Yukie: -llora desconsolada-

Kuroi: El motivo por el cual esta mujer está de dramática es porque quería subir este capítulo ayer, por ser el cumpleaños de Yuri pero por algunas razones externas no pude terminarlo.

Yukie: ¡Mentira! ¡Todo es tu culpa! –Señala a Kuroi acusadoramente- Te pusiste a ver tonterías en internet y te entretuviste viendo series con tu hermana.

Kuroi: Bien es cierto, pero en ese caso puedes culpar a Martha por eso, no a mi…del todo, en fin con un día de atraso pero aquí va este capítulo en el cual incluí un pequeño regalo para nuestro tigre de hielo ruso

Yukie: ¡Feliz cumpleaños atrasado Yuri bebe!

Disclaimer: Los personajes de YoI no me pertenecen, son de Yamamoto-sensei y Kubou-sensei, yo solo los uso para mi entretenimiento personal y porque me encanta hacer pairings homosexuales

Advertencias: ligero Ooc, puede que algunos errores de dedo, lo revisé antes de subirlo pero puedo cometer errores.


3. Crystal Heart/ кристалл сердца

Phichit miraba las redes sociales con aire desanimado durante su descanso en la pista de hielo, los seguidores de sus cuentas de instagram y twitter le dejaban mensajes de ánimo, después de todo, llevaba días sin publicar algo que no se relacionara con sus entrenamientos o las presentaciones de exhibición que tenía programadas en Tailandia, sin mencionar el escándalo que se había dado casi dos semanas atrás.

-Phichit, deberías tomarte unos días de descanso, no te ves bien –una chica pelinegra de ojos verdes se acercó a él.

-No puedo dejar de practicar Kanya –Respondió antes de dejar el celular de lado, ahora entendía porque Yuuri se concentraba tanto en los entrenamientos, le ayudaban a despejarse-. Tengo que estar en forma para el campeonato de los cuatro continentes.

-No sé porque el entrenador Celestino no te ha dicho nada Phi, pero podrás ser el bronce en el grand prix y todo lo que quieras pero ahora mismo tu patinaje no me transmite la alegría que debería, al contrario, me deprime –la chica se cruzó de brazos.

Phichit bajó la mirada ante las duras palabras de la chica, ella era su mejor amiga de la infancia, quien lo había llevado por primera vez a una pista de patinaje y la persona que le había apoyado con la difusión del patinaje artístico después de su primer Grand Prix. Pichit suspiró antes de mirar de nuevo a Kanya.

-No pasa nada Nya, estoy bien –Lo que menos quería Phichit era volver a casa donde seguramente rememoraría lo que paso.

-No te atrevas a mentirme Chulanont –la chica frunció el ceño antes de abrazar a su amigo-. No sé los detalles de lo que pasó después del Grand Prix, porque no me has querido contar, pero estoy segura que tiene que ver con que ya no subas fotos del suizo, que ya no tengas tus llamadas por Skype con él, y el video filtrado que armó un escándalo, no te pediré detalles, pero lo que si te pido es que descanses y dejes de ocultar lo que sientes tras una falsa sonrisa.

-Pero…

-Sé que no quieres preocuparnos Phi, pero el verte sonreír de esa manera tan falsa nos preocupa más, no olvides que cuentas conmigo y también está tu amigo japonés ¿Cómo se llamaba? ¿Yuuri?

-En realidad no quiero molestar a Yuuri, él también tiene muchas cosas en su mente

-Entonces apóyate en mi –Kanya guiñó el ojo y abrazó al pelinegro-. Ahora ve a casa, mañana quiero verte con todo en la pista

-Pero Celestino…

-Yo hablo con el entrenador Celestino, anda vete –interrumpió empujando a su amigo hacia los vestidores.

Phichit le hizo caso a su amiga, se fue a cambiar para después salir del edificio donde estaba la pista de patinaje en la que entrenaba, suspiró mientras caminaba por las calles de Bangkok, de vez en cuando miraba algo que le gustaba y tomaba algunas fotos, pero no se sentía con ánimos de subirlas a sus redes. Se adentró en la zona comercial donde de vez en cuando se podía ver a los turistas que visitaban su país, fue al ver a un rubio que los recuerdos de aquel día inundaron su mente

Estaba furioso y dolido, después de ponerle en claro al ahora ex de su amigo y al propio que no quería saber nada de ellos, se dirigió a su cuarto, iba tan molesto que no se percató de que el Suizo lo seguía hasta que este le impidió la entrada a su cuarto.

-Phichit, espera debemos hablar –Chris tenía la mano apoyada en el marco de la puerta evitando que avanzara.

-No tengo nada que hablar contigo Chistopher Giacometti –Phichit se cruzó de brazos, se sentía terrible pero no lloraría delante de Chris.

-¡Déjame explicarte! –insistió.

-No –el pelinegro miró fijamente al rubio-. ¿Para qué? ¿Para qué me mientas? No gracias, siempre supe de la fama de "playboy" que Viktor y tú se cargaban pero no quise juzgarlos, al parecer no fue muy inteligente de mi parte.

-Mira Phi, sé que lo que hicimos no estuvo bien, realmente lo siento pero Viktor y yo…

-¡¿Viktor y tú qué?! – apretó los puños tratando de calmarse-. ¿Estaban tomados? ¿Querían probar la adrenalina de una última vez juntos? ¿Les ganó la calentura? ¿Les aburrió la monotonía de estar con una persona? ¡¿Qué?! ¡¿Qué, maldita sea, justifica lo que nos hicieron?! -gritó mientras lo tomaba bruscamente de la camisa.

