Thunderhearts

Mil gracias por todos sus review. No puedo creer que sigan aquí. Las quiero a todas chicas.

LilaSnape, Muchas gracias por seguir aqui.

Y a los que leen pero no dejan review, tambien muchas gracias. Saludos a todos y que pasen bonito fin de semana.

CAPITULO IV

Weatherby despertó con los primeros rayos del sol, la cabina estaba tan llena de luz, que por un momento, solo se quedo admirando los alrededores antes de levantarse.

Se sentía cansado y rejuvenecido al mismo tiempo, una extraña combinación que lo hacía preguntarse por la situación otra vez. De acuerdo a lo que Elizabeth le había dicho, ellos iban a tener una explicación hoy.

La explicación concerniente a él, pensó con una sonrisa sin humor. Una respuesta a la pregunta de si estaba muerto o vivo.

Con un suspiro y con el ceño fruncido se aproximó al cuenco lleno de agua para refrescarse, la comprensión de que estaba en un barco lo golpeo otra vez, cuando las tablas del piso bajo sus pies se movieron.

Si alguien hace varios años le hubiera dicho que su hija iba a vivir en un barco y que estaría casada con un pirata…

Presionó un pedazo de tela húmeda sobre su rostro tratando de recordar que ella le había dicho que era feliz aquí…


Jack y Elizabeth pasaron la mayor parte de la noche paseándose alrededor del barco y hablando, tratando de imaginarse lo que estaba pasando.

Blaxton finalmente se había quedado dormido, a pesar de que les había costado algo de tiempo a Jack y a Elizabeth tranquilizarlo, prometiéndole que lo iban a despertar inmediatamente, si aparecía otra fantasma

Cuando temprano en la mañana, decidieron regresar a su cabina, algunos miembros de la tripulación habían sido asignados a mantener un ojo vigilante sobre la superficie del mar, en caso de que más fantasmas decidieran hacer una visita.

"Al menos hasta ahora, son amistosos." Ofreció Elizabeth en voz baja, recibiendo a cambio una mirada dudosa.

"Él le entregó el corazón de Davy Jones a Beckett." Dijo Jack, entrecerrando los ojos. "Muy amistoso, de parte de él."

Elizabeth quien estaba sentada en el regazo de Jack sofocó un bostezo, inclinando su cabeza en su hombro. "Se arrepintió."

"¿Por qué tengo la impresión de que lo estas defendiendo?" Jack preguntó inclinando su cabeza hacia atrás.

"No lo estoy defendiendo." Elizabeth levantó su cabeza mirando a Jack con los ojos entrecerrados. "Pero él murió ayudándome…" comenzó después de una pausa en una voz pensativa.

"¡Ah!" Jack la interrumpió. "Así que ahora es un héroe."

Elizabeth bufó en desesperación. "¿Siempre tienes que encontrar a alguien para estar celoso?"

"¡No estoy celoso! Y no necesito encontrar a nadie. Se presentan por sí mismos." Dijo con el ceño fruncido.

"¿Qué?" Elizabeth lo miró incrédula. "No podemos ir a tierra en cualquier lugar, sin que se produzca al menos una mujer ¡que tiene un montón de recuerdos interesantes de ti!"

Jack sonrió. "Ahora tu estas celosa."

"No estoy celosa." Elizabeth dijo entre dientes. "Me limito a constatar lo obvio."

"Porque estas celosa." Insistió Jack, ensanchando su sonrisa.

"No estoy celosa." Elizabeth cruzo sus brazos sobre su pecho, dándole a Jack una severa mirada.

"¿Por qué no puedes simplemente admitirlo? Nadie te culparía." Dijo complaciente, arrugando la nariz.

Elizabeth contuvo una sonrisa. "No podría estar celoso, aunque lo quisiera." Dijo enigmáticamente, capturando el interés de Jack. Él la miró interrogativamente y ella recargó su frente sobre la de él. "Murmuras mi nombre en tus sueños." Dijo ella con una sonrisa.

Jack la miró por un momento, conteniendo una sonrisa. "Odio decirte esto amor, pero tienes un nombre muy común."

Elizabeth se congeló y entonces tomó el sombrero de él del escritorio y se lo puso en la cabeza toscamente. "¡Eres despreciable!" dijo deslizándose de su regazo y poniéndose de pie.

Pero él rápidamente se puso de pie, tomándola de la mano y tirando de ella de nuevo a sus brazos. "Efectos naturales cariño." Susurró roncamente y besándola ardientemente antes de que ella tuviera tiempo para reírse.


El Gobernador Swann trataba de decidir entre si debía llamar o no, con su mano suspendida en el aire. Estaba a punto de tocar, pero una voz alta lo detuvo. Apenas estaba despuntado el día y ya estaban discutiendo. No podía ser bueno. Debió de haberlo sabido. No debió de creerle cuando ella le dijo que era feliz.

"¡Eres despreciable!"

Weatherby escuchó la voz de Elizabeth al otro lado de la puerta y apretó los dientes, decidiéndose rápidamente. No podía solo quedarse ahí, mientras Elizabeth podría salir lastimada. ¿Quién podría saber lo que ese hombre sería capaz de hacer?

El Gobernador presionó la perilla y entro…

Contuvo la respiración y detuvo abruptamente sus pasos, causando que accidentalmente una botella que estaba en una mesa cercana se cayera al suelo.

Solo entonces, Jack y Elizabeth rompieron el beso y giraron sus cabezas y Elizabeth estuvo segura que nunca había visto a su padre tan pálido y con los ojos tan ampliados.

