4) QUIERO QUE SEPAS

Me desperté y me bañé rápidamente, habíamos quedado de encontrarnos a las 9:30 am en la cafetería y eran las... 9:40... salí corriendo lo mas rápido que pude y llegué y la vi con cara molesta en la misma mesa de ayer.

"Perdón por llegar hasta esta hora Tsubomi-chan." Le dije mientras me rascaba la parte de atrás de la cabeza, ella volteo su mirada molesta. "Si quieres yo te traigo el desayuno pero no te pongas así." Empecé a asustarme, realmente iba a volver a como era antes por esta estupidez.

"Yaya-chan es muy irresponsable y ahora la tendré que levantar yo." Dijo con un puchero y cruzada de brazos.

"Oye yo se que antes de que pasara todo esto eras molesta con eso de que eras muy estricta pero ahora es una pereza levantarse tan temprano." Dije mientras un bostezo se me salía

"No debería ser una pereza levantarte temprano cuando hay alguien esperando por ti." Mi boca se abría y cerraba para encontrar alguna cosa para decir. Desde hace mucho tiempo no tenia a alguien a quien tener para hablar o hacer algo, no tenia a nadie quien no me odiara, pero ahora con ella si la tengo y estaba en vez de estar con ella todo lo posible, estaba durmiendo.

"Oye... ¿aun esta firme el desayuno entre las dos?" Fue lo único que se me ocurrió decirle.

"Por supuesto, pero como te ofreciste me deberás traer lo que te pida." Asentí y me dijo que lo que quería era un cereal, unos huevos y un jugo de naranja.

Luego de un rato en la fila y rogándole a la hermana que le tocaba este turno hoy, ya estábamos trayendo la comida para ella. Comimos mientras le advertía que mis clases de canto iban a ser exigentes. Luego de un rato de comer, fuimos a mi dormitorio para que pudiésemos practicar ya que según ella, ya había alguien en la iglesia así que no podíamos estar ahí. Llegamos y mis clases empezaron.

"Para ver cuales son tus problemas, primero quiero que me la cantes y así hacerte una evaluación." Luego saco de una bolsa (¿desde cuando la tenia?) dos copias de esa canción, aquella que me hace sentir los ojos pesados debido a lo que significa. Me entregó un copia y yo tímidamente la acepté, me sentía incómoda con todo esto, pero no le iba a decir que no fuera esta porque igualmente esta normalmente la cantaba el coro. Me miró fijamente mientras se alistaba para cantar. Y empezó.

Su voz... era tan hermosa, su delicada voz hacia los altos y bajos de una manera que sólo puedo describir como cercano a la perfección (aunque realmente, todo lo estaba haciendo a ese grado), su mirada me penetraba y me hacia sonrojar porque realmente me hacia sentir como si todos sus sentimientos estuvieran dirigidos hacia mi, realmente esta interpretación era perfecta, Tsubomi logró hacer esta canción suya y yo era la única que podía oírla, bueno además de la gente que pienso que está pasando por estos pasillos y muy probablemente pare a escucharla. En el final empezó a cerrar los ojos mientras se ponía las manos en el corazón. Cuando termino los volvió a abrir y nuestros ojos se volvían a encontrar en inmediatamente fijo su vista al suelo, claramente avergonzada.

"Y... que te pareció." Me pregunto mientras su mirada no se despegaba del suelo.

"..." me había quedado sin palabras ¿realmente me pidió ayuda esta niña?

"Oye si estuve mal no tienes porque no decírmelo." Iba ha responderle pero se escuchaba del otro lado de la puerta a la gente diciéndole que lo había hecho perfectamente. Sabia que había gente afuera queriendo escuchar.

"Ya las oíste Tsubomi-chan, lo hiciste muy bien." Ella levanto su mirada mientras su rostro se le iluminaba. "Sin embargo, tienes que corregir el movimiento de tus manos, no puedes ser tan... expresiva sabiendo que estas en el coro donde a diestra y siniestra vas ha tener a tus compañeras." Realmente aunque estuve totalmente anonadada por su interpretación, tuve que decirle eso por su propio bien, podría golpear a alguna compañera y luego la sancionaran o algo pasara.

"Entonces, ¿me puedes mostrar un ejemplo de como debería ser en realidad?" Me estaba pidiendo que le cantara... no, no podía hacerlo empecé a negar fuertemente mientras las lagrimas se me formaban en mis ojos y mis piernas se volvían débiles.

"¡No! ¡NO LO HARE! ¡NO DESPUES DE LO QUE PASO! ¡ME PROMETI QUE NO LO VOLVERIA A HACER PORQUE POR ESO FUE QUE LA CONOCI!" mi ira no me hizo darme cuenta de que Tsubomi se encontraba con una mirada te terror. No. No. Lo arruiné, la única persona que estaba conmigo me iba a abandonar. Me levante y empecé ha correr.

No pude correr mas de dos pasos ya que unos brazos agarraron mi cintura haciendo me sentir bien, cálida, viva. Voltee y vi a Tsubomi abrazándome.

"No creas que vas ha huir tan fácilmente Yaya-chan." Intentaba zafarme de aquel agarre, pero mis fuerzas todavía no me daban para poder lograrlo. "Si crees que ahora estaré aterrada de ti, no te preocupes, se que no me harás daño. Se por lo que has pasado y se porque reaccionaste así.¨ a medida que ella me hablaba, yo solamente me iba calmando mientras escuchaba aquellas palabras ¨Quiero ayudarte a olvidarla, quiero que pares de sufrir por ella y veas que tu vida vale la pena y que hay mucha gente que vela por ti. Quiero que entiendas que voy ha estar a tu lado pase lo que pase. Quiero que sepas que no te abandonaré como lo hicieron todas. Quiero que sepas que siempre has sido la mejor amiga que he tenido. Quiero que sepas que los momentos que pasamos juntas me hacen sentir feliz. Quiero que sepas que quiero aprender de ti para cantar mejor aunque todas esas personas piensen que soy la mejor. Quiero que sepas que algún día quisiera escuchar de nuevo tu canto, pero solamente cuando estés lista para ello." Mis lagrimas salían por esas palabras tan hermosas que me dedicaba Tsubomi. En un momento me soltó y me volteo para que la viera. Sequé mis lagrimas y nuevamente me abrazó pero esta vez yo si le pude corresponder el abrazo.

¨Pero ¿te grité como si fueras cualquier persona? Se notaba que tenías miedo por mi reacción.¨ no podía perdonarme lo que acababa de hacer.

¨Era una reacción natural con base en lo que has pasado.¨ dijo con un tono de sarcasmo ¨Además todas tenemos algo de lo que nos arrepentimos o que pensamos que lo estamos haciendo de una manera incorrecta.¨ me dijo con toda sinceridad, sin embargo no me podía creer que ella tuviera algo así.

¨Creo que tu eres la excepción en esto.¨

¨No… yo soy egoísta… hago las cosas por lo que quiero y no por las demás.¨

¨¿Y que hay de mi?¨ iba a empezar a hablar pero su estomago empezó a gruñir por la falta de almuerzo. "Veo que no te bastó con el desayuno ¿o no Tsubomi-chan?" Se sonrojó y golpeó mi hombro.

"Baka llevamos como tres horas aquí y ya son las 2:00 pm" vaya el tiempo con ella se pasa realmente rápido. Nos dirigimos a la cafetería mientras yo no podía creer lo afortunada que era de tener a Tsubomi a mi lado.