-Phi eso no…

-Mira Chris, tal vez tu no lo sepas, pero cuando tienes una relación con una persona se supone debe haber lealtad y fidelidad dentro de la misma, a menos de que sea una relación abierta y para eso AMBAS partes deben estar de acuerdo, yo sé que ni Yuuri ni yo somos lo que se llama atrevidos en lo que se refiere a lo sexual, quizá hasta rayamos en lo inocente pero por lo menos fuimos fieles con ustedes.

- Lo sé y lo siento Phichit, nos dejamos llevar y…

-Podrías haberlo hablado conmigo si tan aburrido te sentías con nuestra relación íntima ¿cómo te sentirías si yo me acostara con otro? –siseó antes de soltar la camisa del ojiverde.

- Tienes razón no me gustaría…si quieres puedes pagarme con lo mismo.

-No se trata de eso, yo no busco una relación solo para tener con quien tener sexo, yo busco a una persona que este a mi lado en las buenas y en las malas, apoyándome y yo apoyarle, alguien con quien no solo tenga sexo, sino con quien hacer el amor, alguien que yo creía había encontrado en ti –Phichit tomó aire tratando de calmarse.

-Pero yo te quiero, no quise lastimarte, no se suponía que…

-¿El qué? ¿Qué me enterara? Mala suerte Giacometti, lo hice, pero eso no es lo peor –interrumpió mientras golpeaba la mano del suizo quitándola del marco de la puerta-. Yo soy una persona fuerte, no es la primera vez que una relación no sale como yo la planeo, descuida yo siempre he tenido confianza en mí, así que si bien duele, puedo asumirlo, puedo lidiar con lo que me hagan a mí, pero lo que nunca les perdonaré ni a Viktor ni a ti, es que lastimaran a Yuuri, al patinador más sensible que he conocido y mi mejor amigo –empujó a Chris para poder entrar por fin al cuarto, se giró sosteniendo la puerta-. Mira Chris, yo realmente te quiero, incluso puedo decir que es algo más fuerte, pero algo como esto yo no lo puedo tolerar, ahora por favor vete y déjame en paz.

Phichit cerró la puerta con fuerza y se dejó caer recargado en esta mientras respiraba agitadamente, le había costado mucho no llorar, era curioso como las cosas cambiaban tan rápidamente, se secó las lágrimas con rapidez y prendió el celular para entretenerse cuando una noticia en Twitter había hecho revuelo. Yuuri había anunciado su retiro en el aeropuerto de Rusia.

Después de ver la noticia Phichit recordaba haber llamado como loco a Yuuri para pedirle que no se retirara , pero el japonés no contestó sino hasta dos días después, hizo de todo para tratar de convencerlo, los medios no tenían piedad con su amigo y atribuían todos los logros de Yuuri a Viktor lo que hacía que Phichit viera casi rojo, Yuuri era un gran patinador antes de conocer al ruso, lo único en lo que Viktor ayudó fue en la autoconfianza, confianza que, si se basaba en la última plática que tuvo con el japonés, había mermado un poco, pero él aun no perdía las esperanzas, rogaba por un milagro para que su amigo volviera y les demostrara a todos que no dependía de nadie.

Todo empeoró después de que un video de Viktor y Chris en el bar el día antes de la competencia se hiciera viral, en el video no había nada especialmente comprometedor como un beso, pero ciertamente se les miraba más cariñosos que un simple par de amigos, aun recordaba la batalla que se armó en Twitter, fanáticos de Yuuri y los propios se lanzaron en contra de Viktor y Chris, mientras que las fanáticas de estos dos los defendían a capa y espada, Yuuri no dio señales de vida, Phichit sospechaba que era porque no se dio por enterado, pero él tuvo que hacer un llamado a la calma a sus fanáticas y las de Yuuri, alegando que no tenían que preocuparse por sus relaciones sentimentales y que la mejor forma de apoyarlos era concentrándose en su patinaje, no en su vida privada.

Phichit suspiró una vez más al recordar todo, había llegado a uno de los parques de su ciudad, pensando en su situación, sus sentimientos sobre el hielo, sabía que no demostraba la alegría de siempre. Se sentó en una de las bancas y observó a la gente, a lo lejos, miró a unos niños jugar, uno de ellos había empujado a otro haciéndolo llorar, pero en lugar de quedarse en el suelo llorando, el niño simplemente se secó las lágrimas y sonrió antes de volver al juego, haciendo que Phichit tuviera una epifanía.

-Yo también seguiré con una sonrisa Yuuri –pensó mientras se secaba las lágrimas que, traicioneras, se habían deslizado por sus mejillas-. Porque soy como un niño, amo el patinaje y no dejaré que otros me quiten ese amor por el hielo, por favor…no dejes que Viktor te quite eso también –rogó mientras miraba al cielo.

O/o/o/o/o/o/o/o/O

Ambos Yuris vieron impresionados al hombre mientras este se acercaba a la pista, por supuesto que ambos sabían quién era. Yuzuru Hanyu era, después de todo, el único patinador al que Viktor jamás pudo vencer.

-¿P-perdón? –Yuuri fue quien tartamudeando rompió el silencio.

-Dije que la afirmación que haces acerca de no tener entrenador o quien te quiera entrenar es incorrecta –el japonés se recargó en la barra de contención mirando a ambos chicos con una sonrisa-. Y lo sabes Katsuki-kun, después de todo, no es la primera vez que te hago esta oferta ¿recuerdas?

-¿Huh? –Yurio miró confundido a ambos japoneses-. Oe Katsudon ¿Qué quiere decir?

-Oh si –la sonrisa de Yuzuru se hizo más amplia-. Antes de que se fuera a Detroit me ofrecí a entrenarlo, aunque en esa ocasión fue más que nada porque Javi quería ver de cerca los avances que pudiera tener, pero Katsuki-kun se negó alegando que no era lo suficientemente bueno para entrenar conmigo –se encogió de hombros-. Imagínate lo indignado que me sentí cuando sí dejó que Viktor Nikiforov lo entrenara.

