Muchas gracias por los rewiews y las visitas de los lectores anonimos
espero les guste el capitulo
Disclamer: los personajes le pertenecen a S. Meyer yo los utilizo sin fines de lucro solo por diversion
CAPITULO IV
Narrador again flashback casa de los Cullen una semana atrás
-¿Edward no ha llegado aun?-pregunta Carlisle a través de la línea
-no, lleva varias horas desaparecido, seguro se fue otra vez a Alaska para pasar su pena
-tengo turno hasta mañana, amor, avísame si da alguna señal, te amo
-también te amo- Esme Cullen corta el teléfono ansiosa, desde que Bella se fue, que ha estado preocupada por su hijo, su nerviosismo es interrumpido por un grito…
Es Alice desde la sala
En 2 segundos Esme esta junto a Alice y Jasper, que están sentados en el sillón, casi con la misma rapidez llegan Rosalie y Emmett todos preocupados por el grito de Alice
-¿que viste?-pregunta preocupada Esme
-a Edward...
-¿le sucedió algo?
Los ojos angustiados de Esme por su hijo hacen que todos estén aun más intranquilos
-lo vi... con Leah Clearwater
- ¿lo ataco?
-Noo es como... como si fuesen uno solo
Todos se miraban confundidos nadie caía en la cuenta de que en las visiones de Alice nunca se habían visto a los hombres lobos
-pensé que no podías ver lobos-dijo por fin Emmett
-y no puedo trate de ver a Sam o a Seth pero no puedo, solo a ella que la vi nítidamente...
-¿pero que hacían?
-Están juntos tomando una decisión…se van a casar
Todos los Cullen presentes estaban desencajados no salían de su asombro, que ya era mayúsculo al saber que por fin Alice veía a un lobo si no que además que en su perspectiva se convertiría en parte de su familia...
Fin flashback
NARRADOR
Edward espera impaciente junto a la cascada la llegada de Leah, el nuevo objeto de su adoración se hacia esperar demasiado haciéndolo temer que la quileute despertó de la ensoñación y huyo lejos de el
De pronto Leah le brinca en la espalda aferrandose a su cuello el no puede evitar una sonrisa, con un suave movimiento gira a Leah dejándola de espaldas en el pasto de la pradera, apoyándose en su pecho, escuchando su corazón agitado. Se besan dulcemente como un par de virginales enamorados
-No me gusta tu impuntualidad Leah, haces q me ponga nervioso
-no encontraba que ponerme-le respondió ruborizándose al ver su vieja camiseta rasgada y sus jeans casi andrajosos
-Quiero que vayamos a mi casa, voy a presentarte formalmente a todos-le dice levantándose de un salto y a Leah junto con el
- NOOOO que vergüenza me daría presentarme así, que pensarían de mi?
- Que eres hermosamente natural-dijo besando sus manos sin dejar de mirar sus ojos
-dejémoslo para mañana a ver si tengo algo mas decente, hoy solo quiero estar contigo-se lanzo en su duro pecho abrazándolo fuertemente si hubiese sido un humano normal, habría terminado llorando con unas cuantas costillas rotas
-Debe ser hoy Leah mañana no se lo que podrían decidir los del consejo
Por un momento Leah volvió a ser la de antes soltando a Edward comenzó a enfurecerse
-ESTOY HARTA QUE ESOS VIEJOS DE MIERDA SE QUIERAN METER EN MI VIDA PRIMERO POR SER LOBA, LUEGO POR IMPRIMARME, QUE DIABLOS IBA A SABER YO...
Estaba tan furiosa que se transformo la ropa que llevaba acabo de romperse dejando a la loba de pelaje gris mirando al joven vampiro frente a ella
-debes aprender a controlarte
-"como si tu supieras lo que es el control"-le respondió telepáticamente Leah -"definitivamente no te transformas en algo peludo"
-pero debí siempre controlarme para ir a la escuela, para no morder a Bella...
Ahí la loba enseño los dientes, ya no eran celos de Jacob, eran por haber sido la novia de su Edward
La nariz de Edward empezó a arder, el olor a chucho se acercaba por diferentes puntos del bosque, del que emergió Sam Uley y la manada que miraba con desconfianza al vampiro
-"¿estas bien Leah?"
-"Si Sam y no te metas"-Leah le enseñaba los dientes a Sam
-"Cuidado con mi hermana se cabrea con facilidad"-le dijo un alegre Seth a Edward-"no había tenido el gusto de darte la bienvenida a la familia Clearwater cuñado"
-Gracias
-"Váyanse de una vez mejor será"
-"Esta bien, pero Leah evita transformarte, y no nos agrada saber que tan "grande" es tu novio ni como usa su herramienta"
Edward quiso abalanzarse sobre su cuñado pero Sam se lo impidió, sin más palabras se alejaron dejando a Leah cabizbaja.
-Transfórmate en humana cariño- Edward le acariciaba el hocico y la cabeza
-"Esta bien"
Edward se aparto para sacarse la camisa y dársela cuando fuera humana nuevamente
-Odio la telepatía de manada, desde que Jake se fue y nos reintegramos a la manada de Sam que no tengo privacidad- Leah Lloraba en los brazos de Edward que la vestía con su camisa,
Levantando su barbilla y secándole la cara
-¿Ves que debes controlar tu temperamento? pronto estaremos casados y no quiero compartir nuestra vida marital cada vez que te enfurezcas
La quileute solo asintió con la cabeza aferrandose al cuerpo de piedra de su novio...
