Agradesco el hecho que a todos os guste mi historia y deciros que este capitulo es el más largo de todos...
Capítulo 4
Ni Kurapika ni Kuroro se habían presentado en la mañana, lo que desilusionó al resto de compañeros respecto a si iban a realizar la obra…
- Max ¿Qué haremos ahora? Kuroro y esa chica Kurapika no quieren representar sus papeles en la obra y tú te niegas a que lo hagan otros… - dijo Machi
- Supongo, que deberemos realizar la otra obra…
- ¿la otra? – dijo Shizuku mientras se acercaba al par
- Si, la obra que escribí yo…
- ¡Oh! Es Kuroro – dijo Shalnark
En efecto tal y como había dicho Shalnark, Kuroro entraba por la puerta y se acercaba al que a cada segundo, más numeroso grupo.
- Max, chicos – saludo Kuroro – sé que dije que no iba a representar la obra, y no lo hare, pero creo que como delegado y compañero vuestro, no puedo permitir que el hecho de que yo no participe os arruine la obra a vosotros, así que voy a ayudaros en lo que haga falta, para que podéis realizarla…
- En verdad agradeceremos tu ayuda, pero vamos a realizar otra obra – dijo Max – ya que de nada sirve mostrarla a la luz, si quienes tienen que verla se niegan a hacerlo, ¿no es cierto, Kyo? – pensó
Sus pensamientos fueron interrumpidos por la llegada del profesor Satotzu, el tutor de la clase de tercero A, en la escuela media…
- Chicos, ¿Habéis visto a Kurapika? – les preguntó
- No, ella no ha venido todavía – dijo Shizuku
- ¿Por qué la busca? – preguntó esta vez Max
- Tiene que ocuparse de unos documentos acerca del festival, como delegada de curso…
- Tal vez esté enferma – dijo Machi
- Si es así, no ha informado todavía de eso, en todo caso si la ven díganle que estoy en la sala de profesores de aquí…
- Así lo haremos – dijo Shalnark
-Sería un problema si está enferma, ¿Tal vez debería pasarme por su casa para verla? Al fin y al cabo ella vive sola, así que puede que no pueda llamar…
- ¡Esta sola dices! – Exclamó Kuroro sorprendido - ¿Acaso su hermano, no cuida de ella? Es su hermana menor, como puede ser tan…
- No creo que Kyosuke pueda cuidar de ella… ahora – dijo seriamente Maxwell interrumpiendo les pensamientos de Kuroro – acaso no sabe nada de lo ocurrido…
- Como sea – dijo con tono de molestia, lo que sorprendió a sus compañeros y un poco a Max, quien se reponía mostrando una alegre sonrisa – ¿Qué es lo que necesitas que haga? – pregunto aún molesto Kuroro
- Bueno aquí tienes la lista de las cosas que necesitamos comprar, ¿podrías hacerlo tú? Solo tienes que ir a la sala de profesores y pedir un permiso para salir, siendo tú seguro que te lo dan – dijo Max – Sin duda alguna Kyo tenía razón acerca de ti… - Pensó Max mientras veía a Kuroro partir
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Kuroro seguía molesto, aunque ya no sabía porque exactamente, en cuanto llego a la sala de profesores, busco a uno de ellos para pedirle el permiso y allí encontró al profesor Satotzu…
- Profesor – dijo Kuroro acercándose a este – Debo ir a comprar unas cosas que necesitamos para realizar la obra, y necesito el permiso para salir…
- Claro, aquí tienes… - dijo el profesor Satotzu entregándoselo
- Gracias profesor – dijo Kuroro quien se encamino hacia la puerta, cuando pareció recordar algo por lo que se giró nuevamente hacia el profesor – Profesor
- ¿Si?
- ¿Podría pedirle un favor? –dijo algo dudoso Kuroro
- Claro, adelante dígame lo que quiere
- Me preguntaba si podría decirme…
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Ya había hecho todas las compras que le había dicho Max, ahora solo le restaba volver a la escuela, aun así….
