé… ni siquiera sé si el ministro sabe, solo sabemos con Matt es que están allá, en un país donde no deberían estar

-Me voy a Francia – dijo de pronto el rubio poniéndose de pie

-¡¿Qué?!... pero Draco no puedes hacer algo así

-Claro que puedo, dile al jefe y al ministro que tuve que ir si te pregunta algo el jefe, dile lo que pasa, solo a él Blaise – decía el rubio mientras tomaba sus cosas

-Tú quieres que él me mate ¿verdad?

-No, quiero que me extrañe - dijo el rubio con una sonrisa antes de salir de la oficina dejando a su amigo con una sonrisa y dolor de cabeza – aparte… - Draco lo miro algo sonrojado – lo hago por él, esto no debería estar pasando.

-Blaise solo sonrió ante sus palabras, convenciéndose de que en cualquier momento el rubio y su jefe saldrían con la noticia de que volvían a estar juntos – eres un idiota…

Ya en Hogwarts el asunto de Lucia había pasado, aunque Lily miraba a la chica con como si esta fuera una gran Acromantula y si las miradas mataran la chica estaría más que muerta por toda la familia Zabini, Nott, Potter y Malfoy, el único que mantenía la mirada con intrigada por las acciones de esta era Damián que le intrigaban las acciones de la chica

-¿Hola querido? – Lucia Smith se acercó a Damián mientras este estaba en una de las mesas de la biblioteca

-…¿? – Damián solo la miro

-Te buscaba…

-¿Qué necesitas?

-¿Cómo está tu primo?... ¿más tranquilo?

-Deja a Scorpius tranquilo, y a Albus también – Damián la miro para luego ponerse de pie – ellos no terminaran por ti

-Los dejare, pero cuídense… aparte no necesariamente tengo que ser yo la que se meta en la relación

-Damián la miro – ¿de qué hablas?...

-Los Potter y los Weasley no son precisamente las más personas más fieles… si no pregunta como la relación de tu padrino termino y porque se acabó el matrimonio de Harry Potter… ellos lo llevan en la sangre, así que cuida a tu padre… - dijo la chica antes de lanzarle un beso he irse de ahí. Después de eso Damián estuvo todo el día pensando en lo dicho por la chica a así que no pudo más y tuvo que mandarle una carta a su padre Blaise para hablar con él, no era por ser un metomentodo pero le intrigaba el porqué de las palabras de la chica…

-¡Damián!... ¿me dejaras la pieza esta noche verdad? – Scorpius pregunto sonrojado mientras el otro lo miraba con una de sus cejas levantada

-¿Qué harás... que es tan privado? – pregunto el castaño mirando inquisidor a su primo

-Este yo…

-Scorp… - lo llamo el ojiceleste

-Pretendo vincular mi magia a la de Al – dijo rápido el otro agachando la cabeza

-Damián miro al rubio sorprendido por sus palabras, viendo su sonrojo y su nerviosismo – que te valla bien entonces, no te preocupes por la pieza dormiré en la de Al entonces junto a los otros… Damián pasó una mano por los cabellos de su primo – que te valla bien

-Madre tengo que partir a Francia

-¿A Francia hijo? ¿Quieres…? – pregunto Narcissa acercándose a su hijo

-No madre, no te preocupes estaré en la villa de los Malfoy así que estaré bien, no te preocupes – el rubio le sonrió y la abrazo – cuídate madre y quédate en la mansión para que te protejas y protejas a Scorpius de cualquier cosa que pase ¿sí? – el rubio la miro serio

-Está bien, cuídate entonces… te amo hijo

-Yo también madre. Draco se alejó de su madre pero al dar la vuelta lo primero que vio fue a un elfo parado en la puerta - ¿Qué haces aquí Topy?

-Perdone señor pero le dije a él que se fuera, pero dijo que era importa. Topy hizo muy mal – el elfo tenía las orejas caídas por las acusaciones que se hacia

-¿De qué hablas Topy? – Pregunto el rubio – hastiado

-El señor Harry Potter lo espera en el salón de té, amo Draco

-… - Draco solo miro al elfo que miraba su manos asustado, su madre fue la que lo saco del trance en el que quedo al escuchar el nombre del moreno – madre

-¿quieres que valla yo? – pregunto la mujer al ver la cara perturbada de su hijo

-No… yo iré, el traslador se activara pronto, cuídate – el rubio le sonrió a su madre, una sonrisa triste pudo ver Narcissa, ojala nunca hubiera pasado lo de hace veinte año, pero Harry aun hacía eco en su hijo y eso de cierta forma la asustaba y por otra le gustaba ya que sabía que Draco sufriría pero sabía que su Dragón aun amaba Harry Potter.