Por un momento los tres solo se miraron, hasta que algo en la mente de Jack se encendió y rápidamente retiró sus manos de donde estaban firmemente colocadas bajo la camisa de Elizabeth. Como si esto pudiera hacer la situación mejor, él llevo sus manos detrás de sí, forzando una sonrisa, mientras que Elizabeth envolvía sus brazos alrededor de ella avergonzada y sonrojada. Ella solo llevaba puesto la camisa de Jack y él solo estaba usando sus pantalones y los dos se quedaron como niños atrapados infraganti colándose en la cocina.

"Buenos días padre." Elizabeth se las arregló para balbucear por fin y la cabina se quedo en silencio otra vez. "¡Todavía no se conocen!" añadió rápidamente, desesperada por decir algo.

Ella miró a Jack, quien entendió inmediatamente y en un esfuerzo por cambiar el ánimo dio un paso hacia el Gobernador y se presentó así mismo con una sonrisa. El Gobernador aparentemente forzado por la sonrisa de ánimo de Elizabeth le tendió la mano a Jack y Jack extendió la suya, pero entonces ambos se paralizaron y Jack dejó caer su mano muy abruptamente, imaginando que quizás no era la mejor idea ofrecerle la misma mano al Gobernador que un momento antes estaba cómodamente cerrada alrededor de…

"¿Cómo te sientes?" preguntó Elizabeth rápidamente, colocándose entre ellos. "¿Dormiste bien?" preguntó con una nerviosa sonrisa, preguntándose si su rostro estaría tan sonrojado como el de su padre hace un instante.

"Sí." Respondió el Gobernador rígidamente.

Elizabeth le sonrió brillantemente. "Me alegro."

"Creo que voy a ir a tomar… a tomar el timón." Jack interrumpió en voz baja, moviendo sus dedos en el aire, aun inseguro sobre qué hacer con sus manos, teniendo la impresión de que el Gobernador hacia todo lo posible para no mirar sus manos.

"Oh está bien." Dijo Elizabeth con otra brillante sonrisa, tratando de sonar casual.

Por hábito Jack se inclino para besarla antes de marcharse, pero se detuvo en el último momento. Jack retrocedió, pero al mismo tiempo Elizabeth se había inclinado hacia él, pero la misma compresión la hizo retirarse con igual rapidez. Repitieron el mismo patrón dos veces hasta que finalmente sus labios se encontraron en un incomodo medio beso, antes de que Jack se girara hacia la puerta.

"Jack, espera, no llevas camisa." Lo llamo sacudida por la idea.

Jack se dio la vuelta. "Es cierto,"

Elizabeth sonrió y su mano voló hacia la camisa que ella estaba usando, pero la mirada de consternación en el rostro de Jack la salvo de otro desastroso gesto y afortunadamente se las arreglo para evitar hacer lo que hubiera hecho si hubieran estado solos.

"Te daré otra." Murmuró, girándose sobre sus talones, apretando los ojos cerrados por la vergüenza, mientras caminaba hacia uno de los gabinetes.

Jack espero pacientemente en la puerta, mirando al Gobernador quien estaba con la mirada fija en un no identificado punto en el espacio.

Elizabeth le dio una camisa nueva y Jack rápidamente apretó la mano de ella dándole una pequeña sonrisa tranquilizadora, antes de salir de la cabina.

"Escuche voces altas y temí que pudiera necesitar ayuda." El Gobernador comenzó a explicar, tan pronto como Elizabeth cerró la puerta detrás de Jack.

"Te dije que nunca discutimos realmente." Le dijo suavemente con una sonrisa.

"Lo hiciste." Dijo Weatherby cautelosamente. "Lo siento. Yo solo…"

"Lo sé." Elizabeth lo interrumpió y él movió sus ojos hacia ella. "Sé que estas preocupado por mí. Pero no hay necesidad. Debemos preocuparnos por ti ahora."

"No me pidas que no me preocupe por ti Elizabeth. Siempre voy a preocuparme por ti. Eso es más cierto que la muerte." Añadió con una ligera sonrisa.


"¿Papá?" Blaxton arrugó la nariz siguiendo a Jack por las escaleras. "¿Dónde están tus zapatos?"

"Es saludable caminar descalzo de vez en cuando." Dijo Jack contradictoriamente.

"Oh." Admitió Blaxton, deteniéndose para mirar sus zapatos, pero después corrió para alcanzar a Jack. "¡Papá! ¿Sabes si el otro fantasma despertó?" Preguntó causando que Jack girara en sus talones.

"Tienes razón, deberíamos ver como esta ¿verdad?"

"¿Crees que vendrán más fantasmas?" Preguntó Blaxton emocionado, dando dos pasos y un brinquito, repitiéndolo varias veces, mientras seguía a Jack por el pasillo.

"No importa que vengan todos los días, mientras se mantengan, como tu mamá dice, amistosamente."

Justo cuando se detuvieron en frente de una de las puertas, esta de abrió provocando que los dos dieran un paso hacia atrás.

James Norrington salió tambaleándose, apoyándose sobre el marco de la puerta, con los ojos cerrados.

"¡Despertó!" Blaxton exclamó felizmente, causando que los ojos de James se abrieran abruptamente.

Por un momento miró a las personas en frente de él, aparentemente tratando de darle sentido a la situación. Parecía débil y agotado, o quizás solo era la abrumadora sensación de confusión que lo hacía parecer bastante miserable.

Se concentró en Jack y después de un momento de tenso silencio susurró roncamente. "Estoy en el infierno."

La certeza en su voz hizo sonreír a Jack con diversión. "Ni siquiera estas cerca, compañero. Estas en el Perla Negra."

James parpadeo, pasándose la mano por la frente, sus ojos ausentemente vagaron por todo el corredor por un momento. Al final bufó y puso su cabeza en sus manos. "No, de hecho esta cerca." Murmuró.

CONTINUARA…