- No entiendo que estoy haciendo aquí, se supone que debería volver a la escuela y no demorarme más, pero…
***Flashback***
Profesor, me preguntaba si podría decirme la dirección de la casa de Kurapika Kuruta… - dijo Kuroro, sorprendido a si mismo por ello, aunque no lo mostro exteriormente como el profesor…
- ¿Para que deseas saberlo? – preguntó el profesor
- Para saber por qué no asistió hoy – dijo Kuroro, aunque ni él mismo sabía exactamente que le había hecho formular esta pregunta…
Al final la respuesta de Kuroro, fue un argumento válido para el profesor, quien gustosamente se la dio, diciendo que era una gran persona preocupándose por ella, quien apenas conocía…
***Fin del Flashback***
Había dicho al profesor que le informaría si era que ella realmente estaba enferma, ahora ya no había marcha atrás
- Sigue siendo la misma casa – Pensó Kuroro mientras se acercaba a la puerta y tocaba el timbre – No ha cambiado nada en todo este tiempo…
Minutos más tarde se oía un ruido al otro lado de la puerta, que finalmente se abrió, mostrando a Kurapika, con ojos cansados y rojos, al igual que sus mejillas, esta en cuanto lo vio no dijo nada, simplemente se dirigió nuevamente hacia el interior de la casa o mejor dicho la enorme casa al estilo japonés, dejando la puerta abierta…
- Espera – dijo Kuroro y ella obedeció, volteándose a verlo
- Que es lo que quieres, Kuroro… - dijo con un tono tranquilo, sin odio ni enojo, lo que de alguna forma agrado a Kuroro
- No viniste hoy, y preocupaste a los demás, Max el primero, ya que él sabía que estabas sola, así que vine a … - Kuroro no pudo acabar la frase, puesto a que Kurapika se inclinó hacia delante, cayendo inconsciente encima del pecho de Kuroro, quien se había acercado a ella, entrando en la casa mientras daba respuesta a la pregunta hecha por la rubia – Kurapika – dijo suavemente para traer de vuelta a la chica, lo que logro, luego la tomo por los hombros y la separo de él, mirándola con preocupación, tal vez odiara a su hermano, pero no a ella…
- Lo lamento – dijo ella
- No importa, pero deberías descansar tienes mucha fiebre, dijo mientras colocaba su frente encima de la de ella, sintiendo el calor que emanaba de ella…
- Lo se… Eh, ¿qué haces? Suéltame – dijo Kurapika mientras Kuroro la levantaba del suelo, tomándola en brazos al estilo nupcial…
- No hare eso, te llevare yo mismo a tu habitación no estás en condiciones para poder caminar ¿cierto? – dijo Kuroro
- Esta bien, es por allí – dijo Kurapika señalando una de las puertas…
-¿Aquí? Pero según recuerdo era por…
- Sigue siendo así pero es más partica esta habitación cuando estoy enferma, es la que queda más cerca del baño y la cocina… - dijo Kurapika mientras se dirigían a la habitación en cuestión y entraban en ella – ¿A dónde vas? – dijo Kurapika una vez la dejo en el futón que había en la habitación…
- Si me permites, voy a utilizar la cocina, para prepararte algo de comida y medicina – dijo tranquilamente Kuroro mirándola a los ojos, a lo que ella asintió, por lo que se encamino de nuevo a la cocina…
Poco más de diez minutos, regresaba con un pequeño bol lleno se sopa, el cual le entrego pero al ver la temblorosa mano de la chica al intentar cogerlo, lo dejo en el suelo y se sentó justo detrás de ella con las piernas abiertas para disminuir aún más la distancia entre ellos, para luego tomar nuevamente el bol…
- Apoya tu cabeza en mi pecho… dijo tranquilamente Kuroro y Kurapika obedeció, como había dicho antes Kuroro ella no tenía las fuerzas necesarias como para mantenerse en pie, ya le había costado grandes esfuerzos llegar hasta la puerta y abrirla, tenía que descansar un poco más antes de realizar otro esfuerzo…
- ¿Quién te la enseño? – pregunto Kurapika con curiosidad a Kuroro aún con la espalda apoyada en el pecho de este cuando terminó de comer
- Mi abuela… - respondió Kuroro
- Oh… - fue lo único que alcanzo a decir Kurapika mientras desviaba la mirada con tristeza
- Tu hermano… - dijo Kuroro - cambió mucho
Movió sus brazos para rodearla y eso hizo reaccionar a Kurapika quien había recuperado un poco las fuerzas tras tomarse la medicina, apartándolas de ella dijo – ¡Aléjate de mí, no te atrevas a tocarme con las mismas manos que mataron a mi hermano!