Se dirigieron nuevamente a la casa bodega, donde Alice solía guardar toda esa hermosa ropa con solo una postura cajas closet bolsas todo lleno de vestidos, pantalones, blusas y más todo impecable por supuesto
-busca cualquier cosa que te agrade, quiero que te veas hermosa
-no se si deba, no creo que sea de buen gusto vestir la ropa de Alice, en esta ocasión
Los ojos de Leah iban de un vestido a otro, todos hermosos y de cotizadas marcas, todos los que ella en más de una ocasión había visto con ojos codiciosos en las revistas que la propia Alice dejaba en el garaje de los Cullen para que leyera cuando ayudaba en la guerra contra los neófitos.
Finalmente encontró algo que no le molestaría usar, era un vestido de rayas de suaves colores pastel con tirantes bolsillos cuadrados de parche, y un cinto que se ataba adelante
Se saco la camisa de Edward que aun vestía mientras el la miraba de reojo.
-Me encanta, pero necesito zapatos-comento al terminar de ponerse el vestido
Edward la tomo de la mano y la llevo a otra sala que tenia aquella cabaña, se detuvieron ante una puerta que no tenia nada de especial
-por favor ábrela
Leah abrió la sencilla puerta y quedo deslumbrada con lo que allí vio, era un cuarto lleno de repisas con zapatos de todos los estilos, era como el paraíso de los zapatos, habían de todos los colores y tipos, Edward se sonrío de la cara de la chica que parecía como la de un niño en la tienda de juguetes
-Elige lo que quieras, esto será como tu tienda personal
Leah casi babeaba, en secreto siempre había admirado el buen gusto de Alice para la ropa, también estaba celosa de que ellos pudiesen darse todos esos gustos, siempre amo la moda pero nunca había tenido como comprar nada, cuando tenia 15 años, antes de convertirse en loba aprendió a coser con su madre en una vieja maquina de pedal, ahí se arreglaba los jeans y las camisetas, que luego prácticamente destruyo en sus transformaciones y en las correrías por el bosque con la manada, tomo unos zapatos de color violeta que dejaba la punta del pie al aire, se sintió feliz de verse tan bien vestida por primera vez en mucho tiempo.
-Edward, tengo un problema- sonrojada miraba a su novio
El vampiro la miro un poco desconcertado, ya vestía bien su pelo estaba ordenado debido a lo corto de este no se podía imaginar que mas necesitaría una chica.
-¿Cuál?-pregunto totalmente desconcertado
-No tengo ropa interior-le susurro
Edward sintió con esa frase arder todo su cuerpo imaginarse a su futura mujer sin ropa interior lo hizo querer tomarla y destrozarle aquel vestido, quiso hacerla suya en ese instante, pero logro controlarse como lo hacia ante la sangre, como lo hizo miles de veces en las escuelas rodeados de humanos con corazones juveniles rebosantes de sangre.
Solo fue un segundo el que le tomo pasar a todas esas cosas por su cabeza, sus pensamientos y sentidos acostumbrados a ser más rápidos para poder controlarse detuvieron todo o casi…
Apresuradamente la tomo de la cintura abalanzándose desesperadamente a su boca, ella abrió su boca también, aun sorprendida pero devolvió toda la pasión que el puso en ese beso, sus lenguas se buscaban, toqueteaban y huían, sus manos comenzaron desesperadamente a rasgar la ropa del otro, el hermoso vestido que Leah escogió quedo desparramado por la habitación entera, la camiseta de Edward era solo jirones de tela cubriendo casi nada
Edward se detuvo un instante mirando a la chica que en pocos instantes poseería, miro sus pechos descubiertos y se lanzo sin mas a lamerlos, lo único que hizo con delicadeza fue masajearlos temía que si los apretaba mas dejaría a la chica sin busto (jajajaja narrador con ataque)
Su pantalón a punto de reventar agradeció a Leah por quitárselos salvajemente dejando libre a su (ufff... calor) herramienta, con la rapidez propia de un vampiro la coloco en el suelo y sin ni siquiera comprobar la humedad de ella la penetro provocándose ambos una electricidad deliciosa, Leah gemía arqueando la espalda, el vampiro arremetía contra ella sin piedad, de ser una chica normal le habría roto la cadera y quien sabe que mas.
Estuvieron amándose bastante tiempo, las repisas del closet daban cuenta de su pasión, el gemido del orgasmo fue mutuo, y algo de daño tenía el piso para demostrar que fue sublime.
Se quedaron tranquilos con la respiración aun agitada de Leah de fondo, a pesar de ser casi indestructibles quedaba bastante adolorida.
-Ahora no tengo nada –confirmo riéndose Leah- y lo peor que tu tampoco, no veo que sea oportuno presentarnos…
El teléfono de Edward bastante machacado sonó desde el otro lado de la habitación, Este se levanto rápidamente pero camino tranquilo a buscarlo, mientras Leah miraba su espalda mojándose los labios
-Alice-contesto el teléfono
-Hermanito hace rato que los esperamos, ¿no querrás que vayamos nosotros a buscarlos?-dijo maliciosamente
-No te preocupes estamos allá en 5 minutos- contesto seriamente y corto el dañado teléfono
Ayudo a levantarse a Leah, la abrazo un momento le beso la frente y la miro con toda la ternura del mundo.
-Perdona pero tendrás que buscar nuevamente ropa
Ella solo asintió, alejándose en dirección a las cajas y bolsas donde había encontrado el vestido que ahora se encontraba esparcido por la habitación, El la miro de reojo pero se dirigió a otra puerta saliendo nuevamente vestido.
-¡Hey! Así no se vale yo aun no elijo nada
Esta vez eligió un pantalón…
