Capitulo 4

Capitulo 4

Alguien que me ayude.

Corría por las calles completamente desesperado, en su mente estaba el único impulso de llegar a ese lugar para salvarle la vida a aquella persona que cargaba en sus brazos… en su mente aun corrían aquellas imágenes de cuando la encontró en ese estado….

Flash back

Hikaru… nee-chan… -llamó al no verla sobre la cama- nee-chan linda donde estas –comenzó a rodear la cama- Hika… -aquel nombre quedó al aire cuando Kakeru finalmente la encontró- Hikaru! –gritó al verla desfallecida sobre el piso con un notable charco color carmesí y un filo a escasos centímetros de su cuerpo- nee-chan!! –se apresuró a tomarla entre sus brazos- nee-chan… nee-chan… -la llamó desesperado- que hiciste!? –inquirió al ver los dos cortes de donde la sangre no dejaba de correr. Sin saber como cogió dos pañuelos y los ató sobre las heridas para detener el sangrado- doushite… doushite… HIKARU!!

Flash back end

Pronto llegó a las puertas de un elegante hospital, al parecer se trataba de un lugar privado pues era bastante elegante el lugar mas sin embargo nada de eso le importó, tenían que salvarla!!

- Un médico!! –gritó con urgencia al entrar al area de recepción- Onegai necesito un médico… ella se esta muriendo… ayúdenme!! –un par de miradas se dirigieron hacia el e inmediatamente una joven de bata blanca se acercó a atenderle.

- Una camilla, rápido! –urgió la chica y de inmediato un par de enfermeros atendió a su llamado con una camilla- qué fue lo que sucedió?

- No… no lo sé… mi hermana… mi hermana intentó suicidarse! –atinó a responder en su estupor.

- De acuerdo, la llevaremos al área de urgencias ahí la atenderá el especialista –le fue informando mientras la pelirroja era llevada a dicho lugar- supongo que usted es familiar de la paciente –Kakeru asintió- sígame por favor necesito que llene unos papeles de ingreso.

- Hai –fue la escueta respuesta del castaño.

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- Al fin es mi hora de descanso –se dijo el galeno al momento de quitarse los lentes, restregarse un poco los ojos para luego ponerse en pie y estirarse un poco, dejando ver así que se trataba de un hombre alto, de larga cabellera negra, piel clara y de unos hermosos y enigmáticos ojos color violeta, su porte era muy elegante- hora de ir a casa.

- Dr. Ishida tiene una urgencia –anunció su asistente al momento de ingresar en su despacho después de haber recibido un "adelante" cuando tocó la puerta.

- Ahora? –inquirió un poco frustrado.

- Si doctor –le confirmó su asistente.

- Bien, voy enseguida –se dio la media vuelta para tomar sus cosas- adiós almuerzo –bufó con fastidio- llamare a Emeraude para decirle que me espere más tarde.

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- Señorita… disculpe ¿ya sabe algo de mi hermana? –inquirió un Kakeru hecho un manojo de nervios.

- Joven Shidou... etto… el doctor Ishida ya no debe tardar en darnos su informe…-la enfermera nota el nerviosismo del chico- tranquilo, todo va a estar bien… por qué no va a la cafetería por algo de beber para que se tranquilice –le sugirió la chica, se trataba de una jovencita de no mas de 20 años, de larga y rubia cabellera levantada en una coleta, de piel bronceada y ojos color ámbar.

- Gracias pero no… siento que no puedo comer nada hasta no tener noticias de mi hermana –le respondió Kakeru lo mas amable posible.

- Es un hermano muy lindo, debe quererla mucho –le aduló al momento se acercarse a él- tome… estas pastillas le pueden ayudar a calmarse un poco y… -regresa a su lugar detrás del área de recepción para luego regresar con una pequeña bolsita y un termo- tenga… le comparto de mi almuerzo, seguro que no ha comido nada.

- Oh no puedo aceptarlo es su comida… la pastilla y la bebida si pero no su comida, no podría –le dijo sintiéndose apenado.

- Vamos acéptela –le insistió- mire… la verdad okaa-san siempre me prepara mucho de comer así que puedo compartir contigo la mitad, ande no sienta pena –le insistió regalándole una feliz sonrisa.

- Arigato… -las palabras quedaron al aire.

- Ah pero que mal educada soy Shisou-san… mi nombre es Sirra… Anami Sirra –se presentó ruborizada.

- Anami-san… arigato –kakeru le agradeció con cortesía.

- Oh llámeme por mi nombre, después de todo… presiento que vamos a ser muy buenos amigos –le dijo la rubia ruborizándose de nuevo por la cortesía del chico.

- Sirra –repitió Kakeru para memorizarse el nombre- entonces a mi también llámeme por mi nombre –le devolvió la sonrisa.

