La noche cayó sobre la isla de los monstruos, y el equipo había instalado un campamento en la zona rocosa donde había nacido Godzilla-Junior, eran en total cuatro tiendas, una era la que Sherman compartía con Penny, otra era de la agente Carter y otra una que compartirían el señor Peabody e Ishiro, y en la última había sido instalado un laboratorio, no era muy grande pero serviría, ahí, estaba el equipo necesario para analizar todas las muestras que pudieran encontrar, y también ahí colocarían las notas de toda su investigación, aunque Sherman había comenzado a escribir una bitácora.

Estaba describiendo, acostado en su sleeping-bag, todos los monstruos que había visto en el día, ya había llenado más de quince páginas sobre ellos, cuando la entrada de la tienda se abrió y Penny entró, cerró el cierre y se arrodillo al lado de Sherman.

-¿Cómo vas?

-Bien, creo que puedo llenar toda la libreta esta misma noche.

-No me digas eso.

-¿Por qué no?

-Porque-Penny se acurruco a su lado-Pensé que esta noche los dos podríamos divertirnos.

A pesar de ser su esposa, Sherman no pudo evitar sonrojarse, no había tenido intimidad con Penny desde la luna de miel, así que era tiempo de tener un poco más, y el hecho de que estuvieran solo a pocos metros de la otra tienda, lo hacía más divertido.

-Vamos, deja el estudio por una noche sabelotodo.

Peabody estaba en el laboratorio sentado en una silla, los sucesos de ese día habían sido extraordinarios, aunque los monstruos lo intimidaban un poco, admitía que eran muy interesantes, y observarlos en su entorno natural era perfecto, además, salir de la oficina le hacía bien, aunque, eso le recordaba el problema que tenía con Sherman, las cosas no iban ni para un lado, ni para el otro, era horrible, simplemente y sencillamente horrible, y patético, de niño, Sherman había sido muy obediente, pero conforme avanzaba el tiempo, se hacía cada vez más rebelde, cada vez más difícil de controlar.

-A veces quisiera que los niños siempre fueran… niños.

-Un pensamiento muy lindo si nos lo pregunta.

Peabody se sobresaltó, en una mesa cercana a la suya, estaban Moll y Lora mirándolo.

-Oh, son ustedes, por favor disculpen mi reacción, es que creí que estaba solo.

-No hay problema, pero sabemos cuál es su problema.

-¿Lo saben, cómo?

-Es un talento que tenemos, y creemos que tal vez, podamos ayudarlo.

-¿En serio, cómo?

-Verá, sabemos porque su hijo, Sherman, no quiere aceptar el puesto que usted le ofrece.

-¿En serio, cuál es?

-Él tiene miedo de decepcionarlo, cree que no es capaz de realizar el trabajo.

-Pero eso es ridículo, Sherman tiene una gran capacidad para realizar cualquier tipo de labor, además, yo no lo escogería si no estuviera seguro de que pudiera hacerlo.

-Pero él no lo sabe, tal vez lo que necesite es una plática con él, pero no solo sobre el empleo, sino sobre la confianza que usted tiene en él, eso lo ayudará a dar los primeros pasos, no haga que se sienta presionado aún, dele alas para volar.

Después de decir esto, las dos pequeñas sacerdotisas desaparecieron, dejando el can solo, pero, reflexionando.

-Sherman-le dijo Penny a su esposo una vez que habían terminado de hacer el amor.

-¿Qué paso?

-Creo que, deberías aceptar el puesto-antes de que Sherman pudiera replicar, ella continuo-Sherman, sé que no te consideras capaz, pero, yo sé que tú eres capaz de logar lo que quieras, pero hay un problema, el único que se interpone en tu camino, eres tú mismo, Sherman, con todo mi amor te lo digo, vence al miedo, confía en ti mismo y verás los frutos que eso puede dar.

Sherman no respondió, pero las palabras de Penny lo habían hecho entrar en razón, su esposa, le tomo la mano y la beso, luego la llevo a su cacheta para que la acariciara.

-Y si tienes miedo, recuerda, yo estoy aquí, contigo, a tu lado, acompañándote, cuidándote, amándote.

Sherman empezó a digerir las palabras de Penny, por una parte estaba seguro de que ella tenía razón, y siendo su esposa, tenía que escucharla, y dejar sus temores de lado, además, tenerla ahí con él, era un gran consuelo, Penny se había convertido en una gran mujer, y Sherman sabía que podía confiar en ella, le tomo la mano y la beso.

-Penny Peterson, te amo.

-Sherman Peabody, te amo.

Y una vez más, hicieron el amor.

A la mañana siguiente, Sherman había salido de la tienda, Penny seguía dormida así que decidió no molestarla, camino hacia el laboratorio dónde su padre lo estaba esperando.

-Buenos días papa.

-Buenos días Sherman, hijo, tenemos que hablar.

Sí que tenían que hacerlo, pero Sherman pensaba que sería otra plática de todos los beneficios de ser el jefe de empresas Peabody, pero esto era diferente.

-Sherman, últimamente, solo he tratado de imponerte… Mi idea de lo que quiero para ti, pero, creo que solo te he dicho porque es importante que aceptes el empleo, pero, no te he dicho que sé que eres capaz de realizarlo, y que no te estoy escogiéndote solo por ser mi hijo, sino porque sé que nadie más podría realizar semejante tarea, además de ti, tú eres capaz de hacer lo que quieras, solo, quiero que lo pienses, no por mí, por ti.

