— Pss pss, Yukie, pss, ayúdame con la 5.

Yukie estaba dispuesta a ignorar a Bokuto aunque obtuviese un gran dolor de cabeza a cambio. El muchacho llevaba la mitad de la clase de literatura japonesa pidiendo que Yukie le traduzca unos kanjis o le de las respuestas a algunas de las preguntas que la maestra dejo en el pizarrón.

— Bokuto, por décima vez no voy a darte ninguna respuesta.

— Vamos Yukie, te daré la mitad de mi almuerzo. En especial las verduras. — Bokuto hizo cara de cachorrito pero a la pelirroja no podría importarle menos.

— No es no. Y comete tus propias verduras — Yukie trataba de concentrarse en su trabajo pero le era imposible.

— Pero es que no me gustan y mamá pone demasiadas en mis bentos.

La conversación sin sentido de los chicos del fondo empezó a molestar a la maestra, la cual "amablemente" los obligó a salir del salón. Ambos terminaron parados frente a la puerta, donde la profesora podía vigilarlos.

— Genial, tercer día de clase y me sacan del aula por tu culpa. — se quejó Yukie. — ¿Porque no puedes quedarte callado?

— Rompimos el récord — el chico parecía orgulloso de eso y no notaba que Yukie estaba al borde de un el intento de asesinato —. En primer año fue a las dos semanas cuando no me pasaste la tarea de matemáticas. En segundo año fue al quinto día cuando no me pasaste la tarea de quími... — Bokuto dejo la oración a medias, pericia haberse percatado de algo. — ¡Nos sacan del salón por tu culpa! — la señaló acusándola —. Yukie no me pasa las tareas y por eso nos sacan del salón.

La pelirroja no podía más, definitivamente era un idiota. Violentamente pateó las canillas de Bokuto que se dobló al instante para sujetar la zona golpeada.

—¡Eres un maldito idiota! ¡Es tu culpa! — Yukie trataba de calmarse y bajar la voz — ¡Siempre es tu culpa! Todo lo malo que me pasó en los últimos tres años fue culpa tuya. En primer año cuando el perro de la señora Nishina me mordió fue porque tú le arrojaste una piedra ¿Sabes que no puedo entrar más al Mc Donald que está cerca de mi casa porque tú literalmente le tiraste una hamburguesa a un niño de cinco años? Y en el campamento de entrenamiento del año pasado cuando rompiste la consola de juego de Kenma por tocar lo que no debías la escondiste en mi mochila, y tuve que pagar por ella ¡TODO ES CULPA! — Yukie podía seguir enumerando infinitas situaciones pero no valía la pena. Tomó su cabeza frustrada y golpeó su frente suavemente contra la pared repetidas veces.

Bokuto había escuchado atento el discurso, pero no entendía porque Yukie estaba tan enojada. Sabía que lo que había hecho estaba mal y se disculpó en su momento. Yukie debería aprender a calmarse.

— Veo veo... — soltó Bokuto.

— ¡Maldito búho idiota! — Yukie no podía creer lo que escuchaba.

— Una cosa...

— ¿Acaso no me escuchas?

— Maravillosa...

— En serio me sacas de quicio.

— Rojo.

—…Mi cabello — respondió Yukie.

— ¿Cómo lo supiste? — Bokuto se sorprendía en como Yukie siempre ganaba en ese juego.

— Siempre elijes lo mismo.

Y así era todos los días en la academia Fukurodani. Bokuto hacia enojar a Yukie, esta explotaba de ira y por alguna idiotez del muchacho se terminaba calmando. Bokuto podía llevarla a tener cambios de humor muy grandes. Ella odiaba eso y al mismo tiempo le parecía asombroso.

Gracias a todos los que leen y gracias a riKuroo por el comentario.