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- Kami-sama… no entiendo por qué la juventud de ahora quiere resolver sus problemas con el suicidio –exclamó el dr. Ishida mirando con tristeza a la chica que recién atendía- tan linda que es –le agarra de la muñeca recién suturada para comenzar a vendarla, la manga de la blusa resbaló ligeramente dejando ver una extraña marca- pero ¿qué es esto? –el galeno se extraño de ver aquello y despejó más el brazo- masaka… son… moretones! –exclamó sorprendido al descubrir más- esto no puede ser bueno… enfermera Hino –llamó a la enfermera en turno- traslade a esta señorita inmediatamente a mi consultorio, necesito hacerle unos análisis.

- Hai como usted ordene Ishida-sensei –respondió la enfermera, una chica de unos 30 años de cabellos cortos y oscuros, tez clara y estatura media.

Cierto tiempo después el doctor salía de su consultorio para trasladar a su paciente a una habitación para su recuperación

- Si mis sospechas son ciertas –se dijo a si mismo en pose pensativo- jump… esto se ha vuelto un caso muy interesante –se acomoda la puente de sus lentes- hasta no estar seguro no diré nada a quien la trajo, los análisis tomaran su tiempo así que solo le informaré que la chica se encuentra fuera de peligro –una vez tomado la decisión se dirige a la sala de espera para informar- familiares de la paciente Shidou.

- Hai! –Kakeru inmediatamente se puso en pie cual resorte- Yo… yo soy su hermano Shidou Kakeru… sensei onegai dígame ¿Cómo esta mi hermana?

- Mmmm –el galeno analiza al chico de pies a cabeza como buscando algo.

- Sensei? No me diga que ella –Kakeru palideció al notar la seriedad del doctor.

- … "mmm se le ve muy preocupado… sabrá algo?…" –al notar la palidez del chico se decide a hablar- No se preocupe, su hermana va a estar bien… hizo bien en traerla de inmediato, media hora más y no la contaba

- Kami-sama… gra… gracias sensei… por un momento creí que la había perdido para siempre –Kakeru no pudo evitar que un par de lagrimas mojaran sus mejillas- me asusté muchísimo cuando entré a su habitación y la encontré ahí… sobre el piso y… bañada… en… sangre –se llevó las manos a la cara mientras su cuerpo se estremecía al recordar.

- Dígame… sabe qué fue lo que orilló a su hermana a intentar suicidarse? –preguntó sin rodeos.

- Iie… -negó al no tener cabeza para pensar en la posible causa.

- Esta bien lo importante es que se le ha salvado. Permanecerá en el hospital bajo vigilancia médica por cualquier posible consecuencia –le fue diciendo- si quiere verla se encuentra en la habitación 123.

- Hai… domo arigato Ishida-sensei –Kakeru hizo una reverencia para luego dirigirse a la habitación mencionada.

- Anami-chan onegai hágase cargo de la señorita Shidou… voy de salida a mi casa… cualquier emergencia llámeme a mi localizador –informó a la rubia.

- Hai como usted diga Ishida-sempai! –respondió acatando la orden.

- Jhm –el aludido sonrió de medio lado al escuchar su nombre ser mencionado de esa forma- regreso en el turno de la noche… ja na! –se dio la media vuelta y levanto su mano derecha agitándola a modo de despedida.

- Que tenga buena tarde Ishida-sempai! –le deseó Sirra- ups… olvide que al sensei no le gusta que le diga así… pero es que… kyaaaa es tan kawaii –sus orbes ambarinas brillaron en la emoción- algún día seré como él.

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- Tadaima –se escuchó decir por un hombre de forma cansina al momento de llegar a su hogar.

- Okaeri!... Zagato ai, creí que ya no llegarías-le saludó con un pequeño puchero aquella mujer de larga y ondulada cabellera rubia, ojos cual par de esmeraldas, de blanca piel y esbelta figura.

- Emeraude ai… lo siento pero se me presentó una urgencia –le dijo a modo de disculpa- pero no pongas esa cara… -la mira pícaramente- hace que me den ganas de…

- Epa… vayan con sus perversiones a su cuarto –le interrumpió con molestia un chico de apariencia idéntica al recién llegado.

- Latis!! –se escandalizó la rubia.

- He dicho –sentenció el chico cruzándose de brazos muy serio.

- Calma hermanito hoy no habrá nada de eso –le dijo Zagato al momento de poner una mano sobre su cabeza y revolverle el cabello.

- Zagato!! –se escandalizó aun mas la rubia al momento que su rostro se tornaba de un rojo tomate.

- No hagas eso! –Latis le reprochó dándole un manotazo- ya no soy un niño.

- Hay cuñadito, tienes un carácter –dijo Emeraude con una risita burlona ganándose con ello una fría mirada por parte del chico- je… jejeje…je… -una gotita resbaló de su nuca- y bien… cuál fue el caso que te hizo retrasar? –quiso saber curiosa.

- Ah! –Zagato se quitó la blanca gabardina y se dejó caer pesadamente sobre el sofá- un intento de suicidio –dijo serio.

- Oh vaya! –exclamó Emeraude sorprendida.

