La oscuridad le hacía tener los ojos centrados en un solo punto, si trataba de moverlos, sentía que los perdería. Se le iban de lado, como si el sol los quemara entre la aparente penumbra. Se agarró de algo que no alcanzaba a distinguir con el tacto, y esa cosa lo mordió. Pero estaba oscuro, cayó en cuenta de que iba a morir, cuando los dientes de la bestia hacían un ruido metálico al incrustarse en sus carnes le daba una urgente nausea, el corazón dejó de latirle, los ojos de moverse, y-
"Craig"
"¿… umh…?"
"Craig es tarde"
"… MIERDA"
Craig no tenía tiempo para controlar su corazón asustado ni de relajar un poco su mente porque en quince minutos, la campana de entrada iba a sonar.
"Bye Ruby" dijo, saliendo por la puerta de atrás de la casa y corriendo cuesta abajo en el bosque maldito para llegar a clases.
Entonces, miró el reloj.
4:03 am.
"me lleva la…!" gritó, pero se quedó de inmediato quieto. El sol no estaba ni cerca de salir aun, por lo cual el bosque estaba sumergido en una oscuridad azulada muy poco tranquilizadora. La luz de la luna en lo alto del cielo era la única fuente de luz que se colaba de entre el techo de hojas.
Dio dos pasos atrás para verla mejor, entre un hueco significativo entre las ramas y mientras observaba el anillo rodeando la plateada cara lunar, se acordó del incidente del gorro. La cara se le descompuso.
De ahí en adelante todo fue un borroso recuerdo que no pudo atinar a diferenciar de un sueño. Lo único que pudo rescatar es que en algún punto de la madrugada regresó a casa, y echó escupitajo al queso cottage del desayuno de Ruby.
…
"¿Y eso que llegas tarde?" Dijo Stan.
"Me dormí"
La alarma de Craig nunca fue escuchada debido a que su celular cayó debajo del cobertor mientras recuperaba el sueño que perdió por la travesura de su hermana. Apareció en la preparatoria a las ocho cincuenta y dos de la mañana en lugar de a las siete, justo a tiempo para llegar doce minutos tarde a su tercera clase.
Kenny había llegado más temprano que él y eso ya era un decir. Craig se sentó en medio de Stan y Kenneth y se volteó hacia el rubio. "Tú no te acuerdas de mí, ¿verdad?" le dijo.
Kenny se vio vagamente afectado por la confrontación. "Te veía en la secundaria a veces" le sonrió, le faltaba un canino inferior. "Pero tu grupo y el mío eran diferentes"
Craig suspiró levemente "Yo hasta tu nombre me sabía"
"Yo solo me supe el tuyo porque Cartman me lo dijo una vez"
Y la conversación terminó ahí. Una conversación vacía pero que dejó a Craig satisfecho sin saber por qué. Nunca fue de muchas palabras, de todas maneras.
De los muchachos que había conocido por primera vez ya dos semanas antes, Stan, Kenny, Eric y un nuevo muchacho llamado Leopold estaban en su grupo, mientras que en otro grupo estaban Clyde, Token, Kyle, y claro. Tweek.
Craig frunció las cejas en profunda consternación y vago rencor.
Tweek. ¿Qué nombre es ese? Ni siquiera es un nombre. Es… un apodo. Tiene que serlo, no mames. Tweek.
"Tweek."
"Qué tiene Tweek" Dijo Stan de repente, al lado de Craig.
Craig permaneció un momento viendo al pizarrón con cara de reflexión para despistar su alteración. "¿De verdad se llama Tweek?" Kenny, al otro lado, soltó una risa socarrona y airosa.
"Se llama Tweek hasta donde sabemos" dijo él, tomando notas de algún cuaderno ajeno, Stan estaba haciendo lo mismo y Craig figuró que tendría que copiar su trabajo de alguien más también.
Stan entonces se le quedó viendo a Craig y Craig a él y ninguno de los dos dijo nada hasta que el obvio intercambio de miradas cayó pesado en sus pechos y Craig tuvo que tragar saliva para no quedarse seco.
Stan era bastante como cualquier otro chico de dieciocho, iba a fiestas de vez en cuando, se metía en problemas con los maestros, y por lo general no soportaba las estupideces de los demás. Comía a medias, hablaba a medias, pero lo más peculiar eran esas miradas que te clavaba por largos ratos, minutos enteros viéndote y no parecía importarle que le devolvieras la mirada cargada de lo que sea además de una simple acusación. Esos ojos te atravesaban, no podías verlos mucho rato.