Harry miraba con añoranza y con cariño esa sala, en donde tantas veces estuvo junto a Draco y los demás

-Hace tiempo que no pisaba este salón de té, que recuerdos. ¿Cuánto habrá pasado? – Harry miraba todo el salón mientras se acercaba al ventanal y miraba los jardines de la mansión

-Veinte años Harry, hace veinte años que no pisas este salón – Draco entraba al salón haciendo con sus palabras que Harry se diera la vuelta

-Draco…

-¿Qué haces aquí?... – pregunto el rubio mirando serio al moreno

-¿Cómo es eso de que te vas a Francia? – pregunto molesto el moreno

-¿Voy por trabajo, no voy de vacaciones acaso Blaise no te lo dijo?

-Blaise solo me dijo que partes con Adrián en media hora más, ¿Qué pretendes con esto Draco?

-¿Qué?... ¿con Adrián?... – cuando el rubio escucho las palabras del moreno lo primero que se le paso por la cabeza fueron las mil formas de matar a Blaise y el ¿Por qué le dijo eso? en vez de decirle la verdad - mira no sé qué te habrá dicho ese inútil pero pronto se activa el traslador y tengo que partir – Draco se dio la vuelta para salir del salón pero fue detenido por la puerta que se cerro de golpe y por la voz del moreno, el cual estaba detrás de él – ¿Cuál es tu idea de andar encerrándome en todos lados?... ¿tienes algún problema con las puertas que las andas cerrando siempre? – dijo el rubio con burla, mirando al moreno

-¿Qué pretendes Draco?... si pretendías que tuviera celos de esa escoria de Adrián, te felicito, estoy celoso – reconoció el ojiverde tomando al rubio de uno de sus brazos y sorprendiendo al ojigris por sus palabras – me pone furioso verte con él, el ver cómo te coquetea por todo el ministerio – Harry lo miraba a los ojos mientras el otro, sorprendido miraba las esmeraldas del moreno - ¿Por qué le permites hacer eso?¿porque te vas ahora con él? – dijo derrotado Harry soltándolo y agachando la cabeza

-… - Draco lo miro alzo su mano para acariciar su cabeza pero se detuvo, aun no, no era el momento, tenía que olvidar primero – Yo no coqueteo con nadie Harry, si él lo hace es su problema – iba diciendo el rubio igual de serio mientras miraba al otro hombre que aún mantenía la cabeza gacha – aparte no tengo porque darte explicaciones a ti, mi mujer está arriba durmiendo, mi padre muerto y a mi madre ya se las di. Puedes ser mi jefe pero no mi dueño, ahora abre la puerta

-Astoria no tiene nada que ver en esto, no la nombres – dijo el moreno, con voz adolorida

-¿Por qué? Es mi mujer, que tu ex anduviera retozando con medio Londres, no quiere decir que la mía sea igual – dijo el rubio con malicia, lo que produjo que el moreno lo mirara furioso y se acercara a él y lo acercara a su cuerpo por la cintura

-… … - el corazón del rubio estaba a mil y por la distancia del cuerpo del otro podía sentir como latía el de Harry – suél-tame

-No vallas… no con él

-Draco puso sus manos en el pecho de Harry y lo aparto suavemente de su cuerpo, mientras el otro lo miraba fijamente – no voy por placer a Francia, si quieres saber por qué pregúntale a Blaise Alohomora – apunto con su varita el rubio mientras abriendo la puerta

-… … - Harry lo miraba caminar hacia la puerta, sin ninguna palabra –Dra

-Cuida de nuestros hijos y familia… y por cierto tus celos siguen igual de encantadores que hace veinte años – dijo el rubio con una sonrisa de costado antes de salir del salón, dejando al moreno en una pieza

-¡Draco!... – grito antes de salir detrás del rubio, pero con quien se encontró fue con Narcissa que iba hacia el salón de té

-Se fue…acaba de partir

-Señora Malfoy... buenas tardes – dijo el moreno sin mirar a la mujer frente a él

-Dime Narcissa, han pasado veinte años pero, aun te recuerdo como esos días, a pesar de ahora solo veo a tu copia por esta mansión - dijo la mujer con humor

-Albus… - Harry la miro y le sonrió – si el disfruta mucho venir a ver a Scorpius

-Y mucho más al parecer, Blaise me comento lo de hoy, la vinculación mágica que pretendía con tu hijo – dijo la mujer mirando las reacciones del otro