-Yo…lo lamento –Yuri se removió incómodo ante el recuerdo de hace tantos años, en esa ocasión Hanyu se había acercado a él después de que terminó el nacional japonés, para decirle que si quería entrenar en su academia de patinaje artístico-. Pero realmente no era tan bueno en ese entonces y Viktor…

-Si lo sé, he leído algunas entrevistas en las que comentaste que era tu ídolo –Yuzuru sonrió elevando la comisura izquierda-. No te preocupes en su tiempo yo también admiré mucho a un patinador ruso.

-Hablas de Plushenko ¿cierto? –Intervino el único ruso presente-. Antes que tú y el anciano, él fue el mejor.

-Siempre me impresionará lo apasionados que son los rusos con los deportes de invierno –rio el mayor mientras jugaba con su dije.

-Lo siento Hanyu-san, pero yo ya anuncié mi retiro –La voz de Yuuri se tornó inusualmente seria-. Lamento que tuviera que venir hasta aquí, pero mi respuesta es no.

-¿Oh? –El aludido se llevó la mano a la barbilla sonriendo con malicia-. ¿Entonces piensas retirarte del patinaje dejando a Japón con la deshonra de una deserción?

Yurio miró mal al mayor de los japoneses si seguía así, lo único que iba a lograr era que el cerdo se hundiera más, no lo iba a permitir, estuvo a punto de intervenir cuando otro hombre, cuya presencia no había notado, le sostuvo el brazo y lo llevó al área de los vestidores.

-¡¿Qué demo…?!

-Déjalos, Yuzu va apelar al orgullo japonés, es mejor que no intervengamos –Yuri pudo identificar a quien lo tomaba del brazo, era el español Javier Fernández, quien, al ver la mueca que hizo el ruso sonrió-. Descuida, sabemos lo frágil que puede ser Katsuki, Yuzu lo tiene todo contemplado, por eso tardamos tanto en venir, queríamos darle tiempo a que se tranquilizara.

-¿Huh?

-Si, después de todo un descubrimiento como el que hizo tu amigo no es fácil de digerir

-¿De qué demonios estás hablando? –Yurio tenía un mal presentimiento.

-¿No has revisado las redes sociales? –el español se miraba extrañado y suspiró-. Se filtró el video de una fanática quien captó a Nikiforov con Giacometti en un bar el día antes de la final del Grand Prix –sacó su teléfono para mostrarle al ruso de lo que estaba hablando-. Naturalmente se hizo viral y un escándalo, por eso Yuzu quiso esperar unas semanas antes de venir a Hasetsu.

-¿Cómo supieron que el cerdo estaba en Japón? –preguntó resignado mientras miraba el video y las noticias con el ceño fruncido, menos mal que el cerdo tenía apagado el celular, la batalla que las fanáticas tanto del ruso como del japonés habían tenido se miraba épica.

-Una de las representantes de la federación japonesa nos dijo dónde encontrarlo –Respondió guiñando el ojo- Te preocupas mucho por Katsuki.

-Él es una persona importante para mí.

-Me doy cuenta

Mientras tanto Yuuri bajó la mirada ante las duras palabras de su compatriota, era cierto, había deshonrado al país al retirarse de manera tan abrupta, aunque ya se había disculpado y pagaría una considerable multa, el tampoco sentía que fuera suficiente, sin embargo, al mismo tiempo no se sentía digno de representar a Japón después de eso.

-¿No crees que tus seguidores merecen que por lo menos les compenses el haber abandonado? –el mayor no pensaba ceder, miraba en Katsuki Yuuri un enorme potencial, estaba seguro que si aprovechaban al máximo su talento, Yuuri lo superaría, movería la racha de medallas de oro de nuevo a Japón-. Eres bueno Katsuki Yuuri, no puedes poner el pretexto de que no eres lo suficientemente bueno para entrenar en mi centro, porque ya tienes cuatro medallas de oro y una de plata con tu nombre.

-Pero yo…después de lo que hice no creo que...

-¡Si tan arrepentido te sientes de haberte ido sin más, retírate hasta que repares tu error! –Yuzuru lo interrumpió enérgicamente-. ¡¿O acaso vas a dejar que alguien que no sabe ser constante te quite la pasión por algo que siempre ha estado en tu vida?!

Yuuri se puso pálido al escuchar la clara insinuación de Hanyu sobre Viktor ¿Se supo lo que pasó? ¿Todos sabían que no había podido conservar a Viktor a su lado?, sus ojos se pusieron cristalinos por la idea, haciendo que Yuzuru suspirara, acercándose a él para palmearle la espalda.

-Lo siento me exalté, no se supone que te informara de esto así –metió la mano izquierda en el bolsillo de su abrigo para poder juguetear con el llavero de winnie pooh que tenía dentro-. Solo quiero que vuelvas al hielo Katsuki-kun, tienes talento pero no sólo eso, tú patinas con el corazón, sin mencionar que eres constante en los entrenamientos, lo he visto, tu puedes superar con facilidad a Viktor Nikiforov, incluso podrías superarme a mí – sonrió apoyando su mano derecha en el hombro de Yuuri.

Yuuri se sonrojó por el cumplido, no estaba acostumbrado a que le dijeran que era bueno en sus rutinas, si bien había ganado varias competencias durante su estancia en Rusia, tanto periodistas como compañeros patinadores alababan a Viktor por hacer que él pudiera ganar, nadie reconocía en sí su trabajo, el único que le hacía cumplidos parecidos era Yurio a su manera.

-Pero, la verdad es que yo no hubiera podido ganar si Viktor no me hubiera entrenado –murmuró por lo bajo.

