N/A: Disculpad por la tardanza, pero es que los telenoticias y su política me habían quitado todas las ganas de escribir… Y es que, un día después de subir el capítulo 3, hubo una manifestación multitudinaria (rivalizaba en asistencia a la de "No a la guerra", la gente de España se acordará de ella) en que el lema era "Tenemos derecho a decidir", pero se ve que los informativos hicieron oídos sordos de lo que clamaban más de medio millón de personas a la vez (dieron preferencia a unos muñecos que se venden en las tiendas). Y eso me puso de muy mala leche. Sé que hay censura en temas políticos y datos sobre expolio, pero era la primera vez que veía una cosa así. Y, el domingo, supe por primera vez lo que quería decir mucha gente que dice que España solo ve a las otras naciones como colonias (y, según mi padre, querían ver si podían manipular la información, por eso tardaron tanto en decirlo. Qué, por cierto, hasta dos días después de la mani no dijeron ni pío.). Y, bueno, ya no os rallo más con esto, pero quería que supierais el motivo por el que me he retrasado.

Pero gracias a un buen rato en Internet, en devianArt y en diversos fandoms, he recuperado el ánimo para seguir :)

Y ¡gracias a todos! Se que soy mala con Iruka, T.T pero es que tengo que serlo… ¿A quién engaño? Siempre he sido una sádica con los personajes. Espero que no exagerara mucho ni que me faltase en las escenas de tortura…

(Pequeña guía de los ninjas fantasmas: tercera entrega)

Cada villa tiene sus fantasmas (se ven a un grupo de chivis entrenando duramente)

Cuando llega el momento cada uno de ellos se va a otra villa/país, a espiar (el grupo se junta, habla entre ellos y aparece el hokage por en medio, después se van rumbo a la que les ha sido asignada) pero siempre hay uno dentro de la villa, que es el que coge la información que traen los otros y les lleva al Hokage (se ve a un chivi quedarse, este coge el rollo que le tiran los otros y se va corriendo hacía el kage, vestido como un ninja fantasma (capa y máscara) y le entrega el rollo). Así es más seguro, porqué solo ven entrenar a uno cada vez, si todos les dieran sus informes en mano al Hokage, se podrían contar cuantos ninjas fantasmas hay. Y no es que un secreto pueda permanecer así, secreto, pues todos sabemos que los ninjas son cotillas u.u Y ni el Hokage sabe quienes son los fantasmas, solo sabe esos que ha asignado bajo su mando (Iruka se formó durante el tiempo de Sandaime)

(Para consultar la primera entrega, ver el final de "Lo que desconocen")

(Para consultar la segunda entrega, ver el capítulo 3 de "El sonido del agua" XD)

Summary: Los traidores huyen, los Jounin los persiguen, la Hokage busca y, finalmente, la cicatriz sangra.

Advertencias: Errr… ¿violencia?

Capítulo 4: Fantasmas bajo tierra

- Vaya- el borracho se puso derecho sin problemas- veo que no nos dejaras pasar sin más¿no?... ¿No podría hacer la vista gorda por ahora?

-Eso ya lo dijiste antes- Kakashi apareció detrás de Genma- ¿Verdad Kabuto?- el borracho suspiró con una sonrisa.

-Siempre me acabas descubriendo- con un "puff" el borracho se convirtió en Kabuto, cogiendo aun el otro que miraba hacía los Jounins - Tendré que pelear, apártate un poco por favor.- susurró en su oreja.

Se deshizo del peso del otro con cuidado, nunca dejando de mirar a los dos enemigos.

Kakashi fue el primero a moverse enzarzándose en una rápida sucesión de movimientos que Kabuto contuvo con dos Kunais, ambos saltaron, aun peleando.

Mientras Genma había envestido contra el hombre con aspecto de viejo, el cual solo esquivó la mortal aguja por centímetros. Sus movimientos eran lentos y pesados, por eso pronto se encontró entre Genma y un tronco, con un Kunai enterrado en la parte izquierda de la tripa.

Se envolvió de humo y la figura de Iruka en ropas de AMBU se descubrió, sorprendiendo al Jounin, que retrocedió varios pasos.

Kabuto recibió una patada directa de Kakashi, enviándolo junto al delfín. Pero lejos de sentirse herido o acorralado, sonrió con suficiencia.

-Bien, tendríamos que ir acabando si no les es mucha molestia. Aquí mi compañero está herido… ¿No podrían dejarnos ir para otra vez?- recogió las gafas, que se habían caído durante el impacto. Se las puso, mostrando una grieta en ellas.

-Sigues siendo un mocoso repelente… - Kakashi estaba hiperventilando un poco, puesto que la pequeña lucha no había sido tan fácil como pareció a simple vista.

