Hola!!! Aquí el tercer cap de la historia (el prólogo no lo cuento, porque es simplemente una introducción). Aquí empieza lo interesante:

PARA LOS ANTI-SLASH: lo siento, pero aquí, el primer párrafo deja a las claras que va a haber un slash en la historia. De todas formas, el capítulo es completamente legible y no tiene ningún slash.

PARA LOS PRO-SLASH: lo que estabais esperando, por fin un poco de slash/yaoi, aunque el siguiente capítulo promete más (nada explícito ni implícito, pero seguro que os gustará).

Bueno, no hablo más.

Capítulo 3: Desconocido

Seth no sabía que responder, como si las palabras se hubiesen helado con el frío desprecio de los reproches de Edward. No sabía qué podía decir, qué podía contestar, sólo se quedó allí, mirando la espalda de Edward al tiempo que éste salía de la casa. Tampoco lo sacó de su sollozo silencioso el sonoro portazo de Edward tras su salida.

- Edward... – susurró Seth con los ojos fijos en la puerta cerrada – estás muy confundido, muy confundido – dijo secándoselas lágrimas mientras se sentaba en el sofá, incapaz de reaccionar de otra forma. No sabía si Edward lo había escuchado o si ya se encontraba demasiado lejos.

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Edward corría, sin rumbo, lejos de Seth y de la casa. Por supuesto que lo había oído, al igual que sabía que Seth no se había ido a vivir con ellos huyendo de su familia y de Sam. Seth no sabía ocultar sus pensamientos como Bella ni había aprendido a camuflarlos como Carlisle (N/A: Mirar "Los pensamientos de Carlisle").

Unos pasos rápidos lo sacaron de su enfado. Jacob corría hacia él y como siempre, los pensamientos del licántropo inundaron su mente, como si Jacob se obligase a gritarlos. Pensaba en alguien, en un vampiro, dedujo Edward, pero el enfado, la confusión y el desconcierto de los pensamientos de Jacob los hacía contradictorios y sin sentido.

Edward corrió hacia Jacob y Renesmee guiado por los pensamientos del lobo, mientras el volumen de estos aumentaba:

El vampiro... debería matarlo... vampiro... pero ¿Nessie? ¿Y Ness?... Su padre... vampiro... Sí, Edward... matar, tendría que volver... tengo que encontrar a Edward... tendría que haberlo matado... Nessie... el vampiro... su olor... odio... pero... correría peligro... Edward... sí exacto, matarlo...

Edward seguía corriendo sin encontrar ningún sentido a los pensamientos de Jacob. Ya estaban muy cerca y el licántropo aún no se había dado cuenta de su presencia.

- Jacob – gritó Edward para parar al lobo, un instante antes de que éste siguiera corriendo rumbo a la casa.

- ¡Edward! – dijo sorprendido de verlo – Nessie y yo y... entonces... el vampiro y quería... pero claro, con Ness yo... y corrí y pensé – Jacob jadeaba debido a lo rápido que había corrido, lo suficientemente rápido para que un lobo necesitase jadear. Las palabras de Jacob salían atropelladamente de sus labios. Renesmee, aparentemente más tranquila, subida a su espalda dio un salto al suelo.

- Papá, Jacob está un poco nervioso, déjame a mí que te lo enseñe, porque no sé si me puedo explicar mucho mejor que Jacob – dijo y posó una mano sobre la mejilla de Edward.

...

Al instante Edward pudo ver lo que Renesmee y Jacob intentaban decirle...

...

- Vamos Ness – la animaba Jacob desde el agua del lago. Fuera, la hija de Edward y Bella corría hacia él con el traje de baño ya puesto.

De un salto se zambulló en el agua. Buceó un poco por debajo de los pies de Jacob y tiró de ellos hacia abajo, provocando que el licántropo tragara una gran bocanada de agua. Cuando Jacob volvió a salió a la superficie buscó a Renesmee con la mirada.

La encontró unos metros a su derecha y nadó hacia ella. Sin embargo ella no hizo nada por escapar de él como esperaba sino que lo esperaba. La mirada de Renesmee estaba fija en el tupido follaje del otro lado del lago. Jacob dirigió la mirada hacia esa zona y entonces lo vio. Un vampiro los espiaba desde la maleza.