-De nuevo te equivocas –Yuzuru frunció el ceño-. Ciertamente quien te entrene puede tener impacto en el desempeño del patinador, pero el entrenador solo hace una pequeña parte del trabajo, el resto depende del patinador, de su trabajo duro, su confianza, esfuerzo, enfoque e interpretación de los sentimientos que tiene sobre la pista. Así que por favor no digas que tu éxito se lo debes solo a Nikiforov, es una falta de respeto para los familiares, amigos, país y fanáticos que te han apoyado todo este tiempo.

Yuuri bajó la mirada, realmente no estaba seguro de que hacer, por un lado el volver a las competencias, al hielo le recordaba que gran parte de su vida dentro del patinaje la dedicó exclusivamente a Viktor, ya fuera a alcanzarlo o para seguir a su lado, el hielo inevitablemente traería a Viktor a su mente. Sin embargo también estaba la parte de él que siempre disfrutó patinar por el simple placer de hacerlo, esa parte donde por fin se sentía bueno en algo, donde podía mostrar quien era sin inhibiciones, donde podía contar historias o interpretarlas, la parte donde no quería quedar como un cobarde que deja de lado sus compromisos.

-Yo, no lo sé –mordió su labio ansioso.

-Míralo como una forma de retribución –Yuzuru sonrió al no recibir una negativa tan contundente-. Me doy una ligera idea de lo que pasó en ese Grand Prix, no preguntaré porque respeto tu intimidad, pero creo que es necesario que Viktor Nikiforov se dé cuenta del mal que hizo ¿y que mejor forma de hacerlo que el robarle el título de leyenda viviente del patinaje?

-No quiero que esto sea una venganza en contra de lo que me hicieron, yo no soy así –replicó.

-No tiene por qué serlo, si quieres puedes hacerlo por el simple hecho de levantar el nombre de tu país, si no quieres hacerlo por ti y por lo que te hicieron, hazlo por todas las personas que te han apoyado y por las que siguen a tu lado.

-No sé si sea capaz

-Bueno, debo admitir que tu competencia, en especial el tigre ruso que está por allá –señaló por donde salieron Yuri y Javier-. No te lo pondrá fácil, pero no es algo imposible, tienes el talento y la capacidad física, solo es cuestión de que te decidas.

Yuuri se mantuvo en silencio, pensando en su familia y en sus amigos quienes aunque dijeron que apoyaban su decisión, se miraban muy tristes al saber que dejaría el patinaje, pensó en lo que Yurio le había dicho hacía apenas unos minutos también, recordó su anhelo de retirarse con una sonrisa y feliz por su carrera.

Yuzuru se acercó a Yuuri y puso la mano en su hombro.

- Recuerda que las cosas malas sirven para hacernos mejores.

-Yo…-Yuuri tomó aire antes de continuar-. Está bien, regresaré para la próxima temporada porque quiero reparar mi error, además…siempre quise dejar la pista con una sonrisa, no de esta manera

-Y así será Katsuki-kun –sonrió satisfecho e hizo una seña al ver como Javier se asomaba para ver si había terminado de hablar.

Javier y Yuri entraron al ver que ambos japoneses habían terminado su conversación.

-¿Y?... ¿Qué decidiste Katsudon? –preguntó Yuri acercándose al mencionado mientras pasaba protectoramente el brazo detrás de sus hombros.

-Yo…volveré para la próxima temporada –respondió haciendo que los tres hombres junto a él sonrieran.

O/o/o/o/o/o/o/O

Yurio y Yuuri caminaban hacia Yutopía después de haber acompañado a Yuzuru y Javier al hotel. Sin deberla ni temerla Yuuri se encontraba, de nuevo, a punto de ser entrenado por una leyenda del patinaje, sin embargo esta vez lo sentía diferente, quizá porque no se encontraba encandilado ante su nuevo entrenador o porque esta vez lo miraba como un verdadero reto personal.

-Oe Katsudon, no me malinterpretes, me da gusto que regreses y todo pero ¿Estás seguro de querer hacerlo?

-Ahora lo estoy –Yuuri suspiró-. Hanyu-san me hizo recordar algo, que por lo que pasó en Paris había olvidado

-¿El qué? – Preguntó curioso.

-Que me había prometido a mí mismo dejar la pista de patinaje con una sonrisa, no quiero tener ningún arrepentimiento Yurio –volteó a ver al ruso a su lado-. Gracias por hacerme regresar al Ice Castle, la verdad es que me has ayudado mucho aun cuando no te lo pedí, gracias de verdad.

-Lo hice porque no soporto la idea de que el anciano te arrastrara con el –Yuri desvió la mirada hacia el onsen que ya empezaba a distinguirse a la distancia-. Te seré honesto Katsudon, no me sorprende que lo arruinara, Viktor siempre fue así, lo que me sorprendió es que fuera tan idiota como para no ver que por lo de ustedes, por su relación, por ti, valía la pena madurar de una buena vez.

-Yurio…

-Dejemos ese tema Katsudon, ahora lo que importa es que les demuestres a todos, lo que Yuko, tu familia, tus amigos y yo vemos en ti –sonrió elevando la comisura derecha de sus labios formando una mueca arrogante-. Debes entrenar muy duro porque no pienso dejártela fácil, ahora mismo soy yo a quien debes vencer, no me decepciones cerdo.

Yuuri sonrió, sabía que esa era la manera en la que Yurio le mostraba su apoyo sin querer mostrarse vulnerable, en cierto punto esa forma de ser del ruso le parecía tierna.

-Seré un digno contrincante Yurio, lo prometo.

Llegaron al onsen donde los señores Katsuki, la familia Nishigori y Minako esperaban, sorprendiendo a ambos chicos, al parecer, Yuko fue quien dejó entrar al antiguo patinador japonés al Ice Castle y se encargó de comunicar la noticia a todos.

-¡Yuuri! ¡¿Es verdad que Hanyu Yuzuru se ofreció a entrenarte?!

-¡¿Qué piensas hacer?!

-¿Regresaras?