-Un mocoso que siempre tiene una salida¿Ne Iruka-kun?... Sayonara- y, de golpe, los dos desaparecieron. Sin sellos, sin fluctuaciones de chakra, sin aviso.

Los dos Jounins se quedaron atónitos, rebuscando una pequeña señal de chakra que les diera una pista de donde habían ido. El olor también desaparecía allí… era como si se hubieran convertido en espíritus y hubieran huido.

Mientras los dos aun buscaban por arriba, a unos veinte metros bajo el suelo se hallaban los dos más jóvenes. Estaban al final de un pasillo que conforme ascendía iba empequeñeciéndose, delante se abría una sala llena de entradas de otras galerías.

Ese era el campo de entrenamiento de los ninjas fantasmas. Un laberinto multidireccional, lleno de intersecciones y callejones sin salida, lleno de trampas también. Se entrenaban los jóvenes para ocultar totalmente su presencia mientras buscaban a sus compañeros, practicando así el ocultamiento y búsqueda por chakra.

Pero, siendo de los ninjas fantasmas de Konohagure, las entradas estaban escondidas a lo largo de ese bosque cercano al de la muerte, solo pudiéndose abrir por orden de un fantasma o un aprendiz.

-Ya pueden buscar… - su burló Kabuto, mirando hacía arriba- Que dudo que puedan entrar.

-Y si lograran entrar- continuó Iruka, mirando muy serio el pasillo ascendiente por el que entraron- No podrían con nosotros en nuestro territorio- Tenía una mano presionando su lado, donde la herida del kunai sangraba abundante. – No- cortó cuando vio al peliblanco iniciar los sellos.- Sería una gasto de chakra, necesitamos todo el que podamos… Y el arma no ha tocado ningún punto mortal.

Trastrabilló hasta una parte de la sala, que tenía una mesa de piedra iluminada por una antorcha. Detrás de ella, una figura de granito encapuchada y apunto de saltar era la única decoración de la sala.

Puso las manos bajo la capa de piedra, sacando una caja de primeros auxilios.

-00-

El cielo ya estaba bien azul por entonces y nadie había obtenido la más pequeña pista: el olor no estaba por ningún lado, los informes de las murallas no eran anómalos, no podían haber salido por ningún lado, todo estaba vigilado.

Kakashi había enviado a todos sus perros a alrededor de la villa y sus afueras, buscando posibles rastros. Incluso un Aburame estaba peinando todas las zonas de entrenamiento.

Tsunade tampoco tenía mucha más suerte. Estaba en su despacho, con todos los informes y el historial de Umino Iruka abierto.

-Hay algo¿Tsunade-sama?- su ayudante, Shizune, entró con una bandeja que llevaba una humeante taza de té que dejó junto a los informes.

-Nada- la Hokage apretó el puente de la nariz con sus manos, sintiendo el dolor de cabeza venir- Es un informe como todos los otros y el historial solo tiene de inusual el equipo del que formó parte como Gennin, nada más. – La chica dio un vistazo por encima del hombro de la mujer.

-Vaya, no sabía que los Chuunins podían hacer tantas misiones "A"…

-No todos, solo unos cuantos y van en un número bastante grande en comparación con los grupos de Jounins. – después de ver el historial de misiones miró el personal.


Grupo 5

Umino Iruka

Sensei: Yamino Karasu (Nuke-nin)

Compañeros de equipo: Sorano Tsubame (Nuke-nin) y Hino Sanshôuo (Muerto en combate)


-Todos Nuke ninjas… - susurró la más joven.

-¿Eh?

-Que todos los que quedan vivos son ninjas exiliados.

-Pero no me preocuparía demasiado por eso… - dijo la Hokage con un suspiro- Ya que Karasu-san fue el hombre de confianza de Sandaime antes que lo fuera Iruka. Nunca enseñaría a sus alumnos a traicionar a la hoja…- apoyó los codos en la mesa, juntando la punta de los dedos delante de su cara- Tiene que haber una explicación lógica para todo esto y la encontraremos.

-00-

Iruka descansaba con la espalda contra la pared. Kabuto hacía rato que se había marchado por un túnel.

Comprobó la herida, a ver si tenía que cambiar otra vez los vendajes. Aun no, podían aguantar unas horas más.

Miró alrededor, dejando que viejas memorias acudiesen a él. Recordaba a su maestro regañándolos en esa misma sala, recordaba la sonrisa cómplice de sus compañeros cuando le preparaban una trampa a su Sensei, como muchas veces caía en ella aun sabiendo que estaba allí, solo por contentarlos.

También vino a su mente los duros entrenamientos y exámenes que les sometía, no había cabida para el error en su mundo. Ni una mirada de más estaba permitida. Tenían que ser capaces de engañar a todos los que moraban a su alrededor, a veces tenían que desprenderse de todo signo vital, pasar inadvertidos como si nunca hubiesen estado o estuvieran allí.