Su cuerpo se preparó para el combate. El viento cambió y pudo sentir su olor en el aire. Sus brazos empezaron a tiritar suavemente no por frío, sino preparándose para la transformación. Pero miró a su derecha y vio a Nessie con la mirada fija en el vampiro. Intentó controlare tanto cuanto pudo y agarrando a Renesmee con un brazo nadó hacia la orilla, recogió las cosas con un solo movimiento del brazo que le quedaba libre a la misma vez que impulsaba a Ness para que se aferrara a su espalda.

...

- Entiendes ahora lo que te intentaba decir – le dijo Jacob cuando Renesmee apartó la mano del rostro de su padre -. No podía poner en riesgo a Renesmee.

- Tranquilo, dirígete a la casa – le dijo Edward – Renesmee, en cuanto lleguéis no salgas de casa. Yo iré al lago.

Jacob asintió. Se agachó un poco para dejar a Renesmee acomodarse en su espalda, que se subió con un grácil salto de gacela. Y sin mirar atrás corrieron rumbo a la mansión, donde se encontraba esperando solo y ajeno a todo Seth.

Edward esperó dos segundos antes de partir hacia el lago siguiendo el rastro que el lobo había dejado en su rápida carrera.

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Alice dejó caer la percha y el vestido azul que llevaba en la mano. Sus ojos se desenfocaron observando algo que solamente ella era capaz de ver. Bella se tensó dos metros a su derecha y andando con paso tranquilo se acercó para recoger la prenda caída. Silenciosa como cualquier otro vampiro, Rosalie se acercó tan rápido como pudo sin llamar la atención de los demás clientes de la tienda.

Los ojos de Alice volvieron a su estado normal.

- Tenemos problemas – dijo con voz temblorosa en un susurro inaudible -. Atacan a Edward y después... desaparece.

- ¿Cómo que desaparece? – preguntó Bella.

- Simplemente desaparece – contestó Alice -. Dejo de verlo.

- Y… - Bella se mordió el labio - ¿Por qué puede desaparecer de tu visión? – sabía la respuesta, pero por alguna macabra razón, su mente se negaba a aceptarlo.

- Por… - Alice cerró los ojos, intentando evitar las palabras que estaba a punto de decir – por que un lobo esté con él o por que… muera – la última palabra sonó en un leve susurro.

- ¿Matan a Edward, Alice? – preguntó Bella con los ojos desencajados, depositando con una mano la prenda que Alice había dejado caer en uno de los mostradores y agarrándola de la muñeca con la otra mano al tiempo que la arrastraba fuera de la tienda.

- No lo sé.

- ¿Cómo que no lo sabes? – preguntó sin apartar la mirada del frente. Rosalie se encontraba a su izquierda, buscando las llaves del coche en el bolso, mientras Emmett la agarraba de la cintura -. Sólo quiero saber si han matado a mi marido.

- No lo sé.

- ¿Qué has visto, Alice? ¿Lo matan o no? – preguntó y la presión de su mano en la muñeca de Alice se intensificó.

- No lo sé. Podría a ver interferido Seth o Jacob y entonces no los veo. Desaparecen.

- Ve a avisar a Jasper – le susurró Rosalie a Emmett y le posó un beso en los labios un segundo antes de subir el coche.

Bella se sentó en el asiento del copiloto, con la mirada fija en la carretera. Rosalie conducía tan rápido como podía, mientras en la parte de atrás Alice se esforzaba por mirar en un futuro que le estaba vetado por naturaleza.

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Jacob entró en la casa con un sonoro golpe tras de sí. Renesmee corrió al salón. Allí, sentado en el sofá grande se encontraba Seth, con la cabeza enterrada entre las manos.

- Seth, ¿te encuentras bien? – preguntó Jacob mientras marcaba el número de Alice en el móvil, aunque sus dedos demasiado grandes para los pequeños botones del móvil unidos al nerviosismo, le hicieron tener que marcarlo tres veces hasta acertar.

- Sí – contestó con un hilo de voz. Sintió el cuerpo de la pequeña de doce años sentándose en el sofá y recoger sus piernas.

- ¿Alice? – la voz de Jacob sonaba nerviosa pero segura – Hay alguien ahí fuera y nos ha estado espiando a Renesmee y a mí – su voz esperó unos segundos para contestar -. Sí Edward ha ido al lago – la voz de Alice sonó al otro lado del teléfono -. ¿Qué Edward corre peligro? Iré a ayudarlo – cerró el teléfono ignorando las palabras de Alice al otro lado -. Seth quédate con Renesmee mientras yo... – se giró para mirar a Seth, pero el lugar que ocupaba hacía un segundo estaba vació. Nessie señaló la puerta abierta y Jacob comprendió que el licántropo había ido en busca de Edward.