Apenas entró fue bombardeado por las preguntas de Axel, Lutz y Loop quienes se miraban en extremo emocionadas por las noticias.

-Yuko nos lo dijo Yuuri, que Yuzuru Hanyu pidió hablar contigo ¿Qué te dijo? –Minako no podía ocultar la curiosidad y entusiasmo ante la posibilidad de que Yuuri volviera a las pistas que tanto había amado desde que lo conocía.

-Es cierto, Hanyu-san se ofreció a entrenarme–respondió avergonzado.

-El tazón de cerdo aceptó –respondió Yurio al percatarse de la incomodidad del japonés-. Tendrá su primera sesión de entrenamiento mañana.

- Si, Hanyu-san dijo que quiere que nos reunamos en el Ice Castle mañana para observar mi patinaje y ver que debemos pulir.

-Wow, de verdad me da mucho gusto Yuuri –Takeshi palmeó la espalda de su amigo-. Es la primera vez desde que volviste a Hasetsu que te miro entusiasmado por volver a patinar, es bueno tenerte de vuelta.

-Gracias Nishigori, lamento haberlos preocupado.

-Sabes que sea cual sea tu decisión nosotros te apoyaremos –Hiroko dijo sonriendo siento secundada por un asentimiento con la cabeza de su marido.

-Estamos contigo hijo

-Yurio y tu deben estar cansados, vayan a tomar un baño –Mari sonrió a ambos patinadores guiñando un ojo-. Cenaremos Katsudon.

Ambos chicos agradecieron a la mayor de los hermanos Katsuki por lo que subieron a sus respectivas habitaciones para tomar un poco de ropa y después irse a las aguas termales.

Yurio fue el primero en llegar a las termas, suponía que Yuuri se había demorado acomodando sus cosas o hablando con Minako, sonrió al entrar al agua, ese lugar le traía demasiados recuerdos, algunos agridulces, pero no dejaban de ser agradables.

Cerró los ojos dejando que sus músculos se relajaran con el agua caliente e inevitablemente su mente evocó recuerdos de la primera vez que llegó a Hasetsu, recordó como había ido en busca de Viktor, el anciano le había prometido coreografiar sus rutinas y lo haría cumplir a como dé lugar, sin embargo también había viajado a Japón con un motivo oculto, quería estar también cerca de Yuuri Katsuki, aquel patinador que lo había cautivado con su secuencia de pasos, aquel al que había visto sucumbir al llanto en los baños, aquel que llevado por el alcohol lo retó a un duelo de baile regalándole así, la gala en la que más se había divertido.

Suspiró, era absurdo que a esas alturas lo negara, él ya estaba enamorado de Yuuri cuando llegó a Hasetsu por primera vez, al verlo lo pateó por la rabia de saber que al parecer lo único que le importaba al cerdo era Viktor, porque él sabía, sabía que Viktor también había sido cautivado por el japonés, no de la misma manera que a él, ya que Viktor al principio miraba al Katsudon solo como a alguien que hacía el patinaje divertido de nuevo, pero estaba consciente que entre más tiempo el albino pasara con Yuuri, iba a terminar queriéndolo solo para él, ese era el efecto que tenía Yuuri en las personas, aún sin saberlo. Por eso en ese tiempo había insistido tanto con llevarse a Viktor de nuevo a Rusia, no lo quería cerca de Yuuri y sin embargo no pudo hacer nada para evitarlo, Viktor se quedó en Japón y empezó una relación con Yuuri, una relación que Yurio temía acabara mal por las estupideces del albino y ahora aquí estaba, viendo como sus temores se hacían realidad, viendo como Viktor había lastimado a una de las personas más importantes en su vida.

Se acercó a la orilla del ofuro* y se recargó en esta como antaño, estaba feliz de estar en Japón pero sentía que estaba haciendo muy poco por Yuuri, quería ver de nuevo la sonrisa del pelinegro, no soportaba ver el daño que Viktor le había causado, preferiría verlo con el anciano a verlo como estaba ahora, cerró los ojos, lo hecho estaba hecho, solo le quedaba estar ahí para el cerdo, el sería la persona que Yuuri necesitara.

Yuri abrió los ojos saliendo de sus pensamientos al escuchar como alguien entraba al agua descubriendo a Yuuri quien se miraba realmente agotado, no pudo evitar recorrer el cuerpo del pelinegro con la mirada, no importaba el tiempo que pasara, para el Yuuri siempre sería atractivo.

-Ah… no hay nada como esto –susurró gimiendo por el cansancio- ¿No lo crees Yurio?

Yuri se sonrojó ligeramente, sabía que no se daba cuenta, pero el tono de voz del pelinegro había sonado especialmente sugestiva.

-Tienes razón Katsudon, aunque debo decir que te ves molido.

-Lo sé –gimió adolorido-. Nunca pensé que Yuzuru-san se pusiera en su papel de entrenador apenas aceptara –suspiró.

-Pero me da gusto verte de nuevo interesado en el hielo Katsudon –Yurio puso su mano en la cabeza del japonés aprovechando que ahora era más alto y eso se notaba incluso estando dentro del ofuro-. Es bueno tenerte de vuelta Yuuri.

El japonés se sorprendió al escuchar su nombre salir de los labios del rubio, casi siempre le llamaba Katsudon y cuando estaba muy enojado le decía cerdo, eran raras las ocasiones en las que Yurio lo llamaba por su nombre, pero esta vez había sentido algo diferente en la voz del ruso un dejo de cariño que lo hizo sonrojarse involuntariamente, sacudió la cabeza, tal vez era su imaginación.

-Gracias Yurio –sonrió agradecido-. Si no estuvieras aquí probablemente no habría vuelto al Ice Castle.

