"El estado actual del mundo exige que las mujeres se tornen menos modestas, sueñen, planeen, actúen y se arriesguen en mayor escala"

(Charlotte Bundh, teórica y activista feminista norteamericana)

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-¡Shisune! –Estaba de un humor de perros y lo aceptaba, también aceptaba que la causa de su mal humor no era porque los del servicio de banquetes estuvieran retrasados, los de la orquesta se negaran a tocar alegando haber acordado un sueldo mayor por sus servicios, o que por un error en el pedido solo contaban con la mitad de los centros de mesa que necesitaban

No. Su enojo era causado por el imbécil –y guapo– pelinegro con el que se topo por la mañana. Era él, él y su arrogancia lo que hacía que la bilis le subiera por la garganta ¡La había dejado con la palabra en la boca!

¡El! Un… un… ¡Un hombre!

Sabía perfectamente que estar molesta por eso era muy infantil ¿Y qué? Tenía todo el derecho de estar enojada. El choco con ella en la calle y la culpo por eso, la acuso de teñirse el cabello, se burlo de las campañas feminista ¡Y ni siquiera la dejo regresarle los insultos! No, claro que no, solo la insulto y se echo a correr

Y ahí estaba ella, maldiciendo a un perfecto desconocido cuando debería poner orden a todo ese caos. En un par de horas llegarían periodistas, celebridades, posibles futuros inversionistas y como siempre los odiosos zánganos que asisten a cualquier acto de beneficencia para beneficio personal, entre ellos están los políticos que buscan buena publicidad para sus campañas, los empresarios ricos que quieren lavar sus culpas regalando monedas y por supuesto las niñas mimadas que necesitan dar una imagen de mujer madura y preocupada por los problemas ajenos cuando lo único que harán será posar con una copa de champaña –Que por supuesto, nunca beberán ya que el alcohol engorda– Mientras buscan un posible candidato a marido entre los viejos ricachones

Esa era la triste realidad de los eventos de caridad, aunque eso era solo el lado negativo, la verdad era que no todo era apariencia, muchas mujeres salían beneficiadas de eso y por el bien de ellas –Y de su empresa dicho sea de paso– todo tenia que estar poco mas que perfecto, cosa que no sucedería si no lograba solucionar este desastre

¿Qué haría su abuela en esta situación?

-¡Shisune!

Una castaña apareció en el salón donde ella se encontraba, traía una libretilla en la mano y tenia una amable sonrisa en el rostro, parecía entusiasmada lo cual era lógico ya que era nueva como asistente y ese era su primer viaje

-Dígame, Sakura-sama –Se veía la ilusión en sus ojos y Sakura sintió algo de compasión por ella (Pero no la suficiente)

-Llama al servicio de banquetes y diles que si no están aquí en treinta minutos me encargare personalmente de que no lo vuelvan a contratar para cualquier cosa mas importante que una fiesta infantil –Shisune apunto cada palabra en su libreta y asintió solemnemente

-¿Donde esta el dueño de la orquesta? –Su asistente señalo a un hombre de mediana edad, bajito, regordete y con profundas entradas en la cabeza, que se encontraba al otro lado del salón

Sakura comenzó a caminar en dirección del hombre que en su opinión era u cliché con Shisune siguiéndola –pide a la administración del hotel que te proporcione centros de mesa de cristal, no te dejes engañar, estoy segura que los tienen, una vez que los consigas ponlos en las mesas alternándolos uno y uno con los que ya tenemos

Se detuvo enfrente del viejo charlatán sintiendo la euforia de estar a cargo

-¡Y usted! –le grito haciendo que el hombre se encogiera –La paga que le daremos es la ya habíamos acordado, si no esta desacuerdo puede retirarse, -Se inclino un poco para estar a su altura –Le aseguro que puedo contactar con mas de un músico o cantante que estará desacuerdo en tomar su lugar esta noche

Ante esto el dueño de la orquesta empalideció –L-Le aseguro que no será necesario signiorina –Saco un pañuelo de su esmoquin y se seco el sudor de la frente dando ligeros toque –En absoluto necesario

Con una sonrisa triunfal Sakura se irguió – ¡Bien! –giro su cabeza hacia la izquierda y noto que su asistente seguía al lado suyo con una sonrisa de aprobación

-¡Shisune! ¿Qué haces parada ahí? ¿Por qué demonios no has hecho lo que te encargue? –Inmediatamente su sonrisa se borro

-Y-yo… enseguida lo hago Sakura-sama –Shisune salió corriendo mas rápido de lo que sakura creía posible con tacones de diez centímetros

¡Su abuela estaría orgullosa!