-Harry la miro sorprendido por sus palabras – bueno si Albus acepta y quiere de esa forma tan profunda a Scorpius yo no me opondré… nosotros hicimos lo mismo y a la misma edad – Harry mira a Narcissa que lo miro con cariño

-Los chicos son iguales a ustedes… ojala su amor perdure

-Ojala… Narcissa, yo… – Harry miro a la mujer frente a él que puso una mano en su mejilla

-Sé que lo amas Harry, solo dale tiempo. Las heridas aún están a pesar de los años

-Yo… duele – dijo el ojiverde mientras una lagrima solitaria caía por su mejilla

-Lo sé y el siente lo mismo pero su orgullo es más grande… pronto ya lo veras – Narcissa le sonrió – ahora ve y reza para que la vinculación sea perfecta

-lo será, son nuestros hijos después de todo – dijo el moreno son una sonrisa

-Está todo listo –Scorpius estaba en una de las habitaciones de Slytherin arreglando todo para esa noche. La instancia estaba con una sola cama llena de velas y un lugar especial para que ellos cenaran – creo que está listo ahora a esperar he ir a arreglarme – dijo el rubio antes de partir al baño

-¿Y tú no entras a dormir a tu cuarto? - pregunto el moreno al ver que Damián pasaba de largo la puerta de su habitación dejándolo a él parado frente a la habitación de Scorpius

-No, no quiero quedar traumado de por vida, aparte hoy prefiero dormir en la sala común quiero leer hasta tarde… te veo mañana en la mañana – dijo el castaño despidiéndose de su primo con un movimiento de su mano, dejando a un moreno más que intrigado por sus primeras palabras y por la sonrisa que llevaba en su rostro

-Albus sin tocar la puerta comenzó a abrirla y lo primero que vio al hacerlo fue una habitación completamente distinta, llena de velas y una gran cama en el centro y una mesa con una cena y él de pie mirándolo – Scorpius ¿Qué?

-Hola Al… - Scorpius se acercó al moreno mientras este lo miraba aun sin creer lo que veía lo, Scorpius se veía hermoso con toda esa luz de velas iluminando su pelo y sus ojos grises, una combinación que solo mágica que solo él podía crear - te está esperando amor " Feliz Aniversario"

-"Feliz Aniversario Scorp" – respondió tomando su mano y acercándose al rubio para luego enredar sus brazos en su cuello y besarlo, enredando sus manos en las hebras rubias mientras él otros acariciaba la cintura de Albus y lo atraía a su cuerpo

-Scorp

-Albus… yo escúchame por favor – Scorpius se separó un momento de Albus y saco una pequeña caja de su túnica, tomo la mano derecha Albus y puso en su dedo índice un anillo con el símbolo del infinito

-Scorpius… - el chico miro su dedo y el anillo de plata – es hermoso

-Es tu regalo, así te amo hasta el infinito y para siempre, desde, desde el día en que nos conocimos esa navidad ¿lo recuerdas?

-Por supuesto ¿Cómo lo voy a olvidar? ¿La pasamos muy bien? – Respondió el moreno con una sonrisa – y yo también te amo Scorp

-Por eso quiero el vínculo

-¿De qué hablas? – pregunto Albus sin entender

-Quiero vincularme mágicamente a ti. Quiero que seas mi primero, quiero hacer el amor contigo, como lo hicieron nuestros padres hace veinte años – el rubio tocaba suavemente la mejilla del otro, causando todo tipo de sensaciones en el cuerpo del otro. Albus cerró sus ojos dejándose llevar por las caricias, para luego sentir los labios del rubio que comenzaron a besar la boca de este.

Los besos comenzaros al inicio tímidos, primerizos, exploradores por el cuerpo de uno y de otro, cuerpos que buscaban la mayor superficie de contacto, piel sobre piel, labios contra labios, manos explorando y mesando los cabellos del otro.

A esa altura ambos Scorpius y Albus ya estaban en la cama, el rubio sobre le moreno besando toda la piel que dejaba al descubierto. Esa noche seria hermosa pensaba al mientras sentía las manos de Scorpius recorrer su cuerpo y el hacía lo mismo con el rubio

-Te amo Albus – dijo el rubio mirando los grises del rubio

-Yo también Scorpius – respondió el moreno

Scorpius sonrió y acarició el cuello con la nariz. Se abrazaron estrechamente, los cuerpos parecían encastrarse perfectos uno con el otro, como piezas de un rompecabezas.