CAPITULO 4

-Hace un poco más de seis años, yo vivía en NY, fui victima de abuso sexual, por parte de mi profesor… yo…. Lo mate- sus ojos comenzaron a nublarse, mis palabras sonaban entre cortadas, pero a pesar de todo continué- Poco después intente suicidarme, con la misma arma con la que lo mate, quede en coma durante 6 años, estuve apunto de morir pero Touma me transformo en lo que soy ahora para salvar mi vida, ahora soy un ser inmortal y te lo puedo demostrar- Saque el arma del cajón y la coloque sobre mi pecho, pero el me detuvo.

-Eiri no por favor ¡Detente, deja eso!- me quito el arma. Estaba desesperado y asustado, tenia lagrimas en sus ojos, me abrazo con todas sus fuerzas.

-Tranquilo no haré nada que tu no quieras, solo te pido que creas y que confíes en mi, en mis palabras-

-Confió en ti Eiri- Comencé a besarlo, tenia que darle confianza, era tanta la pasión que propinábamos en ese momento, que terminamos sentados en el piso, el sobre mi, recargados en la cama, poco a poco baje hasta su cuello, y comencé a beber su sangre, su corazón comenzó a latir cada vez mas y mas rápido, no había marcha atrás, estaba decidido era hora o nunca, lo amaba tanto, así que era la única forma de estar con él.

-Shuichi mira en un punto fijo, no lo pierdas de vista por ningún motivo, y sobre todo si me mas no me dejes, no te des por vencido- comencé a sentir su corazón en sincronía con el mío, pero poco a poco comenzó a debilitarse-

-¡Resiste!- Le grite con desesperación, corte mi muñeca y le ofrecí mi sangre.

-Bebe, Shuichi, bebe- Estaba débil pero aun así obedeció, comenzó a beber, con una desesperación, yo empezaba a debilitarme.

-¡Basta¡Ya es suficiente!- tuve que arrebatarle mi muñeca de su boca, ya que, me sujetaba con mucha fuerza, él me miro sorprendido, aun goteaba la sangre de sus labios, estaba confundido.

-Eiri ¿Qué me pasa?, estoy asustado- me dijo mientras me abrazaba.

-No te preocupes Shuichi, te amo y jamás permitiría que algo malo te ocurriera, ahora eres como yo, viviremos eternamente juntos, y yo te protegeré; los primeros días fueron difíciles, muy duros en realidad, sobre todo cuando el cuerpo de Shuichi comenzó a morir, pero todo fue mejor después, eran tan divertidos los momentos en los que le enseñe a cazar, todo era felicidad, pero eso no importa ahora, así estuvimos viviendo durante algunos meses, le enseñe todo lo que Touma me había enseñado a mi, pero en esta vida, aun que sea eterna no todo puede ser perfecto.

Shuichi había cambiado un poco, era mas hermoso que antes, a veces dejaba su modestia a un lado y eso le traía demasiados problemas, pero siempre terminaba arrepintiéndose de sus actos, a veces lloraba pero nos teníamos el uno al otro, y con eso nos bastaba, pero todo estuvo apunto de cambiar cuando Touma nos encontró.