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"no se puede cambiar al mundo tanto como quisiéramos, pero si podemos dar pequeños toques"

(Silvia Pankhurst, feminista socialista británica)

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Sasuke entro en el salón donde se celebraba la cena de gala y solo un pensamiento ocupo su mente

¡Tanto estrógeno lo iba a matar!

Si había pensado que la ciudad era un pandemónium rosa, ese salón era mil veces peor. Y no, no es que se viera mas rosa que la ciudad –Eso seria imposible –Pero sin duda se respiraba mas feminismo ahí adentro que en cualquier otro lugar sobre la faz de la tierra

La mujeres superaban a los hombres en una proporción de siete a uno por lo menos –Normalmente le gustaba estar rodeado de mujeres –Pero no en este caso, ya que la mitad de las mujeres eran mayores y la otra mitad eran modelos huecas o niñas mimadas que ya conocía y con las cuales no quería tener nada que ver pues sabia lo que ellas buscaban –Un compromiso serio con un hombre rico que las mantuviera –Nooo gracias, el no tenia intenciones de meterse en esos líos

Barrió con la mirada el salón deteniéndose bruscamente en una cabellera rosa, el conocía esa cabellera, ¡Era ella! La chica con la que había chocado. Estaba de espaldas a el dando la cara a la mesa del banquete, su rosado cabello recogido a su nuca de manera elegante dejándole ver su cuello y sus hombros descubiertos por el vestido straple color rojo. Al la velada no seria tan aburrida como había imaginado

Sonriendo ante su buena suerte tomo dos copas de champan y se dirigió hacia su siguiente conquista

-Una mujer tan linda no debería estar sola en una fiesta

Sakura reprimió el impulso de rodar los ojos ante tan trillada frase, hacerlo seria muy poco elegante, en cambio decidió encara el tipo y despacharlo de la forma mas rápida y cortes posible. Con la sonrisa mas amable que pudo pone giro el rostro y en ese momento ensancho los ojos y sintió como su mandíbula caía ¡Era el! El tipo con el que había chocado. Estaba frente a ella vestido con un smoking negro, dos copas de champan y una media sonrisa arrogante

¡Que valor tenia ese hombre!

-¿Qué le hace pensar que estoy sola? –Giro por completo para encararlo en una actitud agresiva hacia el, esto no paso desapercibido por Sasuke quien frunció el seño ligeramente desconcertado

Por fin carraspeo y un poco más recompuesto dijo:

-El hecho de que no tenga a nadie a su lado me hace asumir que esta sola ¿me equivoque acaso?

-No –Acepto ella a regañadientes desviando la mirada

El volvió a carraspear

-Me temo que e sido muy grosero, mi nombre es Sasuke Uchiha, soy el desconocido con el que chocaste en la mañana

-¡Tu chocaste conmigo!... un momento, ¿dijiste Uchiha? ¿Tu eres Sasuke Uchiha?

Sasuke sonrió. Así que lo reconocía, eso haría su tarea mas fácil. Le ofreció una copa de champan, ella la rechazo con un gesto de la mano, Sasuke tomo un sorbo de su copa y dejo ambas en la mesa. En ese momento la orquesta empezó a tocar

-¿Bailamos?