Suspiró, mirando a la estatua. ¿Cómo las cosas habían llevado a eso?

Se estaba exiliando de Konoha, de su casa, del lugar donde no tenía que marchar a menos que dejara un sucesor cómo fantasma principal. Y ¿Dónde iba¿Dónde podría ir sin poner en peligro los habitantes a causa de los ninjas cazadores?

Podría buscar a Naruto, explicarle todo a Jaraiya-sama, esperar un perdón por todas las muertes que estaba dejando tras de sí…

-¿A quién estoy engañando?- susurró para si mismo- Esto es una locura…

-Puede que si lo sea- Kabuto volvió a entrar después de mucho tiempo ausente, cargaba con unas hierbas y una cantimplora hecha de una caña de bambú. Lo dejó todo al lado del delfín- A fuera las cosas se están calmando. Dentro de unas horas saldremos, mejor que estés preparado para entonces.- Iruka miró lo que había traído el peliblanco, descubriendo vainas verdes, pero comestibles. También la cantimplora estaba llena de agua.- Sé que no comes ni bebes desde hace casi dos días. Así que más te vale comer y beber si no quieres ser más molestia.

-¿A dónde iremos después?- las gafas reflejaron las llamas, no dejando ver los ojos.

-Come.- se volvió a ir por otro pasillo.

-00-

Raido y Genma iban por las afueras de Konoha, a esas alturas ya todos sabían lo que había pasado. De quién era el traidor ya no quedaba duda alguna, solo restaba la incertidumbre de cómo una persona tan bondadosa y sensible como lo era Iruka podía haber sido capaz de eso.

-Por aquí tampoco es… - Raido miró a lo lejos, intentando ver alguna cosa invisible.

-No creo que esto sirva para nada- remugó el rubio con la aguja apretada entre sus dientes- Si desaparecieron sin más, no creo que ni los chuchos de los Inuzuka nos sirvan para algo, mucho menos los de ese vago- Añadió refiriéndose a uno de los perros de Kakashi, que les acompañaba.

-Nadie puede desaparecer sin más, a algún lugar tienen que ir ¡maldita sea!- el perro se volvió, dispuesto a buscar por otro sitio (aprovechando para pisar a Genma, por haber insultado a su amo). Pero a medio camino se giró, moviendo las orejas totalmente de punta, oliendo el viento.

Los dos Jounins se miraron entre sí, cuestiones y respuestas volando silenciosas entre sus orbes.

El perro salió disparado hacía un lado, echando una especie de aullido al aire antes. Los dos le siguieron de cerca. Avanzando rápidamente entre los árboles.

-¡Alto!- ordenó Raido a las dos figuras que corrían delante de ellos.

Les lanzó un kunai, siendo rechazado fácilmente por uno de ellos, el cual dejó ver el reflejo de las gafas sobre una sonrisa burleta. Siguieron corriendo. Ganando terreno los perseguidores a medida que los metros avanzaban.

-00-

A Iruka no le hacía falta mirar atrás para saber que les estaban ganando terreno muy fácilmente. Intercambió miradas con Kabuto, utilizando el viejo código de los fantasmas para comunicarse solo con la forma de moverse del ojo.

Apretó el paso, preparándose física y mentalmente por la siguiente acción.

El movimiento de la mano del peliblanco los sincronizó:

Tres

Dos

Uno

Saltó más alto que nunca, cerrando los ojos momentáneamente en concentración. Kabuto saltó de repente hacía atrás, dejando sin sentido al perro y saltó alto. Los dos se sirvieron de dos ramas para aumentar el salto… y el las siguientes cambiaron la trayectoria totalmente.

Bajaron su presencia al mínimo, sus corazones latieron más lentos, el calor corporal bajaba… Se fundieron totalmente con el ambiente, desorientando a los dos Jounins.

-Tsk ¿Han vuelto a desaparecer?

-Ten cuidado, si hubieran desaparecido no hubieran dejado fuera de combate el perro.

Iruka respiraba con relajación, evocando en su mente el color blanco, contando interiormente los pasos que daban los otros.

Posó su mano en la corteza del árbol, buscándolos a todos. Kabuto está escondido once metros más al sur, medio metro por debajo de mí. Genma y Raido se mantienen juntos, ocho metros más al suroeste… ¿Y qué es lo otro? Tres quilómetros al oeste… ¡shinobis! Están viniendo más.

Sin dudarlo Kabuto también lo habría notado, si no hubiera saltado tan deprisa.

Se enzarzó en una lucha contra los dos, pero Iruka esperó un poco más, esa era su virtud.

Cuando se acercaron un poco más salió de su escondite, lanzándose contra el que provocaba más problemas al peliblanco.