Entonces Craig hizo lo que tenía que hacer y puso toda la palma de la mano sobre la cara de Stan, como perro ofendido y tocaron para el final de la clase en el menos de lo que Craig imaginó.
…
Un rato después, en el receso, se repitió la misma viada del día anterior con obvios cambios.
Por ejemplo, ahora Leopold se sentó con Kenny y mientras Stan disfrutaba parado de una manzana, y a Craig no tardó en antojársele la manzana, y pararse también.
En la cabeza de Tucker sonaban voces que atinaba eran las pláticas de los alumnos alrededor y por todos lados, escuchaba los ladridos de los perros a lo lejos justo en su oreja, el teléfono vibrante en la esquina de una banca, la escoba del conserje en la lejanía, todo al mismo tiempo. Porque ahora Tweek venía en camino y su cuerpo le pedía huir, correr, esconderse. En la cabeza
Claro que no alcanzó a hacer nada de eso cuando Tweek se acercó con su paso de tortuga y se sentó en el mismo lugar que Craig. Las voces fueron aplastadas con un solo, insignificante y corto "Hola" que derrumbó tres paredes de la mente de Craig y dejó una sola, muy tambaleante.
"Hola" respondió mientras jugueteaba con las hebras de su gorro. A Tweek no parecía importarle mucho que Craig hubiera experimentado el cataclismo mismo en su ser por su culpa. Aun así el rubio volteó a verlo y le dijo: "Creo que hay una-"pausó, hizo el mismo movimiento involuntario con su ojo y continuó "Creo que hay una ramita en tu gorro, ¿te la quito?"
"… por favor" le dio la espalda.
Después de un rato de silencio, Tweek preguntó "¿Por qué tienes una curita en la espalda?"
Craig decidió ponerse una camisa demasiado delgada y para ese día y la tela rosaba contra el material de curación que se había puesto al tanteo. "Cartman me pellizcó"
La mención del nombre logró sacarle una cara fea a Tweek. "Ah vaya" dijo "¿Te llevas con él?"
Craig volteó a verlo de nuevo con una pequeña sonrisa en los labios cuando le preguntó. "No"
"Me cae gordo" dijo Tweek.
"me cae flaco" dijo Craig, casi sin pensar.
Y sin esperarlo escuchó al mismo Dios hablarle, porque Tweek se rio. No solo eso, si no que estaba riéndose de una cosa tonta que él había dicho.
Años antes, cuando Craig vacilaba en una playa junto a su madre, pensaba que en realidad no necesitaba mucho para sobrevivir. Agua, comida y refugio le podrían servir para vivir una vida de unos cincuenta años, luego brincaría de algún acantilado en la selva y camelaría el sabor que le dejó una buena vida. Ese mismo día por la tarde decidió que no era mal plan, y decididamente se escapó de su casa en busca de esa vida de placer sin lujos y plena y libre. (Nótese que fue por un par de horas, porque su madre decididamente movió los cielos para encontrarlo)
Justo ahora, frente a un desconocido, oyendo su risa melódica, decidió que vivir cincuenta años en algún acantilado viviendo de agua, comida, y refugio, no iba a llenarlo como sentía que debían hacerlo.
Tweek tronó sus dedos frente a Craig. "Craig"
"Eh."
"Creo que tenemos el mismo maestro de filosofía" dijo, su nariz pequeña se arrugó un poco. "El de poco pelo, el que duerme"
"Señor jigglypuff"
Por esa se rio Kenny, a carcajada suelta y con ganas, Tweek por su parte descompuso la cara y asintió "Tengo algunos apuntes que pueden servirte-"el movimiento de su ojo cortó sus palabras "Si los quieres, puede que te sirvan"
Craig volteó a ver a Stan con la manzana a medio morder y el muchacho le lanzó los pulgares arriba.
"…Ok"
Tweek asintió brevemente y sacó de su bolsa un cuaderno verde todo roto de la portada. Cuando se lo entregó a Craig, el bruto lo tiró y lo levantó con ansiosa precipitación. "Gracias, Tweek"
Un rato después, tocaron para la entrada de receso y las clases siguieron hasta que fue la hora de salir. Craig perdió rastro de Tweek a la salida de la escuela.
…
Cuando por fin llegó a su casa, decidió que ya no iba a llegar tarde, que iba a usar ropa delgada más seguido, y que decididamente, vivir cincuenta años nunca lo iba a llenar lo suficiente.
...
gracias. bye.