-No, yo…

-Déjame adivinar, ya tiene pareja de baile pero en este momento esta refrescándose –Se burlo con ese tono condescendiente que hacia que a Sakura se le revolviera el estomago

-¡Bailemos! –Inmediatamente después lo tomo del brazo con repentina familiaridad y lo arrastro a la pista de baile

Sasuke se sorprendió por la actitud de aquella mujer, al parecer era mas activa que pasiva. Tratando de recuperar el control de la situación se detuvo en el centro de la pista para que ella no siguiera avanzando, la giro y la pego a su cuerpo tomándola por la cintura. Comenzaron a bailar lentamente al compas de la música mirándose el uno al otro, a Sasuke le desconcertó ese brillo desafiante es sus ojos jade

-Así que… sabe quien soy ¿cierto? –Sonrió dela manera mas seductora que pudo

-¿Cómo podría no conocer al famoso Sasuke Uchiha? –Ella también sonrió pero su sonrisa era mas ben falsa ¡claro que sabia que era el!, era el play boy mas mujeriego y machista que la prensa rosa podía fotografiar

-Me alaga señorita –afianzo su agarre la cintura

-Oh por favor, abálame de tu –Era ridículo que le soguera ablando de usted cuando se estaba tomando esas libertades

-Si tu insistes, pero creo que eres tu la que esta siendo terriblemente grosera –Censuro haciéndose el ofendido

-¿Disculpa?

-Tú sabes perfectamente quien soy pero no me has dicho tu nombre

-¿No sabes quien soy? –Eso si la sorprendió, ella era la anfitriona de esa fiesta después de todo

-No, ¿Debo suponer que eres una celebridad famosa?, ¿una modelo quizá? –sonrió de forma traviesa

Tenia que reconocer que podía ser encantador cuando se lo proponía

-Ahora el que me alaga eres tu, ¿Qué te hace pensar que soy una modelo?

-No veo que mas podría hacer una mujer hermosa aquí además de modelar

¡Demonios! Ese hombre tenía el don de irritarla con sus estúpidos comentarios

-Bueno yo podría decir lo mismo ¿que hace un famoso play boy en un evento como este?

-¡Ouch! –Fingió una mueca de dolor –Creo que tienes una idea equivocada de los play boys, muchos de nosotros nos interesamos por ayudar a los menos afortunados, de hecho biné aquí con el fin de hacer una donación –Mintió para impresionarla

Los ojos de Sakura relucieron con astucia

-¿A si?, De que suma estamos hablando

¡Aja! Intentaba saber que tan rico era para saber si valía la pena. Ese pensamiento de alguna manera lo decepciono pero decido desechar el sentimiento y seguir con la farsa

-Digamos que lo suficiente para todas esas… mujeres desamparadas

-¿Tanto? –Pregunto adoptando un aire de chica hueca

-En efecto –Dijo con tono arrogante

-¿Y cuando piensas llevar a cabo tan generoso donativo? –pregunto parpadeando inocentemente

El frunció el seño pero decidió improvisar

-pasado mañana hare entrega de un cheque a nombre de la empresa organizadora del evento

Sakura sonrió a manera felina mientras la orquesta dejaba d tocar y ellos se separaban

-Es muy interesante todo lo que dijiste y me alegra conocer a gente tan caritativa como

Eso sonaba a despedida. Sus sospechas fueron confirmadas cuando ella se dio la vuelta y comenzó a alejarse de el

-¡Espera! ¿A dónde vas? –Pregunto claramente confundido

Ella lo miro sobre su hombro todavía con su extraña sonrisa

-¿Tengo asuntos que atender?, pero descuida me veras mas tarde te lo aseguro –Sin mas retomo sus pasos alejándose de el, dejándolo desconcertado por el echo de que una mujer lo había rechazado

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"Considero que m cuerpo es un instrumento, no un adorno"

(Alanis Morissette)

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CONTINUARA…

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KONICHIWA

Muchísimas gracia por seguir leyendo esta historia a pesar que no actualizo frecuentemente n_nU

Los motivos de mi retraso son falta de tiempo para escribir y que también decidí actualizar mi otro fic que tena muy abandonado

Agradezco a todos lo que me leen, pero especialmente a:

Mar

Melisa

Lauchiha

Sakura haruchiha

¡ 3

Akemi08

Natsumi no Chiharu

Onix-Jad3

Que se tomaron el tiempo de comentar

Nos vemos en la próxima y recuerden

Un Review suyo es un suspiro mío