-No es para tanto –Yuri se apartó del pelinegro poniendo cierta distancia al ver la sonrisa y el sonrojo del pelinegro, si no lo hacía probablemente cometería una tontería-. Hubieras vuelto tarde o temprano, digamos que yo solamente te di un empujón.

-Aun así, gracias –respondió el japonés sin percatarse de lo que provocaba en el menor.

Después de estar unos minutos relajándose con el agua caliente decidieron ir a cenar motivados al saber que el platillo que les esperaba era un tazón de cerdo extra grande.

-Aquí tienen, provecho –Mari sonrió mientras dejaba los platos en la mesa-. Yuuri, papá y mama se fueron a dormir temprano, yo me iré a dormir en un rato más, avísame si necesitan algo –guiñó el ojo a Yurio antes de irse.

-Gracias Mari-nechan, Itadakimasu

Yuri observó como el japonés comía animado, sin duda se miraba mucho mejor que cuando él llegó a Hasetsu.

-Yurio ¿No tienes hambre? –Yuuri preguntó preocupado al ver que el menor no había probado bocado.

-Claro que tengo hambre –respondió mientras tomaba un poco de katsudon con los palillos, le había costado, pero finalmente podía comer con esos palillos del demonio-. Nunca me cansaré del sabor del katsudon que prepara tu madre.

-Está muy bueno ¿verdad? –Yuuri sonrió provocando que el sonrojo del ruso.

Siguieron comiendo durante un buen rato, tiempo en el que el ruso no apartaba la mirada del pelinegro quien comenzaba a cabecear. Yuri simplemente no entendía como una persona dejaría ir a alguien como el japonés, Yuuri era una bella persona, atento, con una terquedad impresionante, fuerte aunque no se diera cuenta, perseverante, sensible y tan amable que a veces desesperaba, eso sin mencionar lo atractivo que era físicamente, tenía rasgos finos debido a su nacionalidad japonesa, un color de ojos entre marrón y rojizo que siempre le llamaron la atención, una linda sonrisa ¿y porque no decirlo? Tenía un excelente cuerpo que provocaba querer explorarlo, el que alguien dejara ir o traicionara a semejante ser humano escapaba de la comprensión del ruso.

Yuri miró enternecido como el japonés dormitaba recargado en la mesa, no lo culpaba, después de que diera el sí, Hanyu lo había hecho hacer ejercicios de resistencia para corroborar la condición física de Yuri, y si el rubio pensaba que Yakov era un explotador, no se comparaba con lo que al parecer eran Hanyu y Fernández.

-Oe cerdo no te duermas –dijo al ver que el pelinegro llevaba tiempo sin cambiar de posición-. Oe Katsudon –gateó rodeando la mesa acercándose el mayor y suspiró al ver que al parecer había caído dormido.

No pudo evitar el acariciar el rostro del pelinegro, se miraba tan lindo dormido, sonrió al comprobar que la piel del japonés era tan tersa como aparentaba.

- Eres un idiota, te resfriarás si te quedas dormido aquí Katsudon–dijo al oído de Katsuki pero este apenas se removió.

Yuri no pudo evitar desviar su mirada a los labios entreabiertos del mayor que parecían incitarlo a probarlos.

-Definitivamente harás que me vuelva loco cerdo –susurró antes de rozar los labios del mayor con los propios, se separó rápidamente temiendo haber despertado al pelinegro y que este lo viera asustado o peor con rechazo, soltó un suspiro en aliviado pero en parte decepcionado al ver que el japonés seguía dormido.

-Oe Katsudon ¡Despierta! Ve a dormir a tu habitación –Sacudió al aludido haciendo que este despertara y le agradeciera el haberlo despertado.

-Lo siento Yurio –dijo tallándose el ojo-. Iré a dormir, solo recogeré los platos y despues iré a la cama

-Deja te ayudo, temo que te quedes dormido y hagas un desastre, andando.

Ambos chicos se dispusieron a recoger la mesa y lo que habían usado para después retirarse a sus respectivas habitaciones.

O/o/o/o/o/o/o/o/o/O

Se encontraban de nuevo dentro del Ice castle, por un momento Yuuri temió encontrarse con un contingente de reporteros a las afueras de la pista, sin embargo recibió una grata sorpresa al ver que en el Ice Castle solo se encontraban los Nishigori junto a Hanyu y Fernández. Yurio lo había acompañado con la excusa de que tenía curiosidad de ver como lo entrenarían, sin embargo Yuuri sabía que en realidad estaba preocupado por él.

-Bien, antes de empezar con el entrenamiento del día de hoy me gustaría poner en claro algunos puntos Katsuki-kun.

-¿Cu-cuáles? –preguntó nervioso mientras se acercaba a la valla de contención.

-Primero, trabajaremos juntos por bastante tiempo así que me gustaría que nos llamáramos por nuestros nombres –sonrió divertido al ver el nerviosismo del menor-. ¿Te parece?, sé que es raro porque yo también soy japonés, pero me acostumbré a llamar a mis compañeros de pista por su nombre debido al tiempo que pasé en Canadá.

-N-No hay problema, Hanyu-san –asintió, algo así le había pasado en su tiempo en Detroit.

-Entonces Yuuri-kun, siéntete en confianza de llamarme también por mi nombre, al igual que a Javi, él nos apoyará de vez en cuando –sonrió.

-Oh cierto, lo siento Yuzuru-san.

-Bien, aclarado ese punto pasamos al siguiente, creo que ya lo sabes pero a mí nunca me ha gustado tener cámaras o periodistas afuera de la pista donde entreno, por eso siempre que iban a entrevistar a Javi yo tomaba el día libre, así que no debes preocuparte de que alguien descubra que estas entrenando conmigo o que estas en Japón.

Yuuri suspiró aliviado, sinceramente había sido algo que le había preocupado desde el principio

-Bien, hay algo más, pero si es necesario o no lo determinaré después de la práctica de hoy, por lo que me gustaría ver de lo que eres capaz hasta el momento, empezaremos practicando las figuras Yuuri-kun, después quiero que me muestres los saltos que puedes hacer.