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- ¿Jacob? ¿Jacob? – Alice cerró el teléfono al comprobar que el lobo le había colgado -. Perfecto, Edward ya va de camino y encima Jacob le sigue la pista, por lo que no podré ver qué le ocurre.

- Rosalie, ¿no puedes ir más rápido? – susurró Bella entre dientes con un tono que sonó a amenaza. Rosalie pisó a fondo el acelerador.

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La casa al norte de Boston era lo suficientemente amplia para toda la familia Cullen, sin embargo, no convencía a Carlisle el hecho de vivir en una zona tan concurrida y poblada.

- Le prometo que le llamaremos en cuanto tomemos alguna decisión – le dijo Esme a John, el encargado de la inmobiliaria que se encargaba de mostrar la casa a los clientes.

- Muchas gracias, señores Cullen – dijo con una sonrisa -. Esperaré su llamada.

Carlisle hablaba por teléfono con Alice mientras Esme se despedía del trabajador de la inmobiliaria. John seguramente habría afirmado que eran un matrimonio completamente normal, lo que no sabía era que el oído de Esme era lo suficientemente fino como para oír la conversación de su marido.

Carlisle y Esme subieron al coche.

- ¿Crees que estará bien? – preguntó Esme refiriéndose a Edward.

- Alice lo ha perdido del radar – contestó Carlisle mientras ponía el coche en marcha -. Sabemos que hay algo ahí fuera, pero también están Jacob y Seth… No sé qué pensar – Esme se encogió en su asiento -. Pero creo que Edward sabe protegerse solo.

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Seth corría por el bosque todo lo rápido que podía. El olor de Jacob era fuerte y aún podía seguir su rastro, pero el marcado olor de la trayectoria de Edward fue el que marcó su camino.

Detrás había dejado su pantalón vaquero hecho trizas debido a su transformación, pero ahora, en su forma de lobo, se sentía por fin capaz de demostrarle a Edward que no era ningún cobarde.

Los árboles se abrían a su paso y sus patas se posaban en el suelo apenas un segundo que él aprovechaba para dar un fuerte impulso a su carrera. Edward estaba en peligro y él era el único que estaba lo suficientemente cerca para poder ayudarle.

De repente los árboles se abrieron y por fin el lago se dibujó ante él. Edward se encontraba en el otro extremo del lago, luchando con un vampiro que no había visto nunca. El vampiro saltaba con la intención de darle un golpe en la cabeza a Edward, pero éste, mucho más ágil evitó su ataque. Seth comenzó a correr hacia ellos bordeando el lago.

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El vampiro era más fuerte que Edward, pero no lo superaba en velocidad. Edwatd aprovechaba esta ventaja en cada ataque, intentando ser lo más rápido posible para despistar a su rival, intentando ver un hueco en sus defensas por el que colarse para poder darle el golpe definitivo.

Saltó por encima de su enemigo, que había optado esta vez por atacarle a las piernas. Pero algo en su salto lo desequilibró. Se quedó por un instante observando el lobo que se acercaba corriendo hacia ellos.

- Seth – murmuraron sus labios. No podía entender su presencia allí.

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Edward se había quedado mirándolo. Petrificado, pero Seth no paró de correr y pudo ver que el vampiro que peleaba contra Edward se había percatado de su desliz y esta vez si iba a alcanzarle con sus dientes reluciendo bajo la luz que se colaba por los árboles.

Sólo tenía una oportunidad de salvar a Edward.

Seth se impulsó de nuevo, mucho más rápido y mucho más potente que los saltos anteriores, intentando estirar su cuerpo todo lo posible para llegar a Edward un instante antes que los colmillos del vampiro.

Saltó por encima de Edward, que tuvo que agacharse para evitarlo y sintió el frío de los colmillos del otro vampiro clavándose en su piel. Quizás para siempre…

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Fin del Cap!!!! Qué intriga!!!! Intentaré continuar pronto. Espero sus RR.

Ah por cierto, no sé qué ocurre con FF pero no avisa últimamente de mis actualizaciones, así que vuelvan a marcar history alert si tienen este problema y esperemos que así se solucione.

Nos leemos!!!