Ante las palabras de la chica, Kuroro se alejó de ella como le pedía, sorprendido por la noticia que descubrió en ellas, ahora entendía lo que quería decir Max antes en la escuela…
- Tal vez lo matara, pero el también mató a alguien importante en mi familia – dijo Kuroro molesto
- Eso no es verdad… – dijo Kurapika con tristeza
- ¡Claro que lo es! – Exclamó Kuroro – Cuando mi abuela hacia poco que había salido del hospital, él la atracó solo por diversión, y luego la empujo escaleras abajo y huyo del lugar, mi madre que estaba muy unida en ella, cuando esta murió entro en una depresión tan grande que si no fuera por mi padre y por mí, ya no estaría aquí… Y encima, luego de unos días, él tiene la arrogancia de presentarse ante mi como si nada hubiera pasado, y hablándome de cosas sin importancia…
- El incidente se produjo el 13 de julio ¿cierto? – dijo Kurapika con la cabeza baja ocultando sus ojos con su largo flequillo – Entonces es imposible que mi hermano fuera la persona que mató a tu abuela…
- Una de las personas presentes en el incidente vino al funeral, y en cuanto vio la fotografía de tu hermano, dijo que la persona que había atracado a mi abuela era parecida a él
- Acaso tú mismo no lo acabas de decir, esa persona era parecida a él, pero no era él, eso es imposible, porque él no se encontraba en Japón ese día…
- ¿Cómo? – dijo Kuroro incrédulo
- No, él no se encontraba aquí, porque estaba conmigo en Estados Unidos, cuando fuimos a visitar a nuestro único familiar vivo, nuestra moribunda tía, quien falleció, poco después de nuestra visita, estuvimos allí desde el día 10 al 15 y es imposible que mi hermano tomara un avión para ir y volver solo para cometer tal crimen, del que lo acusas… – dijo Kurapika con enojo en su voz – Cuando regresamos a Japón y nos enteramos de la noticia, mi hermano quiso darte el pésame lo antes posible, por eso el mismo día en que me había prometido ir al parque de atracciones para distraerme un poco fue a verte, y a invitarte a venir con nosotros, porque creía que lo necesitarías, pero tú, lo golpéate tanto como quisiste, y él no se opuso a esto, lo sé porque lo vi con mis propios ojos y cuando hable con él en el hospital y le pregunte por qué no se había defendido, dijo 'si él se siente mejor después de golpearme, no me importa que lo haya hecho', pocos días después, murió en el hospital…
- Yo… - empezó a decir Kuroro pero no supo cómo continuar, si era cierto lo que Kurapika le había dicho, había golpeado y matado a su mejor amigo, siendo este inocente…
- No tienes por qué sentir lástima por mí, ni decirme que lo sientes, por qué eso no cambiara el odio que siento por ti ni lo hará volver tampoco… - dijo Kurapika mientras se levantaba y se dirigía a la puerta de salida de la casa… - Sera mejor que te vayas…
¡DING, DONG! El sonido del timbre de la puerta, interrumpió la frase de Kurapika
- ¡Adelante! - Grito Kurapika para que la oyera el visitante desde el pasillo, mientras se acercaba a la puerta – está a… bier… to… - dijo disminuyendo su tono de voz al reconocer a la persona que acababa de entrar en su casa…
- Buenos días, querida sobrina…- dijo el hombre que acababa de entrar de cabellos rubios y ojos azules, aunque más oscuros que los de ella – ¿acaso te saltaste las clases?, que mala eres, tendremos que castigarte ¿No crees? – dijo mientras sonreía con malicia
- ¡NO! no tú no… tú no deberías estar aquí – dijo Kurapika con gran pánico en su voz
- Sobrina, que formas son esas de saludar a tu único tío que te queda después de no verme por tanto tiempo, ¿Dónde están tus modales, querida? – Dijo Gotto Kuruta mientras se abalanzaba sobre ella
- ¡Detente! – Grito Kuroro mientras tomaba uno de los brazos del tío de Kurapika – ¿Acaso olvidaste que no puedes acercarte a ella? – dijo mientras le hacia una llave para inmovilizarlo y pegarlo al suelo, para evitar que este escapara – Vamos, de prisa llama a la policía- dijo Kuroro a Kurapika con seriedad.
Ya que ella en cuanto tuvo la oportunidad de alejo lo máximo que pudo quedándose al lado del teléfono, el cual tomo de inmediato e hizo la llamada…
- Ha llamado a la central de policía, ¿dime que es lo que desea? – dijo la operadora que contestó a la llamada de Kurapika
- Por favor ¿Póngame con el comisario Gosho? Rápido, si puede ser – dijo Kurapika
- Aquí el comisario Gosho ¿Cuál es su problema, señorita?
- Mi tío volvió, por favor haga algo rápido, está aquí en la casa otra vez, en la residencia de los Kuruta… - dijo aún con miedo al hombre que seguía luchando por zafarse del agarro de Kuroro, siendo inútiles todos sus esfuerzos, pues Kuroro no iba a dejarlo escapar tan fácilmente.