-De acuerdo.

Yuuri suspiró antes de empezar a deslizarse sobre el hielo, sentía la mirada de los presentes pero trató de concentrarse en las figuras que hacía.

-Trata de acomodar mejor esa pierna libre Yuuri-kun –Yuzuru intervino después de unos minutos.

Yuuri asintió mientras seguía practicando, no le era difícil del todo, pero no podía evitar que los recuerdos de Viktor entrenándolo en la misma pista se colaran de vez en cuando en su mente. Después de unos minutos de hacer figuras y practicar las piruetas que eran sobre el hielo, Yuuri se dispuso a empezar con los saltos, empezó por los saltos triples, un triple axel, seguido de un triple toe loop y un triple salchow, tomó aire antes de pasar a su primer cuádruple, el salchow, quería clavar el salto ya que ahí estaba Yurio, quería demostrar que había avanzado desde que le enseñó a hacerlo cinco años atrás, sonrió al lograrlo, se preparó para hacer el cuádruple que más trabajo le costó aprender, un flip cuádruple, el salto que lo hizo llegar por primera vez al podio del gran prix, el salto de Viktor.

Los tres hombres presentes cerraron los ojos al ver y escuchar la caída del japonés en el hielo, Yuzuru suspiró, se imaginaba que eso pasaría, mientras que Yuri se apresuró a entrar a la pista sin importarle realmente lo que pudieran pensar Hanyu y Fernández.

-¡Katsudon! ¡¿Estás bien?! –preguntó preocupado al ver que Yuuri no se ponía de pie y ocultaba su mirada.

-Estoy bien…

Yuuri respondió con un susurro roto mientras apretaba los puños, odiaba que lo que había pasado le afectara al punto de fallar un cuádruple que no había fallado en más de seis meses, no tenía tanto tiempo sin entrenar como para decir que eso fue lo que lo afectó, tenía que ser honesto, no pudo evitar pensar en lo que ese salto significaba para él, lo que supuestamente había significado para Viktor también, un salto que pasó de ser el distintivo de su entrenador, a ser el distintivo de su relación, sintió como las lágrimas amenazaban con salir nuevamente de sus ojos.

-Katsudon, tranquilo anda, levántate –Yurio lo ayudó a ponerse de pie, sin embargo Yuuri no levantó la mirada preocupando al ruso quien se limitó rodearlo con los brazos mientras lo sacaba de la pista.

El hacer ese salto de nuevo dentro del Ice castle hizo que Yuuri recordara la alegría con la que Viktor lo abrazó cuando le dijo que incorporaría el salto a la rutina de eros, las veces que tonteaban haciendo cargas, las veces que bromeando practicaban el dueto de Stay Close to me, los planes que habían hecho juntos, el cómo algunas cosas cambiaron cuando se fueron a Rusia, el cómo Viktor se había distanciado de forma tan sutil que él no se había percatado hasta que lo vio con Chris en esa habitación de Paris.

-Toma –Yuzuru se acercó a ambos yuris y le tendió un pañuelo al japonés-. Lo necesitas.

-Yo…lo lamento –Yuuri tomó el pañuelo y se secó las lágrimas que traicioneras, se habían deslizado por sus mejillas.

-No tienes por qué disculparte cerdo –el ruso se limitó a poner su mano en la cabeza del pelinegro-. Es normal

-Plisetsky-kun tiene razón –Yuzuru se recargó en la valla que estaba frente a ambos chicos-. Has pasado por una experiencia muy dura Yuuri-kun, generalmente no soy una persona que se deje llevar por los chismes, pero la forma en que fallaste ese salto, y tu llanto posterior me dicen que en esta ocasión los rumores no están del todo errados, por lo que los asumiré como ciertos.

Yuuri levantó la mirada avergonzado por lo que eso implicaba, que ya todos sabían que Viktor le había engañado.

-He estado siguiendo tu carrera Yuuri-kun, en varias entrevistas e incluso en algunas competencias escuché lo que ese salto en específico significaba para ti, era la representación de tu relación con Nikiforov ¿cierto?

Yuuri solo asintió mientras que Yurio frunció el ceño.

-Eres conocido en el mundo del patinaje como el patinador con el corazón de cristal más grande del mundo, muchos podrían interpretar eso como que eres una persona frágil, débil y delicada.

A cada palabra de su entrenador Yuuri bajaba la mirada, él sabía que su autoestima era frágil, era consciente de su debilidad pero nadie le había dicho sobre ella abiertamente y francamente no era algo que le agradara.

-Pero yo no pienso así –Yuzuru continuó haciendo que tanto Yuuri como Yurio lo miraran sorprendidos-. Es cierto que el cristal se puede romper pero no siempre es sencillo, depende del grosor y la forma, sin mencionar que hay ciertos cristales que soportan mucha presión, el cristal también representa que eres una persona transparente, pura, y no solo eso, aun cuando el cristal se quiebra es duro, es fuerte y afilado, además de que cuando se quiebra, se puede poner en calor y transformarse en un cristal más resistente –suspiró-. Lo que quiero decir Yuuri-kun es que si, te rompieron el corazón, pero no debes dejar que eso te hunda, usa esos sentimientos, no dejes que te ahoguen.

-Lo siento, es solo que ese salto…Viktor…yo…nosotros…

-Volverás a hacer ese salto a la perfección Yuuri-kun, es parte de tu crecimiento, es parte de lo que sientes, puede que estés acostumbrado a guardarte las cosas que te hacen sufrir para no preocupar a los demás, pero eso no es siempre bueno, usaremos eso que sientes, ese dolor, esa decepción a tu favor.

-¿Cómo piensas hacer que el Katsudon haga eso? –Yuri preguntó receloso.