- Si… es una lastima que una chica tan joven y tan linda haya intentado tal cosa –agregó sin cambiar el tono de voz.

- Oe… hablas tan bien de ella que me puedo poner celosa –resopló Emeraude con un mohín de molestia.

- Ne… admito que es una linda pelirroja demo… no me interesan las niñas… además –Zagato apoyó los codos sobre sus piernas y cruzó los dedos de sus manos apoyando su babilla para adoptar un semblante mucho más serio.

- "Nani… di… dijo… pelirroja…? –exclamó en pensamiento después de escuchar a su hermano decir esa característica en su paciente- a caso será?"

- Emeraude… esta noche volveré al hospital, este caso es muy importante –anunció Zagato.

- Doushite? –quiso saber la rubia.

- Si mis sospechas son ciertas… -Zagato se mordió el labio inferior- esta jovencita… intento intentó suicidarse… -por mas que intentaba no podía controlar la furia e impotencia que le invadían por la gravedad del caso- porque alguien la violó –soltó finalmente.

- Nani!! –exclamó el hermano menor- Ma… Masaka –rápidamente el cerebro de Latis comenzó a trabajar uniendo las posibles pistas que le hacían llegar a la conclusión de que se tratase de una sola persona que él conocía- ni… nii-san… dime… ¿sabes cómo se llama esa chica? –preguntó con temor.

- Eh? –Zagato lo miró con el ceño fruncido- Hai… Shidou… Hikaru Shidou… ¿naze?

- Masaka! –Latis dio un paso atrás abriendo los ojos de la impresión.

- Latis… ¿qué sucede… a caso conoces a la chica? –inquirió Emeraude al ver la reacción de su joven cuñado.

- Ha… hai…Hikaru –a su mente vinieron los recuerdos de su amiga llorando y temblando de miedo- kjjj… ahora entiendo todo –apretó los puños con fuerza- tengo que verla –se dio media vuelta dispuesto a ir al hospital a verla.

- Matte… Latis!! –intento detenerle su hermano quien nada entendía pero el menor de los Ichida no le hizo caso- todo esto es muy extraño… será que mi hermano sabe algo sobre el caso? –inquirió frunciendo de nuevo el ceño en señal de inquietud.

- Lo que sea… espero que Latis-kun no este metido en problemas –dijo una Emeraude muy preocupada.

- Tsk… todo esto frustra mis planes de descanso –se quejó el mayor Ichida resoplando con fastidio- gomen nea i… pero me temo que regresaré al hospital antes de lo previsto.

- Hai… no te preocupes, todo sea por ayudar a esa chica –respondió comprensiva.

- Que haría yo sin ti… -la atrapa en un abrazo- simplemente eres adorable, lo mejor que me ha pasado en la vida –le dijo al momento de darle un tierno y suave beso.

- Mmmm… no comerías, te deprimirías y no serías tan abierto como ahora –le dijo la rubia con una alegre sonrisa.

- Jhm por eso te amo –le dio otro beso- bueno… nos vemos después, no aseguro volver temprano pero lo intentaré –sonrió forzado dándose media vuelta para partir de regreso al hospital.

- No te preocupes… ve… que yo estaré pacientemente esperando –amplió aun mas su sonrisa, la cual el galeno ni siquiera notó pero que sabía le había sido dada.

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- Hikaru… ¿Dónde estas? –se preguntó un joven de mirada violeta al momento de ingresar en el hospital y detenerse frente a recepción.

- Eh? Ishida-kun? –inquirió la rubia enfermera que atendía el área de recepción.

- A…Anami-chan –Latis reconoció a la chica- Onegai… puedes decirme en qué habitación se encuentra la paciente Hikaru Shidou?

- Shidou? –Sirra parpadeo un par de veces para luego mirar en su computador y buscar información- Shidou Hikaru… se encuentra en la habitación 123… -dijo mientras leía en voz alta la información.

- Domo Arigato –dijo el oji-violeta al momento de correr por el pasillo hacia el ascensor.

- Ishida-kun matte… usted no puede… -las palabras de la chica quedaron al aire al descubrir que el chico ya había desaparecido- vaya… si que tenía prisa, ni tiempo de decirle que el hermano de la chica se encontraba dentro y que no podía pasar hasta que saliera… feh –resopló con cierto fastidio.

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- Hikaru… qué fue lo que te paso… a caso ese desgraciado de tu hermano… kjj… maldito sea –gruño Latis mientras corría por el pasillo hasta llegar al ascensor- Te juro que si el se atrevió a hacerte algo… lo mato…

Continuará…

Waaaa gomen ne!! se que ahora si no tengo perdon! mas de dos meses sin actualizar que horror... gomen, gomen, pero no he tenido tiempo y las desgraciadas musas me han abandonado... jooo y yo que tengo otros fics pendientes de actualizar... son unas condenadas desobligadas que no quieren tener piedad de mi TToTT pero bueno ya vere que hacer para que me ayuden ¬¬... bueno ya me despido y gracias por los reviews!!