Ante la mención del apellido Kuruta el comisario reaccionó rápidamente e ordeno a varios de sus subordinados que se dirigieran de inmediato a la residencia de los Kuruta – No se preocupe señorita, pronto estaremos allí, y por favor manténgase lo máximo que pueda alegada de ese hombre…- fue lo último que dijo antes de colgar, para ir rápidamente hacia su auto acompañado de su ayudante, mientras revivía los recuerdos de hace 6 años atrás, cuando ese hombre quiso violar a su pequeña sobrina de apenas 9 años, si su hermano no hubiera estado allí no los habría podido avisar y el hombre, habría cumplido con su objetivo, y ahora volvía a intentarlo, ahora que sabía que nadie se interpondría en su camino, ese canalla, como se atrevía a hacerle daño a aquella pobre niña que tantas penas ya había pasado, se aseguraría esta vez que no saliera de prisión, nunca más…
En 10 minutos la policía llego arresto a Gotto Kuruta, y felicitó a Kuroro por su valentía, para luego asegurarse de que todo estaba bien, se marchó nuevamente a la central…
- Kurapika… - dijo Kuroro preocupado por qué esta no había abierto la boca después de colgar la llamada, se acercó a ella y entonces ella lo abrazo con fuerza, un abrazo que el correspondió – ya todo terminó, él no va a volver, puedes estar tranquila – dijo suavemente intentando calmarla
- Tuve mucho miedo, gracias por protegerme Kuroro – dijo Kurapika apartándose un poco de el para mirarle a los ojos y añadir – por favor, no te vayas…
Este último comentario sorprendió tanto a Kuroro que ni siquiera pudo ocultarlo, bajo su siempre falsa sonrisa que utilizaba en ciertas ocasiones
- Hagamos esto si te parece… - dijo Kuroro – debo ir a entregarle esto a Max y a buscar mi cartera, mientras hago esto tú te quedaras durmiendo en la casa hasta que yo regrese, y no te preocupes que cerrare con llave ¿Esta bien así?
Kurapika asintió aprobando su idea…
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- ¿Me pregunto por qué e tardara tanto Kuroro? No era una lista tan grande, ¿A ti no te preocupa, Max? – dijo Shalnark
- Pues… - dijo poniendo un su mentón, reflexionando su pregunta – ¡Nop! – dijo alegremente, restándole importancia al asunto, haciendo que Shalnark y algunos de sus compañeros cayeran al suelo por sus respuesta (al estilo anime)
- ¿En serio lo dices? – preguntó nuevamente Shalnark, una vez levantado
- ¡Por supuesto que sí! – Dijo con orgullo – seguro que le ha pasado algo bueno y por eso no quiere venir – dicho esto todos volvieron a caer al suelo
Justo en ese momento pasaba Kuroro enfrente de la puerta mientras iba camino a su aula…
- Oh, ¡Kuroro! – lo llamo Max, haciendo que todos miraran al susodicho y que este se acercara a él
- ¿Si Max? – pregunto este cuando estuvo lo suficientemente cerca como para oírlo
- Llegas tarde, ¿Y bien, cómo está? – Dijo Max
Kuroro se sorprendió en un primer momento, pero al comprender a lo que Max se refería dijo – Solo tiene un poco de fiebre, nada más, aunque tuvimos un pequeño incidente con su tío, pero ya lo solucionamos…
- ¿En serio? ¿Entonces podrá venir mañana? – pregunto Max esperanzado
- Me asegurare de ello, por cierto aquí tienes – dijo mientras le entregaba la bolsa col lo que había comprado - ¿pero si no necesitabas de ellos, por qué me mandaste a comprarlos? Simplemente debías haberme pedido que fuera…
- Puede… pero así era más divertido
- Como quieras… voy a buscar mi cartera para irme a su casa, si quieres puedes pasarte más tarde…
- No, si está contigo no me preocupa – dijo Max – por cierto antes de que te vayas pasa un momento por aquí habrá algo que debo daros…
- Bien – fue lo último que dijo para luego marcharse a su salón de clases
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5 minutos más tarde estaba nuevamente allí y se acercó a Max para que le diera lo que fuera que quisiera darle…
- Toma – dijo Max entregándole dos de los guiones de la obra – esto es por si queréis pensároslo, es el guion de la obra que creo Kyosuke, cuando estaba en el hospital, en ella encontraréis el mensaje que quiso dejaros antes de morir, pero solo lo descubriréis si representáis la obra, o lo que encontraréis aquí – dijo señalando los guiones – no tendera ningún sentido para vosotros…
- Está bien, gracias… - dijo Kuroro para marcharse nuevamente
En este capitulo falta una ultima escena, cuando Kuroro vuelve a la casa de Kurapika, pero no lo puse para no hacerlo más largo... Y por favor dejesn sus reviews