-Primero que nada, estaba pensando en llevarlo a una pista un poco más neutral, es obvio que este lugar te trae recuerdos, sin mencionar que a decir verdad, si queremos seguir manteniendo en secreto tu regreso a las competencias será mejor cambiar de pista, mi academia de patinaje tiene una pista perfecta para que entrenemos, pero está en Tokio, tendrías que quedarte en los departamentos que tengo designados para los alumnos.

Yuuri mordió su labio, ya había decidido volver a competir, pero el fallar ese salto minó su confianza.

-¿Realmente crees que valgo todo este esfuerzo, Yuzuru-san?

-Por supuesto que lo creo, te lo dije hace años y te lo repito ahora, eres bueno Katsuki Yuuri, es hora de que uses esos sentimientos que te han hecho caer antes y usarlos a tu beneficio.

-Él tiene razón Katsudon, si no puedes eliminarlos úsalos –Yuri no permitiría que el mayor se hiciera menos-. Me sentiría muy decepcionado si no lo haces, has demostrado ser mejor que esto.

-De acuerdo –cedió haciendo que el mayor de los japoneses sonriera.

-No se diga más –El ex patinador español intervino por primera vez en la conversación-. Discutiremos el tema que patinarás en la temporada una vez que estemos en Tokio, por lo pronto, dejaremos que disfrutes unas cuantas semanas en compañía del otro Yuri –señaló al ruso-. Para que después te mudes a Tokio.

-¿huh? –Yuri enarcó una ceja-. Creí que entrenarían al Katsudon de inmediato.

-Sin ofender Plisetsky-kun pero –Yuzuru sonrió con malicia-. No quiero que la competencia mire los programas de Yuuri-kun antes de que empiece la temporada, y como bien dijiste en este momento tú eres su mayor rival.

-No es como si necesitara espiar para ganarle al Katsudon

El ruso gruñó entre dientes indignado lo que hizo que Yuuri soltara una pequeña risa, por su parte los dos ex campeones del mundo miraron divertidos la escena, para ellos era obvio que el menor tenia sentimientos románticos por el mayor, ambos se preguntaron internamente cuanto tiempo pasaría antes de que el japonés se diera cuenta, probablemente mucho tiempo si seguía así de despistado.


*Ofuro: Es la piscina o pileta donde está el agua caliente en los onsen

Yukie: Y he aquí un nuevo capítulo de este pequeño fic, al fin vimos un poco de Phichit y el intento de Chris por explicar qué demonios pasó

Kuroi: Aunque Phi no lo dejara explicar mucho pero bueno,

Yukie: Y como regalito para Yuri ¡Un beso!...aunque es una lástima que nuestro lindo japonés estuviera dormido.

Kuroi: Bueno las cosas se deben dar lento, recuerden que no ha pasado tanto tiempo desde que Yuuri pasó su decepción, pero no se preocupen, habrá más Yuri al cuadrado en el futuro se los aseguro.

Yukie: Pero no será fácil, les advertimos que no han visto todo de Viktor ¿Qué? ¿Creían que el ruso se iba a quedar tan conforme? Vamos, todos sabemos que no es así, sin mencionar que aún falta saber los motivos que lo llevaron a hacer la estupidez que hizo, pueden dejar sus teorías al respecto en los reviews, nos da curiosidad saber que piensan.

Kuroi: Por otro lado espero que les gustaran las personalidades que estoy armando para Yuzuru y Javier, sabemos que Yuzu puede ser muy amable pero también sabemos que es algo reservado, espero haber plasmado mi intención adecuadamente.

Yukie: Les advertimos que va a haber cosas en las cuales trataremos de ser lo más realistas posible pero para otras, simplemente manipularemos las cosas a conveniencia de la trama, nos veremos en dos semanas más con un nuevo capítulo

Matta ne.

Respuesta a los Reviews:

Paola R. Z: Me alegra mucho que te guste la historia y hacer que puedas imaginar lo que pasa cuando estás leyendo, aquí el siguiente capítulo, espero que también te guste.

Skydark Sun: lo se Viktor es un idiota pero prometo que pagará por lo que hizo, espero que mi Yuzuru te agrade y gracias por tu apoyo.

Grimmyschiffer: Gracias, es lindo saber que te gusta mi historia, y bueno bienvenida al lado oscuro del YuuYu, tenemos té y galletas (xD) aquí un poco de lo que ha pasado con Phichit, descuida tendremos más sobre él en los siguientes capítulos, Descuida Yurio se ganará a su cerdito, pero no la tendrá fácil ya que no es el único que lo quiere a su lado, como dije en las notas del autor, no hemos visto lo último de Viktor, gracias por tu review, espero que este capítulo también te guste.

Sharayanime: Que bueno que te gustara, espero que este capi también te guste.

kamilatancha06: Yuzuru robó el aliento de varias, espero que te guste como lo escribí.

Yukime Hiwatari: Gracias por tu Review linda, nunca falta, seh Yuri es muy dulce pero le cuesta expresar sus sentimientos, en parte porque según él no va con su personalidad, y parte porque no se quiere aprovechar de la situación. Sobre la explicación de Viktor y Chris, bueno aún falta, no quiero decir mucho porque no quiero hacer spoilers dejaré que hagan sus teorías. Ya vimos un poco de cómo esta Phi, descuida veremos más de él, nuestro amado Rey de las Selfies tendrá también su final feliz lo prometo.

: Gracias por tus observaciones, no me había dado cuenta de lo de la chica de lla federación hasta que me lo hiciste notar, ya lo corregí, creo que el cansancio me ganó esa vez, sobre lo del constante cambio de como me refiero a los personajes lo hago para no ser tan repetitiva, lamento si eso confunde a veces, espero que te guste este capítulo. Y si lo de Yuzuru dejó a muchas volando