Se encontró en una batalla de fuerzas contra Raido. Caras marcadas por cicatrices encarándose en batalla de miradas.

Un ruido raro escapó de su garganta al perder y retirarse repentinamente. Chuunin contra Jounin, pensó, casi no había probabilidades de ganar.

Cruzó los brazos sobre el pecho para protegerse de una patada, intentó coger la pierna pero se retiró demasiado rápido, por lo que casi no vio venir la otra patada.

Salió volando horizontalmente hacía el final del bosque, donde había un camino que serpenteaba imitando el río a su lado.

Iba a levantarse pero un kunai muy cerca de su cuello lo congeló en el acto.

-No intente nada Sensei… - con mucha rapidez, le ató las manos atrás con fuerza, dándole unos cuantos golpes para aturdirlo. Y, sin pensárselo, fue a ayudar a Genma que afrontaba solo a Kabuto.

Los ojos del delfín los siguieron en cada movimiento, en cada patada y cada golpe, en cada sello…

¿Tan inútil soy?

Kabuto se libró momentáneamente de Genma, encarando a Raido con una sonrisa burleta.

¿Por qué siempre tengo que ser yo el que acabe sin poder hacer nada? Escondiéndome siempre.

El rubio volvió a luchar al lado de su compañero tan pronto como se limpió la sangre que le salía de la boca.

El fantasma empezaba a tener problemas esquivando todo, demostrándolo cuando uno de los golpes le dio de lleno, haciéndolo caer al agua, donde le siguieron los dos.

No, no lo voy a consentir… Nadie más sufrirá para salvarme.

Iruka empezó a acumular chakra en las muñecas, quemando las cuerdas.

"Aceptaste convertirte en ninja fantasma a cambio que se te sellara tu fuerza. Una reclamación estúpida a mi parecer." le dijo Kabuto hace unos días.

Muy estúpida fue.

Rompió finalmente las ataduras, haciendo muy ágilmente unos sellos que hicieron aparecer una pequeña llama en su mano.

Liberación del sello¡espíritu de las cuatro casas acuáticas!

Con una mano se levantó la camisa, mostrando un tatuaje en la columna, un sello que simbolizaba la tierra y que se utilizaba para contener el agua.

Él mismo se golpeó en la tripa con la mano libre, haciendo que todo el chakra que retenía el sello se liberase.

Su cuerpo tembló ante la nueva afluencia de energía, llenándose de nuevo tras días de extenuación. Pareció aligerarse, ganar fuerza, confianza…

Se puso en pié, apareciendo en un parpadeo entre los dos Jounins y el ninja exiliado.

Su cicatriz en la cara se había reabierto por la presión de su sistema de chakra y ahora dejaba caer el líquido rojo por ambos lados de la cara.

Parecía que Iruka lloraba lágrimas de sangre.

-¡Suiton¡Daibakufu no jutsu!


N/A: Este final me ha encantado como ha quedado… n.nU Aunque puede ser por el hecho de que salen "lágrimas de sangre", que desde que leí a Anne Rice y sus crónicas vampíricas, me ha encantado. Justo como el hecho de "sudar sangre" aun que en la primera guerra mundial pasaba o.o… los soldados llegaban a sudar sangre.

Ya avisé, ya avisé (voz del silencio baila alrededor) que esto es una continuación de "Lo que desconocen" y hay cosas que salen allí que pondré aquí… Cómo es el tema de "Iruka y su demanda de que se le sellara su fuerza"

Y, sobre Iruka y sus misiones rango A... pues que si que las ha hecho, según la guía de Naruto me parece que tiene 23 rango A... ahora no me acuerdo bien. Por eso es que sus fans decimos que no puede ser dévil alguien que ha hecho tantas misiones así (recordemos que las de rango A solo los Jounins las toman). Y, personalmente, creo que dará sorpresa.

Gracias a: Odrade, Evan Kamui, Kyroa-chan, Solo un elemento, Urpix y Susaku-sama.

Estoy muy contenta de que me dejéis comentarios sobre lo que hago bien y lo que hago mal. Aun que puede que pongáis más lo que hago bien. ¡Me halagáis mucho!… (Voz del silencio se sonroja tímidamente). ¡Hasta la próxima!

Kakashi: y lo siento n.n, pero soy un modelo único y no puedo estar dando besos a cada capítulo. (Mira fugazmente a Iruka) Aun que siempre se pueden hacer excepciones…

Iruka: u.u# No te me acerques, que con lo que llevas de fic ya la has montado bien grande (señala los capítulos) y ¡si tienes fuerza para esto inviértela en deshacer este embrollo!

Kakashi: Hai, hai, se intentará… (Kunai camuflado hacía la voz del silencio)

V del silencio: Eheheh… n.nU Como decía… hasta la próxima.