Primero Penny y ahora Peabody, Sherman, estaba cada vez más seguro de que debería de aceptar, si las dos personas que más amaba en la vida lo apoyaban, ¿Por qué no habría de hacerlo?

-Papa.

-Si Sherman.

-Acepto el cargo.

Peabody miro con ojos bien abiertos a su hijo, quien sonreía, aún tenía sus dudas, pero ahora que sabía que tenía el apoyo de su padre y de su esposa, podía afrontarlo todo.

-Perfecto, me alegra mucho de que lo hayas aceptado.

-Creo que tendría que hacerlo, tarde o temprano.

Ambos se sonrieron y estaban a punto de abrazarse, cuando de repente, escucharon los rugidos de todos los monstruos en la isla, se tuvieron que tapar los oídos debido al que el sonido estaba muy alto, los demás salieron de sus tiendas y los alcanzaron en el laboratorio.

-¿¡Que está pasando?!-Penny.

-¡No lo sabemos!-Sherman-¡En un momento todo estaba bien pero después todos los monstruos comenzaron a rugir!

-¡Suena como si su territorio estuviera amenazado!-Ishiro.

-Es algo similar.

Lora y Moll aparecieron de repente, esta vez iban montadas en una Mothra diminuta, y aun así las dos cabían en ella.

-Su nombre es Fairy.

-Muy bonita, ¿pero podrían decirnos que está pasando aquí?

-Sí, los monstruos han detectado una amenaza que acaba de llegar al planeta tierra.

-¡¿Amenaza?!-preguntaron todos al mismo tiempo.

-Sí, miren, esto está en todas las televisiones, celulares, laptops, tablets y computadoras del planeta.

Las dos hadas dibujaron un círculo en el aire y este apareció, luego se hizo más grande, imágenes comenzaron aparecer en su interior y todos pudieron ver como una enorme nave espacial llegaba al planeta tierra, luego cambiaba mientras la nave soltaba otras naves más pequeñas y estas descendían al planeta.

Luego, la imagen mostraba a un monstruo, un dragón de tres cabezas, pero no era Ghidorah, no, este se movía en cuatro patas, además su piel se veía reforzada por una armadura en vez de escamas, tenía dos alas enormes y ojos rojos, en sus piernas tenía picos.

-Humanos, yo soy Keizer Ghidorah, he venido desde muy lejos para encontrarlos, hace años, nuestra nave encontró las células de una criatura fascinante, perfecta, pero por desgracia, esta criatura era un oponente digno para nuestro ejército de monstruos, entonces, si los humanos, fueron capaces de crear un arma que puede darnos problemas, yo creo que necesitamos erradicar ese problema, pero somos justos, así que gente de la tierra. ¡Sus monstruos contra los míos! Si sus guerreros vencen a los míos nos iremos en paz, pero, si nosotros ganamos la guerra, la raza humana será ahora esclava de nosotros, y consumiremos su planeta hasta el último recurso, así que, que gane el mejor.

La transmisión con Keizer terminaba y se luego aparecieron imágenes, unas tras otras, de ciudades, países, que estaban bajo ataques de monstruos, fueron en este orden:

King Ghidorah en Tokio.

Gigan en Okinawa.

Megalon en Hong Kong.

Mutos en Alemania.

Orga en México DF.

Hedorah en Kenia.

Otachi en Rio de Janeiro.

-¡Esto es terrible!-Penny.

-Debemos regresar, debemos-Ishiro, pero fue detenido, ya que la tierra comenzó a temblar de nuevo.

-¡Genial! ¡¿Ahora qué?!-se quejó la agente Carter.

Lo que pasaba es que todos los monstruos, con excepción de Godzilla-Junior, estaban abandonando la isla para entrar en el mar, solo que Mothra y Rodan iban volando.

-¿A dónde van?-Sherman, todos habían salido para ver a los monstruos abandonar su hogar.

-Han sido retados, y deben aceptar el desafío, no piensan quedarse sin hacer nada mientras Keizer destruye el mundo.

-Tenemos que volver al cuartel de la OMAK-Ishiro.

-Podemos ayudarlos una vez más, usando un hechizo los teletransportaremos al cuartel, así no tendrán que arriesgarse a cruzar el océano.

-¿En serio pueden hacer eso?-Sherman.

-Si podemos, ahora, todos pónganse juntos, será un viaje agitado.

Todos las obedecieron, luego las hadas les lanzaron un rayo verde y comenzaron a dar vueltas y vueltas, hasta que estaban en la pista de aterrizaje del cuartel de la OMAK.

-Creo que voy a vomitar-Penny.

Y antes de que alguien pudiera responderle, una enorme garra estuvo a punto de aplastarlos, pero lograron esquivarla, cuando vieron a su atacante, pudieron confirmar que era una tortuga de piedra gigante, que estaba atacando el cuartel, su nombre era Kamoebas, esta les rugió y a su lado apareció otro kaiju, este era Cabeza de Cuchillo, y por si eso no fuera poco, los acompañaban Ebirah y Oodaka en el ataque.

-Oh no, estamos en problemas-Peabody.

Agradezco a Amaria4565 por el favorito y la alerta, a alexander2018 por el comentario y la alerta y a Joan por sus comentarios, por cierto, muy buena idea la tuya, creo que deberías publicarla aquí en Fanfiction.

Y chicos, odio tener que pedirles esto, pero, necesito comentarios en el fic, son el motor de mi mente (siempre que sean moderados) y la verdad es que me ayudan mucho a la hora de escribir, así que tómenlo en cuenta por favor, bueno, sin más que decir me despido, adiós.